25 de febrero de 2010

Nacional

El Senado saca adelante la ley de reforma del aborto por seis votos de diferencia
Diario de Navarra
La cámara rechaza los tres vetos a la totalidad presentados por PP, UPN y UDC – Votaron a favor de la norma PSOE, IU, ERC, PSC, PNV, BNG, seis representantes de CDC y dos independientes – La nueva ley entrará en vigor dentro de cuatro meses tras su publicación en el BOE esta misma semana
Tras ser avalada ayer por el Senado, la nueva ley del aborto se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial del Estado y entrará en vigor cuatro meses después.
El pleno de la cámara alta rechazó los tres vetos a la totalidad presentados por el PP, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Unió Democrática de Catalunya (UDC); desestimó también todas las enmiendas parciales y ratificó por 132 votos a 126, con una abstención, el proyecto de Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo enviado por el Congreso.
La primera reacción gubernamental, tras la aprobación del texto, la dieron a la misma salida del pleno dos ministras, la de Igualdad, Bibiana Aído, y la de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, y un ministro, el de Justicia, Francisco Caamaño, que coincidieron en hablar de una “ley más justa” que ofrecerá “más garantías, más seguridad y más claridad” a las mujeres y a los profesionales. Aído subrayó que “hoy tenemos una ley que es mejor que la de ayer”, mientras Jiménez remachaba que “el objetivo es que cada día haya menos embarazados no deseados”.
Precisamente este aspecto de información, educación sexual y prevención fue uno de los grandes argumentos socialistas para defender el proyecto de ley, cuya denominación antepone la salud sexual y reproductiva a la interrupción voluntaria del embarazo.
Para la senadora del PSOE, Leire Pajín, los más de 100.000 abortos anuales -“muchos de ellos tras embarazos no deseados”, remarcó- confirman la necesidad de ese enfoque educativo-preventivo. En la misma línea se pronunciaron otros portavoces de los grupos partidarios de la nueva ley.
Votaciones ajustadas
La votación final del Senado confirmó la tendencia constatada en los tres vetos, ya que los del PP y UPN fueron rechazados por ocho votos (134 no, 126 sí y dos abstenciones), y el de Unió por cuatro (132 no, 128 sí y dos abstenciones).
El reparto tuvo una línea divisoria bastante clara. A favor de la norma se situaron la izquierda y la mayoría de nacionalistas, Partido Socialista, Entesa Catalana de Progrés (PSC-ERC-IU), PNV, BNG, PSM-Entesa Nacionalista balear, seis de los siete representantes de Convergencia Democrática de Catalunya y dos independientes, y en contra, los tres promotores de los vetos, más el Partido Aragonés.
Las dos abstenciones ante los dos primeros vetos llegaron de Coalición Canaria, mientras en la tercera se registraba un mínimo desplazamiento: un senador de CC se sumó al bando del no, y Convergencia aportó la segunda abstención y dos votos favorables al veto propuesto por Unió.
Desde el PP, su portavoz de igualdad, Carmen Dueñas, acusó al Gobierno de “tratar de imponer el aborto libre que desprotege a la mujer y que no contempla ningún apoyo a la maternidad”.
Desde el PSOE, Leire Pajín reprochó a los populares su “oportunismo político” contradictorio, pues “nunca quisieron la regulación de la interrupción voluntaria del embarazo, pero cuando pudieron, no la retocaron”.
Discrepancias
Hubo discrepancia radical sobre el grado de acuerdo parlamentario e institucional ante la nueva ley. Para el PP, los socialistas “debaten y consensúan cuando les interesa”, y su proyecto “nace de espaldas a la mayoría de los españoles y sin consenso”.
Para el PSOE, el texto lleva “casi dos años de debate” y llegó al Senado desde el Congreso como una “propuesta madurada” que “ha ido mejorando” con aportaciones de especialistas, organizaciones sociales y grupos parlamentarios.

