1 de marzo de 2010

Nacional

Monseñor García Beltrán toma posesión en Guadix
La Razón
Monseñor Ginés-Ramón García Beltrán recibió ayer la ordenación episcopal en una plaza Mayor de Guadix abarrotada de fieles, comenzando así su ministerio como obispo de la diócesis de Guadix-Baza. Durante la ceremonia, presidida por el nuncio apostólico de Su Santidad en España, monseñor Renzo Fratini, y concelebrada por un nutrido grupo de prelados y sacerdotes, el nuevo obispo se presentó ante sus feligreses afirmando que «para mí la vida es Cristo, os doy lo mejor que tengo, Cristo». Durante la homilía el nuncio le recordó que la misión del obispo consiste en «estar al servicio de la Verdad, velando por los intereses de Cristo y no de los suyos».
El nuevo obispo de Guadix, de 59 años, llega de Almería, donde era párroco y canónigo; es graduado en Teología por la Facultad de Granada, licenciado en Derecho Canónico por la Universidad Gregoriana de Roma y profesor ordinario de Derecho Canónico en el Seminario de Almería y del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de la misma localidad.


Internacional

Padre Amorth, exorcista: «Dentro del Vaticano también hay satanistas»
La Razón
El sacerdote italiano Gabriele Amorth, uno de los exorcistas más respetados del mundo, no se muerde la lengua: «Tenemos muchísimos sacerdotes y obispos que ya no creen en Satanás», asegura. A sus 85 años acaba de publicar sus memorias, en las que alerta contra la presencia de su mayor enemigo fuera y dentro de la Iglesia. Así lo corrobora en una reciente entrevista al diario italiano «Il Foglio»: «Muchos prelados no creen en el demonio e incluso llegan a decir en público que el infierno y el demonio no existen. ¡Y sin embargo, Jesús, en el Evangelio, habla de ello abundantemente, por lo cual cabría preguntarse si no han leído el Evangelio o no creen en él en absoluto!», sostiene.
A la pregunta de si hay miembros de sectas satánicas en el Vaticano, responde sin vacilar: «Sí, los hay. Sacerdotes, monseñores y también cardenales. Lo sé por personas que lo han conocido directamente. Y además es una cosa “confesada” en otras ocasiones por el mismo demonio, bajo obediencia, durante los exorcismos», explica. Asegura que el Papa está al tanto de todo: «¡Claro que lo sabe! Pero hace lo que puede. Es algo sobrecogedor. Tenga presente que Benedicto XVI es un Papa alemán, viene de una nación decididamente contraria a todas estas cosas. En Alemania, de hecho, prácticamente no hay exorcistas –¡hay naciones enteras sin exorcistas!–, y sin embargo el Papa cree en ello: he tenido ocasión de hablar con él en tres ocasiones, cuando todavía era prefecto de la Congregación para la doctrina de la Fe. Nos recibió como asociación de exorcistas, hizo un gran discurso, animándonos y elogiando nuestro apostolado. Ha hablado de esto explícitamente y en público en varias ocasiones. Y no olvidemos que del diablo y de exorcismos habló muchísimo también Juan Pablo II», recuerda. «Pablo VI levantó un velo de silencio y censura cuando dijo aquello de que “el humo de Satanás ha entrado en la Iglesia”, pero no tuvo consecuencias prácticas. Y creo que es necesario dar la señal de alarma», afirma.
El Padre Amorth recibe en su estudio a centenares de personas al año. De éstas, «sólo unas pocas están verdaderamente poseídas. La mayoría tiene simplemente graves problemas psiquiátricos. Pero hay poseídos», dice. Se presentan para ser liberados. Lo hacen espontáneamente, aunque la «presencia» que posee su cuerpo hace todo lo posible para que los exorcismos no surtan efecto. La mayor parte de la gente queda poseída después de haber participado en misas negras o ritos satánicos. «Don Amorth» tiene un método para reconocer si una persona está verdaderamente poseída: el agua bendita. «Una vez preparé para una mujer una mesa con dos vasos, uno con agua común y otro con agua bendita. Cuando bebió el agua bendita, pasó de niña atemorizada a persona encolerizada. Con un timbre de voz grave, como si un hombre hablara dentro de ella, me dijo: “¡Te crees muy listo, cura!”. Comencé la oración de exorcismo y sólo una hora después, cumplido el rito, sucedió la liberación en la iglesia».
«Faltan exorcistas formados»
La batalla del padre Amorth se libra en dos frentes: contra su habitual enemigo y contra el silencio o la incredulidad de la Iglesia: «El Código de Derecho Canónico dice que los exorcistas deberían ser elegidos entre la flor y nata del clero», explica. «Y sin embargo, no es así. A menudo, los mejores sacerdotes son destinados a ser obispos u a otros cargos. Y los exorcistas que hay tienen poca experiencia, cuando debería ser al revés», se lamenta, mientras recuerda su formación al lado del padre Amantini, exorcista durante más de 40 años en Roma: «A él le debo todo lo que soy», afirma.

