P. Patricio

Nuestro centro fundamental es el proyecto de Jesús

El Padre Patricio Larrosa es un sacerdote de la diócesis de Guadix-Baza que en el año 92 se marchó de misionero a Honduras. Su intención era quedarse allí un par de años, pero encontrarse con personas tan necesitadas le hizo dejarlo todo y establecerse allí. Hoy en día, a través de la ONG ACOES, que fundó junto a un grupo de feligreses en el año 96, ayuda a unos 11.500 estudiantes hondureños.
Para las personas que no lo conozcan, ¿qué es ACOES?
ACOES es como una cáscara oficial, un marco legal que nos permite realizar la misión que llevamos en la parroquia de Santa Teresa de Calcuta en Tegucigalpa. Nos permite poder recibir o buscar fondos y tener una personalidad jurídica a la hora de ayudar en Honduras. Es una buena herramienta para trabajar en la misión, como el centro de nuestro trabajo en Honduras.
¿Por qué surgió esta ONG?
Llevaba algún año en Honduras cuando, en el año 96, conocimos una fundación que tenía fondos para comprar libros y material escolar para niños. Nos dijeron que no podían darnos esa ayuda porque teníamos que estar constituidos oficialmente. No nos lo podía dar a título personal. Con un grupo de acólitos de la parroquia de Tegucigalpa creamos esta asociación. Ellos inventaron el nombre de ACOES (Asociación, Colaboración y Esfuerzo) y conseguimos el material. Yo pensé que ahí terminaba, pero se fue inflando y llenando de gente. Pero nuestro centro fundamental es el proyecto de Jesús, el proyecto de su Reino, el de construir una ciudad nueva, una familia humana y ACOES es la herramienta para poder conseguirlo.

¿Cuál es el objetivo principal de ACOES?
El objetivo de esta asociación se une con el trabajo que la Iglesia propone de crear una sociedad justa. De crear dignidad para las personas, de ofrecer una vida como hijos de Dios a todos los hombres de la tierra. Conseguir que todos tengan algo para comer, que puedan estudiar, que puedan formarse y, lo más importante, que aprendamos a ayudarnos los unos a los otros. Por eso, la frase que siempre decimos y que queremos poner en práctica es la de aprende a compartir, que está muy relacionada con el Evangelio y con el mensaje de Jesús. Nuestro trabajo se encamina especialmente al tema de la educación en lugares de marginación social. En esas zonas seleccionamos a los niños con mayores dificultades. Los mismos maestros buscan a los niños casa por casa y dentro de la escuela, del centro infantil o del centro de apoyo a niños se le dan todas las posibilidades para estudiar y formarse. Además, hay una alimentación de desayuno, comida y merienda.

¿Cuántas escuelas tenéis en Honduras?
Actualmente atendemos 4 escuelas que tienen unos 4.500 estudiantes y 18 guarderías que tienen 1.300 niños. También hay alumnos que van a la escuela pública, unos 3.000, y otro grupo de jóvenes que viven en unas casas que hemos construido, que son como pisos de estudiantes. Están pensadas para gente que viene de la aldea. Tenemos en la parroquia un espacio abierto para los jóvenes de la zona que quieren colaborar. Siempre buscamos crear un espacio donde los propios hondureños que quieran colaborar puedan hacerlo. A veces, por los escasos recursos que tienen, piensan que no pueden colaborar en nada, pero cuando se les da la oportunidad de aportar su tiempo y su trabajo son gente muy generosa y son los que también impulsan la misión en Honduras. Los que llegamos de fuera ayudamos y colaboramos, pero el peso pesado de todos los días lo llevan gente de la propia Honduras.

¿Cuántas personas colaboran en ACOES?
En todos los proyectos habrá como unos 700 colaboradores. Unos 270 están ya en la universidad, están muy preparados y son muy capaces de hacer cosas. Ellos son los que mueven todos los proyectos.

La gente que quiera colaborar desde España, ¿qué puede hacer?
Hay una página web que es www.acoes.org , donde encontrará toda la información necesaria. En muchas ciudades, personas que estuvieron colaborando con nosotros en Honduras han hecho una asociación con el mismo nombre. Son personas voluntarias que desean seguir colaborando. En Pamplona hay un grupo, pero hay también en Zarautz, en La Coruña, en Barcelona, Valencia, Cuenca, Madrid, etc…
Se puede colaborar haciéndose voluntario de ACOES, acogiendo o adoptando niños y niñas hondureños o enviando todo aquello que pienses que puede ser de utilidad en Honduras y que esté en buenas condiciones de uso.
En Pamplona se puede llamar a través del teléfono de Amaya, en el 645 794 321.

¿Cuál es la mayor necesidad que hay en honduras?
La mayor necesidad es la de aprender a compartir. No solo en Honduras, sino también en el resto del mundo. Es una asignatura que habría que poner en todos los colegios, porque se nos ha enseñado a ganar y nunca, o poco, se ha enseñado el tema del compartir. El Evangelio de Jesús es la Eucaristía y la Eucaristía siempre es compartir. Creo que estamos todavía muy lejos de que ese proyecto avance en el mundo y esa falta de compartir es la cusa de todos o casi todos los problemas que tenemos en el mundo. Hay que aprender a compartir y hay que disfrutar compartiendo.