16 de septiembre de 2010

RESUMEN DIARIO DE PRENSA

Arzobispado de Pamplona

16 de septiembre de 2010

Nacional Internacional Opinión Navarra

Nacional

Manos Unidas, premio Príncipe de Asturias

EL MUNDO

Manos Unidas, que ella preside, fue galardonada ayer con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por «su lucha contra la pobreza». Merecido premio para la ONG, que este año cumple medio siglo dedicado a ayudar a los más desfavorecidos.

Manos Unidas, ‘rey de la concordia’

EL MUNDO

Fue un debate sin claros favoritos donde nada estaba escrito. Lo adelantaban los miembros del jurado que ayer falló en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia con el que se alzó finalmente la ONG católica Manos Unidas. El fallo reconoce así «su apoyo generoso y entregado a la lucha contra la pobreza en favor de la educación para el desarrollo en más de 60 países». También se le destaca, dice el Jurado, su contribución en proyectos concretos para «combatir el hambre y reducir la mortalidad materna en el mundo».

La candidatura de Manos Unidas había sido propuesta por la Conferencia Episcopal Española y había recibido más de 6.300 apoyos, entre ellos el de varios premiados en anteriores ediciones como Miguel Induráin o el Padre Ángel. Se impuso finalmente a la Organización Internacional del Trabajo y a la dirigente de la oposición democrática birmana Daw Aung San Suu Kyi.

La organización recibió la noticia, según comunicó ayer a la Fundación Príncipe de Asturias, «con gran emoción y agradecimiento», pero también con humildad y con un «renovado espíritu de trabajo y colaboración con los que no gozan de los mismos privilegios y sufren las injusticias de este mundo». Entienden el premio también como un homenaje «a todas las personas que han dado a lo largo de estos años su tiempo y capacidades al servicio de los demás».

El reconocimiento, dicen, «es una enorme responsabilidad» que obliga a «seguir trabajando duro». También han dicho ya que destinarán el dinero del galardón, dotado con 50.000 euros, a un proyecto para la reconstrucción de Haití que persigue que las personas que se fueron de Puerto Príncipe tras el terremoto del pasado mes de enero puedan tener condiciones de vida suficientes en el entorno rural para no tener que regresar a la capital. Para lograr esas mejores condiciones tratarán de dotarles de semillas y herramientas para trabajar la tierra. Se podrían beneficiar de él unas 700 familias. El proyecto supondrá un coste de 55.000 euros por lo que los 5.000 restantes correrán a cargo de la ONG. Este proyecto se suma a los 11 que la organización tiene en la zona.

Las primeras felicitaciones llegaron de la Conferencia Episcopal Española, que destacó la contribución de Manos Unidas «de forma ejemplar y relevante» al entendimiento y la convivencia en paz entre los hombres. No podía ser de otra forma, pues las raíces de la institución están incrustadas en la Iglesia misma.

En 1960, un grupo de Mujeres de Acción Católica, aglutinadas en torno a la figura carismática de Pilar Bellosillo, decidió crear una organización para luchar contra el hambre. La inspiración les vino de un manifiesto, publicado en 1955, por la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOF), en el que «se declaraba la guerra al hambre». A ese primer aldabonazo se sumó el llamamiento realizado por el Papa Pablo VI en 1969 para aliviar la gran hambruna que padecía entonces la India. Y el sueño de acabar con el hambre no sólo en la India, sino en todo el mundo, cuajó en la idea de lanzar una «campaña anual contra el hambre en el mundo».

Las iniciadoras decidieron lanzar la campaña en todas las parroquias, colegios e instituciones católicas españolas el segundo domingo de febrero. Con una respuesta espectacular de las bases católicas, a las que en aquellos años tampoco les sobraba demasiado. Y en alas de la generosidad de la gente, la incipiente organización fue creciendo, hasta que, en 1978, la Campaña contra el Hambre se transformó en Manos Unidas y adquirió entidad canónica y civil.

