Ropero Misionero

Fin de curso del Ropero Misional de Noáin

Como todos los años, en el mes de mayo concluye el curso para el Ropero Misional de Noáin. Como en cursos anteriores, se han confeccionado un gran número de prendas para los niños y niñas más desfavorecidos en países donde se encuentran los misioneros y misioneras navarros. Las vecinas de Noáin, que semanalmente desde el mes de octubre hasta mayo confeccionan las prendas, se esmeran al máximo en esta tarea. En este curso han sido 2.029 las prendas elaboradas y que se expusieron al público durante la pasada semana, en los locales parroquiales.
Esta labor es posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Noáin, que contribuye con una aportación económica de sus presupuestos para países en vías de desarrollo, y de la aportación voluntaria de los vecinos de Noáin. Sin estas ayudas no sería posible la continuidad del ropero que ayuda a vestir a muchos niños y niñas de otros países menos favorecidos.
Un grupo de vecinas y feligresas de Noáin son las que se esmeran en cortar y coser todas estas prendas, pero también colabora una vecina de la Chantrea, que en sus largas temporadas en Churriana (Málaga), confecciona camisetas a ganchillo y surte al ropero de un gran número de ellas.
Aprovechando los viajes que una vecina y su marido hacen a Málaga, las telas las adquieren en unos almacenes textiles de esta ciudad, al ser más baratas. Este año además, han contribuido las Benedictinas de Alzuza, aportando telas que tenían y a las que agradecemos mucho su aportación.
Damos las gracias a todos los que colaboran en esta importante labor en favor de los niños y niñas más desfavorecidos y les animamos a continuar en esta tarea tan bonita. J.Ch.