12 de enero de 2010

Selección de las noticias de información religiosa publicadas por Diario de Navarra, Diario de Noticias, ABC, El Mundo, El País, La Razón y Forumlibertas.

Nacional

Los miembros de la cúpula de la diócesis de Guipúzcoa abandonan sus cargos
ABC
Los miembros de la cúpula de la diócesis de Guipúzcoa han decidido abandonar sus cargos tras la marcha de monseñor Juan María Uriarte y el nombramiento de José Ignacio Munilla como obispo de San Sebastián, quien deberá ahora elegir a su propio equipo.
Según han indicado fuentes del Obispado, el revelo de los principales cargos de la diócesis, como los vicarios generales, es algo “absolutamente natural” cuando cambia el obispo, aunque en este caso los dos vicarios, Patxi Azpitarte y Félix Azurmendi, adelantaron a Munilla “hace semanas” su intención de no continuar en sus cometidos.
Los dos vicarios generales fueron nombrados por Uriarte y han sido sus más estrechos colaboradores durante su mandato.
Además de los dos vicarios generales, quienes ya han abandonado sus cargos, la secretaria general, Luzia Alberro, también ha expresado su intención de dejar el Obispado, aunque todavía continúa en su puesto y está “dando el relevo” y trabajando con quien será su sustituto, un cargo ya decidido por Munilla pero cuya identidad no se dará a conocer hasta que sea nombrado.
Luzia Alberro fue nombrada por Uriarte en febrero de 2001 y se convirtió con sólo 25 años en la primera mujer seglar en ocupar este cargo, que forma parte, junto con los del obispo y los vicarios generales, del Consejo Episcopal de la diócesis.
La responsable de comunicación, María Jesús Guerra, dejó de ejercer desde el pasado 9 de enero, el día en que Uriarte se despidió de sus fieles en una celebración religiosa en la Catedral del Buen Pastor.
Otro de los cargos de la cúpula de la diócesis, el vicario de Economía, José María Medina, había expresado con anterioridad su intención de jubilarse, según el Obispado, mientras que el vicario de Religiosas también abandonará su cargo.
Del mismo modo, el responsable de Cáritas, José Carlos Olano, también ha anunciado que no continuará en su puesto, según fuentes de la diócesis guipuzcoana.
Tratan de quitar importancia a la revuelta internaLas fuentes oficiales del Obispado han explicado que lo habitual es que todos estos cargos cesen al cambiar el obispo, quien no obstante tiene la posibilidad de mantener a alguno de ellos, aunque en esta ocasión ellos mismos han dado el primer paso al informar de que no tienen intención de continuar.
A partir de ahora, monseñor Munilla, quien el pasado sábado inició su mandato, se tomará un tiempo para hablar con los arciprestes y otros miembros de la diócesis con el objetivo de configurar su propio equipo de confianza.
Munilla ha llegado a San Sebastián envuelto en la polémica, ya que el 77% de los párrocos de la diócesis firmó un documento en el que rechazó el nombramiento del nuevo prelado.