El Papa pide protección para las minorías cristianas de Irak
La Razón
Benedicto XVI instó ayer a las autoridades civiles de Bagdad y a la comunidad internacional a poner fin a la persecución de los cristianos en Irak, especialmente en la región de Mosul, donde en un mes han sido asesinados ocho cristianos, «ante la creciente indiferencia de las autoridades». El arzobispo de Mosul, monseñor Shimoun Nona, ha advertido de que la nueva ola de violencia e intimidación por parte de los extremistas musulmanes amenaza con borrar la presencia cristiana en esta ciudad de Irak.
Con este motivo, el Papa hizo un fuerte llamamiento después del rezo del Ángelus, desde la ventana de su estudio del Palacio Apostólico Vaticano, ante miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro: «He tenido conocimiento con profunda tristeza de las trágicas noticias de los recientes asesinatos de algunos cristianos en la ciudad de Mosul y he seguido con gran preocupación los demás episodios de violencia, perpetrados en la martirizada tierra iraquí contra personas indefensas de diversa pertenencia religiosa», afirmó. «En la delicada fase política que está atravesando Irak, insto a las autoridades civiles a que dediquen todos los esfuerzos para devolver la seguridad a la población y, en particular, a las minorías religiosas más vulnerables», pidió ante los peregrinos congregados en la plaza, entre los cuales se encontraba una representación de las comunidades cristianas iraquíes a las que exhortó: «¡No os canséis de ser fermento de bien para la patria a la que, desde hace siglos, pertenecéis con pleno derecho!». Y añadió: «Espero que no se ceda a la tentación de hacer prevalecer los intereses y particulares sobre la seguridad y sobre derechos fundamentales de todo ciudadano».
Benedicto XVI exhortó asimismo «a la comunidad internacional a prodigarse para dar a los iraquíes un futuro de reconciliación y de justicia, mientras invoco con confianza de Dios omnipotente el don precioso de la paz».
El Papa, que concluyó el sábado los ejercicios espirituales de la Cuaresma, que lo han mantenido alejado unos días de su habitual actividad, hizo referencia a este periodo de reflexión: «En estos días de intenso recogimiento he rezado a menudo por todas las víctimas de esos atentados», subrayó. «Hoy deseo unirme espiritualmente a la oración por la paz y por el restablecimiento de la seguridad, promovida por el Consejo de los Obispos de Nínive», dijo en referencia a la indicación que han realizado en este sentido los obispos de la región de Nínive, al Norte Irak. Benedicto XVI aseguró que está «afectuosamente cerca de las comunidades cristianas de todo el país».
El Papa recibe hoy a Feijóo
Entre las audiencias previstas para hoy lunes, Benedicto XVI recibirá al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, según ha informado el Gobierno gallego. La Xunta explicó ayer en un comunicado que el jefe del Ejecutivo autónomo trasladará al Papa la importancia que para Galicia tiene el Año Santo y el Xacobeo 2010.
El encuentro, que tendrá lugar a las 11:45 horas, servirá también para que Núñez Feijóo transmita al Papa «el cariño y el afecto que el pueblo gallego siente por este Año Santo y también el entusiasmo con que la Comunidad gallega recibirá a los miles de peregrinos que lleguen a Compostela tras realizar el Camino de Santiago». Asimismo, Núñez Feijóo resaltará «el papel de Galicia como capital espiritual de la unidad europea en este 2010» , según el comunicado.
«¡Que Dios alivie el sufrimiento sufrimiento de chile!»
Benedicto XVI expresó ayer durante el rezo del Ángelus su solidaridad con las poblaciones chilenas afectadas por el terremoto. El Papa rezó por las víctimas y exhortó «a todos», especialmente a las organizaciones eclesiásticas, a ayudar a los damnificados. «Mi pensamiento está en Chile y con las poblaciones golpeadas por el terremoto que ha causado numerosas víctimas e ingentes daños. Rezo por los fallecidos y me siento espiritualmente junto a las personas afectadas por tan grave calamidad», dijo el Pontífice. Benedicto XVI imploró a Dios que alivie el sufrimiento de las personas afectadas «y les dé fuerzas para superar esta adversidad». «Estoy seguro de que no faltará la solidaridad de todos, en particular de las organizaciones eclesiásticas», agregó en italiano. Después, hablando en español, el Papa reiteró que se sentía «particularmente cercano a la querida población chilena afectada por un gran terremoto en su país». «En un momento como éste, brota espontáneamente una plegaria al Señor por las víctimas y un mensaje de aliento a todos para superar esta gran prueba», manifestó en español.


