Diaconado Permanente

Encuentro de diáconos permanentes del norte de España

Acudieron diáconos, candidatos y responsables del diaconado de las diócesis de Bilbao, Vitoria, Pamplona-Tudela, Calahorra-La Calzada-Logroño y Burgos. La jornada tuvo un carácter mixto, formativo y lúdico, con tiempos de reflexión, trabajo en grupos, momentos de fraternidad y de oración.

El pasado sábado 18 de junio, la Residencia de los Hermanos Maristas en Miraflores (Burgos), fue escenario del Encuentro de los Diáconos Permanentes del Norte de España bajo el lema “El Diaconado y la Misericordia”. Es un encuentro con sede itinerante que viene realizándose cada año y que en esta ocasión se celebró por primera vez en la Diócesis de Burgos. A la cita estaban convocados diáconos permanentes, candidatos, esposas de los diáconos así como responsables y formadores diocesanos del diaconado. Asistieron representantes de las diócesis de Bilbao, Vitoria, Pamplona-Tudela, Calahorra-la Calzada-Logroño y Burgos.

La jornada comenzó con el rezo de Laudes, seguida de un tiempo para el estudio y la reflexión de documentos magisteriales sobre la misericordia en el diaconado y el matrimonio (aunque los hay célibes, la mayoría de los diáconos permanentes son casados). Introdujeron el trabajo por grupos Fernando Aranaz, diácono de Pamplona, y Rosario María, esposa de un diácono de Burgos. La mañana concluyó con una comunicación sobre el jubileo de los diáconos, celebrado en Roma el pasado día 29 de mayo, a cargo de Santiago Bohigues, Secretario de la Comisión Episcopal del Clero de la CEE, y la celebración de la eucaristía, presidida por Jesús Castilla, Vicario Episcopal del Clero de Burgos y concelebrada por los sacerdotes y diáconos presentes. Tras la comida en fraternidad, se visitó la cercana cartuja de Miraflores y se puso en común la situación actual del diaconado en las distintas diócesis presentes. Santiago Bohigues anunció asimismo la próxima celebración del Encuentro Nacional del Diaconado, que tendrá lugar del 3 al 6 de diciembre en Madrid. La jornada finalizó con la oración de Vísperas.

El diaconado permanente en el mundo y en nuestra diócesis

A pesar de que el diaconado permanente es poco conocido en nuestro país, no es un ministerio nuevo, raro o extraño en la Iglesia. Es el grado inferior del sacramento del orden y pertenece al clero. Ya en los Hechos de los Apóstoles aparecen los primeros diáconos (Hch 6, 1-6). Fue restaurado como grado permanente en el Concilio Vaticano II.

El diácono, por su ordenación, es configurado con Cristo siervo y precisamente ésta es su función principal: ser signo de Cristo siervo en su día a día. Es un ministro de la cotidianeidad en el trabajo, la familia y la pastoral. Sus funciones pastorales se mueven en el servicio de la Palabra, la caridad y la liturgia. Entre sus funciones litúrgicas, quizás las más visibles, están asistir durante las funciones litúrgicas al obispo y presbítero, administrar solemnemente el bautismo, ser ministro ordinario de la comunión y exposición, presidir la celebración del matrimonio, administrar sacramentales, presidir los ritos fúnebres y sepulcrales, dirigir la celebración de la Palabra de Dios, leer a los fieles los divinos libros de la Escritura, instruir y animar al pueblo (pueden predicar la homilía) y presidir otros oficios del culto y oraciones.

El diaconado permanente está instaurado en la gran mayoría de las diócesis españolas. En España hay algo más de 400 diáconos, siendo Sevilla, con 53 y Barcelona, con 45, las de mayor presencia diaconal. En otros países su número es muy considerable: Estados Unidos (unos 18.000), Italia (unos 4.200) y Alemania (3.200), Francia (2.500),… Su número aumenta en mayor proporción a cualquier otra forma de vida consagrada o ministerio (han pasado en el mundo de los 29.000 en 2001 a los 42.316 en 2013, según el Anuario pontificio). En nuestra diócesis el diaconado permanente fue instaurado en el año 2008 por nuestro Arzobispo Mons. Francisco Pérez y en la actualidad son tres los diáconos que desarrollan su ministerio en el ámbito de la salud, la educación y la cárcel.