Entrevista

«La Iglesia advierte de que la regulación de los flujos debe hacerse respetando la dignidad de las personas»

El jesuita José Luis Pinilla Martín, actualmente Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones, vino a Pamplona hace unos días para impartir una conferencia sobre migrantes y refugiados. El Semanario La Verdad pudo charlar con él sobre la situación de los inmigrantes en España.

¿Cree que la sociedad española es racista?
Yo creo que no. En su conjunto diría que no. En España tenemos cerca de 6 millones de migrantes y se ha respondió con generosidad a una migración que ha sido plural, multicultural y rápidamente sobrevenida. En conjunto, ni la sociedad española en general, ni la iglesia en particular, salvo casos aislados, es racista o xenófoba. Si lo hubiera sido ya se hubieran producido conflictos mucho mayores.

¿Qué actitudes xenófobas se observan en la sociedad española?
Las actitudes de xenofobia y racismo explícito no son frecuentes en españa. Hay una especia de discriminación latente, como puede ser aprovecharse con bajos salarios, aprovecharse de las condiciones de irregularidad, de la falta de permisos, etc. No es un racismo palmario, pero sí son unas condiciones que están afectando a los derechos humanos, jurídicos y laborales de toda esa gente. Pero en general la sociedad española no es racista. Es más, en España un ciudadano inmigrante está amparado por los mismos derechos que los españoles. Otra cosa es que haya gente sin escrúpulos que se aproveches de ellos.

Como Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones, su labor se centra en favorecer la integración de los inmigrantes ¿Quién pone más trabas a la hora de la integración los españoles o los propios inmigrantes?
Yo creo que a la hora de poner trabas, es la sociedad a la que llegan la que tiene que regular, como es de justicia que así lo hagan, los flujos migratorios. La Iglesia siempre ha dicho que es el Estado quien debe regular esos flujos, pero también advierte de que esa regulación de los flujos debe hacerse respetando la dignidad de las personas y buscando el bien común. El bien común, cuanto más universal más bien común es. Por lo tanto, el emigrante no pone trabas para venir, al contrario está deseando venir a trabajar, si hay trabas que se imponen es precisamente dentro del lógico derecho que al Estado le compete para regular los flujos migratorios.

Dentro de los inmigrantes que vienen a nuestro país, ¿de qué origen son las personas que menos se integran en nuestra sociedad?
Nosotros lo tenemos más fácil con los inmigrantes latinoamericanos, porque tenemos una cultura y un idioma común, pero hay que decir que aunque hablen el mismo idioma no por ello la realidad y la relación es igual en todos los ámbitos. Igual tenemos más dificultades con los que no son de nuestra cultura como son los que vienen de los países árabes. Yo creo que con los del Este no hay tanta dificultad.

¿Cuáles son los principales problemas con los que se encuentran los inmigrantes al llegar a España?
Si son inmigrantes de nuestro ámbito cultural fundamentalmente el problema con el que se encuentra es la falta de regularización de su situación y por lo tanto las dificultades para encontrar un trabajo. Que en el fondo es lo que vienen a buscar a nuestro país: un futuro mejor para ellos y para sus hijos. Si son emigrantes que provienen de países no culturalmente como el nuestro, a este problema del que hablábamos hay que añadir el problema de la lengua, el problema de culturas distintas, el problema y la extrañeza de hábitos de comportamientos muy distintos, o el de venir de países que tienen problemas en la civilización a países ya civilizados. Los problemas varían un poco según el colectivo del que vengan.

En España se oye mucho eso de “vienen aquí y tienen todo tipo de ayudas”. ¿Es esto cierto?
Eso es una gran mentira. Los inmigrantes pagan todos sus derechos. Cuando compran sus productos tienen que pagar lo mismo que los españoles. Por tanto, el IVA sobrevenido en cualquier producto lo pagan como cualquiera. No hay que olvidar que España acude a la mano de obra barata de los inmigrantes porque muchos españoles no quieren trabajar en ciertos ámbitos que sí cubren los inmigrantes. Están haciendo un servicio en los ámbitos en los que los españoles no quieren. Además, gracias al aporte de los casi 4 millones y pico de regularizados muchas de las arcas de la Seguridad Social o de las Arcas del Estado se están manteniendo. Por lo tanto, cuando se alude a estas afirmaciones, se está creando intencionadamente un estereotipo y estigmatizando a un colectivo que lo único que quiere es trabajar, al menos, en las mismas condiciones que lo hacen los españoles. A veces trabajan en condiciones muchísimo más duras, con precios mucho más bajos y tratados mucho peor.

En nuestro país ¿quiénes son los que tienen más riesgo de exclusión social?
Aquellos que además de no tener la cultura propia no tienen trabajo. La Iglesia dice que los más pobres de los pobres son los inmigrantes sin papeles. Mayor riesgo de exclusión tienen aquellas personas que por no tener medios para poder subsistir son víctimas de las trata: explotación sexual, explotación laboral, venta de órganos… Tienen más riesgo de exclusión los inmigrantes que tienen menos posibilidades de defensa, bien porque vienen solos, porque son menores de edad o porque no tienen los papeles regularizados. También tienen riesgo de exclusión los que vienen de culturas tan distintas que ni siquiera pueden expresarse cuáles son sus demandas.

¿Cuáles son las principales causas de migración?
En origen, sabiendo que toda persona tiene derecho a emigrar y no emigrar, las principales causas son por razones de índole económica y por salvar sus vidas. Huyen de países que están devastados, que no tienen tierras para cultivar, países que están gobernados por dictadores, países que no tienen desarrollo. Huyen de las guerras y de la violencia. Vienen a otros países para poder salvar el bienestar de sus hijos, para no morir. El hambre y la guerra son las principales causas para emigrar.