La Ley del Aborto supera el Senado y queda aprobada

EL MUNDO

Aplausos, abrazos y grandes efusiones acompañaron ayer la aprobación definitiva de la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Senado.

El texto de la primera ley de plazos del aborto entrará en vigor el próximo mes de julio, después de que la Cámara Alta rechazara los vetos presentados: por una exigua mayoría de cuatro votos, el de Unió (132 contra 128 y dos abstenciones) y, por ocho, los defendidos por separado por PP y UPN (134 contra 126 y dos abstenciones).

La nueva y más vitoreada ley en la historia reciente de esta Cámara también superó las 88 enmiendas parciales al texto, que resultó aprobado por 132 votos a favor (PSOE, Entesa, tres senadores de CiU, PNV, BNG, el representante del PSM-EN, dos senadores independientes de Navarra e Ibiza y uno de Coalición Canaria), 126 en contra (PP, tres parlamentarios de CiU, la representante de UPN, el del Partido Aragonés y otro de Coalición Canaria) y una abstención (un senador de CiU).

La división de los convergentes y el férreo alineamiento del PNV con el Grupo Socialista fue la nota dominante de una sesión caracterizada por los discursos ideológicos y el rifirrafe dialéctico entre la socialista Leire Pajín -que ayer se estrenaba en la Cámara- y la senadora popular Carmen Dueñas. Si la primera acusó a los populares de «oportunistas» y celebró el «importante paso para las mujeres de este país, para que estén seguras y libres», la del PP acusó al Gobierno socialista de «imponer el aborto libre» a la sociedad española y de despreciar «la voz de los ciudadanos», quienes «mayoritariamente rechazan» el proyecto de Ley del Ejecutivo.

Ante los abucheos recibidos desde algunos escaños, Pajín se dirigió al presidente del Senado, Javier Rojo, para afirmar: «No se preocupe señoría, intentaron callar la voz de esta senadora durante siete meses y no lo van a conseguir ahora». Y tras felicitar a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, recordó que ha sido la persona «más insultada» durante este proceso y alabó su temple porque, mientras «la llamaban asesina», no ha pronunciado «ni una sola mala palabra».

Por su parte, el senador de Unió Jordi Casas se quejó ante la bancada socialista de que haya «usado el debate como propio de una campaña electoral» y criticó la falta de una verdadera voluntad de «consenso».

La nueva ley permite abortar libremente en las 14 primeras semanas de gestación y hasta la 22 cuando se detecten graves peligros para la salud de la madre o malformaciones en el feto. Además, sitúa en los 16 años la mayoría de edad para decidir la interrupción del embarazo.

Finalmente, el texto aprobado establece que las chicas de 16 y 17 años deben informar al menos a uno de sus padres o tutores legales su deseo de abortar, salvo que puedan alegar fundadamente que dicha comunicación pueda suponerles «un peligro cierto de violencia intrafamiliar, amenazas, coacciones, malos tratos, o se produzca una situación de desarraigo o desamparo», algo que para los populares «se va a convertir en un coladero», informa Europa Press.

Por otro lado, la ley establece que los profesionales sanitarios tendrán derecho a ejercer la objeción de conciencia. Y la mujer que aborte fuera de los supuestos permitidos por la ley no tendrá pena de prisión, sino una multa económica.

«Hoy es un día para celebrar», respondieron las asociaciones de mujeres. La presidenta de Mujeres Juristas Themis, Altamira Gonzalo, señaló que ayer fue «un día importante, en que las mujeres pueden celebrar que por fin una reivindicación de hace 30 años tenga su acogida en una ley, y que es que la mujer tenga derecho a decidir libremente su maternidad». Por el contrario, las organizaciones antiabortistas se mostraron «conmocionadas».

