24 de marzo de 2010

RESUMEN DIARIO DE PRENSA

Arzobispado de Pamplona

24 de marzo de 2010

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Rebelión pro vida en la web

La Razón

Los católicos se mueven con soltura en las redes sociales. Y la decisión de Tuenti no les ha dejado indiferentes.

Más de 3.000 fans en Facebook; en torno a 8.400 visitas a la página www.esuntuenti.com; 2,5 millones de impactos publicitarios y más de 7.000 visionados del vídeo que muestra una ecografía. Todo esto, en apenas unas horas del pasado lunes. Sin embargo, como informaba ayer LA RAZÓN, la nueva campaña pro vida del episcopado, «Es tú en ti», fue retirada por Tuenti cuando apenas llevaba cuatro horas colgada en la web. «Estamos a la espera de explicaciones», explicaba ayer Isidro Catela, jefe de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española (CEE), en un encuentro con periodistas.
La célebre red social «tan sólo alegó que no se sentía a gusto con la campaña, cuando habíamos tenido un mes previo de negociaciones y habíamos cambiado en dos ocasiones el diseño, a petición de los propios responsables de Tuenti», prosiguió Catela. Según su versión, «es falso que desconocieran el formato de la campaña», porque «todo se hizo con su visto bueno», agrega.

Nuevos eventos
Sin embargo, el mismo lunes por la tarde, al tener noticia de que se había suprimido la campaña de los obispos a favor de la vida, decenas de «tuentiadictos» crearon sus propios eventos en apoyo a «Es tú en ti». «Censura», «Sí a la vida», «decepción» y «falta de libertad de expresión» han sido algunas de las expresiones más repetidas por los cibernautas en los eventos que han creado y a los que ya se han sumado miles de usuarios de Tuenti.
En algunos foros se comentaba ayer la posibilidad de que el Grupo Prisa, que participa en el accionariado de la red social desde diciembre de 2008, hubiera dado la «orden» de suprimir la campaña de la CEE. «Desconozco si ésa es la razón», respondió ayer lacónicamente Catela a este diario. Sobre la posibilidad de demandar a Tuenti por incumplimiento de contrato, el representante de los obispos señaló que «no figura entre nuestras prioridades», ya que «lo fundamental es trabajar a favor de la vida».
La Conferencia Episcopal destinó 23.000 euros para esta campaña en las distintas redes sociales, de los cuales 7.000 iban destinados a Tuenti.

La Conferencia episcopal espera que Tuenti rectifique

ABC

La Conferencia Episcopal Española espera que Tuenti “rectifique” y vuelva a colgar la campaña de comunicación en favor del derecho a la vida que los obispos pusieron en marcha ayer en las principales redes sociales.

“La experiencia en estas primeras horas no ha podido ser más positiva”, señaló esta mañana en una rueda de prensa el director de la Oficina de Comunicación del Episcopado, Isidro Catela, quien, sin embargo, no ocultó su sorpresa y descontento por la actitud tomada ayer por Tuenti que pocas horas después de colgar la campaña pro vida decidió eliminarla porque no les gustaba el tratamiento que hacía de su marca.

En las primeras 24 horas de su llegada a la red, la campaña, que lleva por lema “Es un tú en ti”, consiguió 2.400 fans en Facebook, donde ha habido 2,5 millones de impresiones publicitarias. Además, el micrositio web (www.esuntuenti.com), creado por la Conferencia Episcopal, recibió 8.400 visitas, mientras que el vídeo de una ecografía en 4D colgada en dicha página registró 6.800 reproducciones.

“Es la primera vez que ponemos en marcha una campaña de este tipo en un cauce como éste. Tengo que lamentar que ayer sin previo aviso Tuenti decidiera eliminar la campaña. Hemos estado en contacto con Tuenti especialmente porque creíamos que la creatividad les afectaba. De hecho hemos realizado algunos cambios por sugerencia de ellos en dos ocasiones hasta que finalmente dieron el visto bueno. Hay un contrato que ellos han incumplido”, explicó Catela, quien no adelantó si la Conferencia Episcopal piensa tomar alguna medida legal al respecto. “Esperamos que Tuenti rectifique, pero lo importante es dar la cara por la vida. Nuestra prioridad es seguir defendiendo la vida de los que van a nacer y prestar ayuda real a las mujeres gestantes en dificultades”, señaló.

Este equipo pretende atraer a dos millones de jóvenes a Madrid

La Razón

Ése es el objetivo con el que se presentó ayer en Madrid al Comité Organizador de la Jornada Mundial de la Juventud. Y el propósito no es pequeño: atraer hasta la capital a dos millones de jóvenes de todo el mundo en agosto de 2011. Monseñor César Franco (en el centro) encabeza el equipo de voluntarios –cuatro sacerdotes y cuatro laicos– que, como precisó durante la presentación, «no tendrán ninguna contraprestación económica».

El Intermedio del Gran Wyoming carga sistemáticamente contra la Iglesia Católica

Forumlibertas.com

El presentador de la Sexta se recrea en un personaje estereotipado feo, misógino, anticlerical, ocurrente y locuaz

La Wikipedia define El Intermedio como un programa humorístico creado para criticar la Iglesia Católica, la Cadena Cope y demás medios conservadores; y esto es justamente lo que hace desde hace cuatro años.

El programa de la Sexta El Intermedio, presentado por El Gran Wyoming, pretende salvar su baja audiencia y carencia de ideas rodeándose de mujeres bellas y metiéndose con la Iglesia y los sentimientos religiosos.

