9 de junio de 2010

Nacional

Periodistas santos y mártires con coraje

La Razón

El periodista andaluz Manuel Lozano Garrido, «Lolo», será beatificado este sábado en Linares (Jaén). Es el único periodista moderno en los altares que no ha sido mártir. De él se destaca el  coraje y alegría con que afrontó durante muchos años su durísima situación médica.

Tampoco les faltó el coraje a otros periodistas que subieron a los altares por la «vía rápida», el martirio. Ni carecían de valor  «periodistas» más antiguos.

El primero en ser venerado fue San Lucas, autor griego del tercer evangelio y de los «Hechos de los Apóstoles», sin duda el «periodista» más leído de la historia y el más influyente. En el capítulo 20 de «Hechos» es cronista en primera persona de su viaje costero con San Pablo. Su evangelio se inicia así: «he investigado cuidadosamente todo desde los orígenes para hacer una narración ordenada». El patrón oficial de los periodistas es el obispo San Francisco de Sales (1567-1622), autor de textos que repartía casa por casa en zonas de mayoría protestante, prefiriendo predicar el amor en época de guerras religiosas. Su «Introducción a la vida devota» llegó a todo tipo de público.

Los nazis aportaron tres periodistas al santoral al martirizar a San Maximiliano Kolbe, al beato Titus Brandsma y al laico alemán Nikolaus Gross.

Kolbe murió de una inyección letal en Auschwitz, después de tres semanas sin alimento ninguno en un foso de castigo, sustituto voluntario de otro condenado. En 1927 en Polonia había puesto en marcha todo un complejo editorial, luego una radio, y siendo misionero en Japón, sin conocer el idioma, editó ocho revistas católicas y dos periódicos. «El caballero de la Inmaculada», en polaco, llegó a tirar casi un millón de ejemplares.

El carmelita y periodista Titus Brandsma animó a la prensa holandesa durante la ocupación nazi a no publicar la propaganda del régimen: lo ejecutaron en 1942. Pero ellos eran célibes, mientras que Nikolaus Gross era padre de familia numerosa. Sindicalista, director de un periódico católico, siguió publicando desde la clandestinidad y condenando el nazismo. Fue ahorcado en 1945 por «traición» a la patria.

Hay otros en proceso de beatificación, como Odoardo Focherini, periodista de Acción Católica que salvó numerosos judíos en Italia y fue asesinado por los nazis, o el director de «La Verdad» y alcalde de Murcia, Francisco Martínez, asesinado por milicianos en 1936 porque, dijo uno de ellos, «había pruebas de que era muy católico».

«Los nuevos sacerdotes son como Quijotes cuerdos que lo dejan todo»

La Razón

Jesús Mateo, uno de los sacerdotes más dinámicos de la Iglesia vallisoletana y párroco de la Parroquia de la Virgen de San Lorenzo, patrona de Valladolid, cumple 50 años de ministerio sacerdotal. Un periodo de tiempo que, dice, «ha pasado volando» y le ha servido para estar al servicio de la Iglesia, de las familias y, sobre todo, de los más necesitados. Recuerda con especial cariño su época en la Parroquia de San Vicente de Paúl, en el barrio vallisoletano de Huerta del Rey, ya que «mi labor fue estar al lado de los más pobres». Además, se siente muy agradecido a la gente que le facilitó la vocación, a sus padres, hermanos, al cura y al profesor de su pueblo.

Después de  50 años de sacerdote afirma que «de lo que más orgulloso estoy es de poder ser amigo de Jesucristo» y asegura que «si naciese de nuevo, volvería a ser sacerdote».

Menos niños, menos curas

Sobre la situación actual del sacerdocio, el párroco de la iglesia de la Virgen de San Lorenzo indica que es una época «difícil» porque cada vez «nacen menos niños, y es complicado para los padres entregar a su único hijo a Dios». Por este motivo, don Jesús considera que los nuevos sacerdotes  jóvenes son como «Quijotes cuerdos», que lo dejan todo, pero que sienten la satisfacción  profunda de «poder ser amigos de Jesucristo».

Internacional

El jefe de la Iglesia turca fue asesinado al grito de “Ala es el más grande”

ABC

«¡He matado al Gran Satanás! ¡Alá es el más grande!». Ésas habrían sido las palabras que el asesino del obispo de Anatolia gritó desde el tejado de la casa del prelado tras haberle cortado la cabeza, según asegura la agencia de información religiosa Asia News, citando a testigos presenciales.

