12 de mayo de 2010

Nacional

Menos católicos en España: el número de fieles disminuye un 2% en un año

Forumlibertas.com

El último Barómetro del CIS muestra que se declaran creyentes un 73,2% de los encuestados; aumentan los que no acuden nunca a misa y los ateos

La Iglesia católica en España cuenta con menos fieles que hace un año. Eso es lo que viene a indicar el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), cuya encuesta muestra que el número de personas que se consideran católicas ha descendido un 2% entre el 2009 y el 2010.

Aún así, según el sondeo un 73,2% de los encuestados se declara católico, frente al 74,7% que lo hacían el año pasado, mientras se mantiene el porcentaje de personas que se definen creyentes de otra religión, un 2,3%.

Al mismo tiempo aumentan respecto al año pasado el número de no creyentes, un 14,6% frente a un 13,8% en 2009; y de ateos, un 7,6% en abril de este año, cuando el año pasado eran un 6,9%.

Hay que resaltar a la luz de los datos del CIS la juventud de aquellos que se declaran no creyentes, ya que un 49,2% de ellos es menor de 35 años.

Los que casi nunca van a misa

Al mismo tiempo, el número de fieles que no asiste casi nunca a misa u otros oficios religiosos ha aumentado, pasando del 53,1% del 2009 al 57,1% en abril del 2010.

Por su parte, los fieles que van a la iglesia casi todos los domingos y festivos también disminuyen cerca de dos puntos, pasando del 15,5% en 2009 al 13,7% en abril de este año.

Los que van a misa varias veces al año son un 16,4% de los encuestados, mientras que un 9,9% lo hace solo alguna vez al mes y un 2% asiste a la iglesia varias veces a la semana.

Cabe señalar que el Barómetro del CIS del mes de abril se basó en un total de 2.479 entrevistas realizadas entre el 6 y el 14 de ese mes en todo el territorio nacional a población española de ambos sexos de 18 años y más.

España, menos religiosa que la UE

Los datos del CIS vienen a coincidir de alguna manera con los que muestra otro estudio, el European Mindset, Estudio de la Fundación BBVA sobre identidad, visión y valores de los europeos, según el cual los españoles se consideran menos religiosos que la media de ciudadanos de la Unión Europea (UE).

Como se puede observar en la parte izquierda del siguiente gráfico, reproducido a partir del informe, la religiosidad en España no obtiene siguiera el aprobado.

En una escala de 0 a 10, en la que 0 significa que “no es nada religioso” y 10 que “es muy religioso”, España sólo puntúa con un 4,8, en tanto que la media de la UE aprueba justo con un 5.

Los países que se reconocen más religiosos son Grecia (7,1); Turquía (6,9); Italia (6,7); Polonia (6,6) y Portugal y Suiza (5,8); mientras que los que dicen serlo menos son Suecia (3,5); Dinamarca (3,6); Reino Unido (4) y Alemania (4,2).

El contraste, la pertenencia religiosa

Como contraste, la pertenencia a alguna religión es mayor en España que en la UE. La media europea es del 67,6%, mientras que la española es del 71,8%, como se ve en el gráfico de la derecha.

Los países con mayor pertenencia religiosa, según el estudio del BBVA, son Turquía (97,4%); Grecia (94,8%); Polonia (92,6%); Portugal (81,3%); Suiza (79,7%) e Italia (79,2%).

Los que menos son Reino Unido (51,6%); Francia (54,5%); Bélgica (56,7%) y Suecia (59,3%).

Este estudio de la Fundación BBVA está basado en una encuesta realizada a 21.000 personas de 15 y más años en 14 países, entre ellos España, con una media de 1.500 personas entrevistadas por país. Las entrevistas se hicieron entre noviembre y diciembre de 2009.

Bono se presenta como víctima de un ataque «por cristiano y socialista»

EL MUNDO

Ante la más nutrida reunión del Grupo Socialista que se recuerda desde hace meses, el presidente de la Cámara Baja, José Bono, no hizo acto de contrición, pero sí se presentó como mártir [persona que muere o padece mucho en defensa de sus creencias, convicciones o causa] del «cristianismo y del socialismo».

A Bono le bastaron 10 minutos para hacer un discurso a su más puro estilo político, que levantó un aplauso de cerca de tres minutos de todos los diputados del PSOE.

No dio explicaciones de su patrimonio -dijo que «jamás un diputado ha hecho el ejercicio de transparencia que él ha hecho»-, pero sí quiso explicar qué está ocurriendo y por qué está ocurriendo.

Bono, según distintas fuentes consultadas, lo aclaró por dos causas fundamentales: «Se meten conmigo por ser cristiano y socialista», dijo.

El presidente de la Cámara Baja indicó que no le perdonan que defienda a España, que defienda la lucha contra el terrorismo y que sea cristiano.

Y, según dijeron a EL MUNDO varios de los presentes en la sala, añadió: «Ni que lo sea por solidaridad, no por la bragueta», comentario que provocó múltiples interpretaciones entre los diputados socialistas.

Bono, además, hizo un acto de fortaleza, y aseguró que «si el franquismo» no pudo con él, «éstos tampoco», aclarando que no tiene ni la más mínima intención de dimitir de su cargo.

A su forma, lo explicó en otra metáfora no exenta de segundas lecturas: «Sufre más el que mira que el que enseña».

El presidente de la Cámara Baja, además, explicó a sus compañeros que es objeto de una campaña de la «derecha más extrema» y señaló que, cada cierto tiempo, «hay un caso Bono». En este sentido, recordó lo ocurrido hace años en una manifestación en favor de las víctimas del terrorismo, donde presuntamente fue agredido. Bono, además, estuvo tierno. Dijo que lleva 41 años en el PSOE, que es su «familia»; que pase lo que pase va a seguir «siendo imparcial» en su función como presidente de la Cámara Baja, y que ha acumulado «un capital político» que no piensa perder. En el capítulo de agradecimientos, indicó que había recibido 103 SMS de entre los 169 diputados socialistas manifestándole su apoyo, su respaldo o su ánimo.Además, que eran multitud los correos electrónicos que tenía de los parlamentarios del PSOE en la misma línea. Y tampoco ocultó que tenía bastantes mensajes de apoyo de diputados del PP.