Como otros programas de humor que practican la descalificación, destaca el abuso de risas enlatadas y la presencia de un público entregado de reacción, digamos, poco espontánea.

Además de la ridiculización y manipulación de informaciones sobre la Iglesia Católica, el personaje que interpreta el presentador destaca por un pretendido trato machista y grosero hacia sus jóvenes colaboradoras

Como muestra del tipo de comentarios que vierten contra la Iglesia hemos analizado los siguientes vídeos que se pueden ver siguiendo los enlaces.

Manipulación del discurso del Papa Benedicto XVI, septiembre 2006, en Ratisbona

Con música gregoriana de fondo y el titular “¿Dónde estabas Dios mío?”, el presentador cita el discurso del Papa Benedicto XVI pronunciado en la Universidad de Ratisbona considerando que “se vino arriba y se le calentó la boca”.

En el discurso, el Pontífice citó un texto del emperador bizantino Manuel II que fue interpretado como si el Santo Padre lo suscribiera:

“Mahoma sólo ha traído al mundo cosas malvadas e inhumanas, como difundir su fe por medio de la espada”.

Además, los medios que avivaron la polémica (no sólo la Sexta) no mencionaron las palabras que el Papa citó inmediatamente después (citando otra vez a Manuel II):

“Dios no se complace con la sangre —dice—; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas.”

Después de sacar de contexto la cita, Wyoming aprovecha para cargar contra los episodios oscuros de la Iglesia: la Inquisición, las Cruzadas, la conquista de América; o la postura de la Iglesia durante el Holocausto o la Dictadura española.

Para contribuir al ‘esclarecimiento’ del malentendido se pasan imágenes de manifestaciones de islamistas radicales “que se están acordando de la mama del

Papa” quemando símbolos cristianos y la bandera alemana.

Así mismo, ridiculiza la intervención del Santo Padre lamentando las reacciones a su discurso haciendo el simil jocoso: “es una forma rara de pedir perdón. Es como si te pilla tu mujer con otra en la cama y dices: cariño, no sabes cúanto lo siento que te hayas puesto hecha una energúmena”.

Se pasan unas imágenes de un parlamento de Mahmud Ahmadinejad en las que el presentador reporta que respeta al Papa y que las palabras de Benedicto XVI habían sido modificadas. Este gesto de respeto institucional entre Irán y el Vaticano se aprovecha para manchar una vez más la imagen del Pontífice vinculándola con la del controvertido líder iraní.

Como colofón se nos ofrece la “solución a todo ese malentendido”. El motivo, una encuesta “¿Qué prenda íntima masculina debería usar el Papa, boxers o slips?”. Bajo el título “Lo que España vota va a misa” aparece el resultado de la supuesta encuesta con las imágenes de un señor cardenal mirando dos carteles con la foto de un modelo llevando sendos slip y boxer. La ‘broma’ aduce que no sólo el Papa no fue malinterpretado, ni que se hubiera equivocado, sino que como los slips son ajustados, causan falta de riego y provocan que se digan barbaridades.

Reacción a un informe que concluye que la Sexta es la cadena que menos respeta al menor

Según un informe publicado el mes de diciembre de 2006 en ABC y realizado por la Asociación de Telespectadores y Radioyentes, conjuntamente con el Centro Universitario Villanueva, la Sexta y Cuatro serían las cadenas que menos respetan al menor.

El documento se elaboró analizando la programación de las cadenas TVE, Antena 3, Cuatro, La Sexta, Telecinco y Telemadrid en la franja horaria protegida -17 a 20h- durante 25 días.

Desde El Intermedio de la Sexta ironizan -y con razón- encabezar este informe por delante de la competencia (Telecinco y Antena 3) citando numerosos ejemplos de contenidos inadecuados de dichas cadenas. Aunque, si bien todas las cadenas privadas vulneran el horario protegido, eso no les exime de cumplirlo.

Acto seguido, se centran en uno de los autores del estudio: el Centro Universitario Villanueva, destacando como sospechoso que sea universidad privada. El presentador del programa, buscando la complicidad de su compañera, le pregunta irónicamente si en la página web de la institución dicen en algún sitio que tienen aulas, apostillando que eso “da mucho prestigio a una universidad”.

Para redondear, no podían dejar pasar la oportunidad para cargar contra el Opus Dei que ofrece el servicio de Capellanía en la universidad. Al respecto, el presentador le comenta a su compañera “pues claro que la tienen, porqué son gente decente, no como tu que fuiste en un colegio público y te mataste a estudiar”. “Los ricos sabemos que la mejor forma de aprobar es rezar”.

Wyoming describe al Opus Dei como gente que no se distingue por “respetar a los menores” y vincula directamente su postura -contraria al uso de anticonceptivos- a la muerte de tres niños africanos cada minuto.

Burla ante un comunicado de condena a un atentado terrorista de la Conferencia Episcopal Española en 2008.

El presentador compara el comunicado con otro similar diciendo:

“Comparando ambos comunicados, sabes qué diferencias he encontrado yo?

Que en el año 2000 le ‘piden al Señor y a su Santísima Madre que nos iluminen’ mientras que este año sólo se lo piden al Señor (‘que el Señor ilumine y fortalezca a todos’).