El pasado sábado, Monseñor Luigi Padovese fue salvajemente apuñalado y posteriormente decapitado en el porche de su casa por su chófer, Murat Altun, de 26 años. Tras el arresto, la Policía determinó que el asesino sufría desórdenes mentales. El Papa Benedicto XVI, quien dio por buena la explicación, se apresuró a pedir que no se condenase «a Turquía y a los turcos». Sin embargo, a la luz de los nuevos indicios, se teme que el crimen haya tenido una motivación política o religiosa.

Según Asia News -una agencia de noticias vinculada al Vaticano-, el abogado de la iglesia católica en Turquía, Ercan Eris, asegura que no hay ningún informe médico que haya determinado esta enfermedad del asesino. «Es imposible que se haya deprimido en un día», afirma Eris. De ser así, el crimen podría estar relacionado con el fundamentalismo islámico, o bien con la actividad de algunos grupos ultranacionalistas turcos, quienes identifican el islam suní con «lo turco».

Sin embargo, otros testimonios sí ratifican los problemas mentales de Altun, entre ellos el de su propia madre. «Llevaba dos meses con problemas psicológicos graves evidentes», asegura Sultan Altun, quien afirma sentir «pena por el obispo fallecido», aunque no por el encarcelamiento de su hijo. La monja franciscana italiana Eleonora de Stefano también ha declarado haber hablado con Padovese una hora antes de su asesinato, y asegura que éste mencionó estar intentando ayudar al chófer a lidiar con sus problemas.

Este no es el primer asesinato de un clérigo cristiano en Turquía. En febrero de 2006, en plena crisis de las caricaturas de Mahoma, el sacerdote italiano Andrea Santoro fue muerto a tiros en su parroquia de Trabzon, al noreste del país. En aquella ocasión, Monseñor Pavese declaró que «el hecho de que el asesinato se haya producido ahora no me parece una casualidad. Aquí hay un ambiente muy caliente y muchos islamistas fanáticos», aseguró.

Crímenes «rituales»

Del mismo modo, en abril de 2007, tres trabajadores de una editorial evangélica fueron brutalmente torturados y decapitados por un grupo de jóvenes radicales.

A finales de este mes tendrá lugar una nueva sesión del juicio por este crimen, que horrorizó a la Turquía laica, debido a la premeditación y al ensañamiento con que tuvo lugar. En esa ocasión, los ahora llamados «mártires de Malatya» (dos turcos y un alemán) se habían citado a las diez de la mañana con un grupo de muchachos musulmanes para que éstos «aprendieran un poco más sobre la Biblia». Los jóvenes se presentaron armados con pistolas y cuchillos, ataron a sus víctimas a unas sillas, y las torturaron mientras grababan la escena con sus teléfonos móviles.

Los asesinos habían traído toallas: sabían que habría mucha sangre, tal y como ha determinado el auto judicial. Los tres cristianos fueron destripados, castrados y apuñalados más de cien veces cada uno, antes de que sus gargantas fuesen abiertas de oreja a oreja. Los asesinos fueron capturados porque otro trabajador llegó a la casa en ese período y avisó a la policía. Desde marzo de 2006, otros tres sacerdotes católicos han sido atacados en Turquía, aunque no ha habido bajas mortales.

Ayer se oficiaron los funerales por Monseñor Padovese en Iskenderun. Está previsto que un nuevo homenaje fúnebre tenga lugar en Milán la semana próxima.

El obispo Padovese no viajó a Chipre para proteger la vida del Papa

La Razón

El asesinato de Luigi Padovese, presidente de la Conferencia Episcopal de Turquía,  a manos de su chófer apenas unas horas antes del viaje del Papa a Chipre, sigue conmocionando al mundo católico conforme van apareciendo nuevas informaciones. Los últimos datos confirman que Padovese canceló su viaje a Chipre pocas horas antes de la salida de su avión ante el temor fundado de que Murat Altun, su chófer desde hacía más de cuatro años, pudiese atentar contra el Papa. El viaje a Chipre del prelado era uno de los eventos más importantes en su agenda de este año. Tenía programado viajar el jueves 3 de junio para encontrarse con el Papa y recibir el «Instrumentum Laboris» de la próxima Asamblea Especial para Medio Oriente del Sínodo de los Obispos, en cuya elaboración había trabajado. Sin embargo, Padovese renunció esa misma mañana.

