24 de agosto de 2010

Nacional

 

Internacional

 

Francia escuchará a la Iglesia en el conflicto con los gitanos

ABC

Tras las críticas recibidas por parte de Iglesia a raíz de las expulsiones de gitanos rumanos, el ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, se ha mostrado dispuesto a encontrarse con el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal André Vingt-Trois y con aquellos que lo deseen “en el seno de la Iglesia francesa “para escuchar lo que me tengan que decir”.

Las declaraciones de Hortefeux a la emisora “Europe 1” se producen después de las críticas vertidas por varios obispos, en particular el arzobispo de Aix-en-Provence, hacia el expeditivo procedimiento de “repatriación con indemnización” para solucionar el problema de los campamentos gitanos. El domingo, el Papa críticó también de modo indirecto la política del presidente Sarkozy al recordar la necesidad de “saber aceptar las legítimas diversidades humanas”.

Uno de los sacrerdotes que más se ha significado en la reinserción de los gitanos en Francia, el padre Arthur Hervet, de Lille, avivó la polémica al declarar que “rezaba para que Sarkozy sufriera una crisis cardiaca” y se parasen las expulsiones de gitanos. Fuentes eclesiásticas se limitaron a recordar que la plegaria en la que se solicita un mal ajeno “no es cristiana”. El padre Hervet se ha retractado al matizar que en sus declaraciones se refería al corazón de Sarkozy “en sentido metafórico”.

En sus declaraciones a la radio, el ministro del Interior volvió a insistir en que Francia “actúa en consonancia con los textos previstos por la Comisión Europea”. El objetivo del gobierno francés es desmantelar 300 campamentos gitanos en un plazo de tres meses. Según indicó Hortefeux, hasta ahora han sido desmantelados 88 campamentos y “850 gitanos han vuelto de modo voluntario a su país de origen con una ayuda económica”.

El cardenal Vinght-Trois ha mostrado, por su parte, su disposición a encontrarse en breve con el ministro para recordarle la posición de la Iglesia “que es muy clara”. Según el presidente de los obispos franceses, la política de repatriaciones no soluciona el problema de los gitanos, “que no es sólo francés”, atribuye a esa población un sentimiento de “culpa colectiva”, y extiende además el estigma social “a otras poblaciones nómadas europeas”.

La Iglesia de Francia critica la expulsión de gitanos

EL PAÍS

El ministro del Interior francés, Brice Hortefeux, manifestó ayer su voluntad de reunirse con el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal André Vingt-Trois, tras las críticas formuladas el fin de semana por varios religiosos franceses contra la política de expulsión de gitanos y la mención apenas velada del papa Benedicto XVI el domingo, quien evocó -ante peregrinos franceses- la necesidad de “saber acoger a las legítimas diversidades humanas”. Los ataques surgen también en el seno del partido gubernamental encabezados por el ex primer ministro Dominique de Villepin, enemigo de Nicolas Sarkozy y aspirante a liderar la derecha, para quien esas medidas suponen una “mancha de vergüenza” en la bandera.

“He oído con atención lo que ha dicho el Papa, no olvido que la religión católica es la primera de Francia, estoy dispuesto a reunirme con quienes lo deseen”, ha declarado Hortefeux en la emisora de radio Europe 1. El cardenal Vingt-Trois ha aceptado de inmediato la invitación, aunque de momento no se ha fijado ninguna fecha.

Malestar religioso

En Francia también varios religiosos han hecho público el creciente malestar entre la comunidad cristiana. Christophe Dufour, arzobispo de Aix-en-Provence, testigo de uno de los cerca de 90 desmantelamientos de campamentos ilegales llevados a cabo en las últimas tres semanas, denunció el domingo un “inaceptable” discurso político “que puede dar a entender que hay poblaciones inferiores”. Menos diplomático todavía fue el padre Arthur, de la ciudad norteña de Lille, quien aseguró que rezaba, “pido perdón, por qué Sarkozy tenga un ataque al corazón”. Unas horas más tarde rectificó. “No quiero su muerte, quiero simplemente que Dios le hable a su corazón”.

