Lourdes Familias

Peregrinación de familias a Lourdes

U nos 150 peregrinos de todas las edades participaron, el lunes y martes de Pascua, en la peregrinación a Lourdes organizada por la Delegación Diocesana de Familia y Apostolado Seglar. El viaje se convirtió en una preciosa catequesis siguiendo los pasos de santa Bernardita y los mensajes que le transmitió la “hermosa Señora”.

Con la certeza de que la Virgen de Lourdes escucha siempre, en especial a los niños, el sacerdote Santiago Arellano les animó en la Misa a que cada uno pidiera por una persona concreta, “un familiar, un amigo, que sufra una enfermedad, esté pasando por una situación difícil o esté alejado de Dios”.

Las familias recordaron la vida feliz de Bernardita hasta los 10 años en el molino familiar en el que vivían y las cruces que llegaron después cuando se arruinaron y tuvieron que ir a vivir a una inmunda celda. Y frente a la gruta, el grupo meditó las apariciones, los mensajes de la Virgen, los milagros y las continuas burlas, persecuciones y ofensas que sufrió la santa. Y se les animó a seguir el camino de recogimiento, abnegación y penitencia para llegar al Cielo. Siguiendo el ejemplo de la santa, los peregrinos pusieron sus velas encendidas como continuación de su oración, y se lavaron la cara y la cabeza con el agua que brota de la roca.

La vida de Benardita también estuvo muy presente en el Vía Crucis que los peregrinos de Navarra rezaron el martes. Consumida por la enfermedad, la santa tomó su cruz hasta entregar la vida con 35 años y ver de nuevo a la “hermosa Señora”. Las familias regresaron a sus hogares reconfortadas y con ánimo para afrontar las dificultades del día a día.