28 de junio de 2010

Nacional

Hoy se presenta la carta de bienvenida al Papa, que cuenta ya con mil firmas

LA RAZÓN

Intelectuales, deportistas, artistas, profesores de universidad, empresarios, políticos, juristas y periodistas están entre el millar de firmantes de la «Carta de apoyo y bienvenida al Papa» en su próximo viaje a Santiago de Compostela y Barcelona, previsto para noviembre, y que forma parte de la iniciativa «Bienvenido Benedicto XVI» (BB16), que «surgió de manera espontánea e independiente» de cualquier organización, asociación o partido, según fuentes de la misma, apoyada mayoritariamente por católicos, aunque no todos lo son.

La carta, que se presenta hoy en Madrid, elogia la actitud y enseñanzas del Papa en asuntos como el relativismo moral y la libertad religiosa, los derechos de los padres en la educación de los hijos, el aborto y la pederastia cometida por sacerdotes: «Queremos dar las gracias al Pontífice por haber querido venir de nuevo a nuestra tierra, coincidiendo ahora con difíciles momentos de crisis económica y social, que hunden sus raíces en una profunda crisis moral», dice el encabezamiento de la misiva, que ayer ya se publicó en algunos medios de comunicación, entre ellos, LA RAZÓN.

Más de mil personalidades

La carta ha sido firmada ya por personalidades de todos los ámbitos. Entre los firmantes hay empresarios como el presidente de Cajamadrid, Rodrigo Rato; el presidente del Grupo Eulen, David Álvarez Díez, y la presidenta de Codorniu, María del Mar Raventós. Entre otros políticos están el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i LLeida; el senador Manuel Fraga, el eurodiputado Jaime Mayor Oreja o la presidenta del Parlamento Vasco, Arantza Quiroga, todos del PP. Escritores como José Jiménez Lozano y Juan Manuel de Prada o deportistas  como el tenista Rafael Nadal, el futbolista Raúl, el ex ciclista Miguel Indurain o el ex futbolista Emilio Butragueño también han puesto su rúbrica.

El cardenal Rouco preside la festividad de san Josemaría

LA RAZÓN

En una catedral de la Almudena colmada de fieles,  el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela, presidió ayer la misa de la fiesta de san Josemaría Escrivá. El cardenal sugirió «dar gracias a Dios por la huella profunda que la santidad del fundador del Opus Dei deja en tantos miles de personas en todo el mundo» y subrayó el valor de «un testimonio que es innovador y moderno para las necesidades del siglo XXI».

Asenjo recuerda que «profanar es peor que atacar una imagen»

LA RAZÓN

En una abarrotada basílica del Gran Poder, durante la homilía de la misa de acción de gracias por la reposición al culto de la imagen del Señor de Sevilla tras la reciente agresión por la que le fue arrancado un brazo, monseñor Asenjo, arzobispo de Sevilla, lamentó la «incalificable agresión» a la vez que recordó que «hay veces que nuestros sagrarios son profanados y la reacción de los fieles es tibia, cuando es un hecho infinitamente más grave que la profanación de una imagen», dijo.«Comprendo y siento vuestra pena y dolor, pero más pena y dolor siento cuando es profanado un sagrario», afirmó.

Monseñor Salvador Cristau, ordenado obispo auxiliar de Tarrasa

LA RAZÓN

Ayer, en la catedral del Espíritu Santo de la ciudad de Tarrasa (Barcelona) tuvo lugar la ordenación episcopal de monseñor Salvador Cristau Coll, actualmente rector del Seminario Mayor de la misma localidad. A la ordenación, presidida por el cardenal Martínez Sistach –nombrado ayer por el Papa miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede– y concelebrada por el Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Renzo Fratini, asistieron todos los obispos catalanes, el cardenal Carles, los obispos auxiliares de Madrid, monseñor Martínez Camino y Herráez; el obispo de Córdoba, monseñor Fernández; el obispo de Granada, monseñor Martínez, y el de Osma-Soria, monseñor Melgar. A la solemne ceremonia acudieron también las autoridades catalanas, como el alcalde de Tarrassa, Pere Navarro; la directora de Asuntos Religiosos de la Generalitat, Montserrat Coll, o el diputado del PP por Barcelona, Jorge Fernández Díaz, entre otros.

El nuevo obispo auxiliar dirigió unas palabras a los presentes en las que recordó el valor su experiencia como seminarista en Toledo y Barcelona, y posteriormente su trayectoria al frente del Seminario, junto a los más jóvenes. Cristau pidió, con motivo del Año Sacerdotal, rezar por el aumento de las vocaciones y por los jóvenes.

Internacional

El Papa ve “deplorable” el registro de Bruselas

ABC

El Papa calificó ayer de “deplorable y sorprendente” los registros en el arzobispado de Malinas-Bruselas. Los registros fueron llevados a cabo por la policía y agentes judiciales el pasado jueves en el marco de una investigación abierta a la Iglesia católica de Bélgica por la supuesta ocultación de casos de pederastia.

