21 de mayo de 2010

Nacional

Aznar pide al Estado que «no haga de familia, escuela o iglesia»

La Razón

José María Aznar, ex presidente del Gobierno y actual presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presentó ayer en la Universidad San Pablo CEU el último libro del político y filósofo italiano Marcello Pera «Por qué debemos considerarnos cristianos».

Pera, que fue presidente del Senado italiano de 2001 a 2006, es un agnóstico con una visión positiva del cristianismo, en 2005 fue coautor de un libro con el cardenal Ratzinger y ahora éste, ya como Benedicto XVI, ha prologado su última obra.

El alma cristiana de Europa

En el libro, explicó Aznar, se ve cómo «el relativismo, el multiculturalismo y el fracaso de la integración de la inmigración, forman una parábola descendente que describe el declive de la ética pública liberal».  El libro también describe la crisis de Europa «como consecuencia de perder el legado del cristianismo, su verdadera alma».

Aznar, que comparte el diagnóstico de Pera, pidió que el Estado «sea sólo Estado y no pretenda hacer también las veces de escuela, familia o iglesia». «El matrimonio, la paternidad o la vida sacramental no son relaciones democráticas, aunque tengan lugar en un país con forma política democrática. Por tanto, no pueden regirse por lo que el poder político quiera». Pera, por su parte, afirmó que «aunque no vayamos a la Iglesia, lo cierto es que los derechos fundamentales se justifican en la religión cristiana».

La buena salud de la clase de Religión

ABC

La clase de Religión sigue siendo polémica para la política educativa, pero no es un problema para sus protagonistas. En diez años el grado de satisfacción de los padres con esta asignatura ha crecido nueve puntos pasando del 69% al 77,5%. Así se desprende del informe «Protagonistas de la clase de Religión» presentado ayer por la Fundación SM y con el que se pretende hacer una radiografía de los tres pilares de la materia: los profesores, los alumnos y sus familias.

Entre los alumnos, tres de cada cuatro confiesa que los contenidos le ayuda a creer más en Jesucristo, mientras que el 24% asegura que si no fuera por la clase de Religión no conocería otras religiones ni la Iglesia. El porcentaje de chavales católicos que cursan esta materia (74,8%) es menor al de sus padres (83%), ya que al ser optativa muchos la eligen por los valores y no necesariamente por razones de fe, sobre todo en secundaria donde la decisión de cursarla ya no recae directamente en sus progenitores. También participan más que sus padres en las parroquias y movimientos (34,9%) «animados por los propios centros educativos, sobre todo en los concertados», detalló el autor de este informe, Carlos Esteban.

Otro de los puntos que abordó Esteban fue la opinión de los alumnos sobre temas como el aborto y la homosexualidad. Preguntas que sólo fueron dirigidas a los estudiantes de secundaria. Así, un 45,1% declaró estar en desacuerdo con la afirmación, «el aborto no tiene justificación», que sí comparte un 27,87% de los alumnos. En materia de la homosexualidad un 59,7% considera que no es ningún problema, frente a un 20,3% que no comparte esa idea.

Los padres se destacan por ser en su mayoría católicos, casados por la Iglesia (81,8%), pero practicantes poco habituales (45,1%) y casi ninguno comprometido con una parroquia o movimiento (74,2%). La mayoría de las familias (75%) elige esta asignatura para sus hijos por razones de fe, tres puntos más que en 1998, cuando la Comisión Episcopal de Enseñanza elaboró el último estudio empírico con el que se contaba hasta el momento.

Profesores coherentes

El grado de realización profesional de los docentes también es muy elevado. El 72% está contento con su trabajo y aunque pudiera cambiar no lo haría. Además, son los más comprometidos social y eclesialmente. Un 70% tiene un compromiso de voluntariado con temas de justicia social fuera de sus horas laborales; y el 65,1% está relacionado con alguna parroquia o congregación. La práctica religiosa también es más elevada que en el caso de los alumnos y sus padres alcanzando al 87,5% de los profesores.