Conclusión, la Virgen ha quedado fuera porqué está negociando con ETA; y no descarto que esté fuera porqué está en contra del matrimonio gay. Algo gordo debe haber hecho esta mujer para que los obispos se atrevan a dejar fuera a la madre de su jefe”.

Como no tenían bastante material, buscaron un vídeo de un sacerdote celebrando la Eucaristía y añadieron burdamente una música con la letra:

“Amo Rajoy, Mariano Rajoy, el Partido Popular contigo estoy”.

Joan-Enric Vives y Ricardo Blázquez: el Papa les nombra arzobispos

Forumlibertas.com

De esta forma, Blázquez cubre la vacante de la Archidiócesis de Valladolid; el prelado de Urgell será el único arzobispo español ad personam

El Papa Benedicto XVI ha nombrado recientemente a dos prelados españoles con el título de arzobispos: Ricardo Blázquez y Joan-Enric Vives. Blázquez se hará cargo de la Archidiócesis de Valladolid mientras que Vives pasa a ser el único arzobispo a título personal en España.

Vives es obispo de Urgell y copríncipe de Andorra y, desde este viernes, 19 de marzo, arzobispo a título personal, es decir, nombrado ad personam y que por lo tanto no tendrá esa condición por ser obispo metropolitano. Este hecho se interpreta tanto como un reconocimiento a la persona del actual obispo como al rango que ocupa su cargo en el Principado de Andorra.

Joan-Enric Vives (Barcelona, 1949) es obispo de Urgell desde el 2003, ese mismo año prestó el juramento obligado como copríncipe y jefe de Andorra ante el Parlamento del principado. Está previsto que el próximo 10 de abril, el nuncio de su Santidad, Renzo Fratini, entregue de forma oficial la distinción a Vives en una eucaristía de Acción de gracias en la catedral de Santa Maria en la Seu d’Urgell, tal y como informa el diario La Vanguardia.

“Mis primeras palabras, al ser promovido a la dignidad arzobispal, son de agradecimiento al Santo padre”, afirmó Vives que interpreta el nombramiento como “un mayor compromiso hacia la entrega ya realizada de toda mi vida en manos de Jesucristo y al servicio de la Iglesia”.

Blázquez: de Bilbao a Valladolid

Por otro lado, una semana antes, Ricardo Blázquez fue nombrado también arzobispo por el Santo Padre para la archidiócesis de Valladolid. De esta forma, Blázquez cubre una vacante que se prolongaba desde hace más de 8 meses.

Blázquez, sucede en el Arzobispado a Braulio Rodríguez, que tomó posesión como titular de la archidiócesis de Toledo, sede primada de España, el pasado 21 de junio de 2009.

El nuevo arzobispo de Valladolid dirige el obispado de Bilbao desde septiembre de 1995. Nació en Villanueva del Campillo (Ávila) el 13 de marzo de 1942 y es vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), organismo que presidió de 2005 a 2008.

Junto a los obispos vascos, fue uno de los firmantes de la carta pastoral conjunta del 29 de mayo de 2002 titulada “Preparar la paz”, en la que además de definirse netamente frente a ETA, los prelados manifestaban su preocupación por la posible ilegalización de Batasuna, tras la aprobación de la Ley de Partidos.

Blázquez, que ha condenado públicamente el terrorismo en diversas ocasiones, pidió perdón, a finales de 2000, “por las carencias de cercanía y atención que ha podido tener la Iglesia de Vizcaya con las víctimas del terrorismo”.

Internacional


El Vaticano quiere una nueva diócesis para Medjugorje

La Razón

La institución de una comisión internacional de investigación y la posible creación de una nueva diócesis son señales significativas del interés del Vaticano en tomar cartas en la cuestión de Medjugorje. Roma indaga las apariciones que mueven a millones de peregrinos hacia un pequeño rincón de Europa donde, desde hace veinte años, seis videntes reciben mensajes de la Virgen que alientan la fe católica en una zona castigada. Pero no será esta comisión la que tome una decisión definitiva, sino que remitirá su trabajo a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que tendrá la última palabra.
Aunque el Vaticano no se ha pronunciado sobre los integrantes de la comisión, fuentes consultadas han revelado que entre los miembros se encuentran los cardenales Puljic, arzobispo de Sarajevo; Bozanic, arzobispo de Zagabria y el emérito Julián Herranz. También formaría parte de la comisión el jesuita y psicólogo francés Tony Anatrella y otros expertos en mariología, varios de ellos laicos. Pero la noticia más significativa es, sin duda, la ausencia en esta lista del actual obispo de Mostar, Ratko Peric, convencido de la «no sobrenaturalidad» del fenómeno. Según el vaticanista Andrea Tornielli, la Santa Sede está estudiando, además, la posibilidad de crear una nueva pequeña diócesis que incluiría a Medjugorje en su territorio, sustrayendo así el santuario a la diócesis de Mostar y a su obispo, Ratko Peric, contrario a las apariciones, como también lo fue en su día el obispo Zanic, que pastoreaba la diócesis en la etapa de las primeras apariciones y que consideraba a Medjugorje «el mayor fraude de la historia de la Iglesia». Sin embargo, según varios testimonios, el entonces Papa Juan Pablo II estaba convencido de su autenticidad. Al parecer, el pasado mes de septiembre la decisión de crear una nueva diócesis estaba pendiente de ser tomada, pero fue retrasada a causa de la oposición del propio Peric.