El Papa Benedicto XVI calificó este domingo de “sorprendente y deplorable” el registro por parte de las autoridades judiciales belgas de la sede del arzobispado de Malinas-Bruselas en relación con una investigación sobre casos de pederastia. “Espero que la justicia siga su curso garantizando los derechos de los individuos e instituciones, respetando los derechos de las víctimas (y) reconociendo a quienes colaboren”, afirmó el Santo Padre en una misiva remitida al presidente de la Conferencia Episcopal belga, el arzobispo André-Joseph Léonard.

El pasado viernes el secretario para las Relaciones con los Estados del Vaticano, monseñor Dominique Mamberti, convocó al embajador de Bélgica ante la Santa Sede, Charles Ghislain, para protestar por el incidente. La Secretaría de Estado del Vaticano expresó “vivo estupor” por “las modalidades” en que fue realizado el registro, así como su “indignación” por el hecho de que “hayan sido incluso violadas las tumbas de los cardenales Jozef-Ernest Van Roey y Léon-Joseph Suenens, difuntos arzobispos de Malines-Bruselas”. “A la consternación por tales acciones, se añade el pesar por algunas infracciones de la confidencialidad, a la que tienen derecho precisamente las víctimas por las cuales se han llevado a cabo estos registros”, agregó el Vaticano en alusión al secuestro de algunos documentos internos del arzobispado belga.

La Policía registró la sede de la Iglesia católica belga en Malinas, localidad flamenca situada al norte de Bruselas, en el marco de la investigación abierta tras las denuncias de abusos sexuales a menores por parte de miembros del clero.

El portavoz de la Fiscalía de Bruselas explicó que los investigadores buscan documentos o pruebas que puedan confirmar las declaraciones recogidas en un reciente sumario abierto por el Ministerio Fiscal, pero su portavoz se negó a aportar datos sobre la identidad del autor o autores de las declaraciones que incriminan a miembros de la Iglesia. Tampoco quiso precisar quién está en el punto de mira del expediente. Además, los agentes procedieron a inspeccionar la llamada comisión Adriaenssens, encargada de investigar las quejas por abusos sexuales cometidos por eclesiásticos.

El Papa «deplora» la redada belga en el arzobispado

EL MUNDO

Se agrava la crisis diplomática entre el Vaticano y Bélgica, desatada a raíz de que el jueves la policía belga llevara a cabo un exhaustivo registro en la sede del arzobispado de Malinas en busca de pruebas sobre una posible ocultación por parte de las autoridades religiosas de casos de abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes.

Benedicto XVI en persona condenó ayer «las deplorables y sorprendentes» inspecciones realizadas por orden de la magistratura belga, que incluyeron la apertura de varias tumbas de la catedral de Malinas en busca siempre de posibles documentos sobre curas pederastas.

El Papa envió un mensaje de solidaridad a los obispos belgas (que se encontraban reunidos en sesión plenaria en el arzobispado de Malinas cuando la policía irrumpió en el lugar) en el que aprovechó para airear su malestar por la forma en la que había tenido lugar el registro.

El Pontífice puntualiza que sus críticas no han de interpretarse como un paso atrás en la política de transparencia y colaboración que él mismo ha impulsado respecto a la pederastia, pero precisa que, aunque la Justicia debe cumplir con su deber, ha de hacerlo en el «respeto de la recíproca especificidad y autonomía» entre Iglesia y Estado.

Ya el sábado el número dos de la Santa Sede, el cardenal Tarcisio Bertone, mostró su absoluto rechazo a la forma en la que la justicia belga se había comportado. «Los obispos belgas estuvieron secuestrados durante nueve horas, sin poder beber ni comer», denunciaba. «Nunca se había cometido algo así contra una conferencia episcopal, no hay precedentes ni siquiera en los regímenes comunistas de viejo cuño», destacaba, al tiempo que señalaba que se trataba de «un hecho inaudito y grave».

Sin embargo, y a pesar de la visible indignación que se respira en los palacios vaticanos por lo sucedido y de lo insólito que resulta que un Papa arremeta contra la Justicia de un Estado, las autoridades belgas tratan de quitarle hierro al asunto. «No hay por qué crear un incidente diplomático, durante el registro los obispos fueron tratados normalmente», señalaba ayer el ministro de Justicia belga, Stefaan De Clerck, asegurando que la reconstrucción de lo sucedido realizada por Bertone es «un poco exagerada».

Ya antes el portavoz de la fiscalía de Bruselas, Jean-Marc Meilleur, había rechazado las acusaciones lanzadas por el cardenal Bertone asegurando ante los micrófonos de la Radiotelevisión belga que durante el registro los obispos «comieron y bebieron» y que la inspección «fue llevada a cabo por profesionales que conocen muy bien su trabajo y respetan los derechos de las personas».

