10 de agosto de 2010

Nacional

El alcalde de Lérida acusa al imán de inculcar «tintes fundamentalistas»

La Razón

El ayuntamiento de Lérida ha autorizado la reapertura este lunes de la mezquita de la calle del Nord, que estaba cerrada cautelarmente desde el 21 de julio por haber superado el aforo máximo permitido. Por su parte, el alcalde de la ciudad, Ángel Ros (PSC), ha afirmado que la reapertura de la mezquita no es la solución definitiva y ha considerado que ésta pasa por construir un centro de culto mayor. El alcalde tiene muy claro que “los toques fundamentalistas” del imán han provocado los problemas de convivencia con la comunidad musulmana.

Tras estimar parcialmente las alegaciones de la comunidad musulmana, el ayuntamiento decidió el pasado viernes desprecintar la mezquita “con el compromiso de que se llevará a cabo un control estricto del aforo en el templo, fijado en un máximo de 240 personas”.
La concejala de seguridad ciudadana, Sara Mestres, ha explicado que se han desestimado las otras alegaciones porque “rebatían que no era cierto que hubieran entrado 1.200 personas o que el aforo permitido en el templo era de 386 personas, cuando la licencia dice claramente que no se permite la entrada a más de 240″.
“Si volvemos a encontrarnos con un exceso de aforo tomaremos otras medidas y tendríamos que valorar el cierre definitivo”, ha sentenciado Mestres. Además, ha advertido que tampoco se permitirá la ocupación de la vía publica para rezar. Mestres ha precisado que agentes de la guardia urbana controlarán los accesos a la mezquita a   partir del lunes, y que los responsables de la comunidad también se han comprometido a controlar el aforo en la entrada del templo.
“Les hemos dado facilidades de todo tipo”
En declaraciones a Catalunya Radio, Ángel Ros ha recordado que el oratorio llegó a albergar a 1.200 personas cuando el aforo máximo es de 240, y ha remarcado que si renuncian al solar que el Ayuntamiento acordó cederles en el polígono Segre para construir una mezquita “deberán buscar otro lugar” que cumpla con la Ley de centros de culto y con la normativa urbanística de la ciudad.
“Les hemos dado facilidades de todo tipo”, ha subrayado el alcalde, quien ha alertado que el imán de la mezquita del Nord, Abdelwahab Houzi, ha iniciado los problemas de convivencia con los   musulmanes en la ciudad por sus “toques fundamentalistas”.
“Debemos combatir sus mensajes de intolerancia, aquí está el problema”, ha remarcado Ros, señalando que los discursos del imán atentan contra valores básicos de la sociedad catalana como la igualdad de las mujeres y la tolerancia religiosa. “Todo el que venga debe asumir estos valores”, ha reiterado.
Sobre la regulación de los velos integrales -’burka’ y ‘niqab’-, ha admitido que puede haber tensado la relación con parte de la comunidad musulmanas, pero ha defendido que “deben darse mensajes muy claros”, en referencia a los derechos y obligaciones en Catalunya.
Los musulmanes rechazan el solar
Los musulmanes de la mezquita de la calle Nord renunciarán formalmente al solar del polígono Segre que el Ayuntamiento acordó cederles para construir un nuevo centro de culto al considerar que su tamaño es “insuficiente”.
En declaraciones a los periodistas, el imán Abdelwahab Houzi ha explicado que a principios de septiembre como muy tarde renunciarán por escrito al solar porque la capacidad de esta nueva mezquita, de un máximo de 550 personas, “también sería insuficiente”.
Agentes de la Guardia Urbana de Lleida han desprecintado a las 10:30 horas la mezquita de la calle del Nord. Este lunes por la mañana todavía no ha habido ninguna oración y se prevé que la primera sea a las 14:00 horas, cuando agentes de la Guardia Urbana de Lleida también controlarán que no se supere el aforo del templo. Houzi también, ha dicho que “se contarán las filas de gente y cuando se llegue al máximo no se dejará entrar a nadie más”, son el fin de   controlar el aforo del centro de culto.
Houzi ha recordado que están buscando de manera “prioritaria” locales en la ciudad de Lleida para instalar un templo que pueda acoger a más de 2.000 personas.

Navarra

El Gobierno de Navarra da el visto bueno a la construcción de una cartuja en Náguiz
Diario de Navarra

El proyecto queda supeditado ahora a la licencia obras del Ayuntamiento de Ezcabarte
El Gobierno de Navarra ha informado favorablemente sobre la posibilidad de construir una cartuja en el señorío de Náguiz, en el valle de Ezcabarte. El desarrollo de este proyecto del que se empezó a hablar en 2003 queda supeditado ahora a la licencia de obras que tiene que conceder el Ayuntamiento del valle de Ezcabarte. Esta institución ya se opuso en abril del año pasado al proyecto, aunque el representen de esta orden inició un nuevo expediente y comunicó sus intenciones al Arzobispado.

A la cartuja, con capacidad para 30 monjes, se trasladarían los residentes en Aula Dei en Zaragoza.