La Ley del Aborto entrará en vigor dentro de cuatro meses
ABC
El Pleno del Senado ha aprobado esta tarde de manera definitiva la Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que será publicada en los próximos días en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y que entrará en vigor a los cuatro meses de dicha publicación, al rechazar las 88 enmiendas que se habían presentado.
La parte del texto que no contenía ninguna enmienda ha sido aprobada por 132 votos a favor, 126 en contra y una abstención. Por la mañana, el Pleno del Senado rechazó los tres vetos presentados por el PP, Unió y Unión del Pueblo Navarro (UPN) por una margen de entre cuatro y ocho votos.
Fuentes parlamentarias han asegurado que el Grupo Socialista ha trabajado intensamente estos días con senadores de distintas formaciones para posibilitar que la Ley haya sido aprobada de forma definitiva en el Senado y evitar así que tuviera que ser ratificada en el Congreso de los Diputados.
Feministas en el palcoCon una colección de feministas invitadas expresamente por el PSOE al palco del Senado, por la mañana se celebró en la Cámara Alta la puesta en escena de la senadora Leire Pajín para que se diese el visto bueno a la reforma de la Ley del Aborto, el último trámite necesario para la «ley Aído».
En declaraciones a ABC.es y momentos antes de entrar en la sala habilitada para el colectivo provida Derecho a Vivir, su portavoz, Gádor Joya, anunció que esta agrupación presentaría un recurso contencioso administrativo contra la votación de la ley del aborto en la Cámara Alta si el senador socialista Roberto Lertxundi votaba a favor de la ley, como así ha sido finalmente. Según esta organización, Lertxundi es presidente y fundador de la Clínica de interrupciones de embarazos Euskalduna en el País Vasco, por lo que tiene «intereses ilícitos» en que esta reforma salga adelante.
«Dado que creemos que este senador está incurriendo en una incompatibilidad por tener negocios abortistas y respaldar una ley que va a favorecer al negocio de las interrupciones del embarazo, presentaremos un recurso contencioso administrativo», dijo Joya, que puso énfasis en que esta reforma no está «demandada por la sociedad», frente a la opinión vertida por Pajín en la tribuna del Senado (con un recuerdo emocionado al «mejor ministro de la democracia, Ernes Lluch»).
Para Derecho a Vivir y para Házte Oír, la reforma de la ley del aborto refleja «una fractura enorme y el rechazo de la sociedad española». Así que Joya ha anticipado que continuarán pidiendo la impugnación de la votación de Lertxundi, para empezar, y continuarán trabajando en las comunidades autónomas para proteger y defender los derechos de las embarazadas, a quienes, en su opinión, debe ofrecérseles alternativas al aborto.
Joya, Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír, y Teresa Fernández de Córdoba, magistrada y miembro del Comité de Derecho a Vivir son algunos de los miembros de grupos antiabortistas que han asistido presencialmente al debate en el Senado. Derecho a Vivir es una de las más de 200 entidades cívicas que ya se ha han adherido a la «Marcha Internacional por la Vida» que se celebrará el próximo 7 de marzo en cerca de un centenar de ciudades de España, Europa, Iberoamérica y Australia bajo el membrete «España Vida Sí».
Rechazados los tres vetosComo era previsible, la norma superó a mediodía con los votos del PSOE, Entesa, BNG, tres de los sisete senadores de CiU, el representante del PSM-EN y dos senadores independientes de Navarra e Ibiza adscritos al Grupo Mixto su primera traba, las tres propuestas de veto presentadas por el PP, un senador de Unió (UDC-CiU) y la senadora de Unión del Pueblo Navarro (UPN).
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, acudió por la mañana al Senado para justificar la idoneidad del proyecto de ley. La defensa desde las filas socialistas ha corrido a cargo de la senadora y la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín.