Benedicto XVI no empleó ayer términos tan duros y contundentes como los de su brazo derecho, Tarcisio Bertone, para condenar el registro llevado a cabo en el arzobispado de Malinas. Pero, desde su autoridad como máximo responsable de la Iglesia católica, se reafirmó en las críticas contra la magistratura belga, mostrando su estupor por el hecho de que durante la operación fueran profanadas tumbas. «En este triste momento deseo expresar mi especial cercanía y solidaridad a vosotros, queridos hermanos en el episcopado, y a todos los obispos de la Iglesia en Bélgica, por el deplorable y sorprendente modo en el que han sido realizados los registros en la catedral de Malinas y en la sede donde estaba reunido el episcopado belga», reza el mensaje escrito por el Papa.

En el mismo el Pontífice subraya que los obispos estaban reunidos «en una sesión plenaria en la que, entre otras cosas, tenían que abordar aspectos legales relacionados con el abuso de menores por miembros del clero».

«Varias veces yo mismo he hecho hincapié en que esos graves hechos deben ser abordados por el derecho civil y canónico, en el respeto mutuo de su especificidad y autonomía. En este sentido espero que la Justicia haga su trabajo para garantizar los derechos fundamentales de las personas y las instituciones, en el respeto a las víctimas, sin condiciones previas, en reconocimiento sin prejuicios de todos aquellos que se comprometen a colaborar con ella».

Además de las críticas del Papa y del secretario de Estado vaticano, el cardenal Bertone, contra la forma en el que la magistratura belga ha realizado el registro del arzobispado de Malinas, el viernes la Santa Sede emitió un duro comunicado de condena. A su vez el ministro de Exteriores vaticano, el cardenal Dominique Mamberti, convocó al embajador belga ante la Santa Sede para expresarle personalmente su «irritación y consternación» por lo sucedido.

El Vaticano protesta por el «secuestro judicial» de obispos belgas

ABC

Tarcisio Bertine, jefe de la diplomacia vaticana, dice que «no tiene precedentes ni siquiera en países comunistas»

El jefe de la diplomacia vaticana, cardenal Tarcisio Bertone, criticó el secuestro judicial durante nueve horas de los obispos de Bélgica afirmando que “es un hecho inaudito y grave” que “no tiene precedentes ni siquiera en países comunistas”. Los comentarios del cardenal Bertone en una universidad romana no pueden tomarse al pie de la letra, pues es sabido que muchos gobiernos comunistas encarcelaban y asesinaban a sacerdotes, pero subrayaban la protesta del Vaticano por el incidente del pasado jueves durante la reunión de la Conferencia Episcopal de Bélgica en su sede de Malinas, cerca de Bruselas.

La justicia y el Código Da Vinci

El nuevo arzobispo de Bruselas y primado de Bélgica, André-Joseph Léonard, comentó a la Radio Vaticana que “la justicia tiene derecho a registrar la sede del arzobispado, y nadie se lo discute. Pero abrir las tumbas de dos cardenales es un exceso un poco ridículo”. Según Léonard, “como novela estaría bien, pero la justicia no tiene por misión volver a escribir el Código Da Vinci”.

El jefe de la Iglesia de Bélgica reiteró que el secuestro de medio millar de expedientes de víctimas en la sede de la comisión presidida por el psiquiatra experto en pedofilia Peter Adriaenssens “no tiene sentido” pues son personas que libremente decidieron no acudir a la policía ni al juzgado de guardia –en general para evitar nuevos traumas- pero sí deseaban dar información a una comisión encargada de evaluar el problema, dar ayuda psicológica, facilitar indemnizaciones y definir medidas de prevención.

El arzobispo Léonard confía en que la comisión Adriaenssens decida continuar su trabajo, vital en el proceso de curación y reconciliación de las víctimas. Aunque el estatuto independiente de la comisión había sido confirmado hace dos semanas en un acuerdo suscrito por el ministro de Justicia, el Colegio de Fiscales y la Comisión Adriaenssens, el juez instructor Wim De Troy, que ordenó el secuestro, no se considera ligado por ese acuerdo.

Al margen de cómo se resuelva el conflicto entre autoridades gubernativas y judiciales, fuentes del Vaticano advierten que es necesario hacer una limpieza interna pues varios obispos de Bélgica han sido demasiado tolerantes con la pedofilia, y uno de ellos ha tenido que dimitir por ser culpable de practicarla.

El ex – obispo de Brujas Roger Vangheluwe no sólo abusaba de menores sino que apoyaba a los autores de un catecismo que invitaba a jóvenes de 13 y 14 años a practicar actos de estimulación sexual con niñas de tres a cuatro años. Un grupo de madres que protestaron en 1997 ni siquiera fueron recibidas por el entonces primado de Bélgica, cardenal Godfried Danneels. Ante una segunda negativa en 1998, las madres escribieron a todos los cardenales del mundo. De Roma recibieron respuestas de apoyo de los cardenales Ratzinger, Gagnon y Arinze. Danneels siguió sin escucharlas.