¿Un veredicto definitivo?
Jesús García, periodista y autor del único libro sobre el fenómeno publicado en España («Medjugorje», editado por LibrosLibres), considera positivo que se haya apartado al obispo local de la comisión de investigación: «Monseñor Peric, obispo de Mostar, es un excelente obispo para una realidad tan complicada como es la de la Iglesia en Bosnia y Herzegovina, pero en el tema de Medjugorje se mezclan algunos asuntos históricos que hacen aconsejable estudiar el caso con algo más de perspectiva que la meramente local», asegura, al tiempo que propone a Medjugorje como un «modelo de parroquia», donde los sacramentos son el auténtico centro de la vida espiritual.
Aunque muchos fieles aguardan un veredicto rápido y concluyente sobre la cuestión de las apariciones, es difícil que la Congregación para la Doctrina de la Fe emita una palabra definitiva acerca de la sobrenaturalidad de los fenómenos que se han vivido y se siguen viviendo en Medjugorje. No es costumbre de la Santa Sede pronunciarse sobre presuntas apariciones en curso: «El único movimiento posible», sostiene Tornielli, «es recordar, en términos más claros, lo que ya hicieron los obispos yugoslavos en su día, es decir, que no consta la sobrenaturalidad, pero que podría ser aceptada en un futuro y dar a entender, al mismo tiempo, que no hay pruebas ni indicio de fraude o hechos diabólicos, como afirman algunos».

Opinión

Acoso a Ratzinger

La Razón / Santiago Martín

Han pasado cinco años desde la muerte de Juan Pablo II y aún recordamos lo difícil que le fue la última etapa de su pontificado. Entonces el punto de mira de sus enemigos estaba puesto en su salud. Una y otra vez, desde dentro y fuera de la Iglesia se insinuaba que debía dimitir, pues no se encontraba en condiciones de gobernar una feligresía de más de mil millones.
Juan Pablo II sufría con este acoso, pero se limitaba a responder que si Cristo no se bajó de la Cruz, él tampoco podía hacerlo; otras veces contestaba que la Iglesia no se gobernaba con las piernas, sino con la cabeza. Consciente de que su vida, como la de cualquiera, estaba en manos de Dios, pero también de que ya llevaba muchos años al frente de la Iglesia y que por eso no debía dedicarse a atesorar minutos, no evitaba nada que le pudiera agotar.
Cuando le llegó su hora, entregó su alma a Dios en medio del respeto universal y del cariño profundo de la mayoría de los católicos, lo cual ciertamente no hubiera sido igual si diez o quince años antes –cuando empezó la presión para que dimitiera– hubiera hecho caso a los que sólo deseaban que se fuera para que la Iglesia se dirigiera por otros derroteros menos «conservadores». ¿Puede estar sucediendo ahora algo parecido con Benedicto XVI?
Hay muchas diferencias entre el actual Pontífice y su predecesor. Una de ellas es que Juan Pablo II fue elegido con 58 años y murió a punto de cumplir 85. Benedicto XVI lo fue con 78 años; es decir, contaba con 20 años más que Wojtyla. Aparte de otras diferencias, ésta sola sirve para entender el porqué los planteamientos de actuación de ambos pontífices han sido necesariamente distintos.
Sin embargo, esto no parecen tenerlo en cuenta los que desde el origen se sintieron disgustados con la elección de Benedicto XVI. Tanto dentro como fuera de la Iglesia. A nadie que esté algo informado sobre lo sucedido en el cónclave del que salió elegido Ratzinger se le oculta que un sector minoritario del colegio cardenalicio batalló en los días previos para lograr que no fuera él el nuevo Papa. Perdieron la batalla, pero no dejaron la guerra. Más tarde cargaron contra la persona elegida por Benedicto XVI para ayudarle, el cardenal Bertone, minusvalorando su capacidad de gestión como Secretario de Estado por no proceder de la carrera diplomática. Esta «oposición» al Papa y a Bertone está presente incluso dentro de la Curia vaticana, aunque su forma de actuar no es a través del enfrentamiento directo, sino mediante el «dilata» –el retraso–, valiéndose de todo tipo de triquiñuelas legales para evitar que se apliquen las reformas que el Pontífice considera necesarias, por ejemplo las que afectan al campo litúrgico.
A veces, sin embargo, este núcleo opositor ve oportuno lanzar alguna andanada más explícita. Suele utilizar a jubilados que se despachan con declaraciones delicadamente hirientes hacia el Papa. La última ha estado protagonizada por el, hasta hace poco, nuncio en Bélgica, Karl J. Rauber. Entrevistado en la revista «Il Regno», define al Papa como «un estudioso, una personalidad limpia. Pero no se interesa por las cuestiones administrativas, que deja al cardenal Bertone. No me extraña –añade–. Ya era así en Múnich. Creo que conoce lo suficiente la Curia vaticana y podría hacer una seria reforma en ella. Pero su interés ha estado siempre en estudiar y escribir». Si se tuviera que traducir este lenguaje al román paladino, habría que decir que Rauber ha dicho que el Papa no se preocupa del gobierno de la Iglesia porque vive metido en su despacho y enfrascado con sus libros. Eso sí, a monseñor Rauber le ha molestado mucho que interviniera directamente en la elección del nuevo arzobispo de Bruselas ignorando sus recomendaciones, lo cual viene a ser un desmentido de su acusación anterior, pues si no se interesara por las «cuestiones administrativas» no se habría preocupado por desautorizar a un nuncio tan puntilloso.
Por otro lado, el ex nuncio en Bruselas tiene lo suyo, ya que dos de los curas que él promovió con éxito –uno en Suiza y otro en Hungría–, dejaron el episcopado para marcharse con sendas señoras. Además, cuatro veces fue denunciado a la Secretaría de Estado por el propio Ratzinger –cuando éste era prefecto de Doctrina de la Fe– por oponerse al celibato de los sacerdotes y por criticar a obispos.
Pero los ataques a la gestión del Papa no proceden sólo desde dentro, sino que tienen su frente más fuerte fuera de la Iglesia. Los de siempre han aprovechado que un cura homosexual fue acogido en Múnich mientras Ratzinger era arzobispo de esa diócesis y que posteriormente ese sacerdote cometió un delito de pederastia para cargar contra el Papa acusándole de encubridor y partícipe en ese acto abominable. Tanto la propia diócesis como el Vaticano han explicado que Ratzinger no tuvo nada que ver en aquello, a pesar de lo cual las críticas contra él se han mantenido. Todo esto ha afectado al Pontífice, del cual todos, incluidos sus enemigos, no dudan en destacar su bondad y humildad.
Va a cumplir 83 años dentro de unos días y poco después hará cinco años que fue elegido para la cátedra de San Pedro. Parece que se ha abierto la veda contra él para abocarle a un estado de ánimo que le lleve a dimitir o, peor aún, para agitar su corazón, el cual, según su hermano, «no es demasiado fuerte». No cabe duda de que, lo mismo que Wojtyla, Benedicto XVI molesta a los que desean una Iglesia más mundana, menos espiritual, menos religiosa. Como los machos jóvenes en las manadas de lobos, han visto llegada su hora y se han lanzado al cuello del viejo líder. Pero no está solo. Somos mayoría los que le queremos, rezamos por él y seguiremos haciéndolo.