Según relatan las últimas informaciones, unas horas antes de que Padovese fuera asesinado, el Gobierno turco le llamó para decirle que el chófer, que ellos mismos habían puesto a su servicio cuatro años atrás, «se les había ido de las manos». Es decir, que había abrazado la causa fundamentalista.

Motivos para desconfiar

A falta de la confirmación de esta llamada, el hecho es que Padovese tenía suficientes motivos para desconfiar y prefirió quedarse en su casa antes de arriesgarse a que Murat, que iba a viajar con él, intentara agredir o asesinar al Santo Padre.

La agencia de noticias  Asianews ha revelado que el asesinato por apuñalamiento –recibió hasta ocho puñaladas en el corazón– y posterior degüello del obispo italiano, parece seguir la pauta de  «un sacrificio ritual contra el mal». Por eso se cree que el asesinato podría estar relacionado «con los grupos ultranacionalistas» y «fundamentalistas islámicos que quieren eliminar a los cristianos de Turquía», agrega la agencia misionera. Según testigos, Murat Altun subió al techo de la casa gritando: «He matado al gran Satanás! ¡Allah Akbar! (Alá es grande)».

A los funerales, celebrados este lunes en la catedral de Iskenderun    (Alejandreta, en lenguas latinas) acudieron miles de fieles llegados de toda Turquía, donde los católicos son una minoría. Los restos de  monseñor Padovese serán ahora trasladados a Milán, donde será enterrado junto a sus familiares.

Después del Polo Norte, el Everest y el Cabo de Hornos… a la parroquia

La Razón

Fedor Konyukhov es un ucraniano de 58 años que se ha convertido en uno de los exploradores más grandes de la historia y su nombre ya aparece por mérito propio en la enciclopedia «Crónica de la humanidad». Ha conseguido alcanzar los cinco puntos más extremos del mundo: el Polo Norte, el Polo Sur, el Polo de la Inaccesibilidad (el lugar de acceso más complicado de la Tierra, en el Ártico), la cima del monte Everest y  el Cabo de Hornos, siempre difícil de recorrer por mar.

Nació en una familia humilde de campesinos y pescadores, trabajó en el campo y estudió en la escuela de navegación de Odessa, para entrar posteriormente en el seminario ortodoxo de San Petersburgo, aunque en aquella época no llegó a acabar sus estudios. Su esposa  Irina le dio dos hijos y ahora el matrimonio ya tiene cinco nietos.

La llamada de Dios

Después de lograr todas sus hazañas como explorador y aventurero, Fedor ha declarado que le toca el turno a Dios. «He servido mucho a mi país como viajero, ahora es el momento de servir a Dios y a la Iglesia ortodoxa», afirma. El 24 de mayo fue ordenado diácono, con el permiso expreso del Patriarca de Moscú y todas  las Rusias, Kiril I. En dos años quiere convertirse en sacerdote diocesano y trabajar como párroco en su Ucrania natal. Cuenta con el apoyo de su esposa, necesario en la Iglesia Ortodoxa para ordenar a un hombre casado.

Su padre, Oscar Konyukhov, explica que su hijo «ha distribuido su vida de la siguiente manera: 30 años de aprendizaje activo, los siguientes 30 años de viajes y los años que le quedan quiere servir a Dios». A Fedor Konyukhov le gustaría organizar una pastoral especial para exploradores. «Dios tiene que estar cerca de los aventureros, porque necesitan de una intercesión especial. Con los amantes del deporte extremo es necesario encontrar un lenguaje común religioso», afirma por experiencia propia.

Recuerda cuando el huracán Daniel desmanteló su barco y quedó a la deriva sólo con una botella de agua y un icono de San Nicolás. «Ahí me di cuenta de que debía retomar la llamada de Dios», afirma, y añade que «en el sufrimiento es posible ver a Dios».

Una vieja cruz

El abuelo de Fedor, antiguo coronel zarista, le regaló a su nieto una cruz que le había confiado el explorador ruso Georgy Sedov, que murió sin llegar al Polo Norte.  Fedor alcanzó este punto en tres ocasiones, con la histórica cruz siempre en su pecho. Ahora quiere llevar la cruz a la vida cotidiana de sus parroquianos.