Pronto amplió objetivos. La ONG crece de una forma espectacular y sin parar, gracias a los cuantiosos recursos que los españoles le donan. Su primera recaudación fue de 3.000 euros. La última, más de 54 millones de euros. De grano de mostaza a árbol frondoso de la solidaridad.

50 años después, Manos Unidas se ha convertido en una de las ONG católicas más importantes del mundo. Presente en 60 países, donde pone rostro y plasma en hechos la solidaridad española. Sólo en los tres últimos años, Manos Unidas financió 68 proyectos, por un monto total de 2.373.890,83 euros.

«Este premio es un estímulo»

ABC

Un estímulo para seguir trabajando por las millones de personas que pasan hambre en el mundo. Así se ha tomado Manos Unidas la concesión del premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2010, cuyos fondos, unos 50.000 euros, serán destinados íntegramente a un proyecto en Haití.

Durante una rueda de prensa en la sede central de esta organización no gubernamental de la Iglesia en Madrid, su presidenta, Myriam García Abrisqueta, agradeció «el apoyo de todas las personas que han estado a nuestro lado en estos 50 años de trabajo». Entre ellas, destacó la Conferencia Episcopal Española, la encargada de presentar la candidatura al jurado; y también a los 40.000 voluntarios que colaboran desinteresadamente en las 71 delegaciones que de esta ONG tiene repartidas por toda España. Un capítulo aparte dedicó la presidenta de Manos Unidas a los misioneros, sobre todo religiosos, sin cuya labor, remarcó García Abrisqueta, «sería muy difícil sacar adelante los proyectos».

El empuje hace ya medio siglo de un puñado de mujeres de Acción Católica convencidas de que «el único obstáculo para acabar con el hambre es creer que no se puede lograr» ha permitido a Manos Unidas la puesta en marcha de más de 25.000 proyectos de desarrollo encaminados a atender las necesidades de los más necesitados. «Este premio es un estímulo, es un altavoz para dar voz a los más olvidados, los que pasan hambre, que, aunque este año son 98 millones menos, no dejan de ser personas y por esas personas luchamos», aseguró García Abrisqueta.

Manos Unidas, Príncipe de Asturias de la Concordia

ABC

La organización no gubernamental Manos Unidas ha obtenido hoy el premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010 al que optaban 34 candidaturas de diecinueve países, indicaron a Efe fuentes de la Fundación que concede los galardones.

Manos Unidas, la asociación de la Iglesia Católica en España para la ayuda, promoción y desarrollo del Tercer Mundo que el pasado año celebró su 50 aniversario, llegó a las últimas votaciones del jurado junto a la Organización Internacional del Trabajo y a la dirigente de la oposición democrática birmana Daw Ang San Suu Kyi, que obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1991.

La candidatura, propuesta por el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, recibió 6.300 apoyos entre los que figuran anteriores galardonados como Teresa Berganza, el padre Ángel García, Eduardo García de Enterría, Somaly Mam, Miguel Indurain y Federico García Moliner, así como misioneros, obispos y superiores de comunidades religiosas de todo el mundo

La Conferencia Episcopal destaca la labor ejemplar de Manos Unidas

LA RAZÓN

La Conferencia Episcopal Española ha celebrado la concesión del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia a Manos Unidas y ha subrayado que esta organización ha contribuido de forma “ejemplar y relevante” al entendimiento y a la convivencia en paz entre los hombres.

Ha subrayado además la labor que Manos Unidas ha desempeñado durante cincuenta años para luchar contra el hambre, la injusticia, la pobreza, la enfermedad, la ignorancia y defender la libertad.

En una nota de prensa tras conocer el fallo del Premio a Manos Unidas, cuya candidatura fue presentada por la Conferencia Episcopal, esta institución expresa su satisfacción por que el galardón haya recaído sobre Manos Unidas, que lleva medio siglo “declarándole la guerra al hambre de pan, de cultura y de Dios”.