La cúpula de la diócesis de San Sebastián deja solo a Munilla
El Mundo
Después de Viernes Santo viene el sábado de gloria, pero, en el caso del nuevo obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha sido al contrario. Después del sábado glorioso y triunfal de su toma de posesión, vino el lunes de calvario, con el anuncio público de que la cúpula de la diócesis abandona el carro del nuevo prelado donostiarra.
Se va casi todo el equipo de monseñor Uriarte, empezando por los hasta ahora vicarios generales, Patxi Azpitarte y Félix Asurmendi, así como la secretaria general, Luzia Alberro. Los dos primeros «con pena y tristeza» por dejar «un ambiente revuelto».
Monseñor Munilla se queda cada vez más solo, aunque la decisión de los vicarios no le pilla por sorpresa. El nuevo obispo de San Sebastián sabía desde hace un par de semanas que no podría contar con el núcleo duro del equipo de su predecesor. Porque las renuncias fueron consensuadas y pactadas. Cuando llega un nuevo obispo, el equipo del anterior cesa en sus cargos. Lo dice el Código de Derecho Canónico. No hace falta que dimitan. Están cesados por derecho.
Ahora bien, lo normal es que el nuevo obispo los confirme en sus cargos, hasta que, tomado inicialmente el pulso a la diócesis, pueda formar su propio equipo, bien con todos o algunos de los anteriores, bien con personas nuevas. El plazo intermedio suele ser un año o, al menos, un curso pastoral. Si alguno se niega a continuar colaborando con el nuevo obispo, sólo puede deberse a dificultades personales insalvables.
Pero la praxis habitual no se aplicó en este caso. Primero, porque el obispo que llega conoce ya perfectamente la diócesis, en la que estuvo de cura durante 20 años, y a todo el presbiterio, para poder elegir su equipo de confianza. Por eso, el de Uriarte pidió que no les prorrogase en sus cargos y el obispo aceptó.
De hecho, tanto los dos vicarios generales como la secretaria general se despidieron de sus compañeros y amigos en sendas misivas fechadas el día 2 de enero. En las cartas, a las que tuvo acceso EL MUNDO a través de Herri Irratia-Loyola Media, la radio de los jesuitas de Guipúzcoa, Azpitarte y Asurmendi confiesan a sus amigos que «tras nueve años al servicio de la diócesis» y en colaboración estrecha con monseñor Uriarte, «es la hora de terminar». Ambos reconocen que esa decisión les produce «pena y tristeza». Pero «no por dejar, el cargo, no. Sencillamente, porque dejamos un ambiente revuelto». Y añaden: «Amamos la diócesis, que hemos tenido la suerte de conocer y querer más y mejor. Su situación nos preocupa». Aseguran que, en estos nueve años, han dado «lo mejor» de sí mismos, aunque «el acierto o el desacierto en nuestra misión es cosa diferente. Lo dejamos a vuestro juicio, al de Dios y a lo que, con el tiempo, permanezca».
Tras agradecer la colaboración, piden perdón por sus «errores y deficiencias» y explican los motivos de su marcha: «De momento, hemos pedido un tiempo sabático y nos lo han concedido. Esperamos que sea un tiempo de oxigenación y de renovación. Y luego, volveremos a estar al servicio de la diócesis».
Y se van con la cabeza bien alta los dos vicarios generales sobre los que, durante estos nueve años, pivotó la diócesis donostiarra y que sustituyeron en el cargo a José Antonio Pagola, la mano derecha durante décadas de monseñor Setién.
Elegidos por sufragio universal de los curas, Azpitarte se encargaba más directamente de la curia diocesana, mientras Asurmendi llevaba a cabo una labor pastoral más a pie de calle. Ambos cuentan con el aprecio del clero, con prestigio y con una sólida formación y su dedicación nunca tuvo horario. Su sustitución no será fácil. Empieza, también para ellos, una nueva etapa vital. Azpitarte quiere terminar su tesis doctoral y Asurmendi cambiará de aires e irá a reciclarse a Roma.
También quiere cambiar de aires y de trabajo la hasta ahora secretaria general del obispado, Luzia Alberro, una de las primeras mujeres en acceder a un cargo de máxima responsabilidad en una sede diocesana. Según ella misma cuenta en su carta, la eligieron, hace nueve años, porque «era mujer, joven y laica», y «muchos recibisteis con ilusión esta decisión».
Además de estos tres, han pedido no ser prorrogados otros miembros de la diócesis, como el vicario de Economía, José María Medina, el de Religiosas, José Javier Portu o el director de Cáritas, Juan Carlos Olano. Y las dimisiones podría seguir en cascada.
Un nuevo equipo con gente de dentro
El nuevo prelado donostiarra tendrá que crear, a marchas forzadas, un nuevo equipo de gobierno y buscar rápidamente al menos un vicario general. Los dimisionarios dejan a Munilla las manos libres. El prelado no traerá a nadie de fuera porque sería ahondar en la herida y distanciarse del presbiterio diocesano, que quedaría, una vez más, desautorizado. Las dimisiones dejan claro que la ruptura de la comunión con el nuevo obispo es seria, profunda y sumamente dolorosa. Como dice un cura donostiarra, «se ha desautorizado públicamente a las personas y la labor abnegada y fructífera que han realizado durante las últimas décadas. En el fondo, les obligan a irse».

