Dolorosa

Traslado de la Dolorosa

El pasado viernes, 16 de marzo, tuvo lugar el tradicional Traslado de la Dolorosa, un emotivo acto que congregó a cientos de pamploneses.

Dos días antes de este acto, las Hermanas de la Soledad se encargaron de vestir la imagen de Nuestra Señora de la Soledad para su traslado. Una tarea que cumplen con toda la dedicación, el cariño y la responsabilidad que se recoge, desde sus orígenes, en los estatutos y reglamento de la Hermandad de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

En total silencio, solo interrumpido por algún canto a la Virgen, se realizó el traslado desde la iglesia de San Lorenzo, donde se encuentra habitualmente, hasta la Catedral de Santa María la Real. El traslado, organizado por la Hermandad de la Pasión, se inició sobre las ocho y media de la tarde, recorriendo las calles Mayor, San Saturnino, Plaza Consistorial, Mercaderes y Curia hasta llegar a la Seo Pamplonesa. El traslado comenzó con el Hermano Guión, seguido por las cofradías de la ciudad en orden inverso a su antigüedad. Les siguió el estandarte de la Hermandad de Paz y Caridad, encargada de portar a la Dolorosa. El paso de la Dolorosa fue el siguiente y tras él iba el clero de la iglesia de San Lorenzo. Los siguientes fueron la bandera y la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Pasión, seguidos por algunos miembros del Ayuntamiento. Cerró la comitiva La Pamplonesa. A su llegada a la Catedral, el Deán de la misma, Don Carlos Ayerra, recibió a la Virgen y dirigió un pequeño acto, en el que participó el Orfeón Pamplonés, que interpretó varias melodía como el “Caligaverunt oculi mei” o la Salve popular.

La imagen de la Dolorosa residirá en la Seo pamplonesa hasta el próximo Viernes Santo, momento en el que se unirá a la tradicional procesión del Santo Entierro. Una vez acabado se realizará el Retorno, desde la Iglesia de San Agustín hasta la de San Lorenzo.