El Senado aprueba la Ley del Aborto, que entrará en vigor dentro de cuatro meses
Diario de Noticias
La nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, conocida como Ley del Aborto, fue aprobada definitivamente ayer en el Senado por 132 votos a favor, 126 en contra y la abstención de un senador de CiU. La reforma legislativa ha superado así tanto los tres vetos presentados por el PP, Unió y UPN, como las 88 enmiendas parciales de los diferentes grupos parlamentarios, para lo que contó con el apoyo del PSOE, Entesa Catalana de Progrés (PSC-ERC-ICV), PNV, BNG y de algunos senadores del Grupo Mixto y de CDC-CiU.
Con la asistencia al Pleno del Senado de los ministros de Igualdad, Justicia y Vivienda, Bibiana Aído, Francisco Caamaño y Beatriz Corredor, respectivamente, la Ley del Aborto ha pasado su último trámite parlamentario y entrará en vigor, dentro de cuatro meses, tras su publicación en los próximos días el Boletín Oficial del Estado (BOE).
“propuesta madura”, según pajín Los vetos de PP y UPN fueron rechazados por 134 votos, frente a los 126 emitidos a favor y dos abstenciones, y el de Unió por 132 votos, frente a 128 favorables y dos abstenciones, correspondiendo todas las abstenciones a Coalición Canaria.
La senadora del PSOE y secretaria de Organización de este partido, Leire Pajín, indicó que esta ley es una “propuesta madurada”, que ha llegado a la Cámara Alta tras casi dos años de “reflexión y puntos de encuentro”.
Pajín se refirió a que la base de esta iniciativa ha sido, sobre todo, “escuchar” a muchas organizaciones de mujeres, algunas de las cuales estaban presentes en el debate y que aplaudieron a la portavoz.
Mientras tanto, a las puertas del Senado se concentraron varios grupos antiabortistas que entregaron la pasada semana más de un millón de firmas en contra de esta reforma.
La parlamentaria socialista, que por primera vez ha intervenido en esta Cámara, preguntó a los populares si las 100.000 mujeres que abortan al año en España les parecían poca demanda como para modificar este texto. “No podemos someter a muchas mujeres de este país a la necesidad de ir a declarar o cuestionar la labor de muchos profesionales” de las clínicas abortistas, comentó, en alusión a las investigaciones policiales y judiciales a las que han sido sometidos.
Ante los abucheos recibidos desde algunos escaños, Pajín se dirigió al presidente del Senado, Javier Rojo, para afirmar: “no se preocupe señoría, intentaron callar la voz de esta senadora durante siete meses y no lo van a conseguir ahora”.
Tras felicitar a la ministra de Igualdad, recordó que ha sido la persona “más insultada” durante este proceso y alabó su temple, ya que, mientras “la llamaban asesina” no ha pronunciado “ni una sola mala palabra”.
Críticas desde PP y UPN Por el PP, la senadora Carmen Dueñas acusó al Gobierno de aprobar la nueva Ley con “nocturnidad y alevosía” y ha calificado su actitud de “claramente partidista”. Dueñas criticó a los socialistas por “imponer el aborto libre a la sociedad española” porque hasta la semana catorce de gestación “no hay que dar explicación alguna para abortar” y, hasta la 22, sólo en algunas ocasiones.
“Lo que es una excepción lo han convertido en derecho, y lo que es un derecho, como es el trabajo, lo han convertido en una excepción, pregúntenselo a los cuatro millones de parados de este país”, ironizó.
La senadora de UPN, María Caballero, recordó que el programa electoral del PSOE sólo hablaba de promover una reflexión sobre esta materia y agregaba que cualquier posible modificación se debería adoptar en el marco de un “amplio consenso”.
Desde las filas del PNV, Miren Lore Leanizbarrutia aseguró que la norma ha sido mejorada en el trámite parlamentario y agregó que “la mejor ley será la que no exista” porque no haya nadie que se vea en esa situación.
El senador de Unió Jordi Casas denunció el incremento registrado en España del aborto y embarazos no deseados en los últimos 10 años, que supera al resto de países de la UE. “Esta situación no es deseable y hay que abordarla”, aseveró, al tiempo que vinculó estos hechos con otros factores como el fracaso escolar y el aumento del consumo de drogas y alcohol entre los jóvenes

Internacional

“Hay que evangelizar con la música”

EL PAÍS

De cerca, las manos de Simon Rattle agarran las copas de agua y se entrecruzan con la naturalidad de un delicado profesor. Pero cuando sube al escenario al frente de la Filarmónica de Berlín, adquieren las dimensiones de un cíclope. La derecha, para marcar con la batuta. Pero, la izquierda… cada dedo apunta a una sección. El índice al viento; el meñique, a la percusión, y cuando se recoge entera sobre sí misma, surge un sonido que es capaz de encender y derrotar todas las almas.