El obispo Munilla encuentra el vacío en su diócesis
El País
La diócesis de San Sebastián vive en una permanente convulsión desde que la Santa Sede situó al frente de la misma al obispo José Ignacio Munilla. La mayoría del clero local se rebeló contra su designación con un escrito muy crítico difundido a finales de noviembre pasado.
La diócesis de San Sebastián vive en una permanente convulsión desde que la Santa Sede situó al frente de la misma al obispo José Ignacio Munilla. La mayoría del clero local se rebeló contra su designación con un escrito muy crítico difundido a finales de noviembre pasado. El vacío se agranda ahora con el abandono en bloque de la cúpula diocesana que ha trabajado los últimos 10 años al lado de Juan María Uriarte, su predecesor en el cargo. Nada más tomar posesión, Munilla se ha encontrado con siete dimisiones encima de la mesa.
Los dos vicarios generales, Félix Azurmendi y Patxi Aizpitarte, ya le han comunicado a Munilla su intención de abandonar los puestos que ocupaban. No han esperado a que el nuevo prelado designara a su número dos, como suele ocurrir en estos casos. La marcha de ambos se ha conocido al día siguiente de que Munilla tomara posesión como obispo de San Sebastián. El obispado quiso restar ayer importancia a este hecho al asegurar que el cese del vicario general es un mecanismo automático cada vez que hay un cambio de obispo, aunque también podría haber ocurrido que Munilla los ratificara en el cargo. En este caso, Azurmendi y Aizpitarte han decidido adelantarse a los planes del nuevo prelado donostiarra y le comunicaron hace varias fechas su deseo de poner fin a la responsabilidad que ejercían en la diócesis.Hace 10 años, cuando Uriarte sustituyó a José María Setién, el entonces vicario general, José Antonio Pagola, también puso su cargo a disposición, aunque se mantuvo en el mismo hasta que fue nombrado el nuevo equipo.
Además de los vicarios generales, se han marchado los responsables diocesanos de Economía, Religiosas, la secretaria general, el director de Cáritas y la jefa de prensa. Munilla tiene ahora una difícil papeleta para cubrir estos huecos. Sus planes son un secreto. No obstante, ayer mismo convocó a los 14 arciprestes de la provincia a una “convivencia” que se celebrará el próximo lunes en San Sebastián y que durará “todo el día”, según fuentes eclesiales. Los arciprestes -enlaces entre la diócesis y las parroquias- desconocen los temas que tratarán con el prelado, aunque sospechan que en ese cónclave saldrá a relucir la figura del futuro vicario general.
La posición que ha adoptado el clero guipuzcoano en contra de su nuevo pastor le ha dejado muy poco margen de maniobra a éste. 85 de los 110 párrocos en activo y 11 de los 14 arciprestes firmaron el comunicado en el que consideraban a Munilla como una persona “no idónea” para ser obispo de San Sebastián. Los sacerdotes siguen considerando que el nuevo administrador apostólico va a echar por tierra todo el trabajo pastoral que se ha venido realizando bajo el mandato de Uriarte, a pesar de que Munilla aseguró en la homilía que ofreció en su toma de posesión que su intención es la de entroncarse “plenamente” en el trabajo de la diócesis.
Los curas de Guipúzcoa no han vuelto a pronunciarse en público desde aquel comunicado hostil a Munilla. Sin embargo, la tensión sigue presente, como se puso de manifiesto en la primera misa del obispo electo, a la que apenas asistieron unos 40 presbíteros de la provincia.
Munilla se encuentra ante una complicada disyuntiva para formar gabinete. Podría elegir a un vicario general de la casa, pero tiene a la gran mayoría de los curas en su contra. O podría traerlo de fuera, lo que supondría empeorar las relaciones en el seno de la iglesia. Algunos representantes clericales no descartan que Munilla haga su elección entre los actuales arciprestes para “suavizar” los ánimos.
Los sacerdotes califican de “modélica” la fórmula empleada por Uriarte para elegir a los vicarios generales al inicio de su mandato. Se realizó una votación entre todos ellos, de la que salió una terna de nombres. De esa lista, el obispo eligió e a Azurmendi y Aizpitarte, a quienes les asignó las vicarías de curia y pastoral, respectivamente.