El Vaticano se indigna con Bélgica por la profanación de las tumbas de dos cardenales

ABC

El Vaticano convocó este viernes al embajador de Bélgica ante la Santa Sede para manifestarle su “intenso estupor” e “indignación” por el modo en que la policía y los fiscales interrogaron el jueves a todos los obispos belgas mientras celebraban una reunión de la Conferencia Episcopal. El ministro de Asuntos Exteriores del Vaticano, arzobispo Dominique Mamberti, manifestó igualmente al embajador belga el “desdén” por “la profanación de las tumbas de los cardenales Jozef-Ernest Van Roey y Léon-Joseph Suenens” y el “dolor” por la ruptura de la confidencialidad de las víctimas de abusos sexuales.

La fiscalía de Bruselas confirmó que “en el curso de las pesquisas se ha abierto una tumba”, ya que alguien mencionó obras recientes en la cripta de la catedral de Saint Rombout en Malinas, la sede histórica de la diócesis, muy cerca de la capital. El arzobispo de Bruselas y primado de Bélgica, André-Joseph Léonard, ridiculizó el episodio de apertura de tumbas comentando que “era digno del Código Da Vinci”.

Tanto los obispos de Bélgica como el Vaticano han dejado claro que no se oponen a los interrogatorios, y la Santa Sede reiteró este viernes “la firme condena de todo acto pecaminoso y criminal de abuso de menores por parte de miembros de la Iglesia”. Pero tanto Bruselas como Roma lamentan “el modo” en que se llevaron a cabo los interrogatorios. Concretamente, el tener encerrados e incomunicados en la sede de la Conferencia Episcopal en Malinas a todos los obispos durante nueve horas, desde las 10.30 de la mañana hasta las 7.30 de la tarde.

El arzobispo de Bruselas, André-Joseph Léonard admitió sin problema alguno que “la justicia ha realizado su trabajo y tiene el derecho a registrar”, pero calificó de “sorprendente” la apertura de las tumbas en las que, por supuesto, la policía no encontró nada sospechoso, para desencanto de los aficionados a los “thriller” de alta ficción.

El Vaticano tampoco se opone a los interrogatorios, pero se sumó a la dura protesta de los obispos de Bélgica por la violación de confidencialidad que supone el secuestro policial en Lovaina de los documentos de la comisión presidida por Peter Adriaenssens, que ha recogido testimonios de quinientas víctimas, de las cuales cuatrocientas prefieren no presentar denuncia a la policía.

La comisión, aprobada por el ministro de Justicia Stefaan De Clerck, recientemente dimitido, tiene por objeto facilitar el alivio psicológico, la reconciliación y la indemnización de las víctimas que prefieran no acudir a la policía o los tribunales para evitarse un segundo trauma.

A todas luces, el juez instructor de Bruselas no está de acuerdo con ese sistema, y se ha apropiado todos los documentos. Según la conferencia episcopal belga, el secuestro “viola el derecho a la privacidad del que deben beneficiarse las víctimas que prefieran dirigirse a la comisión, y lesiona gravemente el necesario y excelente trabajo de esa comisión”.

La amplia experiencia de Estados Unidos, a la que se están sumando Austria, Alemania y otros países, es que el establecimiento de comisiones independientes, presididas en general por juristas o psicólogos de edad madura, preferiblemente mujeres, anima a relatar su caso a muchas víctimas que jamás acudirían ni al obispado ni a la policía para evitarse una segunda tortura. Es el mejor medio para ayudar a cerrar heridas que, de otro modo, permanecen abiertas toda la vida.

El Papa tacha de «sorprendente y deplorable» el registro policial

LA RAZÓN

La indignación en el Vaticano por la forma irrespetuosa y agresiva con la que se han efectuado los registros en el arzobispado de Malinas-Bruselas ha llegado hasta la voz de Benedicto XVI. En un mensaje de solidaridad enviado ayer a los obispos belgas, el Papa califica de «deplorable y sorprendente» la irrupción policial. Los registros fueron llevados a cabo por la Policía y agentes judiciales el pasado jueves en el marco de una investigación abierta a la Iglesia católica de Bélgica por la supuesta ocultación de casos de pederastia. Los responsables eclesiásticos fueron retenidos e incomunicados durante nueve horas mientras se llevaba a cabo la investigación, en la que se incautaron 475 expedientes, ordenadores, CD y DVD.

En la misiva remitida al arzobispo de Malinas-Bruselas, André-Joseph Léonard, el Papa expresa a todos los obispos de Bélgica su «proximidad» y «solidaridad en este momento de tristeza, en el que, con ciertas maneras sorprendentes y deplorables, se han realizado las investigaciones incluso en la catedral de Malinas y en los locales donde el episcopado belga estaba reunido en sesión plenaria», escribe.

«Respeto recíproco»

En su mensaje, el Pontífice recuerda que durante esa reunión interrumpida por las autoridades «debían tratarse, entre otros, aspectos relacionados con el abuso a menores por parte de miembros del clero» y pide respeto a la autonomía del orden canónico: «Yo mismo he repetido en numerosas ocasiones que estos graves hechos deben ser tratados por el orden civil y por el orden canónico en el respeto recíproco de la especificidad y de la autonomía de cada uno», destaca.