Ocho de cada diez familias piensan que la clase de Religión es «buena»

La Razón

El 90,3 por ciento de los profesores cree que debe llevar una vida “coherente” con la moral que transmite y el 73 por ciento considera necesaria la fidelidad a la Iglesia.

El 39,3 por ciento de los profesores de Religión cree que ésta debería tener un enfoque “no confesional” y ser “obligatoria”, y un 75,5 por ciento piensa que los que no elijan la asignatura confesional tendrían que cursar una materia alternativa en “igualdad” de condiciones académicas.

Comparten esta última idea el 79,1 por ciento de las familias con hijos matriculados en clases de confesión católica y el 57,2 por ciento de los alumnos, según el estudio “Protagonistas de la clase de Religión”, elaborado por el director de la revista Religión y Escuela, Carlos Estaban, y publicado por la Fundación SM.

El informe, presentado hoy, se basa en cuestionarios respondidos por 433 profesores de Religión de centros públicos, privados y privados concertados, 2.182 familias y 3.808 alumnos, el 75 por ciento de enseñanzas obligatorias y el resto de Bachillerato.

En términos generales, la asignatura confesional de Religión es voluntaria y evaluable en estos momentos, aunque no computa para el acceso a la universidad o para las becas, ni tiene materia alternativa obligatoria.

Un 72,1% cursa Religión

Según los últimos datos de la Conferencia Episcopal, una media del 72,1 por ciento cursa Religión en Infantil, educación obligatoria y Bachillerato, sobre todo en Primaria (81 por ciento).

Entre otras respuestas del profesorado, el 59,6 por ciento es partidario de una cultura religiosa obligatoria. El 16 por ciento piensa que la asignatura acabará desapareciendo de las escuelas, aunque sólo el 6 por ciento la considera un “privilegio” eclesiástico de tiempos pasados.

Por el contrario, el 92,4 por ciento cree que es un “derecho fundamental” de los padres y el 91 por ciento la defiende como “necesaria”, pero no llegan a la mitad (43,9 por ciento) los que consideran que la Iglesia aprecia suficientemente su trabajo.

Se sienten más valorados por la Iglesia los de la escuela pública (62,4 por ciento) que los de la privada y privada concertada (38,8 por ciento).

En cuanto a sus características, el 90,3 por ciento de los profesores cree que debe llevar una vida “coherente” con la moral que transmite y el 73 por ciento considera necesaria la fidelidad a la Iglesia. El 80,8 por ciento asegura que dispone de la declaración eclesiástica de idoneidad para dar clase, mientras que el 16,9 por ciento carece de ella.

El 37,2 por ciento opina que la inspección de la clase de religión corresponde a la Iglesia y el 28,2 por ciento dice que a las administraciones educativas. El 79,4 por ciento de las familias piensa que la clase de Religión es buena por sus valores y aproximadamente la mitad niega que sea un privilegio de la Iglesia, pero el 56,4 rechaza que sea obligatoria y algo menos pide que trate todas las religiones.

El 77,4 por ciento cree que los docentes deben ser creyentes, aunque el 45,1 por ciento dice que la práctica religiosa en su familia es “poco habitual”. El 60 por ciento de los padres elige la clase de Religión sin consultar a los hijos en Primaria y el 42 por ciento en Secundaria.

El 42,5 por ciento no cree que el carácter religioso de un centro deba implicar la obligatoriedad de la clase confesional para sus alumnos.

Sobre otras cuestiones, el 80,4 por ciento de las familias está de acuerdo con que los padres tienen la libertad de elegir la educación de los hijos; el 47,6 por ciento no piensa que el sistema educativo funcione bien en términos generales y el 66,8 por ciento cree que la mejora educativa pasa por un pacto de los políticos y los agentes sociales.Entre los alumnos, el 51,3 por ciento no está de acuerdo con que la asignatura sea obligatoria, ni la consideran entre las tres más importantes (Matemáticas, Lengua e Inglés).