La Conferencia Episcopal ha recordado que, en 1960, un grupo de mujeres de la Acción Católica Española lanzó la primera Campaña contra el Hambre en España en respuesta a una llamada de la FAO a nivel mundial, y que a partir de 1978 esta organización adquirió plena personalidad jurídica, canónica y civil y pasó a denominarse “Manos Unidas”.

Manos Unidas destina los 50.000 euros del premio a un proyecto en Haití

LA RAZÓN

La ONGD Manos Unidas destinará los fondos íntegros del Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2010, dotado con 50.000 euros, a un proyecto en Haití, según ha anunciado este miércoles el delegado de la organización en Zaragoza y miembro de la Comisión permanente, Pepe Valero en rueda de prensa en Madrid tras conocerse el fallo del jurado.

El proyecto en Haití, según explicó en entrevista a Europa Press el coordinador de proyectos de Manos Unidas en Centro América y el Caribe, Waldo Fernández, consiste en que las personas que se fueron de Puerto Príncipe tras el terremoto del pasado mes de enero puedan tener condiciones de vida suficientes en el entorno rural para no tener que regresar a la capital.

Así, se trata de dotar de semillas, herramientas y en general los insumos necesarios para trabajar la tierra, buscar un modo de vida en esta zona y no “volver al sin futuro” de Puerto Príncipe, relato Waldo Fernández.

El proyecto, que en total tendrá un coste de 55.000 euros, de los que Manos Unidas pondrá de sus fondos los 5.000 restantes, repercutirá en 700 familias del departamento del Sur-Suroeste denominado Coteaux.

Medio siglo al lado de los más desfavorecidos

LA RAZÓN

Católica y española, Manos Unidas, la ong premiada hoy con el Príncipe de Asturias a la Concordia, suma ya medio siglo de lucha contra el subdesarrollo, la enfermedad, la opresión, el hambre y la falta de instrucción en el Tercer Mundo, un combate para el que ha contado con decenas de miles de voluntarios.

Más de seis mil personalidades de todos los ámbitos sociales -la cultura, el deporte, la música, la política,…-, además de misioneros, obispos y superiores de comunidades religiosas de todo el mundo, han estado detrás de la candidatura de Manos Unidas a unos premios de gran prestigio internacional y que este año cumplen su trigésima edición.

Surgida en 1960 al amparo de la primera campaña contra el hambre que se organizó en España, por iniciativa de un grupo de mujeres de Ación Católica Española y en respuesta a una llamada de la FAO a nivel mundial, Manos Unidas se ha convertido, tras cinco décadas de historia, en una de las organizaciones no gubernamentales más activas y con mayor presencia allí donde la pobreza causa más estragos.

Más de 25.000 proyectos solidarios financiados por Manos Unidas en sus cincuenta años de vida, en más de 64 países de Asia, África, América y Oceanía, dan cuenta de su empeño por combatir la pobreza, el hambre y la desigualdad en el mundo, un objetivo en torno al cual la ong logró reunir el año pasado a más de 4.500 voluntarios, en su mayoría mujeres, que en las campañas de Navidad pueden llegar a los 150.000.

Más de ochenta mil socios soportan con su fidelidad incondicional, y con un apoyo económico que supone el 77,7% de sus ingresos, frente al 22,3% procedente de instituciones públicas, el trabajo de Manos Unidas, que en la actualidad preside Myriam García Abrisqueta.

Precisamente, el año pasado, y como muestra de reconocimiento público a la labor desarrollada por Manos Unidas, el Papa Benedicto XVI nombró a Myriam García Abrisqueta miembro del Consejo Pontificio “Cor Unum”, organismo vaticano que distribuye la caridad del Pontífice, además de designarla auditora del Sínodo de los Obispos Africanos, celebrado este año en el Vaticano.