Y que, por todo ello, quería expresar personalmente su gratitud ante el respaldo que ha tenido en unas circunstancias que, no ocultó, son muy difíciles para él y para su familia.También desveló que hace bastantes días envió al líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, toda la documentación sobre su patrimonio y sus bienes, pero, «a día de hoy», no ha «recibido ninguna respuesta», afirmó. El acto terminó con un aplauso cerrado a Bono de los diputados del PSOE, que no le hicieron ninguna pregunta.

Alonso, antes de la salida de Bono, dio su pleno respaldo al presidente de la Cámara Baja, lo que también hizo posteriormente en conferencia de prensa. Para Alonso, Bono ha hecho un «ejercicio de transparencia» y aseguró que «el PP no se va a salir con la suya».

Alonso añadió que Bono es «un buen presidente del Congreso» que «no se merece» la campaña de «insidias» de un PP que, en su opinión, sólo busca «ocultar verdades y realidades como los escándalos de corrupción que le afectan», en referencia al caso Gürtel.

Bono achaca las críticas a su patrimonio por ser “cristiano y socialista”

EL PAÍS

Un aplauso cerrado con los diputados socialistas puestos en pie fue el broche ayer a una intervención del presidente del Congreso, José Bono, ante el Grupo Parlamentario Socialista. El presidente de la Cámara pidió al portavoz socialista, José Antonio Alonso, intervenir por primera vez en la reunión interna del Grupo Socialista, para agradecer a sus compañeros el afecto y apoyo que le han manifestado desde que se ha cuestionado el origen de su patrimonio.

El PP ha llevado el asunto a la Fiscalía, a la que aportó recortes de prensa y ayer remitió un nuevo escrito para que se amplíe la investigación por si en las informaciones de EL PAÍS, La Gaceta y El Mundo sobre los bienes de Bono se percibieran “indicios de delito”. Bono fue el primero en dirigirse a la Fiscalía con documentos sobre su patrimonio.

“La campaña de persecución es porque soy socialista, cristiano y defiendo a España”, aseguran que dijo en la reunión del Grupo Socialista. Bono acusó a la “derecha extrema” de estar detrás de las “insidias”, pero advirtió: “Si Franco no me quebró, estos tampoco”.

En su relato, el presidente del Congreso recordó el ejercicio de “transparencia” que ha hecho al “desnudarse” ante los medios de comunicación con sus explicaciones sobre su patrimonio, el de su esposa y sus hijos mayores, que tienen su trabajo al margen del padre. “Lo importante no es tener, sino cómo se ha obtenido”, aseveró Bono ante los diputados socialistas. También contó a los suyos que había enviado una carta al presidente del PP, Mariano Rajoy, para poner a su disposición la información que estimara conveniente y que no ha recibido respuesta. Tanto el portavoz socialista, José Antonio Alonso, como otros diputados, como Juan Barranco, defendieron después públicamente la honorabilidad de su compañero de partido.

Aunque las acusaciones contra Bono partieron de informaciones del periódico La Gaceta, los populares se han hecho eco de las mismas al pedir que el presidente del Congreso “ofrezca explicaciones”. También el PP ha conseguido que se tome en consideración una carta que llegó al Congreso hace unas semanas de José Luis Mazón, un abogado de Murcia, en el que pide que se investigue el patrimonio del presidente del Congreso.

Después de la negativa de la mayoría de los miembros de la Mesa del Congreso, ahora se ha decidido que la misiva se traslade a la Comisión del Estatuto del Diputado. Su presidente, el socialista Francesc Vallés, ha pedido un dictamen de los servicios jurídicos del Congreso para saber si es pertinente esa fiscalización e investigación de los “desajustes patrimoniales” que señala el PP cuando pide que se investigue a la tercera autoridad del Estado. En principio, el Congreso no tiene la competencia de aclarar aspectos del patrimonio de los parlamentarios, pero Vallés está a la espera de la argumentación técnica de los letrados.

El Papa pide para España prosperidad pacífica, convivencia y solidaridad

La Razón

El papa Benedicto XVI envió hoy un telegrama al Rey de España Juan Carlos I cuando sobrevolaba territorio español camino de Portugal, en el que pidió prosperidad pacífica, convivencia y solidaridad para el pueblo español.

“Al sobrevolar el pueblo español para dar comienzo a mi visita pastoral a Portugal me es grato enviar un cordial saludo a vuestra Majestad y a la Reina reiterando mi cercanía y afecto por el pueblo español”, señaló el Pontífice.

Un pueblo, “para el que imploro al Todopoderoso abundantes dones que le hagan progresar en los valores espirituales y humanos que secundan su rica historia, deseándole al mismo tiempo prosperidad pacífica, convivencia y solidaridad”.

El Papa, como es costumbre en sus viajes envía telegramas de saludo a los jefes de Estado de los países que sobrevuela cuando viaja a un determinado lugar.

En este caso, envió telegramas al presidente italiano, Giorgio Napolitano, al francés, Nicolás Sarkozy, y al Rey de España, Juan Carlos I.

Navarro Valls: «No se habla de los casos de pedofilia en la familia»

La Razón

El ex portavoz de la Santa Sede dice que ninguna institución ha afrontado los abusos de menores “tan en serio” como lo ha hecho la Iglesia

El ex portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, considera que ninguna institución ha afrontado los casos de pedofilia “tan en serio” como lo ha hecho la Iglesia, abusos que, a su juicio, son  “ínfimos” en comparación con otros grupos sociales. Y así, critica: “No se habla de los casos de pedofilia que suceden en la familia” y se permite que países que ocupan puestos en Naciones Unidas acepten en su normativa que una niña pueda ser tomada como esposa con 7 u 8 años.

“Desafío a cualquier persona a decirme el nombre de una sola institución pública –educativa, militar…– que se haya tomado el problema tan en serio como la Iglesia”, declaró en entrevista a Europa Press con motivo de la publicación de su libro ‘Recuerdos y reflexiones’ (Plaza & Janés).

Además, deseó que la opinión pública no caiga “en una hipocresía en este caso”. “El problema de la pedofilia es bestial, tremendo y tremendamente conocido. Las últimas estadísticas apuntan a que uno de cada cinco críos ha sufrido abusos”, constató, al tiempo que añadió que con estas cifras la proporción de los abusos cometidos por sacerdotes o religiosos es “ínfima”. “De lo que no se habla es de los otros casos, de los que suceden en la familia”, señaló.