¿Dejamos otra vez de ser católicos?

ABC / Manuel Ramírez

A los más viejos del lugar estoy seguro de que no es preciso ni recordarles el origen de esta frase, y aún menos el preocupante tono de interrogante que ahora vengo a emplear. Para los menos ancianos o menos conocedores de la historia política de nuestro siglo XX, valga una breve referencia inicial.

Allá el 13 de octubre de 1931, cuando las Cortes Constituyentes de la Segunda República están asumiendo la elaboración de la Constitución llamada, en principio, a definir y regular el régimen establecido y llegado el momento de abordar el tema religioso, Manuel Azaña lanza en el hemiciclo su célebre veredicto de que España había dejado de ser católica y que, por ello, se hacía necesaria una organización nueva del Estado de acuerdo con esa realidad. Y esta empresa no se limitaba a la solemne declaración de que «el Estado español no tiene religión oficial» contenida en el artículo 3 del texto constitucional que se extendía en un artículo 26 en el que, absurdamente, se incluía en la misma Ley de Leyes un minucioso tratamiento harto sectario sobre las asociaciones e instituciones de la Iglesia, el Clero y hasta la disolución de la Compañía de Jesús. Insisto: todo ello en una Constitución que, por principio, tenía que afectar a todos los ciudadanos.

El largo artículo 26 bien pudo quedar al margen de un texto que debía servir para la convivencia de todos los españoles. No se quiso así. Y, claro está, ya nada fue igual. De inmediato surgen las voces que anuncian, sin reparo alguno, que «esta Constitución no puede ser la nuestra», con la retirada del hemiciclo de los diputados del grupo agrario, la discrepancia de algunos de los intelectuales que tanto habían realizado para traer la República y, como es sabido, un poco después, la aparición de un Partido, la CEDA, basado en la «accidentalidad de las formas de gobierno», y creado expresamente con la finalidad de defender la religión. Las circunstancias habían cambiado notablemente por ambas partes, cuando en el verano de 1978 se discute el art. 16 que garantiza la libertad religiosa, los constituyentes tienen la habilidad de soslayar viejas discusiones, e incluso con los votos de la izquierda se aprueba una redacción que a todos conforma: «Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones». La expresa cita de una determinada religión, la de la Iglesia Católica, obedece, en palabras de Santiago Carrillo, a que no tiene en cuanto fuerza social ningún parangón con otras confesiones igualmente respetables (7 de julio de 1978). Y en esta línea de a todos respetar y en nada dañar a un cristianismo que está en las más de las tres mil batallas que los españoles de antaño mantienen durante la Reconquista en defensa de la Cruz o en quienes mueren en las Cruzadas, han caminado los gobiernos de Suárez, Calvo Sotelo, González y Aznar.

¿Qué ha pasado con el actual Gobierno de Rodríguez Zapatero? Es probable que se esté gobernando desde la ira. Y de la ira nada más que ira sale. Resulta difícil y peligroso jugar con símbolos y prácticas que a nadie dañan. Ahorro los ejemplos, y voy a lo más importante. Nuestros actuales gobernantes han olvidado lo que sigue:

a) El cristianismo, sin dejar de ser un credo religioso, constituye en casi todo el Occidente una cultura asentada desde hace siglos. Una cultura es cúmulo de formas de entender y comportarse ante todas las facetas imaginables. Traduciendo la denominación alemana, una suerte de «cosmovisión», de formas de ver el mundo y la propia vida del creyente. La cultura está en las obras literarias, en la pintura, arquitectura, celebración de fiestas, lenguaje. Más aún. En las formas de comportarse, de pensar y de adoptar actitudes ante los miles de acontecimientos que en la vida se presentan. Cultura cristiana son los cuadros de Velázquez o Murillo. Los Autos Sacramentales de nuestro pasado. La Iglesia de la Sagrada Familia que anuncia visitar el Papa. Las procesiones de Semana Santa. Las oraciones que, unidas a la señal de la Cruz, tienen a bien realizar deportistas o toreros. Y hasta el hecho de que nuestro Rey pronuncie su anual Mensaje navideño precisamente en Nochebuena y teniendo a su lado un bonito Nacimiento. ¿Se va a prohibir todo esto? En pura lógica, si se lleva a cabo el peligroso hecho de que en las capillas de los tanatorios «se quiten» los crucifijos sin consulta previa a los muertos, ¿cómo tolerar las Cruces por las calles en Semana Santa? Estoy plenamente seguro de que si cualquier gobierno prohíbe las procesiones de Semana Santa en nuestro país, no dura ni dos días. Y hasta es posible que no únicamente el Gobierno: también el sistema político establecido. Por favor, cuidado con estas medidas tan «urgentes e importantes».

b) En mayor cercanía, nuestros actuales gobernantes están despreciando todo el fundamento sobre el que se hizo nuestra Transición. Se repitió mil veces que atrás quedaba cuanto pudiera dividir a los españoles de entonces y de después. Imperó el consenso. La concordia. Las renuncias de previas conductas o de previas ideologías que pudieran llevar a la división y al enfrentamiento. Y así lo requirió el Rey en el famoso discurso en el que se invitaba a «mirar al futuro» y al esfuerzo común para llevar a cabo el gran paso a la democracia. Sin el consenso nada hubiera sido posible. Es que vamos a romper ese espíritu mediante el manejo de los crucifijos. Cordura, por favor, que luego…

c) Sin entrar en el siempre discutible campo jurídico, me atrevería a añadir que también en nuestros días no se está muy acorde que digamos con dos reconocimientos de la máxima importancia. En primer lugar, en la Declaración de Derechos Humanos aparece el que toda persona tiene a poseer su creencia religiosa y practicarla, individual o colectivamente, dentro o fuera del recinto pertinente. Y, en segundo término, el minucioso contenido del art. 16 que ya hemos citado. Volvamos a su contenido. Se comienza con la solemne garantía de «libertad ideológica, religiosa y de culto» de ciudadanos y comunidades. A mi entender, aquí reside lo fundamental. No aparece limitación distinta al mantenimiento del orden público «protegido por la ley». Y tras recordar que ninguna confesión tendrá carácter estatal, se obliga a mantener «relaciones de cooperación» con la Iglesia Católica (en los debates ha quedado claro y reconocido que esta mención expresa se justifica por ser la que practican la mayoría de los españoles) y las demás confesiones. Y uno, en los momentos en que estas consideraciones se escriben, se pregunta: ¿se están llevando a cabo, en todos los aspectos, estas relaciones de cooperación? Creo que la respuesta es negativa y que el ciudadano lo que percibe es un trato (por acción u omisión) más favorable con otras creencias distintas a la cristiana. Por un lado, prohibición o limitación de símbolos cristianos. Por otro, expresa tolerancia con otras, especialmente con quienes anuncian la regeneración de España desde los principios del islam. Y esto, a pesar de que nos parezca disparate, está ocurriendo ya, y en algunas ciudades hasta hoy claramente españolas y con prácticas cristianas.

d) Y por último y, en mi opinión, como algo de mayor interés… Con la Transición, quien fuera auténticamente protagonista de la misma, la nueva sociedad española que se forja a partir de los fructíferos años sesenta, lo que quiso fue precisamente todo lo contrario. Se quiso que predominara la concordia, el respeto de lo existente. Sin revanchas. Con todos apostando por no repetir anteriores escisiones que a nada bueno podían llevar. En lo político, en lo religioso, en lo social. Perdón para unos. Sacrificio de otros. Y la gran empresa común. Fueron no pocos años de acuerdo y optimismo. Y, claro está, uno vuelve a tener derecho a preguntarse por qué ahora, a estas alturas y con muchos problemas de mayor importancia, parece que nuestros actuales gobernantes se empeñen en traer a colación temas que llevan necesariamente a todo lo contrario. Con olvido de nuestra clara civilización acunada en Grecia y Roma. Lo absurdo se une a lo ignorante, sin negar parciales aportaciones en esto o en aquello. Decididamente, y como opción que estimo mayoritaria, creo que habría que leer de nuevo las aportaciones del gran maestro Sánchez Albornoz.

Ratzinger ante los monstruos

ABC / Gabriel Albiac

“Hemos rechazado todo aquello que en nosotros anhelaba la bestia»: Malraux, acerca de la grandeza humana; la del animal que se sabe a un milímetro del monstruo y que combate desesperadamente consigo mismo para no serlo. Me ha retornado Malraux mientras leía el último texto de uno de los grandes intelectuales europeos actuales y uno de sus pocos sabios: Joseph Ratzinger, hoy Papa, pero igual de grande en lo teológico desde sus años profesorales a final de los cincuenta. No es necesario creer en nada, salvo en la inteligencia, para apreciar la elegancia conceptual de Benedicto XVI. Puede que sea incluso más sencillo.

