Cristo Alzado 2

Traslado del Cristo Alzado

El pasado miércoles, 26 de febrero, Miércoles de Ceniza, la Hermandad de la Pasión del Señor realizó el traslado del Paso del Cristo Alzado, desde su sede, en la calle Dormitalería, hasta la Catedral de Santa María la Real de Pamplona.

A las siete y media de la tarde salió el paso y recorrió las calles Dormitalería, Bajada de Javier, Compañía y Curia hasta llegar a la Catedral, donde le esperaba el Señor Arzobispo, Mons. Francisco Pérez y el Cabildo Catedralicio. Numerosos fieles acompañaron al paso en riguroso silencio. El cortejo procesional lo iniciaba el Hermano Guión, seguido de un grupo de mozorritos. Tras ellos procesionó el Paso del Cristo Alzado, llevado a hombros por 20 portadores, a los que le seguían la bandera de la Hermandad, llevada por tres miembros de la Junta de Gobierno, el abanderado y las porta-borlas, para finalizar con la Junta de Gobierno de la Hermandad.

Una vez en el interior de la catedral y situado cerca del presbiterio, el Señor Arzobispo presidió la celebración de la Eucaristía, en el marco de la cual se impuso la ceniza a los asistentes, un rito que significa para los cristianos el inicio de un tiempo de penitencia, ayuno, oración y limosna, como preparación para la Pascua. En la homilía, don Francisco recordó que con la imposición de la ceniza, se da el pistoletazo de salida a la Cuaresma, un tiempo para prepararnos para el misterio central de la vida cristiana.

El Paso del Cristo Alzado permanecerá en la Seo pamplonesa hasta el día de Viernes Santo, para participar en los Vía Crucis que la Hermandad de la Pasión celebra todos los viernes de Cuaresma.

Como explican desde la hermandad del Señor, “la novedad de este año son las mejoras introducidas en el paso que estrena este año nuevas almohadillas regulables en altura y nuevo sistema de iluminación por cera líquida que reduce los residuos de sistemas anteriores”. El Paso del Cristo Alzado fue tallado en el año 1932 por el escultor roncalés Fructuoso Orduna, quien es asimismo autor del frontón esculpido del palacio de la Diputación Foral. Es un Crucificado muy clásico en su composición y actitud, que está acompañado por tres lanzas. Alcanza los 5 metros de altura. Las actuales andas, diseñadas por Victor Eusa, fueron incorporadas en 1949.