Visita Colegios

Los colegio Izaga y Luis Amigó visitaron el Seminario de Pamplona

Dentro de las visitas que los diferentes colegios realizan al Seminario Conciliar de Pamplona, el pasado 27 de febrero, invitados por las delegaciones diocesanas de Juventud y Pastoral Vocacional, los colegios Luis Amigó e Izaga participaron en una de estas visitas.

Los 90 alumnos de 1º de Bachiller que participaron en la visita, acompañados por sus profesores, fueron recibidos en el hall del Seminario con un café y unas pastas. Posteriormente, tras un breve rato de oración, se reunieron un una sala donde el sacerdote Jesús Dillana, presentó el tema de la vocación, afirmando que “todos tenemos una llamada a ser feliz desde un estado que puede ser el matrimonio, la vida consagrada y religiosa o el sacerdocio”. A continuación ofreció su propio testimonio, contando cómo llegó al sacerdocio tras una época de crisis de fe, en la que buscó la felicidad en cosas que no se la daban. Al ver que sus padres, a través de las catequesis del Camino Neocatecumenal, eran felices, creyó que era posible ser feliz en la Iglesia como camino para encontrar a Cristo. Tras este cambio, su vida dio un giro y se planteo la vocación al sacerdocio.

Tras este testimonio llegó el turno de dos hermanas gemelas de la orden de las Misioneras Identes. Ellas contaron que siempre habían tenido fe, ya que habían nacido en el seno de una familia católica, pero que no fue hasta los 15 años, estando en una experiencia de misiones, cuando estando allí encontraron la vocación a la vida religiosa.

Finalmente fue el turno de Manuel Díaz, casado y padre de tres hijos. El contó cómo tras un tiempo de discernimiento se dio cuenta de que su vocación era el matrimonio y explicó cómo uno “cuando en esta vida va eligiendo las cosas buenas al final encuentras la vocación a la felicidad”.

Tras escuchar los testimonios, los jóvenes se reunieron por grupos para charlar, dialogar y hacer las preguntas que les surgían.

La jornada terminó con un festival de magia y canciones, donde la Hermana Jeny movió a todos a bailar. Un ambiente festivo cuyo broche final lo pusieron las alumnas del colegio Izaga cantando un par de canciones.