Sin embargo, el 48,3 dice que la clase de Religión le sirve para diferenciar el bien del mal; el 42,3 por ciento que le ayuda a ser más tolerante y sólo el 19,2 por ciento está claramente de acuerdo con que implica un riesgo de manipulación de la conciencia.

Entre otras cuestiones, el 59,7 por ciento de estos estudiantes no cree que la homosexualidad sea algún problema, aunque el 20,3 por ciento sí lo piensa; el 62,1 por ciento señala que los inmigrantes tienen los mismos derechos que los españoles, pero el 18,4 por ciento no lo ve así.

El 27,8 por ciento cree que el aborto no tiene justificación, aunque el 45,1 por ciento no está de acuerdo con esta afirmación.

Los padres quieren Religión

El mundo

Entre la realidad positiva y unas sombrías perspectivas. Así se encuentra la asignatura de Religión Católica en España, según un estudio de la Fundación SM basado en los alumnos que la cursan, sus padres y sus profesores.

Siempre teniendo en cuenta que es voluntaria y no computable para las medias académicas, puede presumir de que un 43,8% de los alumnos de Bachillerato la elijan, máxime cuando «si optan por no cursarla, tienen dos horas menos de clase y se marchan a casa antes», observa el autor del estudio, Carlos Esteban. En los centros religiosos, la cursa un 99% de los bachilleres; en los privados no religiosos, un 52%, y en los públicos, un 29,4%.

La investigación, realizada mediante encuestas a 2.182 familias, 3.808 alumnos y 433 profesores de Religión, también aborda a iniciativa de quién estudian los chavales la materia. Mientras que en Primaria, donde la cursa el 81% de los alumnos españoles, son los padres los que toman la decisión, en Secundaria y Bachillerato la elección es mayoritariamente de los estudiantes.

Los padres de los alumnos de Religión se definen católicos (88% de las madres y 77% de sus maridos), pero sólo un 24,7% son practicantes.

Su percepción de la asignatura es buena, e incluso mejor que antes. El 77,5% se define satisfecho o muy satisfecho, un porcentaje 10 puntos superior al resultante de una encuesta similar realizada hace una década.

Pero los augurios se tornan oscuros. Al menos, el autor del estudio considera «preocupante» que el 28% de las familias crea que la materia acabará por desaparecer. Y lo que es peor para la imagen de la asignatura y de la Iglesia: el 24% de esos padres cuyos hijos estudian Religión (la mitad por voluntad suya) percibe que la clase es «un privilegio de la Iglesia más propio de la dictadura franquista que de la democracia».

«Parece que pervive la imagen de la asignatura como una imposición de la Iglesia, pero sorprende que lo piensen padres que optan por que sus hijos la estudien», resume Carlos Esteban. Podría interpretarse incluso que la eligen, pero porque se sienten obligados o abocados a elegirlo. Según el autor, es un problema exclusivo de España, ya que en otros países europeos no se tiene la sensación de que la materia sea un problema y está perfectamente integrada en el currículo.

En opinión del autor, «si la gente identifica la asignatura como una reivindicación de la jerarquía eclesiástica es porque se ha hecho una mala pedagogía social de la materia y no se ha explicado bien». «La gente ha percibido que la Iglesia ha defendido su bastión más que un derecho de los padres», añade.

En el aula, el 80% del profesorado de Religión tiene claro que los problemas que tiene la asignatura son políticos, no pedagógicos.

Por otro lado, uno de cada cuatro padres elige la materia no por cuestiones de fe, sino por los intangibles que imprime: responsabilidad, sensatez y cultura general.

El estudio aborda también la opinión de los estudiantes sobre la asignatura y sus valores personales. Más de la mitad no la considera entre las más importantes, que resultan ser Matemáticas, Lengua e Inglés. Pero un 27% dice que si no fuera por las clases de la materia, no sabría nada de religiones -no sólo se estudia la católica-.