Guerra por el nombre de “Alá”

ABC
Malasia no es Irán. Desde su independencia de los británicos en 1957, esta nación del sureste asiático se enorgullece de la convivencia entre malayos musulmanes, chinos budistas, hindúes y cristianos. Espoleada por los hábiles empresarios chinos y apoyada en la industria tecnológica y los recursos naturales que explotan las compañías estatales -como petróleo, gas y madera- la economía ha crecido un 7 por ciento anual hasta convertir a Malasia en el segundo país más próspero y estable del sureste asiático, a bastante distancia de Singapur pero muy por delante de Tailandia e Indonesia.
Esta pujanza se aprecia en el centro de la capital, Kuala Lumpur, presidida por las torres Petronas, en su día el edificio más alto del mundo. En torno a ellas ha crecido una jungla de rascacielos con restaurantes de diseño, bares con piscina en sus terrazas y galerías comerciales con boutiques de Chanel, Dior, Louis Vuitton o Armani y concesionarios de Bentley y Jaguar.
Condena por beber cerveza
Todo un ejemplo del progreso y la modernidad que ha traído la globalización. Pero, en los últimos tiempos, han dado la vuelta al mundo varias noticias que muestran la cara más radical de esta nación donde el 60 por ciento de sus 28 millones de habitantes son musulmanes de la etnia malaya. Frente a las normas civiles que rigen para el resto de la población, sobre los musulmanes impera la «Sharía» (ley islámica), que ha empezado a dictar sus controvertidas sentencias.
A principios de febrero, tres mujeres fueron azotadas por mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Se trataba del segundo castigo físico ordenado después de que la modelo Kartika Sari Dewi Shukarno fuera condenada el verano pasado a latigazos por beber cerveza, una pena que todavía no ha sido ejecutada.
En enero se desató la tensión interreligiosa y varias iglesias y mezquitas fueron atacadas después de que el Alto Tribunal permitiera a los cristianos utilizar la palabra «Alá» en lengua malaya para referirse al Dios de la Biblia.
Y, actualmente, está siendo juzgado por sodomía el ex viceprimer ministro y líder del opositor Partido de la Justicia Popular (Keadilan), Anwar Ibrahim, ya que un antiguo ayudante ha denunciado que abusó de él en junio de 2008. Paradójicamente, los cargos no son por violación, sino por sodomía, una acusación muy grave porque la homosexualidad, incluso consentida, está penada hasta con 20 años de cárcel. Curiosamente, Anwar Ibrahim ya fue condenado por un caso similar en 1998, cuando era viceprimer ministro, y tuvo que pasar seis años en la cárcel hasta que el Tribunal Supremo revocó la condena.
Por ese motivo, Anwar ha acusado al Gobierno del primer ministro Najib Razak de orquestar una campaña judicial en su contra, ya que el ascenso de su partido amenaza la hegemonía del Frente Nacional (Barisan), una coalición liderada por la Organización Nacional para la Unidad Malaya (UNMO) que gobierna el país desde la independencia.
«El Gobierno está dividido y se ha radicalizado para lograr el apoyo musulmán», explica a ABC el sacerdote jesuita Lawrence Andrew, director del semanario católico «Herald». Dicha publicación fue denunciada por utilizar la palabra «Alá» en malayo para referirse al Dios cristiano y, aunque los jueces le han dado la razón en primera instancia, el Ejecutivo apelará la sentencia ante el Tribunal Supremo.
«Desde que san Francisco Javier evangelizara estas tierras en el siglo XVI, los cristianos hemos usado dicho término, pero el nacionalismo malayo utiliza la religión políticamente», critica Andrew, quien advierte de que dicha radicalización «pone en peligro las inversiones extranjeras, amenaza la convivencia y genera desigualdad». Sobre otros grupos étnicos, los «bumiputra» (indígenas malayos) tienen privilegios recogidos por el artículo 153 de la Constitución, como becas, cuotas y préstamos a bajo interés.
Además del islam, un 20 por ciento de chinos practican el budismo; un 9 por ciento el cristianismo y un 7 por ciento el hinduismo. En Malasia ha estallado una soterrada guerra de religiones: «Al ser un país multicultural, hay una auténtica competición», reconoce el franciscano Michael Chua, responsable de Asuntos Interreligiosos de la Archidiócesis de Kuala Lumpur.
«Alá, el Dios del islam»
Por su parte, Nik Mund Marzuki, uno de los «ustad» (maestros) de la Unidad de Entendimiento del Islam perteneciente el Departamento Religioso del Gobierno, replica que «hay un consenso generalizado en todo el mundo para definir a Alá como el Dios de los musulmanes» y pide «respeto para las normas religiosas y sociales islámicas porque los castigos físicos están contemplados por la «Sharía» y nosotros no criticamos la secularización de Occidente».
Un peligroso debate se ha abierto en Malasia, que no es Irán pero muchos advierten de que lleva camino de convertirse en una nación islámica.

Opinión

Navarra