En cualquier caso, dijo sentir “vergüenza como ser humano” ante la pedofilia: “Pensar en que un ser humano haya orientado así su sexualidad me humilla pero no como español, turco o católico, sino como ser humano”.

Aún con todo, denunció hay países en el mundo que aceptan en su normativa que una niña pueda ser tomada como esposa con 7 u 8 años. “Esto es pedofilia pura y simplemente, y esos países ocupan puestos en Naciones Unidas y la comunidad internacional lo respeta. Atentos   con caer en la hipocresía”, concluyó.

Proceso contra Maciel con Juan Pablo II

Sobre el caso del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, Navarro- dijo que es “lamentable y enigmático” y reivindicó   que el procedimiento canónico contra el religioso empezó con Juan   Pablo II. Según explicó, este proceso es lento y por eso se terminó   el primer año del pontificado de Benedicto XVI.

“Yo di claramente la noticia sin tapar ni esconder nada”, apuntó. Así, calificó de “estupidez” que se acuse al Papa Wojtyla de haber   ocultado los hechos pues “el procedimiento comenzó cuando era Papa”.

En este sentido, dijo que, por este motivo, no va a afectar al proceso de beatificación del pontífice polaco.

Encuentros con Gorbachov, Castro o Sor Lucía

Sobre su libro, que acaba de llegar a España –antes fue publicado   en Italia–, Navarro-Valls reconoció que lo ha escrito “pensando en los hechos y reflexionando sobre ellos para descubrir la verdad que esconden”.

La obra incluye encuentros con altos cargos, de los que destaca el que mantuvo con Mijaíl Gorbachov, a quien define como “un personaje de gran vitalidad y de una sonrisa fácil”. “La historia no ha sido del todo justa con él”, considera.

Al margen de los encuentros –entre otros, con Fidel Castro o Sor Lucía–, en el texto también se abordan los acontecimientos más relevantes de la historia, cuestiones de actualidad y temas como la bioética, la ecología, el celibato o la crisis económica. El nuevo libro ofrece al lector experiencias vividas durante los años que Navarro Valls acompañó al Papa Juan Pablo II. Recoge algunos de sus artículos publicados en el diario ‘La Repubblica’ y otros escritos   inéditos.

Internacional

Benedicto XVI: «El perdón no sustituye a la justicia»

La Razón

A bordo del avión que le llevaba a Lisboa ayer por la mañana, Benedicto XVI  respondió, con naturalidad y sin papeles, a las preguntas que los  periodistas le plantearon acerca de una posible relación entre las revelaciones de la Virgen en Fátima y los escándalos de abusos sexuales en la Iglesia. El Papa, que en el año 2000 analizó el llamado «tercer secreto» de Fátima, un texto de la hermana Lucía que hablaba de las sangrientas persecuciones contra los cristianos en el siglo XX, admitió que hoy se pueden ver nuevos significados. «En cuanto a las novedades que podemos descubrir hoy en este mensaje es que no sólo de fuera llegan los ataques al Papa y a la Iglesia, sino que los sufrimientos de la Iglesia vienen precisamente del seno de la Iglesia, del pecado que existe en la Iglesia», afirmó. «También esto se sabía desde siempre, pero hoy lo vemos en un modo realmente terrorífico: que la mayor persecución de la Iglesia no viene de los enemigos de fuera, sino que nace del pecado de la Iglesia. Y que la Iglesia, por tanto, tiene una necesidad profunda de re-aprender la penitencia, aceptar la purificación, aprender el perdón pero también la necesidad de justicia. El perdón no sustituye a la justicia. Debemos aprender esto tan esencial: la conversión, la oración, la penitencia, las virtudes teologales». Y añadió: «Siempre que el mal ataca, ataca desde dentro y desde fuera», aunque, precisó, «las fuerzas del bien están presentes, al final el Señor es más fuerte que el mal y la Virgen, para nosotros, es la garantía». Las palabras finales del «tercer secreto» de Fátima describen «dos ángeles con sendas jarras de cristal, que recogían la sangre de los mártires y regaban con ella las almas». En su análisis del año 2000, el entonces cardenal Ratzinger lo explicaba así: «es una imagen de esperanza, ningún sufrimiento es vano y, precisamente, una Iglesia sufriente, una Iglesia de mártires, se convierte en señal orientadora para la búsqueda de Dios; del sufrimiento de los testigos deriva una fuerza de purificación y de renovación». Éste será uno de los temas que el Papa sin duda retomará hoy por la noche, en los actos de oración en Fátima y en la misa de mañana en el santuario mariano.

Por lo demás, en Portugal apenas se han dado casos de abusos sexuales y cuando se habla de «crisis» todo el mundo piensa en la desastrosa situación económica, por lo que el Papa va a centrar muchas de sus intervenciones en los temas de justicia social y económica que, para él, siempre van ligados a la defensa de la vida y la familia. En los tres últimos años, el Gobierno socialista de José Sócrates ha implantado en Portugal una Ley que agiliza el divorcio (similar al «divorcio exprés» español), una Ley de aborto libre por plazos (con los mismos «coladeros» que la Ley española) y el «matrimonio de personas del mismo sexo» (aunque sin derecho a adopción). Mientras el Tribunal Constitucional español, después de cinco años, aún no se ha pronunciado sobre el «matrimonio homosexual», el portugués dictaminó el mes pasado que era algo «constitucional» porque se trata de «una evolución de la institución». La Iglesia y los grupos pro-familia respondieron que, con ese mismo argumento, se podría aprobar la poligamia y cualquier otra forma de unión.

Tradicionalmente, el laicismo ha sido  fuerte en Portugal (el Papa en el avión recordaba las campañas del Marqués de Pombal contra los jesuitas en el siglo XVIII) y el sur del país ha sido poco practicante. En los últimos años, se han descristianizado las zonas urbanas y la población joven.