Internacional

La Iglesia cubana media ante Castro a favor de los presos políticos

La Razón

El presidente de la Conferencia de Obispos Cubanos, Dionisio García, se muestra convencido de que “se van a dar pasos” sobre los presos políticos, un tema que se trató en la reunión que él y el arzobispo de La Habana mantuvieron ayer con el presidente Raúl Castro.

En conversación telefónica con Efe, García confirmó que en ese encuentro, conocido hoy, se trataron asuntos del “espectro de la vida nacional” de Cuba, entre ellos los presos políticos y la huelga de hambre del disidente Guillermo Fariñas. “Se van a dar pasos”, dijo el también arzobispo de Santiago de Cuba, quien añadió que el Gobierno en el encuentro de ayer mostró “disposición” a hacerlo.

El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, ofrecerá hoy a las 17:00 hora local (21:00 GMT) una conferencia de prensa para ofrecer detalles sobre la reunión con el presidente cubano.

La mediación de la Iglesia Católica ante el Gobierno ha suscitado la esperanza de que se produzcan liberaciones de presos políticos enfermos entre algunos grupos de la disidencia interna de la isla, como las Damas de Blanco, familiares de opositores encarcelados en la llamada “Primavera Negra” de 2003.

Precisamente, las gestiones de la jerarquía católica permitieron este mes que las Damas reanudaran sus habituales marchas dominicales tras semanas de actos de hostigamiento en su contra por parte de seguidores oficialistas.

Sin embargo, otros sectores de la oposición en la isla se muestran escépticos ante las posibilidades de éxito de esta interlocución. Es el caso de la opositora cubana Marta Beatriz Roque quien dijo hoy a Efe que no ve claro el papel que está jugando la jerarquía católica, y también del portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y la Reconciliación Nacional y los Derechos Humanos (CCDHRN) quien reiteró su confianza en la Iglesia pero también su desconfianza en el Gobierno de Castro.

Las conversaciones entre las autoridades católicas y el Ejecutivo se producen además en vísperas de la visita a la isla del secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, con motivo de la X Semana Social de la Iglesia Católica cubana.

Cuba hace un guiño de apertura

EL MUNDO

Parecía imposible pero se hizo realidad. El gobernante Partido Comunista de Cuba y la Iglesia católica serán compañeros de viaje en la solución del conflicto de los presos políticos encarcelados en la isla. Pero no sólo se producirá una apertura en este sentido. Fuentes oficiales revelaron a este periódico que en el segundo semestre del año el Gobierno cubano también anunciará cambios en materia económica.

Las conversaciones entre el presidente cubano, Rául Castro, y la cúpula de la Iglesia católica de la isla fueron difundidas a bombo y platillo en la portada del diario Granma, que mostraba al mandatario cubano junto al cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana; y al monseñor Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. En la información que acompañaba a la fotografía se explicaba que en la conversación se habían analizado las favorables relaciones entre la Iglesia católica y el Estado cubano, así como la actual situación nacional e internacional.

Las conversaciones se producen, además, en vísperas de la visita a la isla del secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, con motivo de la X Semana Social de la Iglesia Católica cubana.

La mediación de la Iglesia comenzó hace ya un mes cuando la cúpula eclesiástica pidió a las autoridades cubanas que permitiera la reanudación de las marchas de las Damas de Blanco.

Asimismo, dos representantes de la Iglesia católica han visitado también recientemente al disidente Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y sed desde hace 86 días para pedir la libertad de los presos políticos, para consultarle sobre las posibilidades de mediar en su caso, según ha revelado el propio opositor.

Resulta una novedad que en esta ocasión el Gobierno cubano haya hecho público que durante el encuentro se trataron asuntos de carácter nacional. Sin duda, la excarcelación de los presos políticos fue el tema prioritario de la conversación matenida por Raúl Castro con la cúpula de la Iglesia católica en la isla, como confirmó el presidente de la Conferencia de Obispos Cubanos, Dionisio García: «Ese asunto se tocó y creo que en ambas partes hay disposición y deseos de que se resuelva y esperamos que así suceda». Monseñor García destacó la disposición del presidente cubano para «resolver la situación y problemas de los presos», añadió.

