Esclavas Cristo Rey

Celebración de los 100 años del ASE

El pasado sábado 13 de enero celebramos en la Casa de Ejercicios “San Francisco Javier” de Burlada una Eucaristía para inaugurar un Año Jubilar con motivo de la celebración de los 100 años del Apostolado Seglar de Ejercicios y para agradecer al Señor el don que hizo a su Iglesia, en la persona de nuestro Fundador, el Venerable Pedro Legaria.

Muchos de los lectores se preguntarán qué es eso del ASE (Apostolado Seglar de Ejercicios). D. Pedro Legaria Armendáriz, sacerdote navarro, natural de Tudela, vivió la experiencia personal de los Ejercicios Espirituales desde sus años de Seminario y siempre los consideró pieza insustituible de su vida cristiana y sacerdotal.

Descubrió el valor de los Ejercicios Espirituales, no solo en la dimensión de santidad personal, sino como un medio eficaz para la regeneración cristiana de la sociedad, porque los Ejercicios forjan cristianos auténticos y apóstoles comprometidos. Así lo afirmaba siendo el joven párroco de Murchante: “Había observado que mis mejores feligreses, mis cooperados más celosos y constantes en la catequesis, etc., eran los que habían hecho los santos Ejercicios conmigo en la parroquia o en una casa sin condiciones, improvisada para ello… ¿No podría extenderse más este medio de regeneración cristiana y social? ¿No sería factible establecer una Congregación religiosa con este fin?”

Cuando D. Pedro recibió de Dios el Carisma para la fundación de la Congregación de Esclavas de Cristo Rey, eligió a las tres Primeras Hermanas que, desde el 1 de enero de 1916 serían el fundamento de la Obra, y poco después, el 1 de enero de 1918, también inició con doce seglares el primer Coro del Apostolado Seglar de Ejercicios (ASE), personas formadas con el espíritu de los Ejercicios para ser las colaboradoras directas e indispensables en la tarea apostólica que Dios había encomendado a la Congregación.

Llama la atención la confianza tan grande que depositó D. Pedro en aquellas personas sencillas y buenas con las que inició este Apostolado Seglar de Ejercicios. Así lo manifestaba en una carta dirigida al Obispo de Tarazona: “Si el esfuerzo aislado de una buena alma lleva cientos y miles de personas a los Santos Ejercicios, ¿qué podemos esperar de esa fuerza organizada, extendida por los pueblos, aun los más pequeños, y formada precisamente para trabajar en este sentido, invitando a todos a la conversión, al encuentro con Dios a través de los Ejercicios Espirituales?”

Los miembros del ASE son enviados con el fuego de Pentecostés, porque “sin fuego en el corazón no podemos quemar a otros”, porque quien ha experimentado el amor apasionado con que es amado por Dios, desea con vehemencia que todos los hombres conozcan este mismo Amor de Dios. Este es el fuego que quema y se expande en el deseo de llevar el Reino de Dios a personas concretas, familias, compañeros de trabajo, a pueblos cercanos…

Pedimos al Señor que este año jubilar sea un año de gracia, un tiempo para recuperar la vitalidad espiritual y apostólica que animó los orígenes, abiertos a la escucha del Espíritu que sigue aleteando en el Carisma e invitando a otros muchos a colaborar en el reclutamiento de personas que practiquen los santos Ejercicios en retiro, según el método de San Ignacio, trabajando con este apostolado para conseguir el Reinado de Jesucristo en la sociedad.

Esclavas de Cristo Rey y Coro San Francisco Javier