La Carta pastoral a los católicos de Irlanda del 19 de marzo es un tratado de los monstruos. Repleto de sabiduría. Y de piedad. Ambas son lo mismo: ¿y quién no recuerda la pena de la criatura de Frankenstein en la película prodigiosa de James Whale: «soy malo porque sufro», soy un monstruo porque sufro, soy un monstruo porque soy humano?

Los monstruos son signo de lo más encubierto del alma humana: «monstruo de sueños», llama al alma Malraux. Signo de lo más oscuro. También, de aquello que nos horroriza porque lo sabemos parte del coste sombrío de ser hombre. El monstruo es la parte de lo humano que nadie soporta ver. Y ante la cual decimos sorprendernos, porque es demasiado duro afrontar hasta qué punto su vergüenza acecha a todo aquel que renuncie a darle seca batalla.

El abuso sexual de los menores -en torno al cual en la Iglesia irlandesa gira la dolorosa carta de Ratzinger- es uno de los más universales horrores que anidan en el inconsciente humano. Sabemos, desde Freud, hasta qué punto esa pesadilla acompaña -como amenaza o como realidad- los terrores infantiles. Y, desde Freud, sabemos cuán difícil es separar en ellos pesadilla y vigilia. Y las incurables amputaciones que en el alma del adulto dejan, sea consciente de ello el adulto o no. El viejo maestro Althusser describía elegíacamente, hace medio siglo, ese dolor sin cura del hombre adulto, aquel «superviviente de la única guerra sin memoria ni memoriales», que sólo vive de todas las heridas a las cuales, bien que mal, logró resistir.

Benedicto XVI, que como Papa escribe a la grey que le fue encomendada, lo hace con todo el saber de Ratzinger. No oculta lo peor: que la rotura anímica que la agresión infantil impone no curará nunca en la edad adulta. Y que el consuelo espiritual no exime de la justicia. «Habéis traicionado -interpela a los clérigos violadores- la confianza depositada en vosotros por jóvenes inocentes y por sus padres. Debéis responder de ello ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos». Dios, tiene necesariamente que pensar un Vicario de Cristo, perdona. La ley de los hombres, no. Así tiene que ser, esas son las reglas del juego que distinguen lo divino de lo humano. Transgredirlas es empeorar el mal hecho: «hubo una tendencia -se lamenta el Pontífice- motivada por buenas intenciones, pero equivocada, de evitar los enfoques penales de las situaciones canónicamente irregulares». La ley debe primar ahora. Y la Iglesia cargar con el coste de no haber velado lo bastante sobre sus pastores. Es duro aceptar esa culpa. Y admirable que un Papa se atreva a decirlo: «Todos nosotros estamos sufriendo las consecuencias de los pecados de nuestros hermanos que han traicionado una obligación sagrada o no han afrontado de forma justa y responsable las denuncias de abusos». Y en la asunción de esa culpa colectiva, Benedicto XVI persevera en el rigor teológico de Ratzinger. Admirable. Aun para aquel que no cree. Para él, sobre todo.

Navarra

El Ángel de Aralar se libra de la “laicidad” que defiende el Parlamento foral
Diario de Navarra

En el último pleno, NaBai, PSN e IU aprobaron una moción pidiendo la retirada de los símbolos religiosos
El Parlamento foral insta a todas las instituciones navarras a que “den pasos a favor de la laicidad, como muestra del respeto a todas las creencias, y trabajen a favor de la neutralidad religiosa de las instituciones públicas”. Éste es parte del mandato parlamentario aprobado en el último pleno por la mayoría de los grupos a través de una moción, en la que también se pedía la retirada de los símbolos religiosos que estén presentes en lugares públicos.

NaBai propuso la moción y PSN e IU la apoyaron, consiguiendo así su aprobación. No obstante, este lunes pasado, durante la sesión de Mesa del Parlamento, todos los grupos aprobaron que la efigie de San Miguel de Aralar visite el Parlamento. Sólo IU se abstuvo.

El capellán de San Miguel de Aralar, Mikel Garciandia, había enviado una carta al Parlamento de Navarra para avisar de que si no había inconveniente, el 14 de abril, miércoles, hacia las 12 del mediodía, visitaría la Cámara foral con el Ángel de Aralar.

Resulta llamativo que por primera vez se sometiera a votación la visita del Arcángel al Parlamento, un acto de carácter religioso que viene produciéndose de forma tradicional en el marco de la ronda que, cada año en la semana siguiente a la Pascua de Resurrección, la efigie de San Miguel hace durante una semana en Pamplona recorriendo colegios, parroquias, instituciones y otro tipo de entidades. Entre los destinos de la visita del Arcángel siempre ha figurado el Legislativo, institución a la que la efigie del santo acude después de visitar al Gobierno foral.

Los sucesivos presidentes de la Cámara han venido recibiendo la efigie de San Miguel acompañados normalmente por representantes de la mayoría de los grupos políticos.

La visita de San Miguel fue sometida este lunes a votación en la Mesa, y aprobada con los votos a favor de la presidenta Elena Torres (PSN), Javier Marcotegui (UPN), Koldo Amezketa (NaBai), José Andrés Burguete (CDN) y con la única abstención de la representante de IU, Ana Figueras.

La efigie del santo volverá a entrar así en el Parlamento como cada año, en un acto de carácter religioso que contó con el apoyo expreso de nacionalistas y socialistas, grupos que en el último pleno aprobaron la moción en la que se insta a las instituciones a promover la “laicidad”. En concreto, NaBai ha pasado de presentar la iniciativa para la retirada de los símbolos religiosos a apoyar con su voto la celebración de un acto religioso en la propia Cámara. El parlamentario de NaBai Ioseba Eceolaza, proponente de la citada moción, defendió durante el pleno que “no tiene ningún sentido que las actuaciones públicas estén presididas por símbolos religiosos, porque se trata de hacer compatibles todas las libertades”.