El extremismo musulmán amenaza a los cristianos

El País

“Cada día vienen más cristianos a pedirme certificados de matrimonio y otros documentos para utilizarlos en su exilio”, se lamenta monseñor Georges Casmoussa, arzobispo siriaco-católico de Mosul, la gran ciudad del norte de Irak.

Casmoussa fue secuestrado en 2005 y el miedo al chantaje y a la violencia religiosa incita cada mes a cientos de cristianos a huir de Irak. Desde el 20 de febrero, 4.000 han huido de Mosul, según la agencia de la ONU para los derechos humanos.

En Irak, los cristianos ya son menos de 600.000 (3% de la población). “Desgraciadamente, los cristianos iraquíes escriben ahora una historia similar a la de sus correligionarios turcos tras la I Guerra Mundial”, asegura por teléfono el arzobispo.

El exilio no es solo un fenómeno iraquí. En mayor o menor medida afecta a todos los cristianos de Oriente Próximo. Hace unas décadas eran el 20% de la población, pero ahora ya son menos del 5%.

Para reflexionar sobre esa caída demográfica, el papa Benedicto XVI ha convocado, del 10 al 24 de octubre en Roma, un sínodo de los obispos de Oriente Próximo.

El debate se inspirará en un documento (Instrumentum Laboris-La Iglesia católica en Oriente Medio: comunión y testimonio) que el Papa repartió a los obispos el domingo pasado al término de su viaje a Chipre.

Sus 50 folios han sido redactados a partir de las respuestas a un cuestionario enviado a obispos y conferencias episcopales de las iglesias orientales, así como a grupos eclesiásticos en la zona.

Por un lado, el documento recalca que las “corrientes extremistas” musulmanas constituyen una “amenaza” para los cristianos y, por otro, denuncia “la injusticia política impuesta a los palestinos” por Israel, que dificulta incluso la vida religiosa.

En Irak y Líbano los cristianos han sido “las principales víctimas” de la guerra. En Egipto, el país en el que son más numerosos, “el auge del islam político” y la “retirada” de los coptos de la sociedad civil “hacen que su existencia pase por serias dificultades”. En Turquía, “el concepto de laicidad supone un problema para la plena libertad religiosa”. En otros países, a los que no se nombra, prevalece el “autoritarismo”, cuando no son meras “dictaduras”.

“La relación entre cristianos y musulmanes es, a veces o con frecuencia, difícil porque los musulmanes no distinguen entre religión y política, lo que coloca a los cristianos en la situación delicada de pérdida de derechos ciudadanos”, señala el texto. “El éxito de la coexistencia entre cristianos y musulmanes pasa por el reconocimiento de la libertad religiosa y de los derechos humanos”.

Tras constatar que la emigración no ceja, advierte: “La desaparición de los cristianos significaría la pérdida de ese pluralismo que caracterizó desde siempre a los países de Oriente Próximo”.

Opinión

Se acaba el Año Sacerdotal

La Razón / María Voce

Hemos llegado ya a la clausura del Año Sacerdotal convocado por Benedicto XVI. Desde el comienzo me di cuenta de que no incumbía sólo a los sacerdotes, sino a toda la Iglesia; también a nosotros, los laicos . ¿Qué seríamos, de hecho, sin el don extraordinario del sacerdocio? Ciertamente, no habíamos imaginado que estos meses iban a estar marcados por una prueba tan dolorosa causada por los propios sacerdotes. Pero también es cierto que Dios sabe cómo suscitar el bien desde el mal. La prueba ha desencadenado una profunda purificación, la llamada a una renovación, la urgencia de volver a la radicalidad del Evangelio.

Ya en 1970, Chiara Lubich subrayaba esta exigencia: «Hoy los tiempos exigen más que nunca la autenticidad». Y añadía: «Si el sacerdote vive antes lo que predica y luego habla (…) verá cómo la parcela de Iglesia que le ha sido confiada se convierte en un jardín; con cizaña, sí, y con odio, pero también con el amor fecundo que no detiene su irradiación al límite de su campo, sino que va más allá».