Miles de jóvenes

Aún así, las multitudes se agolpaban ayer para saludar al Pontífice a su paso en «papamóvil» por las calles de Lisboa. Poco antes de la misa de la tarde, los jugadores del Benfica Nuno Gomes y Rui Costa regalaron al Papa una camiseta de su equipo con el nombre «Bento  16». Un grupo de diez mil jóvenes del movimiento «Eu acredito» («Yo creo») entró cantando y desfilando en el enorme espacio del Terreiro do Paço, donde se celebró la misa vespertina con unos doscientos mil participantes. Muchos la siguieron desde el río Tajo, subidos en más de cien embarcaciones. Entre los asistentes, además de miles de peregrinos españoles, estaba el cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, que viaja en el séquito papal.

Cuatrocientos sacerdotes concelebraron en latín y portugués y se repartieron 40.000 formas en la comunión. El Pontífice pidió a los católicos seguir el ejemplo de los santos, dar ejemplo de identidad cristiana en Europa y evangelizar en la familia, la cultura, la economía y la política. Por la mañana, el Papa visitó el Monasterio de los Jerónimos, una joya arquitectónica, y el Palacio de Belem, residencia del jefe de Estado portugués, el católico Aníbal Cavaco Silva. Allí saludó a su familia (tiene cinco hijos) e intercambió regalos con este líder histórico del centro-derecha, que aún  podría vetar la nueva ley de «matrimonios homosexuales», aunque el Parlamento  levantaría el veto con facilidad.

El Papa muestra el trasfondo del tercer secreto de Fátima

EL MUNDO

Benedicto XVI, que ayer fue recibido en loor de multitudes a su llegada a Portugal, calificó de «realmente espeluznantes» los abusos sexuales contra menores cometidos por sacerdotes y afirmó que los «sufrimientos» que afectan a la Iglesia por ese motivo ya fueron anunciados por la Virgen en el tercer secreto de Fátima.

Además, y en lugar de culpar a los medios de comunicación de utilizar los casos de pederastia para atacar a la jerarquía católica (como han hecho varios altos cargos de la curia vaticana), el Pontífice afirmó que «la más grande persecución contra la Iglesia no viene de enemigos de fuera, sino que nace del pecado dentro de la propia Iglesia».

El tercer secreto de Fátima, revelado por la Virgen a tres niños portugueses a los que se les apareció en 1917, vaticinaba que «un obispo vestido de blanco» sería víctima de «un grupo de soldados que disparan armas de fuego y flechas». Fue interpretado por la Santa Sede como un anuncio del intento de asesinato del que fue víctima Juan Pablo II a manos del turco Ali Agca el 13 de mayo de 1989. Sin embargo Benedicto XVI, quien ya en el año 2000 como prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe realizó un comentario teológico sobre el tercer secreto de Fátima cuando su contenido fue dado a conocer por el Vaticano, realizó ayer una nueva reinterpretación del mismo, y aseguró que no sólo debe entenderse como una visión del atentado contra Juan Pablo II sino también en un sentido más amplio como todos «los sufrimientos de la Iglesia». Incluidos entre esos sufrimientos el actual escándalo de abusos sexuales.

«Más allá de esta gran visión del sufrimiento del Papa, que podemos en sustancia referir a Juan Pablo II, se indican realidades del futuro de la Iglesia que poco a poco se realizan y se muestran. Son sufrimientos de la Iglesia que se anuncian», destacaba el Pontífice en relación a las revelaciones de Fátima, tras ser preguntado sobre si las mismas podían ser interpretadas a la luz de la crisis por los casos de abusos sexuales que sacuden a la Iglesia.

«El Señor nos ha dicho que la Iglesia sufrirá siempre, en distintos modos, hasta el fin del mundo. Lo importante es que el mensaje, la respuesta de Fátima, sustancialmente no se refiere a situaciones particulares», destacaba el Papa. «La Iglesia tiene una profunda necesidad de volver a aprender la penitencia, aceptar la purificación, aprender el perdón pero también la necesidad de justicia. El perdón no sustituye la Justicia», añadía el Pontífice, que ha impulsado una política de «tolerancia cero» contra los sacerdotes pederastas y ha ordenado a los responsables de las distintas diócesis que entreguen a los sospechosos de abusos contra menores a los tribunales civiles para que sean juzgados.

Benedicto XVI, que hoy peregrinará al santuario de Fátima, fue aclamado ayer a su llegada a Lisboa por miles de personas. Entre otras cosas porque el Gobierno socialista de José Sócrates (el mismo que en 2007 legalizó el aborto durante las 10 primeras semanas de embarazo y que recientemente ha aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo) dio ayer día de fiesta a los funcionarios lisboetas coincidiendo con la llegada a la ciudad del Papa. Y mañana, con ocasión de la misa que Benedicto XVI oficiará en Fátima, será día festivo en todo Portugal, un país con 10,6 millones de habitantes de los cuales el 88% son católicos. Aunque, según las encuestas, sólo un 19% acuden a misa los domingos.

Fátima y el misterio de Roma

EL PAÍS

Benedicto XVI acaba de resucitar el olvidado tercer secreto de Fátima. Aquel misterio, que durante tantos años generó tanta profecía apocalíptica y desató la imaginación de tanta gente, pareció haber quedado resuelto en mayo de 2000. Fue por entonces cuando el papa Juan Pablo II ordenó desvelar el misterio escrito por Lucía, la mayor de los tres pastores a los que se les apareció la Virgen de Fátima en seis ocasiones, la primera de ellas el 13 de mayo de 1917. Mayo de 2000 fue una fecha histórica para los creyentes.

Ocurrió, como ahora, en Portugal, en un viaje del Papa polaco. Allí proclamó que la tercera profecía era el atentado frustrado de Alí Agca contra el Pontífice en 1981, pues el escrito de Lucía hablaba de “un obispo vestido de blanco” que reza y “cae a tierra como muerto bajo los disparos de arma de fuego”. Quedaba al descubierto un secreto que la Iglesia guardó celosamente 83 años; más bien su interpretación, porque el documento original no se ha hecho público.

Ratzinger, que como prefecto de la Doctrina de la Fe custodió el documento de Lucía y lo analizó teológicamente, explicó ayer al mundo su interpretación. De visita en Portugal, ha dicho que aquel mensaje de Fátima tiene “un valor eterno” y que en él se descubre que no sólo desde fuera llegan los ataques a la Iglesia y al Papa, sino desde su interior. La persecución que sufre la Iglesia “no viene de enemigos de fuera. Nace del pecado de la Iglesia”, ha añadido el Pontífice en clara alusión a los escándalos sexuales que la salpican.