Pese al carácter indirecto de las palabras del Papa, las reacciones en Francia han sido variadas. La ex ministra Christine Boutin, líder del Partido Cristiano-Demócrata, que forma parte de la Unión por un Movimiento Popular (UPM) de Nicolas Sarkozy, se ha mostrado “alegre” por la toma de postura del Sumo Pontífice y ha asegurado no descartar una escisión de su formación del partido gubernamental. El ministro de Inmigración, Eric Besson, ha interpretado por su parte el discurso papal como un llamamiento a una “fraternidad universal” en la que, aseguró, “Francia asume más que su parte”.

Ni silbatos ni velas en la visita del papa a Reino Unido

ABC

La próxima visita del Papa Benedicto XVI al Reino Unido estará rodeada de grandes medidas de seguridad, que incluyen la prohibición a los peregrinos a que lleven bicicletas, silbatos, velas o animales a los actos previstos del Pontífice. Así se explica en la guía para peregrinos elaborada por la Iglesia Católica de Inglaterra y Gales para preparar la visita entre los días 16 y 19 de septiembre, la primera de un Papa de Roma al Reino Unido desde la que realizó Juan Pablo II en 1982.

Los responsables eclesiásticos advirtieron de que habrá estrictos controles de seguridad y elaboraron una lista con los objetos que no se podrán llevar a las concentraciones públicas que se celebrarán en Londres, Birmingham (norte de Inglaterra) y Glasgow (Escocia). Se trata de objetos que «podrían representar una amenaza para otros», una categoría bajo la que figuran también las botellas de bebidas alcohólicas, las barbacoas y los instrumentos musicales.

Por el contrario, según se enumera en la página web de la visita, se permitirán las pancartas y las banderas, así como organizar picnics, siempre que los cubiertos sean de plástico y que los platos y vasos que se usen sean irrompibles. Las cestas y cajas para transportar las cosas necesarias para comer al aire libre no deberán exceder de las siguientes medidas: 51cm x 33cm x 20cm.

El objetivo es «garantizar que el mayor número posible de personas pueda estar con el Papa de manera segura y cómoda», según los organizadores, que también han dado el visto bueno a las sillas plegables, los almohadones y los frascos de protección solar. «Por favor, tengan en cuenta que las quemaduras de piel pueden producirse incluso en un día nublado. Recuerden que por la noche las temperaturas pueden caen significativamente en esta época del año», señalan los organizadores.

«Un viaje muy largo y pesado»

Quienes quieran ir a ver al Papa deben prepararse además para «un viaje muy largo y pesado», se advierte en las instrucciones, en las que se recuerda que aunque los eventos son públicos, quienes quieran asistir tendrán que hacerlo como parte de una parroquia. Los miembros de esos grupos recibirán una «bolsa del peregrino», que incluirá los pases necesarios para asistir a los actos, así como un CD con 12 canciones de Liam McNally, finalista del concurso televisivo de talentos «Britain’s Got Talent».

Se espera que unas 80.000 personas acudan a la vigilia vespertina que se celebrará en el londinense Hyde Park el día 18 y que otras 65.000 participen en la que se celebrará al día siguiente en Cofton Park, en la ciudad de Birmingham. La misa en Cofton Park será el colofón de la visita de Benedicto XVI, que procederá a la beatificación del cardenal británico Henry Newman (1801-1890), que intentó que la Iglesia anglicana volviera a sus raíces católicas y que está enterrado cerca de ese parque.

Las oportunidades que tendrá el «público en general» para poder ver al Pontífice se producirán en Londres y Edimburgo, ciudades que Benedicto XVI recorrerá en el «papamóvil».

Prohíben bicicletas, silbatos y velas en la visita del Papa a Inglaterra

La Razón

La próxima visita del Papa Benedicto XVI al Reino Unido estará rodeada de grandes medidas de seguridad, que incluyen la prohibición a los peregrinos a que lleven bicicletas, silbatos, velas o animales a los actos previstos del Pontífice.