Según fuentes oficiales, los planes del Ejecutivo cubano pasan por excarcelar a los presos políticos de manera gradual. «Se hará con el menor ruido mediático posible», afirmó una de las fuentes, algo que confirmó monseñor García: «Será un proceso y ese proceso tiene que comenzar con pequeños pasos y esos pasos se darán», puntualizó.

Analistas locales consideran que algunos presos políticos podrían ser excarcelados en un plazo relativamente cercano como un gesto para que Guillermo Fariñas abandone su huelga de hambre y sed. El disidente, sin embargo, no se hace «ilusiones» al resultado que pueda tener la mediación de la Iglesia. «Ojalá me equivoque», comentó, «pero el Gobierno cubano es tramposo. Yo hasta que no lo vea, no me lo creo».

Pero además del conflicto de los presos políticos, La Habana tiene otro asunto espinoso que tratar: el de poner en marcha una transición económica en la isla que, para algunos analistas, podría provocar un complicado escenario social porque supondría aplicar medidas severas. Y para ese propósito, al régimen no le viene nada mal la voz apaciguadora de la la Iglesia católica.

Castro habla con el cardenal Ortega sobre la liberación de presos políticos

EL PAÍS

El Gobierno de Raúl Castro y la jerarquía de la Iglesia católica siguen dando pasos de acercamiento en momentos en que la excarcelación de los presos políticos enfermos y el tema de los derechos humanos está en el centro del ajedrez político cubano.

El Gobierno de Raúl Castro y la jerarquía de la Iglesia católica siguen dando pasos de acercamiento en momentos en que la excarcelación de los presos políticos enfermos y el tema de los derechos humanos está en el centro del ajedrez político cubano. Después de la mediación exitosa del cardenal Jaime Ortega para que las autoridades permitieran los desfiles dominicales de las Damas de Blanco sin “actos de repudio”, el miércoles el mandatario se reunió con Ortega y el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, Dionisio García, en un nuevo gesto de aproximación. El encuentro, primero de estas características desde que Raúl sustituyó en el mando a Fidel Castro, ha levantado numerosas expectativas y refuerza, según analistas, el papel de la Iglesia como posible mediadora para solucionar el tema de los presos y otros conflictos.

Ambas partes, eso sí, están actuando con suma discreción. El diario Granma publicaba ayer en primera página una foto de Raúl Castro con los dos altos dignatarios de la Iglesia católica, sin embargo la información sobre el encuentro era medidísima: en la reunión, dijo el órgano del Partido Comunista, “se analizaron diversos temas de interés común, en particular el favorable desarrollo de las relaciones entre la Iglesia católica y el Estado cubano, así como la actual situación nacional e internacional”. La Iglesia fue un poco más explícita, y admitió que se abordó abiertamente el asunto de los presos políticos enfermos, cuya liberación reclaman las Damas de Blanco, la disidencia y también la jerarquía católica por razones humanitarias.

“Ese tema se tocó y creo que por ambas partes hay disposición…”, afirmó García, arzobispo de Santiago de Cuba, después del encuentro. En declaraciones a varios medios de prensa desde Santiago, García añadió que todavía es pronto para hablar sobre un eventual acuerdo de excarcelación de presos, aunque, dijo, “será un proceso y ese proceso tiene que comenzar con pequeños pasos…”. De cualquier modo, afirmó que encontró a Raúl Castro con voluntad y disposición de “resolver la situación y el problema” de los presos, que las autoridades consideran “mercenarios” al servicio de Estados Unidos.

Desde la muerte del preso de conciencia Orlando Zapata , el pasado mes de febrero, tras 85 días en huelga de hambre, el tema de los derechos humanos y de la situación de los presos políticos ha pasado a primer plano en Cuba. En protesta por su muerte y para demandar la excarcelación de 26 presos enfermos, el disidente Guillermo Fariñas comenzó una huelga de hambre el 25 de febrero. Además de la mediación por las Damas de Blanco, la iglesia ha realizado gestiones para hallar una salida “humanitaria” a su caso.