«En este sentido –prosigue– deseo que la Justicia siga su curso garantizando el derecho de las personas y las instituciones, en el respeto a las víctimas, en el reconocimiento sin prejuicios de los que se comprometen a colaborar con ella y en el rechazo de todo lo que pudiera oscurecer los nobles deberes que le son asignados». Benedicto XVI concluye su mensaje garantizando que acompaña «cada día en la oración el camino de la Iglesia en Bélgica» y envía al arzobispo Léonard «una afectuosa bendición apostólica».

La Secretaría de Estado de la Santa Sede había expresado con anterioridad su «vivo estupor» por cómo la justicia belga ha llevado a cabo algunas investigaciones. Ayer, a través de su portavoz, el cardenal Bertone, afirmó que «Bélgica trata peor a la Iglesia que la URSS» y manifestó su indignación por el irrespetuoso registro, que incluyó la profanación de dos tumbas de anteriores arzobispos de la diócesis, donde la Policía introdujo cámaras de vídeo.

Durante el rezo del Ángelus, silencio

A pesar de la preocupación que vive el Papa estos días, durante el habitual rezo del Ángelus dominical desde la plaza de San Pedro, Benedicto XVI evitó hacer cualquier alusión al registro y a la retención de los obispos belgas. Al contrario, el mensaje del Papa se centró en la libertad: «Libertad y amor coinciden», subrayó el Pontífice,  que recordó que  «quien renuncia a todo, incluso a sí mismo, para seguir a Jesús, entra en una nueva dimensión de libertad, que san Pablo define como “caminar en función del Espíritu”», manifestó el Pontífice, que habló de una libertad que consiste en «estar al servicio los unos de los otros». «Obedecer al propio egoísmo conduce a la rivalidad y al conflicto», afirmó el Santo Padre, que se refirió también a la «llamada de Dios y de sus exigencias» y recordó que consagrarse a Dios es una de las «experiencias más bellas» que tienen lugar en la Iglesia. Tras el rezo del Ángelus, Benedicto XVI saludó a los peregrinos que acudieron a la plaza de San Pedro y recordó que se acercan las vacaciones, «un tiempo de reposo» y una ocasión «no sólo de recuperación de las fuerzas físicas y de desarrollo intelectual, sino también de un contacto con Dios más intenso   y de refuerzo de la fe».

Cardenal Bertone: «Bélgica trata a la Iglesia peor que la URSS»

LA RAZÓN

La Santa Sede muestra su indignación tras el «secuestro» de los obispos durante nueve horas por parte la Policía belga.

CIUDAD DEL VATICANO- La irrupción de la Policía belga el jueves en el palacio de la archidiócesis de Malinas-Bruselas, que dejó dos tumbas de cardenales profanadas, ha provocado un gran enfado en la Santa Sede. Tras publicar el viernes una nota de protesta, el secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, afirmó ayer que no existen precedentes a la actuación de la autoridades belgas «ni siquiera en los antiguos regímenes comunistas».

Bertone, que participaba en un convenio en la universidad Lumsa en Roma, consideró que el episcopado belga había sufrido «un secuestro» por parte de los agentes cuando, en el transcurso de su investigación sobre los casos de abusos sexuales a menores cometidos por religiosos, irrumpieron en el palacio de la archidiócesis de Malinas-Bruselas, donde el episcopado mantenía su reunión mensual. «Más allá de la condena a la pedofilia, se trata de un hecho inaudito y grave secuestrar durante nueve horas a los obispos e impedirles comer y beber» durante ese tiempo, insistió el secretario de Estado vaticano.

Videocámaras en las tumbas

Uno de los miembros de la Conferencia Episcopal Belga (CEB) que de manera más gráfica explicó cómo había sido el registro de la Policía fue el arzobispo de Malinas-Bruselas, Andre-Joseph Léonard: «Todo esto me parece más propio de una novela», declaró, tachando la actuación de las autoridades de «desproporcionada» y «excesiva». Y es que los agentes mantuvieron el jueves a los obispos aislados durante 9 horas, requisándoles además los teléfonos móviles y numerosos documentos.

Durante el registro del palacio de la archidiócesis de Malinas-Bruselas y de la catedral próxima, la Policía llegó incluso a perforar las tumbas de dos cardenales, Jozef-Ernest Van Roey y Léon-Joseph Suenens, para introducir cámaras de vídeo en su interior y comprobar si dentro había documentos relacionados con los casos de abusos sexuales a niños y adolescentes cometidos por eclesiásticos belgas. Las pesquisas, como podía esperarse, no dieron resultado alguno. La Fiscalía reconoció ayer que no halló ningún documento en la catedral y que se había llevado 475 expedientes, ordenadores y numerosos CD y DVD del palacio de Malinas y de otros edificios de la Iglesia belga, como la residencia del ex presidente de la CEB, el cardenal Godfried Danneels, ya retirado.

