9 de agosto de 2010

Nacional

La juventud católica reza y canta en Santiago de Compostela

La Razón

El estadio de fútbol de San Lázaro acogió ayer la misa de clausura de la PEJ (Peregrinación y Encuentro de Jóvenes), en la que participaron doce mil jóvenes peregrinos llegados de toda España.

Presidió la ceremonia el cardenal Stanislaw Rylko, que como presidente del Pontificio Consejo para los Laicos es la máxima autoridad responsable de la Jornada Mundial de la Juventud, que el verano que viene se celebra en Madrid.
Rylko se ganó a los jóvenes ya la noche antes, en una vigilia de oración en la que demostró ser un orador ágil y popular, en contraste con algunos prelados de predicación más árida que este fin de semana impartieron catequesis en Santiago. «Parece que todos los polacos sean buenos», decían unas chicas de Sevilla. Durante la misa de clausura, los aplausos estallaban cada vez que Rylko mencionaba a Juan Pablo II. Con Rylko concelebraron 400 sacerdotes y casi 50 obispos. Entre ellos estaba el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, que pudo hablar con el arzobispo anfitrión, Julián Barrio, del viaje del Papa a sus ciudades los próximos días 6 y 7 de noviembre.
Muchos peregrinos esperaban que se dejase ver la Infanta Cristina y su familia, que el sábado había acudido a la catedral a ganar el Jubileo, pero no sucedió. La eucaristía se celebró en español, con salmos y peticiones en castellano, catalán, gallego, vasco y portugués. Para repartir la comunión se emplearon 130 copones.
La misa, que transcurrió en un ambiente festivo pese al cansancio de varios días de actividades y caminatas, contó con un momento especial cuando la popular canción «Pescador de hombres» se cantó acompañada de gaitas y con un ritmo que la acercaba a una «muñeira». El arzobispo Barrio agradeció el trabajo de los responsables de pastoral juvenil y de los trescientos voluntarios del encuentro. La Cruz de las Jornadas de la Juventud y el icono de la Virgen que siempre la acompaña recordaba a los peregrinos que ya sólo queda un año para el gran encuentro de jóvenes de todo el mundo en Madrid.

Gran éxito organizativo mes de junio
Muchos recordaban los fallos de la organización alemana en la Jornada de la Juventud de Colonia, pero Javier Porro, coordinador del encuentro jacobeo, ha aprobado con nota excelente. Los doce mil peregrinos han asistido con fluidez a 30 catequesis, 15 talleres, 14 encuentros de oración, 17 representaciones teatrales, 9  conferencias, 7 exposiciones y 6 conciertos, entre los que destacan los de Martín Valverde y Brotes de Olivo.  Porro, responsable de pastoral juvenil de Santiago, ha recorrido infinidad de veces el Camino con jóvenes y ha sabido conducirlos.

«Sí, sí, sí, nos vemos en Madrid», cantan 3.000 «Roucoboys»

La Razón

En Galicia les llaman «los Roucoboys». Son los 3.000 jóvenes madrileños que han acudido a la Peregrinación y Encuentro de Jóvenes en Santiago, la delegación más numerosa. Se hacen ver e invitan a todos a continuar la fiesta en la Jornada Mundial de la Juventud del próximo verano. «Sí, sí, sí, nos vemos en Madrid», cantan por las calles, y muchos se les suman. El cardenal Rouco, como muchos otros obispos, ha acompañado a sus jóvenes caminando algunos kilómetros, pero todos consideran que el obispo más «mochilero» ha sido el de Salamanca, Carlos López, de 64 años, que es quien más ha gastado sus suelas. Los jóvenes ligados a la congregación de los calasancios quizá son los que han afrontado la ruta más dura: 220 kilómetros caminando con mochila, mientras que otros grupos llevaban la impedimenta en coches-escoba. A la mayoría les ha gustado el himno del encuentro, «Santiago canta», del sacerdote madrileño Toño Casado, muy bailable y con un toque celta, alejado de toda ñoñería. Ahora, los peregrinos curan sus ampollas.