Nueve iglesias del Camino de Santiago abrirán al público
Diario de Navarra
El Gobierno de Navarra ha autorizado subvencionar con 40.000 euros al Arzobispado de Pamplona y Obispado de Tudela para desarrollar un programa que abra al público las iglesias de San Miguel, en Estella; de San Pedro, en Puente la Reina; de San Román, en Cirauqui; de la Asunción, en Villatuerta; de San Pedro, en Aibar; de San Martín, en Izco; de la Natividad, en Monreal; de la Magdalena, en Tudela; y el monasterio de San Salvador.

Las obras de la iglesia vieja de San Adrián, paradas por falta de dinero

Diario de Noticias

Las obras de la antigua iglesia de San Adrián se han sumido en un parón debido a la falta de recursos económicos para seguir adelante. La fundación creada para acometer dicha reforma está a expensas de que el Consistorio se decida a comprar el terreno del antiguo asilo, propiedad de la parroquia. Jesús Marco del Rincón, miembro de la Asociación de Amigos de la Historia de San Adrián, explicaba que esperan la respuesta del Ayuntamiento desde hace dos semanas. “El terreno está valorado en un millón de euros, pero se ha hecho un esfuerzo y se ha rebajado su precio a 900.000 para que el Consistorio pueda hacer frente al pago”, explicaba el historiador.

Según la parroquia y la asociación seguidora de este proyecto, la venta del asilo es “fundamental” para llevar las obras a cabo. “Buscar otras vías de financiación es muy complicado. A los vecinos no les podemos pedir más esfuerzos con los donativos, ya que terminarán cansándose”, reconocía Marco. Como explicaban desde la asociación, todo el dinero que se recibiría por parte del Ayuntamiento por la venta del asilo, repercutiría en inversiones “por el bien de San Adrián”. Para llevar a cabo la reforma del edificio se siguen recibiendo fondos a través del proyecto de Caja Navarra Tú eliges, tú decides.

Última fase y tejado del templo Si la parroquia de San Adrián consigue vender el asilo, 600.000 euros se destinarían a terminar las obras de la antigua iglesia, y otros 300.000 se invertirían en arreglar el tejado del templo nuevo, donde actualmente se celebran los oficios religiosos. El techo de este edificio está dañado gravemente por el peso que soporta de los nidos de cigüeñas.

Las obras de la iglesia vieja adrianesa comenzaron en el año 2006 con la reparación de los exteriores y las cubiertas. La última acción llevada a cabo en el templo fue la restauración de los retablos, entre noviembre de 2008 y febrero de 2009. Por ahora se han invertido en ella 800.000 euros, destinados a elementos de consolidación de la estructura y limpieza de retablos. Todavía falta una última fase para adecuar los pasillos laterales, la sacristía, los suelos, la calefacción y el sistema eléctrico. “Sabemos que la iglesia ya no tiene riesgo de derrumbarse y que aguantará en pie dos siglos más, pero faltan las obras necesarias para que se pueda utilizar”, explicaba Jesús Marco.

Robo de san marcos A los impedimentos económicos para terminar la obra de restauración de la antigua iglesia de San Adrián, se le suman los robos. La semana pasada se constató que el relieve de San Marcos, en el retablo mayor del templo y tallado en el siglo XVII, había sido robado. Los ladrones hicieron un agujero en la puerta principal para acceder al templo, cerrado al público.

Este hecho ha planteado a la fundación la necesidad de dotar de un sistema de seguridad a la iglesia. “Esta pérdida la llevamos con pena y con rabia, porque la iglesia es una presa fácil para los sinvergüenzas”, explicaba Jesús Marco del Rincón. “La instalación de una alarma va a ser un proceso complicado, por las dimensiones del edificio y por la falta de recursos económicos, pero sin duda, tendremos que hacer frente a ello”, añadía el de la Asociación de Amigos de la Historia de San Adrián.

La III Semana Espiritualidad tendrá 6 charlas y un concierto
Diario de Navarra
La III Semana Espiritualidad 2010 se presentó ayer con el lema “Meditación: la aventura de conocerse”. Contará con seis conferencias a cargo de expertos en la materia y un concierto. Se desarrollarán este año en el salón de actos del centro cultural Castel-Ruiz -con capacidad de 164 butacas- del 12 al 17 de abril, a las 20 horas. Los actos tuvieron lugar el año pasado en la ETI de la plaza de San Juan, y en 2008 fueron en el palacio Decanal.

En las dos ediciones anteriores la inscripción fue gratuita, pero esta vez, y motivado por la crisis, se ha puesto un precio simbólico de 10 euros. Sólo se podrá asistir con el abono, que podrá retirarse en las oficinas de Castel-Ruiz de 9 a 14 horas y de 15.30 a 21 horas. “Se trata de un precio popular que servirá para autofinanciar en parte la estancia de los ponentes”, comentó Merche San Pedro, concejal de Cultura y presidenta de Castel-Ruiz.

San Pedro dijo que el presupuesto asciende a 4.580 euros y espera que sean un éxito como en las dos ediciones anteriores. “En ambas se nos llenaron las salas”.