«Querían atacar a la iglesia en su totalidad»

«Avvenire», el diario de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), dedicó ayer un duro artículo de crítica a la actuación de la Policía con los obispos belgas que irrumpieron en el palacio de la archidiócesis de Malinas: «No está en discusión lo lícito de las investigaciones ni la necesidad de llegar a una verdad, si es que los abusos se produjeron, pero en la violación de las tumbas de dos arzobispos de la diócesis de Malinas-Bruselas se ve algo que va más allá de la legítima exigencia de justicia», escribe el diario «Avvenire», el diario más leído en el Vaticano junto a «L’Osservatore Romano».

La autora del artículo, Marina Corradi, considera que las autoridades registraron la cripta de la catedral «como si fuera el corazón de una organización criminal». Estas maneras por parte de la Policía tienen un «valor simbólico», como si hubiera ganas de «atacar a toda la Iglesia en su totalidad». Incluso el nombre de la investigación, «operación Iglesia», escribe el periódico de la CEI, muestra que no se persigue a los culpables, sino a la Iglesia en general. «De otra manera no se explica la brutalidad y la vistosidad buscada de esta incursión. Es como si se hubiese querido golpear en el corazón», concluye en su artículo Marina Corradi.

Opinión

El caso belga o cuando los magistrados copian a Dan Brown

LA RAZÓN / Vittorio MESSORI

Desde Bélgica, para la Iglesia católica, llegan buenas noticias. ¿Buenas? Quizá sí, al menos desde una perspectiva de «realpolitik». En efecto, incluso quien puede que tenga razón pasa, si exagera, a la parte equivocada. Y es que, por seguir con el refrán, mata más el ridículo que la espada.

Comenzamos con la exageración –no se sabe si grotesca o innoble– de la magistratura belga, que envía una brigada de gendarmes para secuestrar a la Conferencia Episcopal del país al completo. Severos oficiales confiscan todos los teléfonos de los prelados y les impiden toda comunicación con el exterior. Pero ¿para impedir qué? ¿Que los obispos llamen al Vaticano pidiendo un blitz liberador de la Guardia Suiza, sección paracaidistas? ¿Que nadie avise a algún monseñor, dedicado a prácticas indecorosas en el mismo edificio, no sea que se recomponga enseguida y despida rápidamente al menor, dado que han llegado a casa severos custodios de la moralidad laica? ¿Que no llamen a sus cómplices de cada diócesis para que hagan desaparecer toda huella de ejercicio sexualmente incorrecto, después de que desde hace años en Bélgica –y no sólo allí– todo ha sido cribado tanto por las autoridades religiosas como por las estatales?

De vodevil ha sido también lo del coronel comandante de la operación que, ante el pasaporte diplomático del nuncio apostólico, presente en la reunión episcopal, consulta con sus superiores y éstos con el ministro (virtual, por otra parte, dado que hace tiempo que Bélgica ya no tiene gobierno). Al fin, aunque con cierto remordimiento, dejan salir al nuncio, al parecer, con teléfono móvil y todo. Y astuta, y ciertamente fructífera también la intervención de los técnicos informáticos para el requisamiento del disco duro del cardenal Primado: muy probable, en efecto, que el anciano purpurado tuviera precisamente allí mensajes y fotos comprometidas, y quién sabe si intercambios de afectuosidad con jovencitos por el Facebook.

Pero el ridículo más devastador para la magistratura de asalto belga ha llegado con la profanación de las tumbas de los dos cardenales arzobispos en la cripta de la milenaria, espléndida catedral de Malinas, Mechelen en flamenco, que por antiguo privilegio, es todavía la metrópolis religiosa del país. No excluyamos otros en los que, aparte de Dan Brown, también Umberto Eco podría inspirarse para añadir un capítulo a una nueva edición de «El péndulo de Foucault». Que, como ya saben, es una sarcástica tomadura de pelo sobre personajes como estos jueces, obsesionados con enigmas, misterios, códigos secretos: siempre y únicamente católicos, se entiende.  Los inquisidores, evidentemente ya crédulos por sí solos, han caído en la broma de un burlón: «Id a la catedral antigua, bajad a la oscura cripta, abrid los venerados sepulcros de los purpurados: allí encontraréis los pergaminos que prueban el complot de los sacerdotes actuales, adeptos a cultos pederastas como ya lo fueron sus predecesores, los Templarios…».

Todos saben, de hecho, que el modo más rápido y seguro de ocultar dossieres comprometidos es convocar una cuadrilla de obreros, hacerlos trabajar durante horas ante dos sarcófagos artísticos para levantar la pesadísima losa de piedra sin dañarla demasiado, levantarla con la maquinaria apropiada y, antes de volverlos a cerrar y sellar, rellenarlos con documentos que testifican los ritos obscenos de los prelados. Todo de noche, obviamente, dado que la catedral de Malinas es una de las más frecuentadas, no sólo por los devotos, sino también por los turistas, que podrían sosprechar del vaivén de albañiles y de medios.