Julián Barrio: «El fútbol es un excelente medio para aunar sentimientos»

La Razón

Los Años Santos Compostelanos son los de la Gran Perdonanza. Un tiempo especial de gracia,  una llamada para «recapacitar sobre la genuina vocación a la santidad de vida», como asegura monseñor Barrio, arzobispo de Santiago. En este año Jacobeo en que se han triplicado los peregrinos, en que los Reyes han acudido al gran día del Apóstol y se espera para noviembre la llegada del Papa, teníamos que hablar con Monseñor Barrio de lo que comporta «peregrinar hacia la luz».
-¿Qué supone la peregrinación de Benedicto XVI, de la que usted es «tan responsable»?
-Mi profundo agradecimiento al Papa porque haya querido peregrinar a Santiago. Es una bendición especial y un gran impulso para la comprensión del Camino, de la Peregrinación Jacobea y del Año Santo. Su Santidad nos ayudará  a recuperar la confianza en el valor histórico y humanizador de la fe.
-Goethe dijo que la conciencia de Europa nació peregrinando en torno a la tumba del Apóstol.
-La peregrinación compostelana maduró y reforzó una concepción cristiana de las relaciones entre hombres de países y costumbres diferentes, unidos en una misma fe y en una misma civilización.
-¿Sabría usted explicar a qué se debe la crisis de vocaciones que estamos viviendo ahora?
-Son diversos los factores, pero a mi parecer uno muy significativo es la pérdida de sensibilidad religiosa y espiritual en medio del relativismo en que nos encontramos en estos días.
-España ya no es la «reserva espiritual» y nuestras parroquias están llenas de sacerdotes latinos.
-Y hemos de agradecer esta presencia en nuestras parroquias. El sentido de comunión eclesial también se manifiesta en esta colaboración. En cualquier caso, una comunidad cristiana no tiene suficiente vitalidad si no es capaz de acompañar las llamadas que el Señor sigue haciendo a la vida sacerdotal.
-Volviendo al Camino: no sólo lo transitan creyentes, ¿merma la identidad espiritual de la ruta?
-En el Camino muchas personas encuentran la posibilidad de preguntarse quién es Dios para ellos y quiénes son ellos para Dios. Por eso para algunos se convierte en un Camino de Damasco y para otros en un Camino de Emaús. Otros dan sentido a su preocupación de seguir buscando.
-Hay estudios que sostienen que la tumba del Apóstol es el punto del planeta de mayor concentración energética. ¿Tanta fe acumulada a lo largo de los siglos lo ha hecho posible?
-La peregrinación a la tumba del Apóstol Santiago es encuentro con la tradición apostólica que fundamenta este don de Dios que es nuestra fe. Nuestra fe se fortalece transmitiéndola.
-No se enfade, pero no pocas fuentes aseguran que no son los restos del Apóstol los que se encuentran en la catedral sino los de Prisciliano.
-No sólo por afecto devocional sino también por los datos arqueológicos e históricos, estoy convencido de que nos encontramos ante la tumba del Apóstol Santiago. Después de los estudios realizados, así lo corroboró la Bula «Deus Omnipotens», del Papa León XIII en 1884.
-Los musulmanes deben peregrinar una vez en su vida a la Meca. ¿Un cristiano debiera hacer lo mismo con la peregrinación jacobea?
-Para los musulmanes es una obligación. Para los cristianos no deja de ser algo que pueden hacer por devoción.