En 2009, según datos de la propia organización, tanta solidaridad se tradujo en más de 54 millones de euros recaudados, de los cuales el 92,1% se destinaron a financiar proyectos. Un año antes, fueron más de 53 millones.

También muchas empresas contribuyen al soporte económico de la ong, receptora en todo este tiempo de numerosas herencias y legados de socios benefactores. Además, en febrero, todos los años se celebra una colecta entre los fieles de las parroquias españolas, dinero que va destinado a la caja de la organización.

El “modus operandi” de Manos Unidas consiste no tanto en desarrollar proyectos propios como sí en financiar aquellos que ofrecen garantías de desarrollo y continuidad en el tiempo, en áreas como la agricultura, de carácter social, cultural y educativo, sanitario y, además, de promoción de la mujer.

A este respecto, en 2008, el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia de este año trabajó para avanzar en el logro del quinto Objetivo del Milenio fijado por Naciones Unidas: reducir la mortalidad materna.

Candidata ya en 1997 al premio que finalmente ha conseguido trece años después, el trabajo de Manos Unidas ha sido reconocido con otros importantes galardones, dentro y fuera de España.

Manos Unidas figura entre los fundadores de la Coordinadora de ONGD de España (CONGDE) y es miembro de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad (CIDSE), además de estar entre las más de 1.600 organizaciones europeas que conforman la Confederación para la Cooperación de ONG para la Ayuda y el Desarrollo (CONCORD).

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Internacional

El viaje más difícil del Papa

EL MUNDO

A la espera de que hoy arranque su visita de Estado, Benedicto XVI ya puede presumir de haber obrado su primer milagro en el Reino Unido: a las dos de la tarde del viernes cerrarán todos los bares del Palacio de Westminster y los diputados deberán observar una insólita ley seca antes y después de que pronuncie en el edificio el discurso central de su visita.

La anécdota circula desde hace días por Londres y da idea de la recepción que los británicos se disponen a dar al Sumo Pontífice. Entre la ironía y la extrañeza. Entre la indiferencia y la curiosidad.

No es la primera vez que el líder de la Iglesia católica visita el Reino Unido: lo hizo Juan Pablo II en 1982. Pero sí es la primera visita de Estado de un Papa desde el cisma de Enrique VIII. Un detalle que otorga una dimensión histórica al viaje que empieza y que se pondrá en escena en la recepción que ofrecerá la Reina hoy a su huésped en el palacio escocés de Holyrood.

Hay quien ha comparado este viaje del Papa con la estancia del profeta Daniel en el foso de los leones. Y no tanto porque en el Reino Unido perviva un cierto prejuicio atávico contra Roma como por el laicismo dominante y las protestas que anuncia la izquierda anticlerical.

Unas protestas que crecerán al calor de los últimos casos de pederastia, que los medios han aprovechado para calentar la visita y quienes se oponen a ella, para atraer a más personas a la manifestación que se celebrará el sábado coincidiendo con la multitudinaria vigilia de Hyde Park.

Al Papa se le han imputado los cargos habituales: homofobia, machismo y rechazo a la ciencia y a los anticonceptivos. También se ha reprobado el coste de la visita, que afrontarán a medias los católicos y el Estado. Según una encuesta reciente, sólo un 14% de los británicos está a favor de la visita y un 57% preferiría que no se sufragara con sus impuestos. Unas cifras que palidecen con la más llamativa del sondeo: el 83% que cree que la Iglesia ha adoptado una actitud «deshonesta» en la gestión de los abusos cometidos por sus sacerdotes.

Es inevitable que el escándalo persiga al Santo Padre durante la visita. Se mirarán con lupa sus palabras el viernes en Twickenham, transmitidas por videoconferencia a todos los colegios católicos del Reino Unido. Y quizá un encuentro con víctimas de los sacerdotes pederastas, que tampoco esta vez está en la agenda oficial de la visita pero que empieza a convertirse en una costumbre en los viajes de Benedicto XVI.

