Roncesvalles

Año Jubilar para la Colegiata de Roncesvalles y Tiempo Jubilar para San Juan Evangelista de Peralta

COLEGIATA DE RONCESVALLES

con motivo del octavo centenario de la dedicación de la colegiata de Santa María de Roncesvalles, la Penitenciaría Apostólica le ha concedido un Año Jubilar, que se extenderá desde el próximo 17 de julio de 2020 hasta el 17 de julio del año siguiente.

La colegiata de Roncesvalles conserva una imagen mariana que es objeto de las peregrinaciones de la zona. Además, es uno de los inicios del Camino de Santiago en España, por lo que cientos de peregrinos se acogen a su protección para llegar con bien al sepulcro del apóstol Santiago en Compostela. Por ello, es un lugar de permanente atención pastoral: celebración eucarística, confesiones, diálogo con los peregrinos. No podemos olvidar también la referencia en la historia, cultura e identidad de la Europa cristiana de esta colegiata.

Como se ha dado a conocer, se podrá ganar la indulgencia plenaria peregrinando a la colegiata de Santa María de Roncesvalles en dicho periodo de tiempo, donde realizarán un acto litúrgico o al menos una oración comunitaria, y deberán cumplir las habituales condiciones necesarias inherentes a la indulgencia plenaria: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por el papa en los días previos o sucesivos.

PARROQUIA DE SAN JUAN EVANGELISTA DE PERALTA

De igual modo, la Penitenciaría Apostólica ha concedido un tiempo jubilar a la parroquia de San Juan Evangelista de Peralta con ocasión del 400 aniversario de la talla del Santo Cristo de la Cruz a Cuestas que se venera con devoción en ese pueblo y de gran devoción entre esa feligresía.

Así, desde el próximo miércoles santo, 8 de abril de 2020, día en el que se saca la talla en procesión, hasta la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, 22 de noviembre de 2020, se podrá lucrar indulgencia plenaria acudiendo al mencionado templo, venerando la imagen del Santo Cristo, participando en un acto litúrgico o, al menos, en una oración comunitaria, y cumpliendo las habituales condiciones necesarias inherentes a la indulgencia plenaria: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por el papa en los días previos o sucesivos.