Durante este año se ha escrito y hablado mucho en términos fuertemente críticos sobre los sacerdotes de la Iglesia. De este sufrimiento ha nacido en mí una profunda conciencia de que todos nosotros somos Iglesia: el ama de casa y el diputado, el obrero y el estudiante. ¡Debemos hacer nuestro trabajo! He advertido una renovada pasión que hace resplandecer a la Iglesia en toda su belleza y que hace que los dones que el Espíritu ha dado para su renovación den su máximo fruto.

Recuerdo un momento especial de mi reciente viaje a Asia: fui a Manila, Filipinas, para dar mi testimonio en un encuentro con cinco mil sacerdotes de todo el país. ¡Cuántos jóvenes había entre ellos! Sentía el deseo de que se pudiese verificar un florecimiento semejante de vocaciones también en nuestra tierra.

Me han dado mucho que pensar estas palabras de Benedicto XVI: «Si los jóvenes ven sacerdotes aislados, tristes, cansados, piensan: “si este es mi futuro, no puedo con ello”. Se debe crear realmente esta comunión de vida que demuestra a los jóvenes: ¡sí, este puede ser también un futuro para mí, así se puede vivir!».

Es lo que deseo para los próximos días, en los cuales miles de sacerdotes se reunirán en Roma con el Papa. Junto a los sacerdotes del Movimiento de Schoenstatt y otras realidades eclesiales, los Focolares hemos preparado una tarde de testimonios y contribuciones artísticas con el título: «Sacerdotes, hoy». Verán cara a cara sus desafíos y se evidenciarán los nuevos caminos que el Señor está abriendo. Se destacará la fecundidad y la irradiación en la Iglesia y en la sociedad: el renacimiento de las comunidades cristianas, la instauración de relaciones de fraternidad, también en el ámbito civil. ¡Quién sabe si muchos jóvenes se sentirán atraídos como un imán por este sacerdocio, que fascina no por ser acomodaticio, sino porque ser gozoso, auténtico y exigente, precisamente porque lo pide todo!

«Lolo»: convertir el dolor en alegría

La Razón / J. Mª. Alimbau

Con veinte años, un reumatismo articular dejó  a «Lolo» sentado en una silla de ruedas. Así permaneció durante 28 años. Escribió: «Aparentemente, el dolor cambió mi destino de modo radical. Dejé las aulas, colgué mi título de profesor, fui reducido a la soledad y el silencio. No obstante vivo en el gozo». Fue autor de nueve libros, miles de artículos para la prensa y la radio y fundó la revista «Sinaí», para enfermos. Don Antonio Montero, entonces director de PPC, le editaba la revista gratuitamente. Le decía: «Tú pon la oración y el texto; nosotros haremos el resto».Su biógrafo, Dr. Rafael Higueras,  sus amigos, su hermana Lucy, sus conocidos… todos  han atestiguado en el proceso que «Lolo supo convertir el dolor en alegría».

El doctor A. Pulpillo, durante una entrevista que le hice, me dijo: «“Lolo” sufría constantemente; su dolor era similar a tener clavados alfileres en todos los poros de la piel; tocarle, rozarle con la mano era un suplicio; también tenía dos cálculos renales enormes que debían causarle grandes dolores. No obstante era un hombre alegre y transmitía ánimo y alegría». «Lolo» escribía que «la almohada le hería como la piel de un erizo». Su hermana Lucy me contaba que, «tocarle, rozarle, moverle era un tormento; que todas las noches le colocaba pequeñas almohadas en el brazo, en el codo, en la muñeca, en las manos, en el hombro, en todo el cuerpo. La operación duraba mucho, pero siempre entre bromas, risas y sonrisas». Vivió ciego durante sus diez últimos años.

Navarra

La nueva residencia de las Hermanitas de los Pobres de Pamplona tiene 18 inquilinos

Diario de Navarra

Todos los residentes habían ocupado el anterior edificio, demolido hace tres años – Las hermanitas necesitan ahora ayuda para terminar de pagar el centro y para su mantenimiento

La nueva residencia de las Hermanitas de los Pobres en Pamplona acoge ya a sus primeros inquilinos, 18 residentes a los que pronto se irán sumando algunos más hasta completar las 70 plazas de capacidad del centro ubicado en la avenida de Guipúzcoa. De momento, los que ya lo habitan son todos “antiguos residentes” de la anterior casa, la que se derribó hace ahora tres años, y que han permanecido ese tiempo de obras en residencias de Vitoria, Tafalla y Aoiz.