Al contrario que sus colegas belgas e irlandeses, la jerarquía católica británica puede presumir de haber articulado una respuesta diligente a los escándalos de pederastia. Un esfuerzo que los críticos han reprobado por insuficiente pero que ha generado más transparencia y menos tolerancia que en otros países con el agresor.

La actitud se refleja en las palabras contritas de Vincent Nichols, arzobispo de Westminster y cabeza visible de los católicos de Inglaterra y Gales, que el martes decía: «La Iglesia ha transformado en un desastre su respuesta a los casos de pederastia. No hay nada que pueda excusar los crímenes de los sacerdotes. Dañan el corazón de la persona, su capacidad de confiar en el otro, de amar al otro y de creer en Dios».

Pero Benedicto XVI no llega al Reino Unido para hablar de pederastia sino decidido a poner en escena el insólito auge del catolicismo, que en apenas un siglo ha pasado de estar proscrito a rivalizar con los anglicanos en número de fieles e impacto popular.

Entre los británicos hay unos seis millones de católicos. Una cifra en aumento por dos motivos: el declive de la Iglesia de Inglaterra y el aumento de la inmigración, que ha sembrado Londres de polacos, indios e hispanoamericanos que celebran la eucaristía en sus lenguas maternas y que dan al catolicismo un tono más dinámico y quizá también más conservador.

Al auge ha contribuido la formidable conversión de Tony Blair pero también la presencia de católicos en puestos cada vez más influyentes. Los más relevantes son el director general de la BBC Mark Thompson, el titular de Trabajo Ian Duncan Smith y el todopoderoso responsable del funcionariado Gus O’Donnell.

Una cosecha prodigiosa si tenemos en cuenta que hasta principios del siglo XIX los católicos británicos vivían en un régimen de apartheid y hasta 1850 el Papa no tenía ni un solo obispo en el Reino Unido.

Consciente de ese poso, el Papa cerrará su visita con la beatificación en Birmingham de John Henry Newman: el intelectual cuya conversión marcó el resurgir del catolicismo en el Reino Unido. Hasta entonces habrá tiempo para la oración y momentos para la Historia.

Como el encuentro entre el Santo Padre e Isabel II. O como la imagen del líder anglicano Rowan Williams rezando con Benedicto XVI frente a la tumba de Eduardo I. Ocurrirá mañana. La noche en la que una efímera ley seca reinará en los pasillos de Westminster.

Dos teocracias adversarias

EL MUNDO

Cor ad cor loquitur (El corazón habla al corazón). Este era el lema cardenalicio de John Henry Newman y el lema que Ratzinger eligió para su visita al Reino Unido. Quizás porque, desde el corazón, es posible desactivar mejor las cuentas pendientes que allí le esperan en un viaje histórico, pero complicado.

¿Por qué es un viaje histórico?

Es la primera vez, desde la época de Enrique VIII, que un Papa de Roma realiza una visita de Estado (invitado oficialmente por la reina) a Inglaterra. La de Juan Pablo II, en 1982, fue exclusivamente pastoral y no por invitación de la Corona.

¿Cómo reaccionará el anglicanismo?

En un país con tan sólo unos cinco millones de católicos (un 10% de la población), la acogida será presumiblemente entusiasta y cálida en la católica Escocia, pero protocolaria, fría y distante en Inglaterra. Muchos anglicanos (religión mayoritaria, al menos culturalmente) recelan del papado de Roma. Y si no lo ven ya como un enemigo, sí lo consideran un adversario.

Aunque hablen de ecumenismo, desde hace años, hay una competencia feroz en el mercado religioso de las islas. En una sociedad cada vez más secularizada, multiétnica y plurireligiosa, el anglicanismo (religión de Estado) pierde cada vez más fieles. La mayoría se va a la indiferencia. Para detener la sangría o recuperar a las ovejas perdidas, los anglicanos ofrecen modernidad. Los católicos, tradición y todas las facilidades para que los descontentos regresen a Roma. Conservando incluso a sus propios curas casados.