La dureza y la claridad con la que este Papa se expresa sobre los abusos sexuales de curas y obispos tienen pocos precedentes. Y al hilo de este asunto capital la figura de su predecesor se resiente de nuevo.

Juan Pablo II consideró que la misma Virgen de Fátima paró la bala de Agca con sus manos. Se identificó como un mártir protegido por ella. De ahí a la santidad (previa beatificación) sólo suele mediar un proceso eclesiástico que a su muerte Roma aceleró. Frente a lo que algunos consideraron personalismo del papa Wojtyla, Ratzinger retoma el misterio, lo eleva de categoría y, de paso, deja en evidencia a su antecesor. El misterio continúa.

El Papa afirma que el enemigo está dentro de la Iglesia

EL PAÍS

El papa Benedicto XVI condenó sin paliativos los casos de pederastia en la Iglesia católica y la actitud de la curia. “No sólo de fuera vienen los ataques al Papa y a la Iglesia, sino que los sufrimientos de la Iglesia vienen justo del interior de la Iglesia, del pecado que existe en la Iglesia”, dijo Ratzinger en el avión que le llevaba a Lisboa.

El papa Benedicto XVI condenó sin paliativos los casos de pederastia en la Iglesia católica y la actitud de la curia. “No sólo de fuera vienen los ataques al Papa y a la Iglesia, sino que los sufrimientos de la Iglesia vienen justo del interior de la Iglesia, del pecado que existe en la Iglesia”, dijo Ratzinger en el avión que le llevaba a Lisboa. Unas palabras que marcan distancias con su antecesor, Juan Pablo II, y rompen con la política de opacidad del Vaticano ante los abusos sexuales perpetrados por religiosos.

Benedicto XVI inició ayer una visita de cuatro días a Portugal en medio de una gran expectación, que él mismo amplificó con sus declaraciones. La sorpresa fue mayúscula entre los periodistas que le acompañaban en el avión de Roma a Lisboa. No es habitual escuchar de boca del Pontífice que la realidad es “aterradora” -“la mayor persecución a la Iglesia no viene de los enemigos de fuera, sino que nace del pecado de la Iglesia”- y que la Iglesia no sólo tiene que pedir perdón sino también ofrecer justicia -“el perdón no sustituye a la justicia”-.

Pero más inesperado fue el reconocimiento de que la Iglesia no puede ocultar la suciedad bajo la alfombra. “Las cuestiones éticas y espirituales no son del dominio privado”, dijo el Papa, quien añadió que la Iglesia tiene una “profunda necesidad” de hacer “penitencia”, de “implorar perdón” y de aceptar la “purificación”.

Al mediodía, las palabras de Benedicto XVI ya resonaban en la inmensa explanada de Terreiro do Paço, en la plaza de Comercio de Lisboa, donde los fieles más fervorosos tomaban sitio para la misa multitudinaria que se celebró por la tarde. “La pedofilia no existe sólo en la Iglesia, pero tenemos que avergonzarnos de algunos casos”, decía Antonio Coelho, de 33 años, bibliotecario de la Universidad de Beja, que se desplazó desde el sur de Portugal. “Alguien se aprovecha de todo esto para denigrar a la Iglesia”, apuntaba Francisco Guerreiro, de 78 años. “Este Papa no oculta nada, y no ha permitido que nadie se camufle”, añadió.

El periodista estadounidense John L. Allen, autor de la primera biografía de Joseph Ratzinger en inglés, está en Lisboa y en una entrevista aludió a la situación de la Iglesia católica con estas palabras: “Benedicto XVI es un gran profesor, pero tiene la clase casi vacía porque la escuela está en llamas”.

La plaza de Comercio, con el Tajo al fondo, estaba abarrotada de católicos que llegaron de diversos puntos del país para asistir a la misa oficiada por Benedicto XVI, en su primera visita a Portugal. Los organizadores esperaban reunir a 100.000 personas en el acto principal de la jornada. Antes de la misa, grupos de jóvenes hicieron campaña contra el sida mediante el reparto de preservativos. Vestidos con camisetas blancas y lazos rojos, un centenar de voluntarios de varias organizaciones no gubernamentales repartieron 18.000 condones y folletos sobre el sida en distintos puntos del centro de la ciudad, en las proximidades de la plaza de Comercio, dentro de la campaña bautizada Preservativos al Papa en Portugal.

Benedicto XVI fue recibido en el aeropuerto lisboeta, donde a mediodía se habían cancelado casi 200 vuelos por la nube de ceniza, por el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva; el primer ministro, José Sócrates; y numerosas autoridades religiosas. Tras el discurso, en el que dijo que llegó a Portugal “como un peregrino de Fátima”, y subrayó la gran tradición católica y de evangelización de ese país, se trasladó en el papamóvil hasta el centro de Lisboa para comenzar su agenda oficial a las 12.45 hora local con una ceremonia de bienvenida en el Monasterio de los Jerónimos.

El centro de Lisboa estuvo prácticamente paralizado, con los servicios reducidos a la mínima expresión y calles cortadas. Además de rezar, muchos lisboetas tuvieron que inventarse planes alternativos para entretener a sus hijos, porque a mediodía cerraron la mayoría de las escuelas. También los ambulatorios y centros oficiales como los juzgados. El transporte público funcionó a medio gas, dependiendo de los desplazamientos de Benedicto XVI. Hoy, el Papa se desplazará al santuario de Fátima, y el viernes irá a Oporto.

Los tres mensajes de Fátima que cambiaron la historia del mundo

La Razón

Corría el 13 de mayo de 1917 cuando a tres niños de la localidad portuguesa de  Cova de Iría –Jacinta, Francisco y Lucía– se les apareció la Virgen María. Este hecho ocurrió aquella jornada y se estuvo repitiendo durante los seis meses posteriores a la primera aparición.

La Virgen pidió a los tres pequeños que transmitieran la importancia del rezo del rosario para la conversión de los pecadores. Además, reveló tres mensajes a una de las niñas, Lucía, quien contaba con 10 años en aquel momento y era la mayor de los pastores.

En primer lugar, mostró a los niños el infierno; en el segundo de los mensajes, la Virgen aseguró que «Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia».