Opinión

Tijeretazo a la Iglesia

EL MUNDO / JUSTINO SINOVA

Están reactivando una nueva caza de brujas. Diputados socialistas presionan a su jefe, Rodríguez Zapatero, para que extienda a la financiación de la Iglesia católica el tijeretazo que ha anunciado a determinados gastos sociales, como la desenfocada congelación de las pensiones. El argumento de fondo es que el recorrte social ha abierto una vía de agua en el PSOE por la que están desertando muchos votos y que se puede cortar con recursos del viejo anticlericalismo. O sea, tratan de compensar la impopularidad del sacrificio que la cruenta crisis económica impone por la persecución a los curas. Cierta izquierda vuelve siempre al lugar del crimen y con las mismas armas de la demagogia y el engaño.

Pero los nuevos inquisidores manejan datos falsos. El Estado no financia a la Iglesia, por lo que malamente puede dejar de hacerlo. El Estado se limita a gestionar las aportaciones de los contribuyentes que voluntariamente deciden que el 0,7% de sus impuestos vaya destinado al sostenimiento de las actividades de la Iglesia, igual que también canaliza hacia diversas entidades el 0,7% de quienes destinan esa parte de sus impuestos a «otros fines sociales». Desde la ley de Presupuestos de 2007 desapareció el complemento presupuestario a la Iglesia, que dejó de depender de las contribuciones del Estado y comenzó a financiarse mediante el esfuerzo de los católicos y de quienes, no siéndolo, apoyan su actividad de asistencia social.

La Iglesia católica obtiene de esa decisión voluntaria (la famosa crucecita de la declaración de la renta) el 25% de su presupuesto. El resto de sus recursos lo encuentra en los donativos directos de los fieles en colectas y suscripciones mensuales principalmente. De esa manera, la Iglesia puede decir que su sostenimiento económico en España «depende única y exclusivamente de los católicos y de quienes valoren la labor que desarrolla». Es asombroso que Tomás Gómez, secretario del Partido Socialista de Madrid, afirme que la Iglesia recibe cada año 253 millones del Estado. No es extraño que, por frivolidades como ésa, Gómez sea un colaborador decisivo en la merma electoral de su partido. Pero desvela la existencia de una corriente de aversión a la Iglesia, acaso porque ignora la generosa labor que hace o acaso porque, conociéndola, le parece que así lustra su antifaz de progre.

Tampoco es extraño que la campaña se avive cuando el Gobierno prepara una reforma de la Ley de Libertad Religiosa que ha levantado preocupación en ámbitos católicos. Estamos ante una agresión calculada por razones instrumentales a una institución que, precisamente por cumplir su mensaje esencial, el amor al prójimo, desarrolla una labor social gigantesca mediante miles de instituciones (parroquias, congregaciones, monasterios, centros educativos…) y sacrificadas actividades, voluntarias muchas veces (asistencia a inmigrantes, a reclusos, a ancianos, a inválidos, a enfermos…), que la sociedad sólo podría suplir parcialmente con un coste imposible de sufragar. Pero la tentación de la demagogia hace estragos; complica mucho las cosas, aunque los estragos que causa tarde o temprano acaban afectando también a los propios demagogos. Es una de esas venganzas de la Historia que se cumplen con precisión milimétrica.

Navarra

Cárcar inicia cuatro jornadas festivas dedicadas a la Virgen de Gracia

Diario de Navarra

La joven Iciar Insausti Suescun, de 27 años, lanzó el chupinazo desde el balcón de la casa consistorial

Cárcar inició ayer cuatro días festivos en honor a la patrona de la localidad, la Virgen de Gracia. El chupinazo lanzado desde el balcón de la casa consistorial por Iciar Insausti Suescun, de 27 años, marco el comienzo de los festejos que se prolongarán hasta el domingo y tendrán en el sábado la jornada central en torno a la ermita de la Nuestra Señora de Gracia, un edificio barroco del siglo XVIII situado a unos 5 km del casco.