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Internacional

La Iglesia católica arremete contra la «superficial» ‘Avatar’
El Mundo
La Iglesia católica no admite la competencia en el universo espiritual. Ni siquiera de una película sólo tangencialmente «religiosa». Por eso, los órganos informativos de la Santa Sede arremeten contra Avatar, de James Cameron. Por «superficial, suave, tópica y blanda». Pero, sobre todo, porque, según Roma, la segunda película más taquillera de la historia del cine es «un guiño a las pseudodoctrinas que han hecho de la ecología la religión del milenio».
L’Osservatore Romano, el periódico del Vaticano, fue el primero en criticar la, a su juicio, «poca originalidad» de la superproducción en 3D de Cameron, que contrasta con su revolucionaria tecnología.
En un artículo de título significativo, Tras las imágenes, muy poco, el diario califica la película como «una superficial parábola antiimperialista y antimilitarista que no tiene verdaderas emociones, emociones humanas».
La sesuda publicación vaticana lamenta que el «impacto visual» de Pandora y las criaturas creadas por el cineasta no venga acompañado de una historia innovadora sino «blanda» y convencional.
Más lejos aún que L’Osservatore Romano ha ido Radio Vaticano. La emisora del Papa llega a acusar a la cinta de Cameron de no ser más que «un guiño hacia las pseudo-doctrinas que han hecho de la ecología la religión del milenio». Y, para remachar su crítica, asegura que no pasará a la historia del séptimo arte.
Las duras críticas de los órganos de difusión del Vaticano están causando extrañeza incluso en ámbitos eclesiásticos, que no entienden la arremetida de Roma contra una película que no es de temática específicamente religiosa, como sí sucedió en los casos de otros muchos títulos que provocaron la ira de la Santa Sede.
Entre estas últimas, figuran largometrajes como, por ejemplo, El código Da Vinci y Ángeles y demonios (ambas basadas en los best sellers de Dan Brown), además de La pasión de Cristo, de Mel Gibson, y de La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese.

Irak, el país más hostil con la religión; Arabia Saudí, el más restrictivo; lo dice un estudio
Forumlibertas.com
El Papa, Benedicto XVI hace un llamamiento internacional para que las instituciones políticas y religiosas recuerden sus responsabilidades para paliar la violencia religiosa
El estudio del Pew Research que analiza el estado de la libertad religiosa en los países en todo el mundo revela que la libertad de culto está severamente amenazada en el mundo. El centro de investigación analiza la libertad religiosa a partir de dos paradigmas: la hostilidad social y las restricciones gubernamentales.
La gráfica que contiene el estudio y que se adjunta a continuación muestra como hay países con una alta restricción gubernamental como es el caso de China, Malasia o Eritrea, pero que, sin embargo, son países apenas conflictivos con las religiones desde el punto de vista de la sociedad. Por el contrario, hay países como Sri Lanka o Bangladesh que a pesar de no caracterizarse por grandes restricciones contra la libertad religiosa por parte del gobierno, sí protagoniza una hostilidad social profundamente arraigada.
El Pew Research, institución estadounidense que realiza análisis sociales, políticos, religiosos y de tendencias, ha publicado el estudio ‘Restricciones globales en la religión’ que analiza el estado de la libertad religiosa en el mundo. En la gráfica que analizamos los países peor colocados analizando conjuntamente la restricción religiosa desde el punto de vista social y político son Arabia Saudí, Indonesia, Egipto y Pakistán. Arabia Saudi, por su parte, se caracteriza por ser el país del mundo con más restricciones del Gobierno seguido muy de cerca por Irán. Irak tiene el dudoso honor de tener la sociedad más hostil con la libertad religiosa