Los pastores vieron «en una inmensa luz que es Dios a un obispo vestido de blanco» el cual,  «llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz, fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon» y, junto a él, «del mismo modo murieron unos tras otros los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones», reveló la Virgen. La interpretación que la Iglesia católica hace de este hecho es que se trata de un símbolo de las persecuciones contra los cristianos, que causaron alrededor de  45 millones de víctimas a lo largo del siglo XX.

El baile del sol

En la última aparición, en octubre del año 1917, en torno a 70.000 personas se congregaron para recibir el mensaje mariano. La Virgen les dijo que construyeran allí una capilla en su honor. Posteriormente, «el sol tembló, hizo increíbles movimientos repentinos fuera de cualquier ley cósmica, el sol bailó», recogió al día siguiente el escritor Avelino de Almeida en el diario portugués «O Século».

El 13 de mayo del año 1981, 64 años después de las apariciones marianas en Fátima a los tres pequeños pastores, el papa Juan Pablo II saludaba a millares de personas en la plaza de San Pedro de Roma cuando el turco Ali Agca le disparó. El Pontífice cayó malherido. Un año después de este ataque, el Papa visitó Fátima y pidió que la bala que casi acaba con su vida fuese engarzada en la corona de la imagen de la Virgen. Hoy puede verse en el museo del santuario.

El Papa: «Los ataques a la Iglesia son fruto de nuestros pecados»

La Razón

El Papa emprendió hoy viaje desde Roma a Lisboa, primera etapa de su viaje a Portugal, que le llevará también al santuario mariano de Fátima y a Oporto, en el norte del país.

El papa Benedicto XVI dijo hoy que el sufrimiento de la Iglesia viene de su interior, de los pecados que existen en la misma “hoy lo vemos de un modo realmente terrible”, no de sus enemigos de fuera.

El Pontífice aseguró que el mensaje de Fátima tiene un “valor eterno”, que es un llamamiento a la conversión y a la penitencia y que la novedad que podemos descubrir hoy en él es que no sólo desde fuera llegan los ataques a la Iglesia y al Papa, sino también desde su interior. El Papa afirmó que los pecados de la Iglesia “hoy los vemos de un modo realmente terrible”.

“La mayor persecución de la Iglesia no viene de enemigos de fuera, nace del pecado de la Iglesia. La Iglesia tiene una profunda necesidad de aprender la penitencia, de aceptar la purificación, de aprender el perdón y la necesidad de justicia”, aseguró Benedicto XVI a los periodistas que le acompañaban en el vuelo hacia Lisboa primera etapa de su viaje a Portugal, donde visitará también Fátima y Oporto.

Benedicto XVI afirmó que “aunque el mal ataca, el bien siempre está presente, Cristo es más fuerte que el mal y la Virgen es la garantía materna, la bondad de Dios tiene la última palabra en la historia”.

El Pontífice respondió de esta manera a las preguntas de los periodistas de si el significado del mensaje de Fátima se refería en su Tercer Secreto al atentado que sufrió Juan Pablo II en la plaza de San Pedro del Vaticano en 1981 y a los sufrimientos que la Iglesia atraviesa por los casos de abusos sexuales por parte de curas y clérigos.

El Papa subrayó que el mensaje de Fátima es para todos y no para unos pocos y que la visión del sufrimiento del Papa se personifica en Juan Pablo II cuando sufrió el atentado, aunque también el Tercer Secreto se refiere a otros sufrimientos de la Iglesia.

A este respecto, Benedicto XVI manifestó que “el Señor siempre nos ha dicho que la Iglesia sufrirá aunque de manera diferente hasta el final del mundo”.

Lo importante, según Benedicto XVI, es que el Tercer Secreto es “eterno” es un mensaje que vale para todos los tiempos, para todos los sufrimientos de la Iglesia y para todos los Papas.A este respecto -agregó-, la Iglesia sufrirá siempre, aunque de diferentes maneras hasta el final de los tiempos.Esta es la gran novedad que Benedicto XVI ha introducido en este secreto que él mismo se encargó de desvelar e interpretar en junio de 2000, cuando fue revelado durante la visita de Juan Pablo II a Fátima para beatificar a los pastorcillos Francisco y Jacinta.

El Papa insistió en que el mensaje es un llamamiento a la conversión, a la penitencia y a la plegaria.

También se le preguntó sobre la secularización, que aseguró “es normal” y que el gran desafío actual es unir fe y razón.

Sobre la crisis económica insistió en que no se puede olvidar el componente ético y comentó que se vive en un puro pragmatismo económico que prescinde de la realidad del hombre y que no dará frutos, sino que creará problemas.

Visita de cuatro días

El papa Benedicto XVI llegó hoy al aeropuerto internacional de Lisboa, al comienzo de su visita de cuatro días a Portugal.

El presidente de la República de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, el primer ministro, José Sócrates, y los responsables de los poderes legislativo y judicial, entre otras autoridades, acudieron al aeropuerto a recibir al Pontífice.

La visita de Benedicto XVI a Portugal está centrada en las conmemoraciones del aniversario de las apariciones de Fátima e incluye varias misas en espacios abiertos que se prevén multitudinarias

El Pontífice va acompañado del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone; del Sustituto (“número tres” del vaticano) de la Secretaría de Estado, Fernando Filoni, y de miembros de ese departamento.

También viajan el cardenal portugués José Saraiva Martins, prefecto emérito de la Congregación para la Causa de los Santos y el arzobispo, también portugués, Manuel Monteiro de Castro, secretario de la Congregación para los Obispos y secretario del Colegio Cardenalicio, que fue nuncio en España.

Asimismo le acompañan el Maestro de Ceremonias Pontificias, Guido Marini; el médico personal de Benedicto XVI, Patrizio Polisca; el organizador de los viajes papales, Alberto Gasbarri, miembros de la seguridad del Vaticano y medio centenar de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión.

Este es el décimo quinto viaje internacional del Pontífice, de 83 años, y el noveno que realiza a un país europeo.

El Obispo de Roma estuvo en Fátima en 1996 cuando era el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Benedicto XVI es el tercer Papa que viaja a Portugal, tras Pablo VI que lo hizo en 1967 y Juan Pablo II, que lo hizo en tres ocasiones, en mayo de 1982, un año después del atentado que sufrió a manos del turco Ali Agca en la plaza de San Pedro del Vaticano, en mayo de 1991 y en mayo de 2000, para beatificar a los pastorcillos Jacinta y Francisco, dos de los tres videntes de Fátima.