«Nada  nos puede ser ajeno»
-Ha sido un año muy convulso para casi todos: ¿cómo sigue un prelado la crisis económica?
-Con preocupación por tantas familias que están pasando por dificultades económicas porque han quedado sin trabajo o han tenido que cerrar sus empresas. Nada que afecte a los demás nos puede ser ajeno.
-También lo ha sido para la Iglesia, debido a los escándalos de pederastia en Alemania e Irlanda y anteriormente en Estados Unidos. ¿Cómo lo ha vivido?
-Con dolor y preocupación. No tendría que haberse dado ni un solo caso de lo que el Papa califica como «crimen odioso», pero también un pecado escandalosamente grave que traiciona el pacto de confianza inscrito en la relación educativa.
-Desde hace unas semanas, ya está en vigor la nueva Ley del Aborto.
-La Iglesia sigue defendiendo la vida desde el instante de su concepción hasta la muerte natural y se compromete a ofrecer toda la ayuda necesaria para que nadie tenga que ampararse en esta Ley para eliminar la vida de los que van a nacer.
-La intervención del cardenal Ortega ha sido decisiva para la liberación paulatina de los presos de conciencia cubanos. ¿No resulta paradójico que eso suceda en un Estado que se declara aconfesional?
-De alguna manera se subraya la autoridad moral de la Iglesia, para quien la dignidad y la condición de la persona han de defenderse siempre cualesquiera que sean las circunstancias del país.
-¿Por qué hay tanta simbiosis entre política y corrupción?
-No tendría por qué haber esa simbiosis porque no hay entre ellas una relación de causa y efecto. Si se da es porque hay un déficit de sentido ético y moral en la gestión de la cosa pública.
-Menos mal que el fútbol une lo que la política divide.
-Es un deporte de un alcance social significativo y esto se ha hecho muy evidente. Es un excelente medio para aunar sentimientos. La política no tendría por qué dividir.
-Hans Küng decía que hasta que las tres religiones monoteístas del mundo no se entiendan no habrá paz en el mundo.
-Una de las preocupaciones de la Iglesia católica es el diálogo interreligioso. Y no solamente es posible: es necesario, partiendo de una antropología común, base para un nuevo humanismo, para sanar la violencia en el mundo. Para los creyentes, así como para todos los hombres de buena voluntad, el único factor que puede llevar a la paz y la fraternidad es el respeto hacia las convicciones y las prácticas religiosas de otras personas.
-Digo yo que tendrá alguna debilidad, ¿no?
-Dice bien. Pero no debo contribuir a hacer propaganda de la misma.
-Amén de San Juan o San Agustín, ¿qué libros contemporáneos lee alguien como usted?
-En estos momentos estoy leyendo «Ciencia y religión», de Agustín Udías Vallina, «Una Europa cristiana. Ensayo exploratorio», de J.H.H. Weiler, y  «Vida y destino», de Vasili Grossman.
-Confiese: ¿le gusta el rock, el blues o es más de bolero?
-No tengo preferencia.
-Perdone la frivolidad: ¿cuántas sotanas tiene alguien como usted?
-Dos y la del traje coral.
-¿A la tarde seremos examinados en el amor?
-Es una gran suerte saber ya la pregunta a la que tenemos que contestar. El tiempo siempre nos parecerá corto, pero bien aprovechado para hacer el bien, nos dará mucha tranquilidad para afrontar el examen.