Sin embargo, el maestro no calcula. No piensa en su lenguaje corporal. “Si lo hiciera, todo sería una pantomima”, afirma el director británico, de gira por España con la formación alemana. En sus siete años al frente de la mejor orquesta del mundo, Rattle (Liverpool, 1955) ha emprendido una auténtica regeneración. “En los últimos dos años se han jubilado 35 profesores, y ahora está llena de veinteañeros”.

Menuda guardería. Llena de talentos en explosión llegados de todas partes del mundo. “Tenemos músicos de 20 nacionalidades diferentes, aunque la mayoría siguen siendo germanos. En esta gira, entre los contrabajos sólo hay dos alemanes. Hay que tener cuidado con el concepto de identidad nacional. Ya nos ha dado bastantes problemas en todo el mundo. Yo pregunto: ¿acaso no es alemana una ciudad como la que nos acoge, en la que conviven 200 nacionalidades diferentes?”.

Los jovenzuelos recién llegados también se muestran un tanto impresionados por la fuerza de una tradición que acompañaron Hans von Bulow, Arthur Nikisch, Wilhelm Furtwängler, Herbert von Karajan o Claudio Abbado. “La tradición está en las paredes, pero también nosotros tenemos derecho a crear ahora la nuestra”, dice Rattle. Ese peso, esa herencia se nota cuando abordan la Segunda sinfonía de Brahms como lo hicieron el martes en Madrid. Aunque se apreciaba también una tensión rejuvenecedora, un chorro de aire fresco, como si alguien la hubiese compuesto ayer. “Tenemos que pensar constantemente en cómo hacer de la música del pasado algo presente, actual”, afirma Rattle. “Bruno Walter ya lo advertía: ‘Cuidado con buscar la emoción recordada, recuperada. No es real. Hay que tender a crear una nueva en cada momento”.

Pero es que la verdadera identidad de una orquesta como la Filarmónica de Berlín no está en las fronteras físicas. Sino en las páginas abiertas de cada partitura. En la música. En Brahms, Beethoven, Bruckner… Pero también en Kurtág, Sibelius o Ligeti, como demostraron ayer en Zaragoza con la Segunda sinfonía del finlandés o la obra San Francisco polyphony, del húngaro.

Y en la conquista del futuro. Con iniciativas como la del Digital Concert Hall. Así, cada semana, la Filarmónica entra en las casas a través de Internet. “No es un modelo rentable. La gente no está acostumbrada a pagar por contenidos, pero es el futuro y los músicos quisieron subirse a él. Nos hace mucha ilusión saber que un concierto lo están viendo 15 personas en Colombia, por ejemplo. O que un día tenemos de público a Wynton Marsalis. Nos hace muy felices”.

Todo forma parte de la estrategia que Rattle marcó desde el principio. “Hay que evangelizar. No queda otro remedio. Hay que salir a buscar público y ver quién pica. No podemos encerrarnos en fórmulas estrechas”, comenta. En la era de los espectáculos y los efectos especiales, ellos sólo cuentan con una baza: la música. “Es necesario atraer y convencer con la pureza que contiene”.

“Esta gente es como un toro, tienes que frenarla cuando sale a la plaza con ese empuje. Mi deber, muchas veces, es calmarlos”, asegura Rattle, refiriéndose a sus músicos, y reconoce que el camino de adaptación ha sido difícil: “Muy duro. Ya lo decía Karajan. Los primeros cinco años con la Filarmónica de Berlín son una pura transición. Ahora es cuando siento que verdaderamente estamos haciendo lo que debemos”, asegura. ¿Y cómo lo ha logrado? “Pues sin obsesionarme por el control. Conozco a muchos grandes directores que han querido marcar cada detalle y se han desesperado”.