“La mayor persecución a la Iglesia son los pecados que existen en ella”, afirma el Papa

Diario de Navarra

Ante los casos de pederastia, explica que “el perdón no sustituye a la justicia” – Benedicto XVI interpreta del mensaje de Fátima que los sufrimientos acompañarán a la Iglesia hasta el fin de los tiempos – A pesar de los ataques, el Pontífice insistió en que “Dios es más fuerte que el mal y tiene la última palabra de la historia” – El Papa ofició ayer en la capital lusa una misa a la que asistieron 200.000 personas y hoy partirá hacia el santuario

El Papa usó ayer duras palabras contra los casos de pederastia en la Iglesia católica y dijo que el “perdón no sustituye a la justicia” y que estos escándalos evidencian que los “mayores ataques que sufre la Iglesia no vienen de fuera, de enemigos externos, sino de su interior, de los pecados que existen en ella”.

Camino de Lisboa, donde ayer fue acogido por decenas de miles de portugueses y con la mirada puesta en Fátima, meta de su viaje, el papa Ratzinger fue preguntado en el avión por el tercer secreto de Fátima y si los sufrimientos de la Iglesia por los escándalos de clérigos pederastas se pueden encuadrar en esa visión.

El Pontífice dijo que el mensaje de la Virgen de 1917 se relaciona con el atentado a Juan Pablo II en la plaza de San Pedro del Vaticano en 1981 y los sufrimientos de la Iglesia y que la “novedad” que se puede descubrir ahora, diez años después de su publicación, es que el mensaje es para todo el mundo, para todos los papas, que forman parte de la Iglesia.

Llamada a la conversión

Según el Papa teólogo, el mensaje de Fátima tiene una validez eterna y se refiere los sufrimientos de la Iglesia en todos los tiempos. “El Señor nos dijo que la Iglesia siempre sufrirá, aunque de manera diferente, hasta el fin del mundo. Por eso, el mensaje llama a la conversión permanente, a la penitencia y a las virtudes teologales fe, esperanza y caridad”, indicó.

“La novedad que podemos descubrir en este mensaje es que no sólo desde fuera se ataca al Papa y a la Iglesia. El sufrimiento de la Iglesia viene de su interior, de los pecados que existen en ella. Ya se sabía, pero hoy lo vemos de un modo realmente terrorífico”, dijo el Pontífice.

En estas palabras los observadores vaticanos vieron, además de un condena a los casos de curas pederastas, una dura crítica a los encubridores.

Sus duras palabras no quedaron ahí y el Papa Ratzinger, que ha declarado “tolerancia cero” contra la pederastia, agregó que “la mayor persecución, la más grande” de la Iglesia no viene de enemigos de fuera, “nace del pecado de la Iglesia”.

La secularización

“La Iglesia tiene una profunda necesidad de volver a aprender la penitencia, de aceptar la purificación, de aprender el perdón, pero también la necesidad de justicia, ya que el perdón no sustituye a la justicia”, aseguró.

El Obispo de Roma afirmó que, aunque “el mal ataca”, el bien siempre está presente. “El Señor es más fuerte que el mal y la Virgen es para nosotros la garantía visible, maternal, de la bondad de Dios, que es siempre la última palabra en la historia”.

Anteriormente, el obispo de Roma había respondido a una pregunta sobre la secularización que se experimenta en estos momentos Portugal, un país con unas profundas raíces católicas.

“La presencia de la secularización es algo normal, pero la separación, la contraposición entre secularismo y cultura de la fe es anómala y debe ser superada -consideró el Papa-. El gran desafío de este momento consiste en que los dos se encuentren, y de este modo encuentren su verdadera identidad. Es una misión de Europa y una necesidad humana de nuestra historia”.

Opinión

«Al fin, la esperanza»

La Razón / Cardenal Ricardo Mª Carles

Dadas las fracturas políticas, morales, económicas, en el concepto de matrimonio y familia y tantos otros ámbitos, el ciudadano puede tener la tentación de pensar que nada puede hacerse para mejorar el ambiente, y  caer en la postura de vivir «sufriendo la historia», sin sentirse llamado a «cambiar la historia». En todo ello influye la irreligiosidad, pues la idea de la inmortalidad es la fuente de la verdad y de la rectitud de conciencia.

La esencia del sentimiento religioso escapa a todos los razonamientos que quisieran hundirlo, ninguna forma de ateísmo lo afecta.  La razón profunda de que podamos tener fe es el anhelo incoercible del alma hecha a imagen de Dios.

Aun cuando pudiera parecernos que nuestra oración, nuestro anhelo de obrar como Cristo para llevar a otros a le fe son inútiles, hemos de recordar las palabras evangélicas: «El grano, caído en la tierra, no muere; pero si muere, da mucho fruto». Tenemos la esperanza de que nuestra vida realiza el milagro de que alguien pase de la vida natural a la vida  según el espíritu, es decir, creer en la inmortalidad, esperar la resurrección.

-¡Karamazov! Grita Kelia. ¿Es verdad lo que dice la religión, que nosotros resucitaremos de entre los muertos, que nos volveremos a ver los unos a los otros, todos? –Seguro, respondió Aliucha, resucitaremos, nos volveremos a ver. – ¡Oh, qué bueno será! – dijo Kelia.   Con este  cántico de esperanza concluye «Los hermanos Karamazov», terminada por Dostoievski el mismo año de su muerte.

El gladiador solitario

EL PAÍS / MIGUEL MORA

Desde el día de su elección, cuando fue bautizado por Il Manifesto como “el pastor alemán”, Joseph Ratzinger ha sido atacado, vilipendiado y criticado con saña. Quizá como ningún otro Papa en el pasado. En estos cinco años, los medios le han atribuido errores y torpezas. Confió al gran ocultador Darío Castrillón Hoyos la gestión del regreso a Roma de los cismáticos tradicionalistas lefebvrianos (uno de ellos, para colmo, negacionista recalcitrante). Se mostró arrogante con musulmanes y judíos (aunque luego le faltó sólo ponerse de rodillas para pedir perdón); actuó quizá con una pizca de provocadora frivolidad científica al condenar los preservativos en su primer viaje a África; ha sido en exceso celoso con las cuestiones del rito y se ha mostrado poco o nada aperturista al incorporar a la curia romana a rancios y notorios reaccionarios como el primado de España.