Venerable locutor
Yo misma escuché hace dos años a monseñor Barrio ejerciendo a la perfección de locutor radiofónico ante una multitud de oyentes, tanto presentes como al otro lado de las ondas. La presentadora, María José Bosch, se había quedado sin voz tras obtener su «compostela» junto a un grupo de cien oyentes peregrinos. Al sentarse ante el micrófono le susurró: «Monseñor, no puedo». Y él continuó como un profesional. Debajo de toda su erudición, es un hombre cariñoso, empático y con un gran sentido del humor salpimentado de esa retranca gallega con la que dota el terruño a los suyos. Dicen que el hecho diferencial de este prelado con otros compañeros es la juventud que contiene cada uno de sus venerables años.

La crisis inmobiliaria deja ‘atrapadas’ a unas monjas con 5,2 millones de deuda

EL MUNDO

Cansadas de soportar el frío del invierno y las incomodidades propias de un edificio del siglo XVII (1608), sor Olga María del Redentor y sus 17 hermanas decidieron mudarse a un hogar más «cómodo» y «funcional». Los gruesos muros que aislaban a estas monjas de clausura del mundo no impidieron que se contagiaran de la euforia inmobiliaria que sacudió a España a principios del siglo XXI.

Había un convento en pleno centro de Valladolid que estaba en venta, una oportunidad que no podían desaprovechar. Más cuando estas religiosas -de entre 23 y 85 años- supieron que no era necesario vender su residencia actual para adquirir la nueva: bastaba con pedir un crédito puente al banco y luego buscar, tranquilamente, un nuevo dueño para el viejo edificio. Y seguro que no faltarían compradores para un convento mandado construir por la mismísima Santa Teresa de Jesús. Fue así como estas carmelitas descalzas se lanzaron a una agresiva operación inmobiliaria que las ha dejado en la bancarrota y al borde del embargo.

En junio de 2005, las religiosas compraron el convento que ocupaban hasta entonces las Madres Reparadoras, en la calle Filipinos de Valladolid, por 5,2 millones de euros. La operación inmobiliaria debía financiarse casi al 90% con la venta del viejo convento situado en Medina de Rioseco, que pusieron en el mercado por un valor de 4,5 millones de euros. ¿El resto? Se pagaría en cómodos plazos en los próximos 30 años, con la desinversión de algunas obras de arte y los escasos ingresos procedentes de la confección de formas para la Eucaristía.

Con lo que no contaban las Carmelitas Descalzas era con que se avecinaba una gran crisis que iba a hacer abortar su agresiva operación inmobiliaria, más propia de los especuladores urbanísticos que de una orden consagrada a la vida contemplativa y la oración. De nada sirvió que el Ayuntamiento de Rioseco facilitara las cosas recalificando el convento para uso «dotacional general».

Hubo algunos grupos inversores que se interesaron por el vetusto edificio. Incluso un proyecto avanzado para hacer un hotel de lujo con balneario incluido, que no llegó a buen puerto.

Desde que las carmelitas abandonaron el convento en el que estuvieron durante 400 años, en Rioseco, una localidad con importante patrimonio histórico, se han construido dos hoteles de cinco estrellas y existe ya una amplia oferta para los turistas. Pero el convento de las carmelitas, cada día más deteriorado, sigue con el cartel de «se vende», sin que desde hace varios años se haya acercado ningún potencial comprador.

El banco que financió la operación, cuya entidad es el secreto mejor guardado por estas religiosas, fue durante un tiempo paciente y dejó que la enorme deuda y los intereses se fueran acumulando. Pero el año pasado dio un ultimátum a las carmelitas: o comenzaban a pagar algunas de las letras atrasadas o las embargaba.

Fue entonces cuando la priora del convento, sor Olga María del Redentor -nacida en Bilbao hace 39 años- decidió recurrir a la caridad para evitar el embargo. A través de internet, en marzo del año pasado lanzó una carta en la que explicaba la bancarrota que sufrían, al tiempo que pedía «ayuda urgente» a través de un número de cuenta corriente.

Y los donativos llegaron. Las religiosas han podido retrasar a lo largo de los últimos 15 meses el embargo. «Hemos recibido muchísima ayuda, pero seguimos sin encontrar una solución definitiva porque la cantidad es complicada y el tiempo apremia» señalaba hace unos días sor Olga María a El Norte de Castilla.

«Hemos comprobado y palpado que hay mucha gente buena en el mundo. Gente anónima, sencilla, que va por la vida sin hacer ruido, pero que está ahí y se vuelca en ayudar cuando hace falta», señalan las carmelitas en su página web, en la que agradecen el apoyo económico recibido y animan a las almas caritativas a seguir colaborando para evitar el embargo.

Internacional

El Papa exhorta a vivir con intensidad, «pero sin egoísmo»

La Razón

El Papa Benedicto XVI exhortó hoy a los fieles a una “vida intensa, rica de obras buenas” y a usar las cosas “sin egoísmo, sin sed de posesión o de dominio, sino según la lógica de Dios, que no es otra que la lógica de la atención hacia el otro, la lógica del amor”.