Cabe destacar la posición de países como Israel con profundos prejuicios sociales respecto a la libertad religiosa o Marruecos con una política religiosa muy restrictiva. En un área más moderada pero no exenta de atentados a la libertad de confesión se sitúan Francia o Alemania que tanta social como políticamente son moderadas con respecto a la libertad religiosa. Contrasta estas posiciones con España, Canadá, Polonia o Italia, países que se encuentran en una zona de baja hostilidad.
Los países que constituyen los territorios donde se puede ejercer la confesión con más libertad son Brasil, Japón, Argentina, Perú, Corea del Sur, Taiwán y Mozambique.
Benedicto XVI y el deber de impedir la violencia religiosa
Recientemente, el Papa Benedicto XVI ha hecho referencia a los atentados que han sufrido varias comunidades cristianas en el mundo. Según informa el portal de noticias Zenit.org, el santo padre ha recordado la responsabilidad de las instituciones políticas y religiosas para que estos hechos no se repitan.
“No puede haber violencia en el nombre de Dios, ni se puede pensar en honrarle ofendiendo a la dignidad y a la libertad de los semejantes”, ha afirmado el obispo de Roma que ha constatado la necesidad de que “las instituciones, tanto políticas como religiosas, no desfallezcan –lo repito- en sus propias responsabilidades.
Egipto: la oración en peligro
Egipto, uno de los países peor situados en el análisis del Pew Research, ha protagonizado uno de los peores ataques a cristianos en el mundo estas Navidades con el asesinato de ocho cristianos que murieron por los disparos de un hombre cuando salían de la misa del Gallo copta. La comunidad cristiana copta está conmocionada con tales hechos que han provocado disturbios. Un policía musulmán también murió a causa de los disparos y nueve coptos resultaron heridos.
El atentado terrorista fue perpetrado en la ciudad de Nag Hamadi la Noche de la Navidad ortodoxa (6 de enero). Cabe recordar que los cristianos coptos son los descendientes de los egipcios originarios y no los musulmanes por lo que la violencia que se desarrolla en Egipto no puede ser por una reivindicación antigua. De hecho, la lengua del siglo II y III para todo el territorio era la copta. Este grupo representa el reducto de los habitantes primitivos después de la invasión del Islam.
Estados Unidos: aumentan los delitos religiosos
Un análisis presentado por Christian Security Network ha concluido que durante el año pasado se cometieron más de mil doscientos delitos contra organizaciones cristianas en Estados Unidos.
El informe ‘Delitos contra Organizaciones Cristianas en estados Unidos” constata que entre los delitos más graves registrados se enumeran doce homicidios y otros treinta y ocho actos de violencia que incluyen también tres intentos de estupro y tres secuestros. El informe también enumera noventa y ocho incendios dolosos y setecientos robos con daños.
“Los ministros de culto cristiano deben empezar a pensar de modo diverso y considerar el incremento de las medidas de seguridad ya sea para proteger a la propia persona como a los bienes contenidos en los lugares de culto”, declaró Jeff Hawkins, presidente ejecutivo de la organización cristiana autora del informe.