Momentos antes de encender la mecha del cohete anunciador, Iciar Insausti, secretaria de dirección y diplomada en Turismo, se dirigió a los vecinos congregados en la plaza de Los Fueros y la madre Isidora. “Carcaresas, carcareses ¡viva la Virgen de Gracia!, ¡viva Cárcar!”. La joven, que trabaja en la oficina de turismo de Pamplona, reconoció haberse tomado un par de días de vacaciones “para vivir a tope este momento que considero único”.

Juventud

Insausti había sido designada por el alcalde Germán Ágreda “por ser un ejemplo de la juventud de Cárcar y por su espíritu de superación y trabajo”. Como explicó la joven, la decisión del primer edil le dejó sin palabras. “No me lo esperaba, pero me siento muy orgullosa y muy contenta por lanzar el cohete”. Junto a ella se encontraban sus padres Pauli Suescun y Ángel Insasuti Mateo, que fue concejal en el Ayuntamiento ribero durante 12 años al principio del periodo democrático y que, en su día, protagonizó también el chupinazo de fiestas.

La joven también estuvo rodeada de su novio y de sus amigas Silvia Cabezón Resano, Laura Alegría Chocarro y Sonia Mateo Sola. “Mi hermana María llegará esta tarde desde Portugal para vivir juntas el resto de las fiestas”.

En la calle amenizaron el acto la charanga “Aburrecalles” y la pareja de gigantes don Aguatocho y doña Recueja, llamados así en recuerdo de dos de los términos del regadío de Cárcar. La comparsa de gigantes, creada en el 2001, está integrada por Mikel Carrero Rodríguez, que la preside, Simón Adán Cárdenas, Chema Gómez Guerra, Carlos Fresno Chalezquer y José Luis Etayo Espinosa.

Poco antes de las 13 horas, la charanga y la comparsa de gigantes acompañaron a Germán Ágreda hasta el colegio público para recoger a los escolares y acompañarles hasta la plaza donde presenciaron el chupinazo.

La fiesta de Santa Quiteria se traslada al lunes 24 de mayo

Diario de Navarra

Los actos comenzarán a las 18 horas en las inmediaciones de la ermita con misa y reparto de bollos

La fiesta de Santa Quiteria de Tudela tendrá lugar este año el lunes, día 24 de mayo. La cofradía organizadora ha decidido trasladar los actos, que se deberían celebrar mañana sábado día 22, al lunes, con el objetivo de que la fiesta no vea mermada su afluencia de personas por el hecho de coincidir en fin de semana.

“Se trata de una fiesta en la que van muchos escolares que, al caer este año en día no lectivo, seguramente no acudirían”, apuntaron ayer desde la cofradía tudelana, que anunció que, pese al cambio de los actos al lunes, la ermita de Santa Quiteria abrirá mañana sábado para todo aquel que quiera visitarla. Además, mañana, a las 20 horas, tendrá lugar una misa en honor a la santa en la iglesia de San Jorge, ubicada en la plaza Mercadal de Tudela.

Bollos, dulces y caramelos

Los actos previstos para el lunes comenzarán a las 18 horas con la celebración en la ermita de una misa.

Tras la ceremonia, se procederá a la bendición de los tradicionales bollos dulces, que se repartirán entre los 600 hermanos de la cofradía y los 300 niños de Tudela que presenten los respectivos vales que se han entregado por los colegios de la ciudad. Además, se pondrán a la venta otros 300 bollos al precio de 1,5 euros la unidad.

La jornada festiva concluirá con el reparto de dulces y caramelos entre los niños presentes en las inmediaciones de la ermita.

La fiesta de Santa Quiteria de este año será la primera como hermano mayor de la cofradía de Enrique Martínez de Yuso. El cofrade tudelano sustituye en el cargo al hasta ahora responsable de la entidad, José Luis Riega.