La aventura de la improvisación le fascina. “En Madrid, con la segunda de Brahms, en el tercer movimiento, creo que logramos cosas que no habíamos conseguido antes. Una melancolía graduada”. El gran momento del disfrute. La puerta abierta a la sorpresa: “Por más que ensayes, cuando la orquesta despega, debes dejarte llevar. No saber adónde va. Eso es lo bueno”.

Por ahora no piensa en su propia huella. “¿Es que acaso me he muerto?”, pregunta. Alguien se esforzará en poner etiquetas a este periodo suyo en Berlín. “No pienso en la llegada a la meta. Me gusta tirar del carro. Disfrutar del camino”. Lo comenta acompasando los dedos suavemente. Su toque será evidente. Muchos lo recordarán como Rattle el evangelizador, el del carisma amable. Otros lo harán como el hombre de las manos mágicas.

Opinión

¿Periodistas católicos? Misioneros del oficio
Diario de Navarra / Miguel Ángel Barón
En el verano del 91 Navarra vivió semanas de incertidumbre ante el futuro vital de cuatro monjas blancas, de la tierra, colapsadas -junto con un hermano hospitalario- en el recinto de su misión en Monrovia, capital de una Liberia que se despedazaba entre los machetazos de los hutsis y los hutus. Aquello acabó bien, lo de las religiosas, y fueron recibidas con júbilo en la estación de autobuses de Pamplona, entrado septiembre.
Días después, en Villava, compartí una merienda con el grupo de religiosos y sus familiares. A Sagrario Górriz -portavoz de aquel grupo-, entre muchas otras, le hice la siguiente pregunta: Cuando llegáis a un lugar donde no se respira la religión, dónde todo es podredumbre y penuria, ¿cómo comenzáis a hablar de Dios, cómo entienden la religión? Su respuesta, dada con aquellos ojos que no parecían haber pasado un calvario, fue clara: “No hablas de Dios; no rezas con ellos; lo primero que tienes que hacer, tu esencial obligación, es tratar de solucionar sus necesidades; comida, higiene, salud, etcétera. Y sólo después, tal vez cuando haya pasado un año, o dos, puedes comenzar a hablarles de Dios. Entonces lo entenderán”.
Casi veinte años después, el día que pudimos ver en internet las primeras imágenes de la catástrofe de Haití, la edición digital más vista del mundo de un periódico contaba como “noticia más vista” un nuevo producto para las relaciones sexuales; la noticia de Haití, con los últimos temblores del golpe, estaba en la séptima posición. No obstante, la opinión general era de indignación por los efectos del terremoto, de ayuda plena y desinteresada, de apoyo incondicional. Muy loable y noble. Pero cuando el ciudadano acudió a los medios de comunicación, la catástrofe de Haití no estaba en sus prioridades y consumió otro tipo de noticias.
¿A qué publico se dirigen los medios? ¿qué información, qué espacios consume el ciudadano? Tenemos que saber, los periodistas -independientemente del medio que nos pague-, cómo es el público al que nos dirigimos. Luego, podemos tomar la actitud más sencilla, dejar pasar todo y continuar dándoles pan y circo o, por el contrario, evaluar, como los misioneros, cuáles son sus primeras necesidades y solventarlas. Lamentablemente, el nivel de interés social por la información es precario. Todo es precario. Los valores, que son los cimientos de nuestra convivencia social y personal están en caída libre. Esta es la primera necesidad de nuestro público: recuperar los valores, la responsabilidad como valor del que depende la estabilidad de las relaciones. Y esta es nuestra primera obligación como periodistas, actuar con responsabilidad, tener presente que lo que hagamos, nuestro compromiso con la sociedad -en la que influimos de manera evidente- , tiene una consecuencia que depende de nosotros mismos; independientemente del medio, nosotros decidimos.
La segunda obligación es habituarnos a “hacer lo correcto”; si no fuera así, no existiría la responsabilidad, seríamos irresponsables. Y la tercera obligación es aquello para lo que nos hicimos periodistas: recoger de primera mano, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a la actualidad. Todo lo que ocurre tiene ojos y alma, siempre hay “alguien” detrás de lo que sucede. Tenemos que ir a los lugares donde ocurren las historias; sentirlas, olerlas, vivirlas; encontrar las miradas que hay detrás de ellas; entender a estas personas, escucharles, comprenderles e incluso colocarnos en su lugar; volver y contarlo. Para esto nos hicimos periodistas, cumpliendo los códigos éticos y viviendo la responsabilidad de nuestro importante trabajo en la sociedad. Entiendo que puede no resultar cómodo mantener esta responsabilidad, como tampoco lo es nuestro deber de corregir a un irresponsable, pero se trata de alcanzar la armonía social y emplear todas las fuerzas a nuestro alcance.
De nuestra labor como periodistas, de nuestro esfuerzo personal depende, sin duda, que nuestra sociedad, nuestro país y nuestro mundo sean diferentes. Si el periodismo es libre, las sociedades son más justas; hay que mantener el tipo ante los medios, ante los gobernantes y ante cualquier fenómeno que trate de obstaculizar.
En este punto, los periodistas tenemos una misma labor, que es ejercer con el objetivo de solventar la necesidad de recuperación de valores que tiene, en general, nuestro público objetivo; y al igual que los misioneros cuando acuden a un lugar denostado, en esta labor da igual que el periodista sea católico o no. Hoy el trabajo es otro. Esencial.


