Día Del Catequista 1

Día del catequista: «llamados a abrir caminos»

Este pasado sábado día 18 de febrero se celebró el Día del Catequista. Alrededor de quinientos catequistas venidos de toda la diócesis se dieron cita en Puente la Reina, convocados bajo el lema de este año: «Llamados a abrir caminos».

La iglesia de Santiago de Puente la Reina fue el lugar de la acogida y donde un año más los catequistas se alegraban de verse e intercambiaban impresiones al comienzo de una jornada de carácter festivo y que también nos ayuda a profundizar en la misión del catequista dentro de la iglesia.

La oración inicial fue presidida por el Obispo Auxiliar, Don Juan Antonio Aznárez. En ella, Chisco Ahechu, Delegado Diocesano de Catequesis, ayudó a reflexionar a todos los presentes con una meditación sobre el cuadro «La Vocación de San Mateo» de Caravaggio. Fueron momentos donde arte, reflexión y oración se unieron propiciando un precioso momento que nos acercó al Señor, a su llamada.

Tras la oración de comienzo, los catequistas se dividieron en tres grupos y comenzaron un recorrido por la Calle Mayor de Puente la Reina, calle Mayor de Europa en el Camino de Santiago, para vivir tres momentos que nos ayudaron a profundizar, en alegre recorrido, la llamada de todo catequista a abrir caminos. El primer momento, en la Iglesia del Crucifijo, consistió en la explicación, por parte de un «peregrino», de la leyenda sobre el origen de dicho crucifijo. Allí mismo se nos instó, a través de un tranquilo rato de contemplación, a poner a Cristo Crucificado en donde tiene que estar, en el centro de nuestras vidas. En el segundo momento, en la Iglesia de Santiago, un «Santiago peregrino» invitó a los catequistas, a partir del significado de la concha de vieira en el Camino de Santiago, a ser conscientes de la fuerza recibida en el Bautismo y a caminar por la vida con verdad. Y en el tercer momento, una «reina» y un «juglar» contaron e invitaron a vivir la alegría de la «Leyenda de la Virgen del Txori».

La mañana tuvo su punto culminante en la Eucaristía celebrada donde comenzamos el día, en la iglesia de Santiago. Presidida por nuestro Arzobispo Don Francisco. Fue el momento de poner todo lo vivido durante la mañana en manos del Señor. Así quedó representado en las botas de peregrino que en el ofertorio se colocaron a los pies del altar.

Posteriormente los catequistas compartieron mesa y mantel en el pabellón deportivo de los Padres Reparadores.

Tras la comida acabó este Día del Catequista y se nos envió a abrir caminos en nuestros lugares de origen, siendo signos y portadores del amor de Dios.