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Opinión

Cuando los curas reciben al obispo dimitiendo
EL MUNDO / EDITORIAL
POCO más de 24 horas ha tardado el equipo de sacerdotes que dirigía la diócesis de San Sebastián en darle su particular bienvenida al obispo Munilla. Los dos vicarios generales además del de Economía y otros miembros de la curia diocesana que estos años han trabajado junto a monseñor Uriarte le dejaron ayer tirado. Y eso que el sábado, cuando se formalizó el relevo, Uriarte le dijo a Munilla: «No te faltará mi cercanía y mi apoyo». Los curas que ahora se marchan dicen que se van «tristes» por el «ambiente revuelto» que dejan, cuando son ellos los primeros en incendiar la situación. No sólo le hacen un feo al Vaticano, cuyo nuncio había pedido un voto de confianza para el obispo ante la campaña de descrédito que ha sufrido por no ser nacionalista, sino que demuestran un absoluto desprecio al voto de obediencia, que es consustancial al ejercicio sacerdotal. Con su dimisión, confirman que para una parte de la Iglesia vasca la política está por encima de la función eclesial, y que prefieren servir antes a la causa del «pueblo vasco» -tal y como entienden ésta los nacionalistas- que a la del Pueblo de Dios.

Robo del Belén de San Severino
Diario de Navarra / Cristiana Tello Domínguez de Vidaurreta
Qué fatal sorpresa el día 5 de enero, momento maravilloso de la Navidad, cuando apunto estaban por llegar los Reyes Magos a traernos regalos., a nosotros como regalo nos dieron un palo. ¡Varias figuras del Belén desaparecidas! Pues sí señor, yo tampoco me lo creía, me quedé atónita. Nuestros abuelos, que de pocas cosas pueden disfrutar, una de ellas nos la han quitado. No se molestó la persona deseosa de lo ajeno con quedarse con sólo alguna figura, no. le gustó la figura de una señora con tres patitos, el pastorcillo semiarrodillado, la viejecilla con su cesta de huevos debajo del brazo y con su delantal de cuadritos, por supuesto que le faltaba también el burrico que le acompañaba, la chica con un cántaro en la cadera, 2 ovejas, figuras de un belén de más de 75 años. Por cierto, también nos desapareció un Niño Jesús que lo colocamos en la primera planta de la residencia, no sé si sería la misma persona amiga de lo ajeno, pero lo cierto es que este año no sé si por la crisis o qué, siempre le echamos la culpa a esto, nos hemos quedado sin el Belén completo.
Pido a la persona que se lo llevó que por favor lo devuelva. A nuestros abuelos, dueños del Belén, también les gusta disfrutar de él. Lástima que el año que viene nos debamos plantear seriamente si habrá Belén en la residencia San Manuel y San Severino de Tafalla, no vaya a ser que la persona que se lo llevó le guste el mismo completo.
Aprovecho la ocasión para agradecer la buena voluntad de, Aires de Siempre, Coral Tafallesa, Grupo de Animación, Los Auroros, Los niños de Añorbe, a los Reyes Magos de Oriente y a cuantas personas que nos han visitado estos días, gracias, por acordarse en estos días de nosotros y deleitarnos con tan brillantes momentos.

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Navarra

Preocupación por el estado de deterioro de la iglesia parroquial
Diario de Navarra
Se han producido desprendimientos de cornisas y se ha hundido el tejado de la torre donde están las campanas – El párroco y el consistorio no descartan que se tenga que cerrar al culto hasta su arreglo, cuyo coste inicial es de 500.000 euros
El estado de deterioro en que se encuentra la iglesia parroquial Nuestra Señora de los Abades, construida en 1580, es causa de preocupación en Milagro. Tanto el párroco, José Ignacio Omeñaca, como el alcalde, Esteban Garijo, no descartaron ayer la posibilidad de que se tenga que cerrar al culto hasta que se rehabilite.
Como explicó Omeñaca, el estado de deterioro del templo viene motivado por el paso del tiempo, además de por los nidos de cigüeñas -había unos 30- y palomas.
“La iglesia está muy deteriorada. Ha habido muchos desprendimientos. No sólo han caído nidos a la calle sino que ha habido desprendimiento de cornisas. El tejado está bastante deteriorado. Lo último fue a finales de agosto, que se hundió totalmente el techo de la zona de las campanas de la torre. Entonces nos movilizamos totalmente”, dijo Omeñaca.
Según explicó, el coste “mínimo” para reparar la torre es de 500.000 euros, aunque se acometerá por fases, según los recursos disponibles. “En el obispado están “apurados” con obras de otras parroquias y no autorizaba a iniciar ésta mientras no se demostrara cómo se iba a pagar”, añadió.
En este sentido, Omeñaca dijo que desde hace dos años se está pidiendo ayuda en el proyecto “Tú eliges, tú decides” de Caja Navarra, y se seguirá haciendo en 2010. “Aunque el coste para reparar la torre son 500.000 euros, el obispado sólo aprueba acometer la cantidad adjudicada en “Tú eliges, tú decides”, que será unos 80.000 euros. Se empezará con eso. También hubo un festival con los grupos de música de Milagro y se obtuvieron 1.300 euros. Intentamos sensibilizar a la gente para que apoye y el alcalde está interesado en colaborar pese a la crisis”, dijo.
Añadió que con esta cantidad “se van a instalar los andamios y arreglar lo que se ha hundido para que no entre agua a la torre”. Indicó que se siguen celebrando misas en la iglesia aunque no se tocan las campanas “porque con la vibración podría haber peligro”. “Quizás tengamos que cerrarla hasta su reforma y pasar el culto a la basílica, aunque no hay peligro de que se “venga abajo” la iglesia”, dijo.
Esfuerzo “entre todos”
El alcalde, Esteban Garijo, recalcó que “el tejado de la torre está hundido y en un estado lamentable”. Apostó por “hacer un esfuerzo máximo entre todos para ir sacando fondos para su rehabilitación”. Dijo que pedir ahora al ayuntamiento un esfuerzo como el que hizo con la ermita “es imposible”, pero que está dispuesto a colaborar “en todo”. De hecho, realizó la intervención respecto a los nidos de cigüeñas.
Pidió ayuda del Gobierno foral y que el arzobispado “ponga una parte”. “Le pedimos que se haga responsable de un préstamo a largo plazo, y dice que no puede firmar más”, indicó, al tiempo que cifró el coste global de la rehabilitación en 1,2 millones de euros.