Consagración Yosune Villanueva

Consagración de Yosune Villanueva

E l pasado sábado 28 de mayo, la parroquia San Miguel de Larraga vivió un feliz acontecimiento. Su parroquiana Yosune Villanueva Lucea se consagraba por entero al Señor. El Arzobispo, don Francisco Pérez, aceptaba la solicitud de Yosune de ingresar en el orden de las Vírgenes Consagradas.

Se celebró una bellísima liturgia llena de esplendor, alegría y unción. Numerosos sacerdotes, familiares, amigos y fieles de Larraga y de la parroquia pamplonesa del Corazón de Jesús respondimos a la convocatoria. Celebraron a Cristo vivo en medio de su pueblo y dieron Gloria a Dios. Y es que gracias al Concilio Vaticano II resurge este bellísimo ritual de consagración que renueva el Don de Cristo a la Iglesia desde sus orígenes. De hecho, el “Ordo Virginum” es la más antigua forma de Consagración femenina en la Iglesia, que hunde sus raíces en los tiempos apostólicos. Tiene su fuente en Cristo Esposo y su primera exponente en la Santísima Virgen María.

Como explica Diego Jiménez, párroco de Larraga, “Yosune no es monja, ni pertenece a ningún instituto religioso ni secular, ni tiene madre superiora; sino que responde en obediencia filial al obispo diocesano. Su consagración al Señor la vive en el mundo, entre las gentes, ejerciendo su propia profesión. Da gloria a Dios en una vocación apostólica y misionera formidable: una porción de la Iglesia de Cristo en medio del trajín del mundo, perteneciendo enteramente a Dios”.

“El Espíritu Santo ha infundido este carisma nuevo y tradicional en la Iglesia del tercer milenio. Una vocación preciosa y muy necesaria. No exenta de cruz, soledad e incomprensión en medio de un mundo que camina en dirección opuesta al Evangelio. Una llamada fuerte, clara y urgente a vivir muy unidos a Cristo, y muy unidos los hermanos, para dar un testimonio creíble y fecundo” señala Diego.