Cerca de 100 personas escoltarán a la Tarasca en la procesión del Corpus Christi

Diario de Navarra

El desfile de esta figura, que representa la maldad, tendrá lugar el 6 de junio por el Casco Antiguo – Lorena Luzán, de 7 años, representará el papel de Doncella y guiará a la Tarasca, movida por el niño Alejandro Fernández

Un colectivo de 90 personas escoltarán a la Tarasca, una representación de un ser maligno con forma de dragón, durante la procesión del Corpus Christi que Tudela celebrará el domingo 6 de junio.

La recuperación de esta figura, que desapareció de la citada procesión en 1781, ha sido iniciativa del Centro Cultural Miguel Sánchez Montes del barrio de Lourdes de Tudela.

Ayer, el presidente del centro, Pedro Miguel Sánchez Montes, presentó la Tarasca. Se trata de una figura que mide 4 metros de cabeza a cola, con una anchura de 1,6 metros y 1,9 metros de altura. Está realizada en poliéster sobre armazón de hierro.

Todo el montaje se sustenta sobre unos perfiles de metal con ruedas que permiten su movimiento. Además, la figura es articulada, y mueve su cabeza, mandíbula, alas, y cola gracias a un sistema de poleas y cuerdas que será controlado desde el interior del armazón por el niño Alejandro Fernández Mesa, de 11 años.

Gigantes, zaldikos y banderas

La comitiva que acompañara a la Tarasca, que procesionará por delante del Santísimo, contará con la presencia de 10 tarasqueros, unos personajes vestidos con túnicas y capuchas que empujarán a la figura a lo largo del trayecto. Estos personajes serán representados por miembros de la Peña Ciudad Deportiva de Tudela, que se ha unido al Centro Cultural Miguel Sánchez Montes en la recuperación de esta tradición. De hecho, se ha creado una asociación exclusiva para este fin que está presidida por Chema de la Osa.

La Doncella, personaje que representa el bien frente a la maldad de la Tarasca, será interpretada por la niña Lorena Luzán Ruiz, de 7 años. La pequeña conducirá a la “bestia” tirando de una cuerda agarrada al cuello de la figura. A la llegada de la Tarasca a la plaza Vieja, la niña recitará las conocidas como “loas”, una serie de versos en los que exaltará la Eucaristía e instará a los presentes a realizar buenas acciones.

Además, en el acto participarán los gigantes y zaldikos de la Comparsa Perrinche y la Agrupación Histórica de Banderas.

El presupuesto de la recuperación de esta tradición ha supuesto una inversión de 13.000 ?, sufragados gracias al proyecto “Tú eliges, tú decides” de Caja Navarra.

Horario y recorrido de la procesión. La procesión del Corpus Christi de Tudela partirá desde la Catedral a las 12 horas para recorrer las calles y plazas Portal, Magdalena, Caldereros, San Salvador, Granados, Mercado Viejo, Mercadal, Leache, Carnicerías, San Jaime, Rúa, Cárcel Vieja, plaza Vieja, Pontarrón y regreso a la catedral por el Portal.

Grupos participantes. La Tarasca, guiada por el niño Alejandro Fernández Mesa, estará acompañada por la Doncella, Lorena Luzán Ruiz; por 10 tarasqueros; gigantes y zaldikos de Perrinche; y el Grupo de Banderas.

Autores de la Tarasca. La realización de la Tarasca ha sido obra del pamplonés Aitor Calleja Unzu. Por su parte, la elaboración de las vestimentas de los personajes que acompañarán a la figura ha corrido a cargo de Carmen Izco, también de Pamplona.

Primera fase. La recuperación de la Tarasca es la primera fase de un proyecto que se prolongará durante los años 2011 y 2012 con la inclusión en la procesión del Corpus Christi de hasta 4 nuevos gigantes, un nuevo grupo de cabezudos, y la recuperación de danzas antiguas de Tudela. La intención de los responsables del centro cultural Miguel Sánchez es prolongar esta iniciativa en una segunda fase, que podría abarcar la introducción de novedades hasta el año 2014.