Reliquias

Las reliquias de Santa Bernardette visitaron nuestra Diócesis

Tras recorrer las diferentes diócesis de Francia, las reliquias de Santa Bernardette han peregrinado por las de España. Los pasados días 11 y 12 de diciembre le tocó el turno a nuestra Diócesis de Pamplona y Tudela. Un acontecimiento que se acogió por gran entusiasmo por los fieles y que contó con numerosos actos.

La llegada de la reliquia, una costilla del cuerpo incorrupto de Santa Bernardette, llegó a la parroquia de San Lorenzo, donde cientos de fieles se congregaron para recibirla. A las puertas del templo, el párroco, Javier Leoz, mientras se escuchaba el himno de Navarra, incensó el relicario, una obra de estilo neogótico y de 70 cm de alto encargada al taller madrileño Arte Granda. Tras unas breves palabras, y el beso de la imagen de San Miguel de Aralar, que acompañó a la reliquia durante todo el periplo por la Diócesis, el relicario, portada a hombros por un grupo de personas, entró en la parroquia donde se celebró una Eucaristía, presidida por Javier Leoz y concelebrada por Ángel Echauri y Javier Aldave. Durante la homilía, Leoz explicó que hay que tener buena voluntad para las cosas de Dios. Que nos falta confianza y esperanza y que por eso es importante recibir las reliquias de Santa Bernardette porque nos supo un estímulo por su ideario, por su ejemplo de vida y por su servicio a Dios.

Ya por la tarde el relicario acudió a la residencia de las Hermanitas de los Pobres, donde, una vez en la capilla, se rezó el Santo Rosario. Tras esta visita tuvo lugar la recepción en la Catedral de Santa María la Real de Pamplona, donde le esperaba en el atrio un grupo de hospitalarias con una imagen de Nuestra Señora de Lourdes. Ya dentro de la Seo esperaba el Obispo Auxiliar, Mons. Juan Antonio Aznárez, que posteriormente celebró la Santa Misa. Después de la Misa y como es habitual, se rezó el Santo Rosario de los Esclavos por las naves de la catedral, con procesión de antorchas. La jornada terminó a las diez de la noche tras una Vigilia de oración.

Al día siguiente, el jueves 12, la reliquia visitó la Casa de Misericordia, donde numerosos residentes mayores la recibieron con gran entusiasmo, una vez en la capilla, el capellán ofició una Eucaristía. Ya por la tarde, a las cuatro y media, la parroquia de San Nicolás de Pamplona fue la encargada de recibir la reliquia. Allí se celebró el Jueves Eucarístico de oración por los sacerdotes, por las vocaciones y los enfermos. Y de San Nicolás partió a su último destino en la Diócesis, la Catedral de Santa María la Real, donde fue recibida por el Arzobispo, Mons. Francisco Pérez, quien presidió la Santa Eucaristía. Tras la Misa el rezo del Rosario de los esclavos con procesión de antorchas, la Adoración ante el Santísimo y la despedida de la reliquia.

Cientos de fieles han podido acercarse a lo largo de estos dos días a venerar la reliquia de esta santa, patrona de los enfermos. Un hecho que muchos enfermos o personas mayores, con dificultad para viajar hasta Lourdes, han agradecido infinitamente.