¿Cuáles son las cuentas pendientes con la modernidad?

El Papa se las tendrá que ver con la última teocracia de Occidente, junto a la del propio Vaticano. Pero, a diferencia de la vaticana, la teocracia anglicana ha evolucionado hacia una Iglesia moderna, abierta, en sintonía con los tiempos y en la que la mujer y los gays ya no se sienten ni están discriminados. Las mujeres ya pueden ser sacerdotes y, pronto, obispas. Y los homosexuales, también. Algo que para el Papa de Roma es anatema. En el catolicismo, más de la mitad del cielo no tiene acceso al altar.

¿Cómo abordará el Papa los escándalos de pederastia?

Sobre el Papa va a planear también el escándalo de la pederastia, que le salpica sin cesar. Vaya a donde vaya. Y eso que Benedicto XVI es el Papa que más está haciendo por limpiar la Iglesia. Barrendero de Dios. Reciente el cercano y dramático caso belga, Ratzinger tendrá que vérselas con las víctimas inglesas (que también las hay) y aguantar los titulares de antes y de después. Su pontificado ya está marcado por la plaga de las «manzanas podridas» del clero pederasta y abusador. Un Papa, chivo expiatorio.

De las ovaciones y lipotimias a las sillas vacías

EL MUNDO

Ocurrió un día de junio de 1982. Más de 300.000 personas abarrotaron una explanada de Glasgow para ver a un Papa telegénico, joven y cautivador. La imagen quedó grabada en el imaginario colectivo de los católicos escoceses, que hoy darán la bienvenida en el mismo lugar a un Papa bien distinto: más tímido, intelectual e introspectivo que su predecesor.

El tiempo ha retocado la apariencia inhóspita de Bellahouston Park, transformado por los años en un recinto arbolado y halagüeño. Pero la velada con Juan Pablo II está tan fresca entre los escoceses que se antoja difícil que la prensa se abandone a consideraciones estéticas y evite las comparaciones odiosas entre el acto de esta noche y la sesión electrizante del Papa polaco en 1982.

Aquel fue un día asfixiante y soleado. Hubo golpes de calor y lipotimias y una ovación de siete minutos para recibir a un líder religioso que apuntaba maneras de estrella de rock. A Benedicto XVI lo recibirá un cielo empedrado y un aforo mucho más limitado que el que recibió a Karol Wojtyla. Apenas 70.000 personas, según las previsiones de la organización. Una cifra que los más críticos atribuyen al perfil mustio de Ratzinger; y los obispos británicos, a los precios derivados de los requerimientos de seguridad.

Porque quienes acudan hoy a Bellahouston habrán pagado unos 25 euros por una entrada que incluye el transporte y un kit del peregrino, que ayudará a recaudar los nueve millones de euros que la Iglesia debe aportar para sufragar el viaje de Benedicto XVI. Hace dos semanas, la venta de entradas para los actos de Glasgow, Birmingham y Londres no había despegado.

Apenas se habían cubierto unas 219.000 de las 250.000 que estaban a la venta. Presumiblemente el esfuerzo final y los colegios católicos cubrirán el margen en las próximas horas para evitar huecos embarazosos para la jerarquía eclesial.

Y, sin embargo, las ventas reflejan el abismo que separa el viaje de Ratzinger del de Juan Pablo II en 1982. Ésta es una visita de Estado centrada en tender puentes con un país levantado sobre la hostilidad hacia los católicos e intentar pescar en la feligresía anglicana, desencantada con la deriva y la desunión de sus obispos. El del Papa polaco fue en cambio un viaje netamente pastoral, centrado en explotar un mensaje atractivo por la cercanía de las reformas del Concilio Vaticano II.