El Pontífice hizo estas manifestaciones ante varios centenares de personas que asistieron al ángelus dominical en el patio central de la residencia de los papas de Castel Gandolfo, a 33 kilómetros al sur de Roma, donde pasa el verano.
Sonriente y con buen aspecto, el Papa Ratzinger subrayó que en el pasaje del evangelio de este domingo, Jesús resalta ante los discípulos el valor de la persona a los ojos de Dios y la “inutilidad” de las preocupaciones terrenas y que ello debe “empujar” aún más al hombre a una vida intensa, rica en obras buenas.
El Obispo de Roma aseguró que el Evangelio cambia la vida y que quien tiene esperanza vive de manera diferente y, echando mano del evangelio de Lucas, recordó las palabras de Jesús “no temas, pequeño rebaño, porque el Padre quiere daros el reino”.
Benedicto XVI manifestó también que en estos días la Iglesia celebra a santos que han dejado una importante huella, entre ellos el español Domingo de Guzmán, fundador en el siglo XIII de la Orden de los Predicadores o Dominicos, y la italiana santa Clara de Asís, que, siguiendo la obra franciscana, fundó las clarisas.
También recordó a san Lorenzo y a dos mártires del pasado siglo que compartieron el mismo destino en el campo de extermino nazi de Auschwitz: Edith Stein y Maximiliano Kolbe.
“Ambos atravesaron el oscuro tiempo de la Segunda Guerra Mundial, sin perder de vista la esperanza, el Dios de la vida y del amor”, destacó el Papa alemán, quien cuando en 2006 visitó ese campo cerca de Cracovia pronunció una frase histórica: “¿Donde estaba Dios en aquellos días, Por qué calló, Cómo pudo tolerar ese exceso de destrucción, ese triunfo del mal?”.

Golpe del Gobierno chino contra la unidad de los católicos clandestinos

La Razón

El «divide y vencerás»   es un clásico que los gobiernos comunistas del mundo entero han usado contra la Iglesia católica durante décadas, pero el caso de la diócesis  china de Baoding está especialmente envenenado. El domingo tomó posesión como obispo titular Francis An Shuxin, que después de haber sido obispo coadjutor clandestino y haber pasado 10 años en prisión, decidió en 2009 incorporarse a la Iglesia católica «patriótica», controlada por el Gobierno.
El obispo legítimo, en prisión
Al tomar posesión como obispo titular –contra su voluntad y presionado por las autoridades comunistas, según la agencia AsiaNews–  An Shuxin ocupa el lugar que a ojos de Roma y de los fieles clandestinos corresponde al verdadero obispo de Baoding, Jaime Su Zhimin, que lleva 13 años encarcelado en paradero desconocido. Quince sacerdotes han salido de la clandestinidad para unirse a An Shuxin, pero quedan un centenar de curas en la Iglesia «subterránea», fiel a Roma, a la que pertenece la inmensa mayoría de católicos de Baoding. De hecho, a la ceremonia, auspiciada por el Gobierno, acudieron sólo 24 sacerdotes y tres obispos.

El Papa quería dedicarse a la Biblioteca Vaticana al jubilarse

La Razón

En 1997, con 70 años y después de dirigir durante 16 años la Congregación para la Doctrina de la Fe, el entonces cardenal Josef Ratzinger esperaba jubilarse y sustituir este cargo por otro mucho más tranquilo y acorde a sus gustos: el de bibliotecario de la Santa Sede.

Así lo afirma el actual responsable de la Biblioteca Vaticana, el cardenal Raffaele Farina,  entrevistado por la revista «Inside the Vatican». En 1997, Farina visitó al cardenal Ratzinger para comentar la forma de ayudar a una investigadora alemana. Después de media hora de charla, Farina se dio cuenta de que el prelado alemán «daba por hecho» que él sabía «una noticia que después circuló de manera restringida en la Curia», y era que Ratzinger «había pedido a Juan Pablo II poder concluir sus años en el Vaticano al frente de la Biblioteca, y dejar así el duro encargo de dirigir la Congregación para la Fe», afirma el cardenal Farina.