Los cartujos buscan en el que sería su primer centro en Navarra, “la paz y el silencio” que han perdido en el enclave que ocupaban en la capital maña desde el siglo XVI. La proliferación de urbanizaciones y las dificultades para conservar un monasterio de grandes dimensiones decorado en parte con óleos pintados por Goya entre 1772 y 1774 llevaron a la orden a buscar un nuevo emplazamiento. Sus proyectos se unieron a los de Joaquín Elizalde, empresario navarro afincado en Valencia y que la década pasada ya recuperó el vecino señorío de Adériz. Él les ofreció la posibilidad de instalarse en un terreno calificado como “forestal y protegido”, según remarcan los opositores a la construcción de la cartuja. La mayoría municipal (el ayuntamiento está formado por tres agrupaciones independientes y NaBai), se opuso en un primero momento, pese a que los informes técnicos no ponían objeciones al proyecto en una zona que ya estuvo edificada y de la que apenas quedan restos de los muros que se fueron derruyendo por el abandono.

Joaquín Elizalde abrió un nuevo expediente y planteó una consulta urbanística al departamento de Ordenación del Territorio. El 6 de julio se emitió la respuesta favorable a la construcción de la cartuja. Previamente, se habían hecho algunos requerimientos entorno al mantenimiento de la “biodviersidad” y a los accesos a la zona. Se harán desde Adériz y su construcción comenzará en breve. Se remodelarán y añadirán, señala el representante de los cartujos, nuevos recorridos peatonales en este enclave privado de acceso público y sólo quedará protegido al público el entorno de la cartuja.

Proyecto en septiembre

Hasta ahora se conoce únicamente un anteproyecto básico de lo que será la cartuja de Náguiz. Ocupará 7.000 de los 254.000 metros que tiene el señorío. Se edificarán, “siguiendo el estilo vasco navarro de arquitectura”, 20 celdas para padres y ocho para hermanos, con viviendas de 70 o 50 metros y zona de jardín. También habrá espacios comunes de enfermería y farmacia, lavandería y costura, cocina, oficio, hospedería con dos apartamentos para familiares, capilla de 90 metros cuadrados, iglesia de 200 con acceso público para escuchar Misa. El edificio se completa con 1811 metros cuadrados de patios interiores descubiertos.

En septiembre se presentará el definitivo y se solicitará la licencia de obras.

Funes celebra su día grande con la procesión
Diario de Navarra

Santiago, la Virgen del Portergado y San Isidro Labrador fueron paseados por las calles del pueblo
Funes celebró por todo lo alto su día grande. Los patronos, Santiago, la Virgen de Portergado y San Isidro Labrador, fueron aclamados por medio millar de vecinos. Cuando faltaban diez minutos para el mediodía, el alcalde, Antonio Ulzurrun, salió del Ayuntamiento acompañado por la presidenta de su partido, Yolanda Barcina, y la consejera de Administración Local, Amelia Salanueva.

Ascendieron hasta la Iglesia de Santiago para recoger los santos e iniciar la procesión. La música corrió a cargo de los 36 integrantes de la Banda Municipal de Funes. Y los quintos del 85 se encargaron de portar las figuras. Llevaban una camiseta verde. El color contrastaba con la tradición expresada en blanco y rojo. Sin embargo, el sentimiento era el mismo. Lara Abad Abedul, Elisabeth Maya Sancho y Alba Fernández Soria asumieron con ilusión una responsabilidad concedida por el 25 aniversario del nacimiento de estos funesinos. La primera de ellas explicó que “llevar a la Virgen de Postergado es un honor para todas las mujeres de Funes”.

Una vez bajados los patronos hasta la plaza de los Fueros, la Escuela de Jotas de Funes, dirigida por el profesor José Félix Gárriz, los honró con el sonido típico de la tierra. A la guitarra, acompañaron Jesús Malviedro Vigoria y Pilar Domínguez Cirauqui. Esta vez, fueron ellos quienes colocaron el pañuelico en los cuellos de las figuras. Pilar, vecina de la localidad, narró la experiencia: “Casi me dan ganas de llorar. He sentido mucha emoción, mucha”.

Ambos forman parte del Coro de Santiago, que fue el encargado de poner sonido a la misa. Jesús lleva más de dos décadas en él y es uno de los miembros más veteranos. No ocultó su ilusión: “Soy un privilegiado. Lo he sentido más que si hubiera lanzado el cohete”. Al término de la jota, rompió el protocolo y lanzó unos vivas a los santos. “Es algo que nunca se había hecho y me he dicho, voy a lanzarme”, confesó.

El pueblo de 2 corporaciones

Después, la Comparsa de Gigantes bailó con su rey y reina. Ellos deleitaron a los más pequeños que, en Funes, también alcanzan “importantes” cotas de poder. A la cabeza de la procesión, la corporación infantil caminaba portando las bandas. La alcaldesa, Silvia Estarriaga Navarro, de 10 años, estaba feliz con la experiencia. “Me gusta ir a la procesión y la música”, afirmó.

Su homólogo más veterano, Antonio Ulzurrun, valoró con agrado la respuesta del pueblo después de la misa que cerró el periplo de las imágenes por la calle. Y contó cómo disfruta un alcalde de las fiestas: “Se vive mejor desde fuera del cargo, porque vas más a tu aire. Aquí el programa marca el ritmo. Tienes que preocuparte de que todo salga bien, aunque tengo un equipo extraordinario. Pero el alcalde es el responsable y si sale bien será porque hay que hacerlo y si sale mal, porque soy un inepto”.