El viaje duró seis días y recorrió la isla de punta a punta. De Canterbury a Glasgow pasando por Coventry, York, Liverpool, Manchester y Cardiff. Siete escalas dedicadas a los siete sacramentos en los que el Papa mezcló mensajes doctrinarios con palabras dirigidas a los agnósticos y quienes lo miraban con hostilidad. Durante varios meses, dio la impresión de que el viaje no iba a celebrarse. Primero por la convalecencia del Papa tras el atentado de Ali Agca. Y luego por las presiones de la dictadura de Jorge Videla, irritada por la coincidencia de la crisis con la escalada bélica de las Malvinas. Al final, el Vaticano encontró un subterfugio florentino -programar justo después una visita a Buenos Aires- y el viaje británico se llevó a cabo con normalidad.

Hubo protestas, pero menos que ahora. Las más llamativas, protagonizadas por dos pastores protestantes. El primero, un ciudadano escocés que respondía al nombre de Jack Glass y al que la policía dejó junto a 100 seguidores a las puertas de la eucaristía de Glasgow.

El segundo, el inefable reverendo Ian Paisley, que increpó con sus incondicionales a Juan Pablo II en una calle de Liverpool. «Lo recuerdo muy bien», decía el martes el arzobispo Nichols, entonces sacerdote en la ciudad del Mersey, «Paisley blandía una Biblia y le gritaba al Papa. Él prefirió no responderle. Pasó a su lado, le bendijo y le sonrió».

Los años han transformado a Paisley en un apóstol de la paz del Ulster pero no lo han convencido de las bondades del obispo de Roma. Por eso a sus 84 años recibirá hoy al Papamóvil en Edimburgo. Desafiante y rodeado de su feligresía presbiteriana.

De todos modos, Paisley está destinado a ser una mera nota a pie de página del viaje, con el que Ratzinger aspira a explorar ámbitos en los que no se adentró su predecesor. El más importante, el encuentro con la sociedad civil del Reino Unido en el vestíbulo del Palacio de Westminster. El lugar donde el católico Tomás Moro fue condenado a muerte por no sancionar los desmanes de Enrique VIII.

Al Papa lo agasajará hoy la Reina en un lugar con una carga simbólica similar: el palacio de Holyrood donde vivió y contrajo matrimonio la monarca escocesa María Estuardo. Una elección que roza la paradoja, pues aún hoy un católico tiene prohibido por ley heredar el trono de Isabel II.

Un país del «Tercer Mundo»

EL MUNDO

En el séquito del Papa habrá un puesto vacante: el del cardenal alemán Walter Kasper. Según el Vaticano, Kasper no viaja por un ataque de gota. Sin embargo, se antoja más lógico pensar que lo han dejado en casa a resultas de sus declaraciones a la revista alemana ‘Focus’. Y no tanto porque diga que en tierras británicas ha florecido un «ateísmo nuevo y agresivo», sino porque en varios pasajes califica al Reino Unido como un país del Tercer Mundo. El prelado y asesor papal acusa además a las aerolíneas British Airways de discriminar a quienes llevan una cruz en la pechera. Kasper tendrá que esperar a otra ocasión para poder confirmarlo. E. S.

Gaiteros de honor para el Papa

LA RAZÓN

Benedicto XVI se encuentra hoy con la Reina de Inglaterra en Escocia, donde apenas un 5% de la población se muestra crítica con el viaje

