Imagen De San Barlomé Rota

Tristeza y condena ante el nuevo ataque al patrimonio espiritual de Navarra

E l marroquí detenido la pasada semana, por quemar el 8 de septiembre tres imágenes de la Virgen en la parroquia de Fontellas, ha vuelto a ser detenido por la Guardia Civil tras destrozar la cruz de la espadaña de la iglesia vieja de Ribaforada y la imagen del patrono, San Bartolomé, de la parroquia. Tras el incendio de las vírgenes de Fontellas, el  autor confeso del ataque, que reconoció haber cometido los actos en defensa del yihadismo y no mostrar arrepentimiento, fue detenido y puesto en libertad con una sola orden de alejamiento de 10 metros de edificios y actos católicos. Pocos días han tenido que pasar para que volviera a repetir estos actos de odio hacia la Iglesia Católica. Su siguiente objetivo fue la localidad de Ribaforada, lugar en el que reside. Los hechos, que tuvieron lugar la noche del 14 de septiembre, sobresaltaron al párroco, José María Garbayo, quien por el estruendo salió a ver qué había pasado y se encontró la cruz de la iglesia de San Blas destrozada en el suelo. El párroco reconoció que la cruz mozárabe del siglo XVI es irreparable, pero que en cuanto se pueda se repondrá otra porque no van a permitir que nadie les haga renegar de este símbolos tan importante.

Tras estos actos, el Ayuntamiento de Ribaforada ha convocado una concentración silenciosa a favor del respeto y la convivencia y en repulsa por los actos vandálicos ocurridos en la iglesia vieja y en la de San Bartolomé. Los vecinos se encuentran indignados por los hechos, ya que han herido sus sentimientos religiosos. El ataque a San Bartolomé, patrón de la localidad, ha dolido mucho a los vecinos quienes se sienten impotentes ya que los hechos se han repetido tras la primera detención. Por su parte, el Señor Arzobispo, Mons. Francisco Pérez ha mostrado su dolor y tristeza por los hechos y ha pedido la paz.