Vigilia San Fermín

Vigilia e inauguración de la capilla de Fátima

La unidad parroquial de San Fermín y Santos Mártires de Uganda acogió el pasado 12 de mayo las celebraciones de la clausura del Centenario de las apariciones de Fátima, que incluyeron una Vigilia Mariana de la Adoración Nocturna y la inauguración de la capilla txiki de la Virgen de Fátima. Los actos se enmarcan dentro del Año Santo de San Fermín, ya que esta iglesia es templo jubilar.

La Vigilia Mariana, organizada por la Adoración Nocturna de Pamplona, se celebró la noche del sábado, 12 de mayo. La cita se inició en la iglesia de La Milagrosa donde, en un interior repleto de personas, se rezó el Santo Rosario dejando el último misterio para continuarlo por la calle, en la procesión, hasta la parroquia de San Fermín. Jóvenes adoradores y tarsicios llevaron en andas la imagen de Nuestra Señora de Fátima y de los santos pastorcillos Francisco y Jacinta. Asistieron más de 800 personas. Antes de entrar en la iglesia, el Señor Arzobispo, Mons. Francisco Pérez, bendijo la recién estrenada capilla de la Virgen de Fátima, en el patio interior de la parroquia de San Fermín. Realizada a imitación de la capelinha del santuario de Fátima, este rincón permanecerá abierto la mayor parte del día para que la gente pueda visitar y rezar a la Virgen. Don Francisco colocó en las manos de la Virgen un Rosario bendecido por el Papa Francisco.

Ya en la iglesia dio comienzo, precedida del rezo de Vísperas, la Santa Misa que estuvo presidida por el Señor arzobispo, acompañado por otros nueve sacerdotes, entre ellos, el párroco, Santiago Arellano, el vicedirector espiritual de la Adoración Nocturna Española, don Juan Manuel Melendo, y el director espiritual de la Adoración Nocturna de Bilbao, el padre carmelita don Félix Duralde. Asistieron adoradores de secciones y turnos de Bilbao, Santander, San Sebastián y La Rioja. La celebración continuó con la exposición del Santísimo y dos turnos de vela, la procesión con el Santísimo por las calles de los alrededores, con una parada en la parroquia de Mártires de Uganda y la bendición final, a las dos de la madrugada.

El domingo día 13, la parroquia de San Fermín también acogió los actos de consagración a María de unas 300 personas, que se habían preparado con gran cariño e ilusión durante 33 días según el itinerario que marcó san Luis María Grignon de Montfort.