Así se explica en la guía para peregrinos elaborada por la Iglesia Católica de Inglaterra y Gales para preparar la visita entre los días 16 y 19 de septiembre, la primera de un Papa de Roma al Reino Unido desde la que realizó Juan Pablo II en 1982.
Los responsables eclesiásticos advirtieron de que habrá estrictos controles de seguridad y elaboraron una lista con los objetos que no se podrán llevar a las concentraciones públicas que se celebrarán en Londres, Birmingham (norte de Inglaterra) y Glasgow (Escocia).
Se trata de objetos que “podrían representar una amenaza para otros”, una categoría bajo la que figuran también las botellas de bebidas alcohólicas, las barbacoas y los instrumentos musicales. Por contra, según se enumera en la página web de la visita -www.thepapalvisit.org.uk- se permitirán las pancartas y las banderas, así como organizar picnics, siempre que los cubiertos sean de plástico y que los platos y vasos que se usen sean irrompibles.
Las cestas y cajas para transportar las cosas necesarias para comer al aire libre no deberán exceder de las siguientes medidas: 51cm x 33cm x 20cm. El objetivo es “garantizar que el mayor número posible de personas pueda estar con el Papa de manera segura y cómoda”, según los organizadores, que también han dado el visto bueno a las sillas plegables, los almohadones y los frascos de protección solar.

“Por favor, tengan en cuenta que las quemaduras de piel pueden producirse incluso en un día nublado. Recuerden que por la noche las temperaturas pueden caen significativamente en esta época del año”, señalan los organizadores. Quienes quieran ir a ver al Papa deben prepararse además para “un viaje muy largo y pesado”, se advierte en las instrucciones, en las que se recuerda que aunque los eventos son públicos, quienes quieran asistir tendrán que hacerlo como parte de una parroquia.
Los miembros de esos grupos recibirán una “bolsa del peregrino”, que incluirá los pases necesarios para asistir a los actos, así como un CD con 12 canciones de Liam McNally, finalista del concurso televisivo de talentos “Britain’s Got Talent”. Se espera que unas 80.000 personas acudan a la vigilia vespertina que se celebrará en el londinense Hyde Park el día 18 y que otras 65.000 participen en la que se celebrará al día siguiente en Cofton Park, en la ciudad de Birmingham.
La misa en Cofton Park será el colofón de la visita de Benedicto XVI, que procederá a la beatificación del cardenal británico Henry Newman (1801-1890), que intentó que la Iglesia anglicana volviera a sus raíces católicas y que está enterrado cerca de ese parque. Las oportunidades que tendrá el “público en general” para poder ver al Pontífice se producirán en Londres y Edimburgo, ciudades que Benedicto XVI recorrerá en el “papamóvil”.

La Iglesia pide explicaciones por las deportaciones de gitanos

Diario de Navarra
El Gobierno de Nicolas Sarkozy cerró filas ayer para defender la actual política de expulsiones de gitanos y rebatir las innumerables críticas que está generando, las últimas desde la Iglesia católica y el propio Papa Benedicto XVI. El ministro del Interior, Brice Hortefeux, fue el primero en responder y lo hizo invitando al presidente de la Conferencia Episcopal de Francia, el cardenal y arzobispo de París André Vingt-Trois, a un encuentro para explicarle su versión.

Opinión

 

La religión de Obama

EL PAÍS / OPINIÓN

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es protestante al igual que todos los que le precedieron en el cargo con la solitaria excepción de John F. Kennedy, que era católico. Y protestante no de la línea relativamente condescendiente con Roma como el luteranismo o el anglicanismo, sino de raíz puritana, sector fuertemente antipapista, lo que no significa que el presidente sea un fanático.

Los niveles de desinformación en que se mueve el electorado estadounidense son elefantiásicos. En una reciente encuesta, casi un quinto de los consultados decía creer que Obama era musulmán, y entre los republicanos esa cifra casi se duplicaba. Obama padre, natural de Kenia, sí que era musulmán, y durante un tiempo el hijo asistió en Indonesia a una escuela musulmana. Pero ahí acaba la cosa.