¿Pero qué hacer, después, con esos obreros? Sabemos que los egipcios, terminado y cerrado el acceso al laberinto que llevaba a la cámara funeraria de la pirámide, procedían allí mismo al degollamiento ritual de todos aquellos que, al haber trabajado allí, conocían el secreto. Pero es algo que recuerdo en voz baja, porque no querría que los belgas me tomaran en serio y se pusieran a calibrar posibilidades de una masacre de albañiles ordenada por el Primado.

Bélgica,  Estado confuso

En cualquier caso, dejando aparte el amargo humor negro, el caso de los abusos sexuales es demasiado grave como para dejarlo en las manos de semejantes inquisidores. El Secretario de Estado ha hecho su trabajo protestando, pero mejor que deje estar a los bolcheviques rusos y a los anarquistas españoles, que eran terriblemente serios en su ferocidad. Se podría, en cambio, recordar cosas evidentes pero olvidadas de una Bélgica que se jacta de ser uno de los países más secularizados, donde la marginación de los católicos crece cada día más. El Estado nació, en 1830, por la libre unión de valones y flamencos: hablaban lenguas distintas, tenían tradiciones e historias distintas, pero estaba unidos por un catolicismo sólido y ferviente. Por tanto, no soportaban la sumisión al persecutorio calvinismo holandés. La unión duró mientras que el País se reconoció católico: ahora, diluido ese adhesivo, Bélgica es ya una ficción ingobernable. Quizá, semejantes operaciones confirman la confusión de un Estado que desde hace años no consigue formar ni siquiera un Gobierno, pero, al menos en la «intelligentzia», parece unido sólo por la aversión anti romana.

Navarra

Barañáin cerró sus fiestas rindiendo culto a San Esteban

DIARIO DE NAVARRA

Barañáin culminó ayer 5 días de fiesta con la tradicional misa en honor a su patrón, San Esteban. La corporación municipal, capitaneada por el alcalde, José Antonio Mendive, se desplazó hasta la parroquia Santa María Madre de la Iglesia. Y, a diferencia de otras ediciones, sin incidentes.

Cinco agentes de la Policía Municipal escoltaron a la corporación. Además, la Policía Foral, que desplazó tres coches, formó un perímetro entre el templo y la zona en la que se ubican las txoznas. Algunos colectivos ya protestaron durante el chupinazo porque las txoznas habían sido desplazadas del centro del pueblo este año.

Las vaquillas de Ganuza protagonizaron el último encierro de las fiestas. Después, bailes regionales, discomóvil, toro de fuego y pobre de mí. Pero, en esta ocasión, ese no fue el fin. Una batucada recorrió las calles de la localidad.

2.000 personas, en una misa por el día de Escrivá de Balaguer

DIARIO DE NAVARRA

Alrededor de 2.000 personas participaron el sábado en una eucaristía celebrada en el Polideportivo de la Universidad de Navarra con ocasión de la festividad de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, que falleció el 26 de junio de 1975. La Eucaristía fue oficiada por el vicario de la Delegación del Opus Dei en Pamplona, Rafael Salvador.

Al dirigirse a los asistentes en la homilía, Salvador citó unas palabras de san Josemaría y recordó que también en la actualidad “nos encontramos ante muchas personas deseosas de oír el mensaje de Dios, aunque externamente lo disimulen”.

Se sirvió también además de otro mensaje del Papa al indicar cómo la exclusiva preocupación por el bienestar económico y las satisfacciones materiales pueden “inspirar y sostener una existencia vivida como si Dios no existiese”.

A veces, en efecto, “naciones enteras parecen volverse de espaldas a las raíces cristianas que les dieron su razón de ser”. Pero, “esas mismas gentes siempre continúan buscando a Dios”, añadió.

La “espiritualidad” del Camino de Santiago une a Navarra con Galicia

DIARIO DE NAVARRA

El presidente navarro, Miguel Sanz, y su homólogo gallego, Alberto Núñez Feijóo, resaltaron ayer el carácter “espiritual” del Camino de Santiago y su papel “esencial” en la conformación de la identidad europea. Asimismo, ambos incidieron en la unión de las dos comunidades “desde siempre y para siempre”, a través de la ruta jacobea.

“Somos depositarios de un tesoro que transforma al peregrino hasta llevarlo a formar parte de una energía colectiva”, subrayó Núñez Feijóo, en un encuentro en el que Sanz elevó el carácter del Camino de Santiago al de “sentimiento”, ya que, más allá de suponer una referencia histórica, aúna aspectos como la “devoción religiosa”, la pasión por el arte y “el esfuerzo personal” en el descubrimiento de “cada villa y cada aldea”.