Sobre la iglesia de Ujué

Diario de Navarra / Javier Ecay Armendáriz, sacerdote y romero de la Virgen de Ujué
He leído el artículo del sr. Burgui en el Diario de Navarra, y la verdad me ha sorprendido muchísimo. Para empezar diré que soy sacerdote, devoto y romero de la Virgen de Ujué desde mi infancia; también unido a Ujué familiarmente.
Se dice con razón en nuestra tierra que una verdad a medias es una gran mentira y así creo que es su artículo. No debe falsearse el fin para el que se construyó la iglesia de Ujué, desde sus proyectos fue para celebrar la fe y promover la devoción a María. Antes que una iglesia magnífica y bellísima es un lugar de culto.
Es verdad que la iglesia es de todos, hay que añadir que de todos los creyentes, de quienes buscan la fe y de aquellos que con buena voluntad se acercan a dar gracias o a pedírselas a nuestra Madre de Ujué.
Cuando dice que a la iglesia de Ujué han llegados ayudas económicas desde las arcas forales hay que decir que es verdad, lo mismo que a unas cuantas casas de Ujué cuando les han ayudado para su rehabilitación y eso nunca ha supuesto que la propiedad pase a ser del Gobierno de Navarra. No creo exagerar si digo que la devoción a la Virgen de Ujué con sus romerías, con sus constantes visitas de devotos contribuye notablemente a la popularidad y sostenimiento del comercio del pueblo y de todo él en general. Es justo que siendo el mayor colectivo social el de los católicos, tengamos derecho como tantos otros colectivos a ayudas económicas.
La Iglesia cuando defiende la propiedad de sus iglesias, en este caso la parroquia de Ujué, lo que pretende es precisamente que se conserven para aquello que se construyeron, dar gloria a Dios y fomentar la devoción a la Virgen.
Nadie quiere ni quitar ni impedir a los ujetarras poder seguir cultivando su amor a la Virgen de Ujué, nadie quiere impedir que la iglesia se visite, lo que sí se quiere es conservar lo más auténtico y original, el sentido cristiano para el que se construyó. Ser iglesia para el culto y por lo tanto propiedad de los creyentes formando los de Ujué su parroquia y junto a las demás parroquias de Navarra, la Diócesis.

Navarra