Hasta ahora, sólo se conocía públicamente la petición de 2002 del entonces cardenal Ratzinger, que con 75 años pidió a Juan Pablo II que le liberase de sus responsabilidades en la Congregación para la Doctrina de la Fe donde, con la ayuda de un puñado de colaboradores, combatía la multitud de herejías y abusos teológicos y disciplinares que  cabe esperar en ese colectivo numeroso y heterogéneo que componen los mil millones de  católicos del mundo entero.

Ni en 1997 ni en 2002 Juan Pablo II aceptó su petición. Cuando el Papa polaco murió en 2005, el cardenal tampoco pudo retirarse entre sus libros como deseaba: fue elegido Papa con 78 años.

Navarra

Los agoizkos engrandecen sus fiestas
Diario de Navarra
En la calle Francisco Yndurain, el termómetro marcaba 29º a las 12.02 horas, aunque lo mismo daba estar al sol o a la sombra porque el bochorno llegaba a todas las esquinas de Aoiz. Pero nadie dejó de andar. Cientos de vecinos acompañaron en procesión a San Miguel, junto a los gigantes y a la banda Mariano García durante todo su recorrido, por calles en las que algunos se refugiaban del calor y otros se asomaban desde el balcón.

Los músicos aprovechaban los momentos de descanso para usar sus partiuras como abanico, y las mujeres que tenían abanico lo blandían con fuerza. La pequeña brisa les aliviaba mientras comentaban, en familia, la procesión de este año.

Cuatro gigantes pequeños y 22 grandes, todos en fila, ocupaban casi toda la largura de la calle Baja Navarra. Los Gaiteros, el grupo de Dantzas txiki, la banda y la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Aoiz tomaron la calle, acompañados de cientos de vecinos. La procesión en honor al patrón de la villa, que comenzó a las doce menos cuarto de la mañana, fue uno de los momentos más importantes de ayer, el día grande para los agoizkos.

“Llevamos semana y media sin dormir en este pueblo”, afirmó una de las vecinas de Aoiz, sonriendo. “Con las prefiestas y los cinco días de fiesta ahora, son muchos días de jaleo. Pero no nos quejamos, lo vivimos festejando”, añadió. Junto a su familia, esperaba a que los gigantes iniciaran la marcha. Cuando llegó la hora, el alboroto que reinaba en las calles cedió y la primera nota de la banda indicó el comienzo de una procesión que, por primera vez, iba a ser diferente a todas las demás. Este año, el Santo lo portaban cuatro mujeres.

Procesión histórica

Los hombres de una de las cuadrillas de Aoiz ignoraban que no conviene retar a algunas mujeres. Hace años que ellos se encargan de portar el Santo durante la procesión, pero estas fiestas, lo llevaron ellas. “Nos retaron a que lo lleváramos desde la Iglesia hasta el Ayuntamiento y hemos podido perfectamente”, afirmó Asun Beriáin Gil, una de las portadoras, satisfecha después de devolver el Santo a sus compañeros. “El recorrido entero es demasiado largo, pero no me ha parecido tan duro llevarlo. La estatua es pequeña, lo que más pesa son las andas, donde se apoya el Santo”, explicó.

Detrás del vecino que llevaba la cruz a poca distancia del Santo, ocho niñas de entre 6 y 10 años iban vestidas con trajes de época que representaban a las vírgenes. Antonia Itxaso Zunzárren, vecina de Aoiz, les hizo los trajes. Lleva más de 30 años haciendo vestidos distintos cada año. “Y todavía estoy cosiendo, a mis 75 años. Son cinco procesiones al año, hago trajes para todas”, explicó, mientras se percataba de que ninguna de las pequeñas se saliera de la fila. Las ocho, impecables, llevaban vestidos blancos con un velo que les llegaba hasta la cintura. Sonrientes, caminaban al paso, con cuidado de no perderse entre la multitud. “Son muchas noches de sueño para poder terminar los vestidos, pero seguiré mientras pueda”, aseguró Itxaso.