Sor Emilia, la superiora, aclara que no habrá problemas para llenar el edificio porque en estos momentos en lista de espera hay medio centenar de personas, la mayoría de ellas navarras.

“Hemos cambiado de residencia, y claro que esta es más moderna, con habitaciones individuales, pero seguimos atendiendo a los ancianos pobres que no tienen medios ni nadie que los cuide”, recalca. Esa misma explicación es la que da sor Emilia a Milagros Eguillor, una residente de 92 años, natural de Izurzu, que se siente sorprendida y agradecida de las comodidades que tiene la nueva residencia. “Usted no se preocupe. Ha estado toda la vida viviendo como pobre y ahora es el momento de disfrutar”, le dice la superiora.

Voluntarios y colaboradores

Los tres años que han durado las obras de construcción del nuevo edificio han pasado rápidos para los residentes. Eso es lo que opina por ejemplo Guillermo Bello Granado, de 76 años, para quien resulta un “lujo” disponer ahora de una habitación para él solo. O Ildefonso Artuch Lusarreta, de 80 años, contento con el cambio.

Además, muchos residentes colaboran en algunas de las tareas propias de una casa, junto con el personal contratado y con las 7 hermanitas. Por ejemplo, Manuela Aniz, de 92 años, María Fernández Ríos, de 71, y Faustina Puertas, de 88, acuden a diario al costurero y allí marcan la ropa blanca y hacen algún remiendo. Mientras, en el piso superior, María Sánchez Molano, de 84 años, ayuda a poner la mesa.

El nuevo edificio ocupa 3.000 metros cuadrados y se reparte en cuatro alas: 2 están alineadas con la avenida de Guipúzcoa y dan cabida a las consultas, sala de rehabilitación y habitaciones (72) por un lado, y al comedor, las cocinas y 6 apartamentos de matrimonio por otro. En el tercer volumen está el salón de actos y en el cuarto, casi circular, está la capilla.

Deudas y mantenimiento

Sor Emilia quiere también dar las gracias a toda Navarra por su apoyo y ayuda en la construcción de la nueva residencia, una obra valorada en más de 11 millones de euros. “Todavía no la hemos pagado y también tenemos que hacer frente a unos gastos de mantenimiento que son mayores que con la anterior residencia. La factura de electricidad, por ejemplo, asusta”, describe la superiora.

Por ese motivo las hermanitas han previsto iniciar una campaña en colaboración con algunos supermercados para que los ciudadanos adquieran productos que luego depositarán en un punto de recepción específico para la residencia.

Además de las ayudas económicas que puedan recibir, las Hermanitas de los Pobres cuentan con la colaboración de voluntarios anónimos que acuden con asiduidad para encargarse de diferentes trabajos. Los hay que cooperan en labores de peluquería o manicura, quienes ayudan a los no válidos a la hora de las comidas, o simplemente los que hacen compañía a los residentes.

San Pedro recupera su sonido original

Diario de Navarra

El cambio de los actuales yugos metálicos por otros de madera, como eran en origen, ha devuelto aquel tañido a las 7 campanas de la iglesia matriz de Estella. Sonarán cuando terminen las obras: en 2012.

La intervención en las siete campanas de la iglesia de San Pedro de la Rúa de Estella ha devuelto, de una forma muy aproximada, su sonido original. Instaladas ya todas en lo alto de la torre, la sustitución de sus yugos metálicos por unos nuevos de madera -como eran en origen- ha hecho que se recupere el tañido que se escuchaba en la ciudad hasta hace unos ochenta años.

Tras su colocación completa en mayo, se han efectuado contadas pruebas de bandeo porque no será hasta que finalice la restauración integral del conjunto monumental cuando se retome su normal funcionamiento. No podrá ser antes porque el cambio del obsoleto sistema eléctrico deberá esperar a la conclusión de la actuación en el interior de este templo del siglo XII, prevista para 2012.

De momento, las campanas ya han quedado listas y de ello se ha ocupado una empresa especializada de Palencia. Han cambiado los ejes, motores y yugos para garantizar su mejor conservación. Con un volteo completo mucho menos brusco, se reducirá el daño que puede ocasionar a la estructura de la torre y al propio instrumento metálico, gravemente deteriorado en algunos casos al seccionar las asas o taladrarlo en arreglos anteriores.