En su intervención en el Pazo de Raxoi -en la Praza do Obradoiro-, antes de visitar al Apóstol para hacerle una ofrenda, Miguel Sanz llamó la atención sobre el incremento “exponencial” del número de peregrinos en los últimos años, e invitó “de manera oficial” a Feijóo a visitar Navarra para conocer “sus paisajes y el carácter abierto y universal” de sus gentes. El titular de la Xunta aceptó esta invitación “con mucho gusto”, aunque bromeó con que espera que la oposición no lo critique “por salir de Galicia tanto”. “Conozco Navarra y sé que es una de las Comunidades Autónomas que es ejemplo a seguir en la gestión de los servicios públicos”, incidió.

Aventura común

Ante la presencia de las presidentas del Parlamento gallego y navarro -Pilar Rojo y Elena Torres-; el alcalde compostelano, Xosé Sánchez Bugallo; y los responsables de Cultura de ambas comunidades -Roberto Varela y Juan Ramón Corpas-; Feijóo hizo hincapié en la diversidad que nace del Camino porque, en él, “nadie pierde su identidad”.

Por el contrario, el caminante “gana otras nuevas -identidades- que convierten a cada uno en natural de su comunidad, región o país, y, al tiempo, en ciudadano de una entidad nueva que llamamos Europa”, señaló Núñez Feijóo. En este sentido, la “aventura común” de emprender la ruta de peregrinación hasta la capital gallega es fuente de “pluralidad”, indicó, y no de conflicto, porque “lo fundamental no es estar de acuerdo”. “No hay dos peregrinos iguales”, destacó, pero, “sin embargo, todos confluyen en un mismo objetivo”.

Valores como la solidaridad, la tolerancia, la esperanza y la fe en las posibilidades del ser humano son, a juicio del presidente de la Xunta, característicos de esta ruta, por lo que animó a “seguir marchando entre Roncesvalles y Santiago” este Año Xacobeo, en un trayecto que “une al pasado con el futuro”.

Después de Navarra, otras tres Comunidades Autónomas celebrarán sus respectivos días Xacobeos en Compostela. Ceuta lo hará el próximo día 2 de julio; Madrid, el 14; y Canarias, el 28.

Feijóo y Sanz resaltan la “espiritualidad” del Camino

DIARIO DE NOTICIAS

El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, y su homólogo navarro, Miguel Sanz, resaltaron hoy el carácter “espiritual” del Camino de Santiago y su papel “esencial” en la conformación de la identidad europea. Asimismo, ambos incidieron en la unión de las dos comunidades “desde siempre y para siempre”, a través de la ruta jacobea.

“Somos depositarios de un tesoro que transforma al peregrino hasta llevarlo a formar parte de una energía colectiva”, subrayó Núñez Feijóo, en un encuentro en el que Sanz elevó el carácter del Camino de Santiago al de “sentimiento”, ya que, más allá de suponer una referencia histórica, aúna aspectos como la “devoción religiosa”, la pasión por el arte y “el esfuerzo personal” en el descubrimiento de “cada villa y cada aldea”.

En su intervención en el Pazo de Raxoi –en la Praza do Obradoiro–, antes de visitar al Apóstol para hacerle una ofrenda, Sanz llamó la atención sobre el incremento “exponencial” del número de peregrinos en los últimos años, e invitó “de manera oficial” a Feijóo a visitar Navarra para conocer “sus paisajes y el carácter abierto y universal” de sus gentes.

El titular de la Xunta aceptó esta invitación “con mucho gusto”, aunque bromeó con que espera que la oposición no lo critique “por salir de Galicia tanto”. “Conozco Navarra y sé que es una de las Comunidades Autónomas que es ejemplo a seguir en la gestión de los servicios públicos”, incidió.

“AVENTURA COMUN”

Ante la presencia de las presidentas del Parlamento gallego y navarro –Pilar Rojo y Elena Torres–; el alcalde compostelano, Xosé Sánchez Bugallo; y los responsables de Cultura de ambas comunidades –Roberto Varela y Juan Ramón Corpas–; Feijóo hizo hincapié en la diversidad que nace del Camino porque, en él, “nadie pierde su identidad”.

Por contra, el caminante “gana otras nuevas –identidades– que convierten a cada uno en natural de su comunidad, región o país, y, al tiempo, en ciudadano de una entidad nueva que llamamos Europa”, señaló Feijóo.

En este sentido, la “aventura común” de emprender la ruta de peregrinación hasta la capital gallega es fuente de “pluralidad”, indicó, y no de conflicto, porque “lo fundamental no es estar de acuerdo”. “No hay dos peregrinos iguales”, destacó, pero, “sin embargo, todos confluyen en un mismo objetiv”.

Valores como la solidaridad, la tolerancia, la esperanza y la fe en las posibilidades del ser humano son, a juicio del presidente de la Xunta, característicos de esta ruta, por lo que animó a “seguir marchando entre Roncesvalles y Santiago” este Año Xacobeo, en un trayecto que “une al pasado con el futuro”.

Después de Navarra, otras tres Comunidades Autónomas celebrarán sus respectivos días Xacobeos en Compostela. Ceuta lo hará el próximo día 2 de julio; Madrid, el 14; y Canarias, el 28.