Después de la ofrenda, la pareja de gigantes agoizkos ofreció un baile al son de dos gaitas y un tambor en la iglesia San Miguel, que estaba abarrotada. Un espectáculo sin igual que forma parte de la tradición del pueblo, en el que los gigantes demuestran su agilidad a pesar de sus 35 kg. de peso y 3,50 metros de altura. Cerraron el baile con un saludo y se llevaron grandes aplausos. Algunos fueron después a la plaza para disfrutar de las dantzas txikis y el almuerzo de pan con chorizo y salchichón, no sin un vaso de vino.

“Es uno de los momentos de mayor presión para nosotros”, comentó Marijose Beroiz, una de las gaiteras. Lleva tres años tocando y afirmó que el baile es algo muy importante en fiestas. “Es muy comprometido porque hay mucha gente”, explicó. Después de trabajar, a la banda le correspondió un tiempo de relax.

Los vecinos contemplaron los bailes por edades y las terrazas de los bares alrededor de la plaza se llenaron de gente. Todos disfrutaron en familia del ambiente festivo que, por segundo día, reinaba en Aoiz. Hoy se celebra el día del niño y mañana tendrá lugar un homenaje especial a Emilio Estévez, director de la banda Mariano García de Aoiz.

Una romería a 1.494 metros de altitud
Diario de Navarra

Los romeros fueron desde Uharte Arakil hasta la ermita situada en el alto de San Donato
Los 1.494 metros del alto de San Donato se mostraban desafiantes para los peregrinos que afrontaron ayer la romería desde Uharte Arakil hasta la ermita ubicada en la cima. El alto ni siquiera respetaba el manto de nubes, ya que con su altitud se atrevía a rasgar el cielo. Desde las ocho de la mañana, los romeros dirigieron sus pasos, siempre cuesta arriba, para afrontar este reto.

“No es la primera vez que venimos al monte, pero sí que es nuestra primera romería”, aseguraron María Camino Baigorri y Nekane Etxarri Ansa, de 19 años, mientras resoplaban al afrontar el primer repecho de gran desnivel. “Lo más peligroso son las piedras sueltas, ya que puedes resbalar”, añadió María.

A medida que el ascenso se hizo más pronunciado, los peregrinos atravesaron el espeso bosque que envuelve la senda, de apenas un metro de ancho. Los romeros continuaron, paso a paso, mirando siempre el suelo para no tropezar con alguna raíz y sin atreverse a atisbar el complicado tramo que tenían por delante.

José Uharte Uharte, de 66 años, afirmó que hay que tener mucho cuidado en el monte y tomar las máximas precauciones: “No hay que ir con ninguna prisa. En el 2003 mi hijo subió este mismo monte y falleció por un alud que le tiró por una cuesta de 400 metros”, reconoció, mientras besaba la cruz conmemorativa de su hijo a mitad de camino.

Tras una hora y media de ascenso, el bosque desapareció por completo, para dar paso a un espacio abierto cubierto por la niebla de la mañana. El camino se hizoaún más estrecho, y los romeros caminaron cautos por el peligro de caer en el barranco que se abría a la izquierda de la senda.

La parte más alta de la montaña se abre en una gran explanada. Un mar verde en el que sobresalen las aristas de las rocas. Un océano de nubes que cubre los valles colindantes y que no se atreve a subir a esta altitud: “Cuando escuché el despertador a las siete de la mañana pensé “¿quién me manda subir aquí?”. Sin embargo, ahora que estoy aquí arriba tras mucho sudar, sé que vale realmente la pena. ¡Qué vistas!”, exclamaba Alfonso Muro Molina, de 36 años.

Tras este vertiginoso ascenso, el romero se dirigió a la ermita refugio de San Donato y Cayetano. A las once de la mañana el párroco de Uharte Arakil, Don Antonio López, ofició misa para quienes se acercaron a lo más alto de la cumbre: “Es el primer año que vivo esta experiencia. Realmente es impresionante”, afirmaba el sacerdote.

Tras un almuerzo y algún trago, los romeros se prepararon para afrontar el gran reto que supone el descenso del alto de San Donato. Jóvenes, mayores y niños no se quisieron perder esta romería en la que se reunieron los habitantes de Ollo, Unanua, Goñi, y Uharte Arakil. Una gran reunión a casi 1.500 metros de altitud.