Y el despiste sobre las afinidades teológicas del presidente demócrata y cuyo nombre intermedio es Hussein, este sí común entre los musulmanes, no carece de consecuencias políticas, cuando Barack Obama trata de mediar, cierto que con escaso éxito, entre Israel y la Autoridad Palestina, en el conflicto de Oriente Próximo.

La elección de un presidente negro ha obrado como un revulsivo -además de repulsivo- en la franja más nacionalista, ultra, y profundamente desconocedora del mundo exterior de la opinión norteamericana. A su presencia en la Casa Blanca hay que atribuir el éxito de movimientos nativistas y xenófobos como el Tea Party, que se adentra ya ominosamente en el ala más conservadora del partido republicano, y con el que coquetea la que fue candidata a la vicepresidencia con John McCain, equipo derrotado en las presidenciales de 2008 por Barack Obama y Joseph Biden. Son los mismos que niegan que el presidente naciera en Estados Unidos y por ello sostienen que su victoria no fue legal, ni mucho menos legítima.

Por supuesto que es irrelevante que el presidente fuera musulmán, credo que no es mejor ni peor que el de Roma o de Calvino, pero no lo es la utilización que hacen poderosos medios de comunicación de EE UU del asunto de la fe. La Casa Blanca ha salido al paso diciendo que Obama reza todos los días. Y se afeita.

 

Navarra

Pañuelo rojo a la solidaridad de Cáritas

Diario de Navarra
Rubén Castillejo fue el ganador del concurso de carteles de Marcilla con su obra “Todo”. Javier Campo ganó la edición infantil – Se impuso el pañuelo oficial a Blas Irañeta, en representación de Cáritas Marcilla – La organización repartió 17.000 kilos de comida en el año 2009 a las personas más necesitadas del pueblo
“Cada año entregamos un solo pañuelo. Un pañuelo que significa un gran honor para cualquier marcillés. Por eso elegimos con sumo cuidado a quién se lo imponemos. Tiene que ser alguien que ejerza una labor fundamental”, explicó José Mari Abárzuza Goñi (PSOE), alcalde de Marcilla.

Y cuando la crisis aprieta, hay grupos y organizaciones que luchan para que a nadie le falte lo más básico. El pueblo de Marcilla quiso reconocer la labor que Cáritas está ejerciendo en el pueblo: “Su trabajo es indispensable, y más ahora que las cosas están tan difíciles”, comentó Abárzuza.

Son muchos los voluntarios que trabajan en la organización, pero fue al sacerdote Blas Irañeta Goicoa, de 70 años, a quien se le impuso el pañuelo: “Yo sólo soy el representante de un gran grupo. Muchos trabajan y muy duramente, y el mérito es de ellos”, recalcó.

Tras el acto, Irañeta bromeó con los allí presentes: “Voy en contraste con todos los demás. Todos de blanco y rojo, y yo completamente de negro. Creo que no pego mucho, ¿no?”, señaló, entre las risas de sus compañeros de organización. “Con el micrófono en la mano, expresó que para Cáritas es un gran honor y un orgullo recibir el galardón: “Lo vamos a colgar en la pared, para que todo el mundo lo vea”, aclaró.

Cáritas Marcilla lleva ejerciendo su labor desde 1996, y su función fundamental es repartir la ropa y alimentos entre quienes lo más necesitan. En el año 2009 entregó 17.000 kilos de comida que fueron donados por el banco de alimentos de Navarra, por el Ayuntamiento de Marcilla y por las empresas de la localidad.

“Es una gran alegría que nos den el premio. Trabajamos con los sectores de la sociedad que están peor vistos por la gente, y a veces recibimos críticas por ello. Esto es un espaldarazo, una señal de que lo estamos haciendo bien”, expresó Irañeta, con una gran sonrisa.