San Lorenzo1

Los niños de Primera Comunión, bajo el capote de San Fermín

Ayer domingo, fiesta de San Juan de Ávila, en la Eucaristía de la una del mediodía de la parroquia de San Lorenzo de Pamplona, se puso delante de la imagen de San Fermín los nombres de los niños y niñas de la parroquia de San Lorenzo y del colegio Miravalles-El Redín que durante estos días iban a recibir la Primera Comunión y que no han podido hacerlo por culpa de la pandemia del coronavirus.

Los nombres estaban en unas cruces, escritos en unos corazones, realizados por tres voluntarias de la parroquia, que representaban no solo a estos grupos de niños, sino también a los más de 2.000 niños de la Diócesis que no podrán recibir la Primera Comunión durante estos días.

En la homilía, el párroco Javier Leoz hizo reflexionar sobre el camino, la verdad y la vida. “Debemos descubrir nuestra fe como camino, verdad y vida”, dijo. “Ojo con alejarnos de aquello que es importante para nosotros, para nuestros padres, nuestros abuelos, la identidad cristiana” advirtió Leoz. “Ojo con las mentiras o verdades a medias. Tenemos que ser siempre buscadores de la verdad. Los apóstoles se jugaron el tipo no porque defendieran la mediocridad, sino porque defendieron la verdad y la perfección” explicó el párroco mientras añadía que “a veces la verdad duele”. Finalmente dijo que debíamos ser hombres de vida y explicó que él es cura porque cree en la vida eterna.

Tras estas palabras se dirigió a los niños para recordarles que “para ser gente, como Dios manda, hay que ser gente con corazón. Vosotros dais una lección a vuestras familias, a España, al mundo y a Navarra, porque tenéis un gran corazón y porque estáis esperando con vuestro corazón, por primera vez, a Jesús en la Comunión”. Y añadió: “Dios quiere entrar en vuestro corazón, porque Jesús está enamorado de vosotros, porque os quiere”. “Y sabed que lo que mucho gusta algo cuesta. Por eso llegará ese día en el que podréis recibir a Jesús y será un día de total felicidad” explicó. Y terminó diciéndoles que “San Fermín está encantado porque está rodeado de amor. Os tiene bajo su capotico, no solo a estos corazones, sino a los de todos los niños de Navarra”.

Durante las peticiones, la encargada de los grupos de catequesis de la parroquia podio, de modo especial, por los niños que estos días hubieran recibido la Primera Comunión, para que sintiesen que, ante San Fermín, son recordados y para que supieran que ya queda menos para esa Primera Comunión.