Dicho esto, en los últimos meses, cuando el escándalo de la ocultación de la pederastia clerical ha generado la peor crisis de la Iglesia católica en décadas, Ratzinger ha dado lo mejor de sí mismo y ha liderado, con un coraje y una ferocidad de gladiador solitario, impropios en un hombre de 83 años al que muchos reprueban por ser demasiado intelectual, la denuncia de una jerarquía corrupta, inmoral y podrida, y la purificación de una Iglesia “pecadora”.

Y lo ha hecho, como ayer en el vuelo a Lisboa, hablando claro, aparcando la clásica ambigüedad del lenguaje vaticanés, y utilizando conceptos y palabras cercanos a la gente normal: “aterrador”, “vergüenza”, “justicia”, “víctimas”, “fracaso”, “verdad”, “transparencia”, “dolor”, “delitos”.

No se trata de una transformación repentina. Una cosa es que Ratzinger sea ideológicamente un conservador -o un ortodoxo, si se quiere- y otra muy distinta que sea un tipo deshonesto. Y esa es, precisamente, la lucha que lleva años fraguando en el círculo del poder vaticano: reaccionarios manifiestamente corruptos (moral y económicamente), asociados a grupos de enorme poder como los Legionarios, el Opus, Comunión y Liberación, la masonería (lo que en el Vaticano se llama la mermelada de los negocios romanos) contra los honestos, los cristianos de base lejanos de la curia que tratan de salvar la institución apelando a la espiritualidad, el trabajo y la honradez.

Para entenderlo fácil: hay sólo dos equipos: en uno está Ratzinger con una docena escasa de cardenales y obispos y su desbordado jefe de prensa, Federico Lombardi. En el otro están Castrillón, otros prelados latinoamericanos y la curia wojtyliana que durante décadas protegió de forma sórdida a Marcial Maciel y otros pederastas (Sodano, Somalo, Dwizisz, Silvestrini…). Las declaraciones de ayer, improvisadas pero muy poco, dan un giro copernicano a esa larga guerra. Ratzinger parecía estar avisando a los creyentes a través de los periodistas: no creáis que The New York Times, EL PAÍS, Le Monde o Suddeutsche Zeitung son mis enemigos. Los peores enemigos están en casa, y fueron alentados por mi personalista antecesor, Juan Pablo II, tan inmodesto como para pensar que el secreto de Fátima se encarnaba en su atentado y no en la Iglesia universal. Ahora, lo único que le falta decir a Ratzinger para culminar su proceso de autopurificación es esto: “Pido perdón porque fui 25 años el jefe de la inquisición y no me dejaron limpiar la casa”. Conociendo cómo se las gasta el pastor alemán, no sería raro que lo diga cualquier día. La piedra de toque será la canonización de Wojtyla. Si la frena, significará que ha sobrevivido a los lobos. Y que la reforma benedictina puede finalmente empezar.

Navarra

Funes celebra las fiestas de San Isidro a partir del Viernes

Diario de Noticias

Los vecinos de Funes podrán disfrutar a partir del viernes de las fiestas de San Isidro. Los actos comenzarán con el tradicional reparto de pan y vino a cargo de la cofradía, a partir de las 16.00 horas en la plaza de Los Fueros. A las 18.00 horas se lanzará el chupinazo desde el balcón del ayuntamiento y habrá volteo de campanas. A continuación habrá chocolatada y toros simulados en la plaza de España. A las 20.30 se celebrará la salve, cantada por el Coro Santiago, y por la noche habrá conciertos de rock en la ACR Sancho IV, a cargo de los grupos Al Límite y Sound Trip.

El sábado, la jornada comenzará temprano con la aurora de San Isidro y al mediodía se celebrará la procesión. A las 13.15 horas habrá pasacalles con los gaiteros y gigantes de Funes en la plaza de Los Fueros. Por la tarde será el concierto de La Fania, en la sociedad, y el encierro a cargo de la ganadería Vicente Domínguez. La charanga Peñalén amenizará la suelta de reses. A las 21.15 horas saldrá el toro de fuego.

El domingo, los niños podrán disfrutar del parque Navarpro, en la pista polideportiva, entre las 10.30 y las 14.30. A las 13.00 se celebrará la 18ª cata de vinos locales, amenizada por la orquesta La Fania, en la sociedad. Por la tarde, entre las 18.00 y 19.30 horas, será el encierro de la ganadería El Ramillo, y el último baile en la ACR Sancho IV.

La parroquia traslada las misas a una nave cedida por una vecina

Diario de Navarra

La misa no se ofició en la ermita del santo al encontrarse el camino de acceso en malas condiciones por la lluvia – Se utilizará este local hasta que acaben las obras de la iglesia, cerrada en marzo por su deterioro – Hasta ahora, estas misas se hacían en la casa de cultura, pero se ha descartado porque coincidían con otros actos.

Las misas que se celebran los fines de semana en Murchante y que desde que en marzo se cerrara la parroquia por su deterioro se hacían en la casa de cultura, se han trasladado a una nave cedida por una vecina de la localidad.

Se trata de un local de 300 metros cuadrados situado en la urbanización Camino Cascante, a unos 150 metros de la iglesia, propiedad de Conchita Salcedo Jaujot, murchantina residente en Bilbao. Salcedo y su familia han puesto a disposición de la parroquia esta nave, de forma desinteresada.

El párroco, Isidro Sánchez Martínez, agradeció al ayuntamiento haber podido utilizar la casa de cultura hasta encontrar un local más adecuado. “El inconveniente de la casa de cultura es la cantidad de actividades que se realizan allí a diario. En muchas de ellas participan niños. A veces surgía un funeral y podía ser complicado”, dijo.

La nave, que ha sido acondicionada, se va a utilizar para misas de fines de semana y celebraciones importantes, ya que las misas diarias -asisten unos 30 vecinos- se siguen celebrando en la casa parroquial. Estimó que las obras de adecuación de la iglesia durarán un mínimo de dos años. “Si las grietas no se abren más podrá arreglarse. Si no, la obra sería demasiado costosa e igual habría que tirar la iglesia”, consideró el párroco.