Al no disponer de fotografías o grabados originales, que posiblemente se retiraron en las intervenciones realizadas en el siglo XX para la automatización, se ha optado por unos yugos en madera tropical maciza, con un peso de hasta 500 kilos y un perfil característico de la zona. En las propias campanas, vasos, no se ha realizado intervención alguna más allá de la simple limpieza de la suciedad superficial y de los excrementos de aves. Para ello, se ha utilizado agua a presión y se ha terminado con un cepillado mecánico que ha dejado intacta la pátina adquirida a lo largo del tiempo. Así, se ha logrado que su integración en el conjunto no se altere visualmente.

Bandeo a mano

La intervención ha devuelto a las campanas la posibilidad de voltearlas a mano, aunque el proyecto se ha enfocado específicamente hacia la automatización, según indicó el arquitecto de Príncipe de Viana que dirige la obra, José Luis Franchez Apezetxea.

Las campanas se retiraron el pasado agosto de la torre porque interferían en los trabajos que debían acometerse en esta zona dentro de las obras de restauración del exterior. Ahora, tan sólo quedan unos tres meses para dar por finalizada esta fase que dejará todo el protagonismo de la intervención a la excavación arqueológica en el interior.

Burlada cede a Cáritas y Anfas locales para sus actividades

Diario de Navarra

La ONG se instalará en una bajera de la plaza Ezkabazabal, y la asociación en las antiguas oficinas municipales

El Ayuntamiento de Burlada suscribirá esta misma semana dos convenios para la cesión de sendos locales municipales a Cáritas Interparroquial y a Anfas, la asociación de familiares de personas con discapacidad intelectual. Al grupo en el que trabajan las parroquias de San Juan y San Blas y que organiza un ropero social para familias de Burlada se le cedió, de hecho, una bajera en la plaza Ezkabazabal que anteriormente ocupaba la escuela taller.

A Anfas se le cederán las antiguas oficinas municipales para que instale de forma temporal sus oficinas centrales. La cesión fue abordada por el área de Servicios Sociales y aprobada por la junta de gobierno la semana pasada.

Según ambos convenios, tanto Cáritas como Anfas no abonarán al Ayuntamiento en concepto de ocupación de los locales. Anfas se hará cargo de los gastos del local (luz, agua, etc) y Cáritas se compromete al mantenimiento y limpieza del local. En ambos casos, eximen al Ayuntamiento de responsabilidades.

El convenio con Cáritas se enmarca en los objetivos de los servicios Sociales Municipales y del programa de Atención a la infancia, familia y prevención. Según señalan, con frecuencia los servicios municipales y Cáritas Parroquiales de San Juan Bautista y San Blas coordinan y colaboran par atender necesidades más urgentes que presentan personas y familias de la localidad en situaciones desfavorecidas, en exclusión o en grave riesgo de exclusión.

En esta colaboración y tras la organización de un ropero social para la recogida de ropas en buen estado y el posterior reparto a personas y familias de Burlada, se enmarca la cesión del local. En este local se instaló la escuela taller, pero las quejas vecinales y una posterior demanda obligaron al Consistorio a pagar una sanción.

Anfas, por dos años

Anfas trasladará a Burlada sus oficinas centrales por un plazo de dos años, según el texto aprobado en junta de gobierno. La cesión será prorrogable. La asociación solicitó un local de fácil acceso, sin barreras arquitectónicas, adecuadas para establecer las oficinas centrales y el Ayuntamiento comunicó la disponibilidad de las antiguas oficinas municipales (en la plaza de San Juan), libres desde que en 2007 se inaugurara la nueva Casa Consistorial.

El Consistorio defiende el acuerdo argumentando que “la atención, promoción y ayuda a las personas con discapacidad intelectual es una ocupación de interés social para el Ayuntamiento de Burlada y así lo manifiesta con las ayudas económicas contempladas en sus presupuestos para instituciones sin ánimo de lucro entre las que se encuentra Anfas”. Además, se recoge, “Anfas tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y la de sus familias, promoviendo la integración y la participación en todos los ámbitos sociales. Con este objetivo, atiende y se ha responsabilizado en diversas ocasiones de realizar actividades y prestar ayudas a vecinos de Burlada, acciones comunes de interés público y social para el Ayuntamiento y para Anfas”.