San Blas

LA PARROQUIA DE SAN BLAS DE BURLADA CELEBRÓ A SU TITULAR

Con una semana de fiestas, la parroquia de San Blas de Burlada celebró a su patrono y titular, San Blas. El fin de Semana previo a la fiesta la parroquia celebró la fiesta popular con senderismo, festival para mayores, auroras y una Eucaristía presidida por el Sr. Arzobispo, Mons. Francisco Pérez. Fue la Eucaristía de las familias, en la que se presentaron los 50 niños que harán su primera comunión este próximo mes de mayo.

Durante toda la semana conciertos, conferencias y adoración al Señor en la Eucaristía han jalonado la semana. Del jueves al sábado, la venta de roscos en la parroquia y por diversas calles de Burlada fueran la tónica dominante siguiendo la tradición.

El viernes, víspera del santo, tras la Misa solemne de la Presentación del Señor se cantaron las solemnes vísperas de San Blas. Con la participación de la Scola Gaudeamus. Y después se disfrutó de la ya tradicional cena parroquial en los locales. Y el sábado la parroquia se llenó de fieles que en las misas traían sus alimentos para bendecir.

A las 19:30 horas, se celebró la misa solemne de San Blas, concelebrada por sacerdotes de la parroquia de San Juan y colaboradores y repleta de feligreses, como viene siendo habitual cada año. Fue presidida por el párroco, Alfredo Urzainqui. En su homilía destacó el mensaje de San Blas y de todos los mártires. “La vida de San Blas – dijo- fue la semilla de un nuevo cristianismo, más fuerte, más consciente de la verdad del Evangelio, que enseña a amar a los amigos e incluso a los enemigos, porque la única venganza del cristiano es el perdón de los enemigos. Por ello, la Iglesia celebra a los mártires, no por venganza, sino para volver a proponer hoy, como ayer y como mañana, la eterna ley cristiana de la caridad sin límites” al mismo tiempo que agradeció a todos los que día a día hacen parroquia. “Gracias a todos los que colaboráis, pública o discretamente en la vida de la Parroquia. Le pido al Señor todos los días por vosotros. Le pido el don de su Espíritu, admirable constructor de la unidad, para que nos queramos, para que estemos unidos en el amor y la fe, para que vivamos la comunión sincera y leal con el Papa y nuestro Obispo. Todo para que el mundo crea”.

Como es tradición al final se soltó una paloma blanca en señal de Paz y se repartieron rosquillas preparadas por la asociación de mujeres.