Este año se cumplen 450 desde que el Parlamento escocés negó toda autoridad espiritual al Papa, prohibió la misa católica en Escocia y John Knox fundó la Iglesia Nacional de tradición presbiteriana. Pero  el aniversario de tan importante hecho está pasando desapercibido: el acontecimiento del año, para desconcierto de los protestantes locales, es la llegada hoy del Papa de Roma, Benedicto XVI, que después de encontrarse con la Reina Isabel en Holyroodhouse recorrerá Edimburgo mientras las gaitas tocan el  emocionante himno «Highland  Cathedral» con motivo de la fiesta de San Niniano, el obispo evangelizador de los bárbaros pictos en el siglo V. Los escoceses hoy ya no son ni bárbaros ni presbiterianos: la Iglesia Nacional de Escocia abandonó hace tiempo el puritanismo. El año pasado decidió en su Asamblea (por 326 votos contra 267) que era perfectamente ejemplar tener como párroco a Scott Rennie, homosexual activo, que estuvo casado cinco años con una mujer, tuvo una hija, se divorció y anunció su relación sexual con otro hombre. De ser la iglesia  hegemónica, los herederos de John Knox ya sólo cuentan con unos 464.000 fieles y a la baja, mientras el catolicismo, que antaño sólo sobrevivía (sin clero y perseguido) en islas gaélicas como Barra y Uist, cuenta hoy con 667.000 fieles y crece con la llegada de inmigrantes (jóvenes y fértiles) en una sociedad envejecida como la escocesa.

Según una encuesta del Opinion Research Business, apenas un 5% de escoceses se muestra crítico con la visita papal. Son básicamente grupos fundamentalistas protestantes o ateos. Los primeros intentarán algún acto de protesta en Glasgow dirigidos por el reverendo Ian Pasley. Los segundos prefieren centrarse en Londres, y  han publicado un manifiesto de unas 50 firmas de personalidades acusando al Papa de ser poco menos que el mal encarnado. La recepción de hoy a ritmo de gaita de la población de Edimburgo y Glasgow (donde se esperan 65.000 peregrinos en la misa) marcará el inicio de este viaje de cuatro días.

«Es un día grande»

En las clases de St. Mary School se respira entusiasmo. Es una escuela de Primaria, unos de los 18 centros católicos de Edimburgo. «Es una ocasión especial, un día grande y hay que celebrarlo por todo lo alto», afirma Ellen Leggate, la directora del colegio. A pesar de que algunos medios han dado a entender que no hay demasiado entusiasmo, Leggate opina que ayer en la ciudad ya se respiraba mucha emoción. Muchos de sus estudiantes salen hoy a las calles escocesas a recibir al Pontífice. Los más pequeños seguirán el recorrido por pantallas de televisión. Las banderas y los pósteres ayer estaban ya preparados. Informa Celia Maza

Benedicto XVI defenderá la libertad religiosa

LA RAZÓN

El Papa llega con un mensaje para los políticos: para construir una gran sociedad se ha de encontrar un equilibrio entre la equidad y la libertad religiosa. El discurso que el Pontífice pronunciará en Westminster Hall estará ligado, por ejemplo, a la Ley de Igualdad de 2007, que ha perjudicado la libertad de muchas entidades religiosas. El caso más significativo fue el de las agencias de adopción católicas que se negaban a entregar niños a parejas homosexuales. Trece centros prestigiosos tuvieron que elegir entre dar la espalda a sus principios o el cierre. El Papa advertirá sobre las consecuencias de un programa hostil para la identidad religiosa. «Si su mensaje hace pensar a los políticos sobre este tema, el viaje habrá sido un éxito», explica a LA RAZÓN Austen Ivereigh, uno de los coordinadores del grupo «Catholic Voices», creado de cara a la visita papal para presentar públicamente la perspectiva católica de modo atractivo a los medios de comunicación. No son portavoces de la Conferencia Episcopal, pero su labor excepcional se ha ganado la bendición de los obispos.

Según Ivereigh, el Santo Padre hablará sobre temas humanos y universales con un lenguaje adecuado para todo el mundo, creyente o no. «No usará, por ejemplo, la palabra “eutanasia”, pero acudirá a centros de mayores y su imagen dando muestras de cariño a un anciano valdrá más que mil palabras», afirma Ivereigh.

Cameron da una «cálida bienvenida» al Papa en su viaje «histórico»

LA RAZÓN

El primer ministro británico, David Cameron, ofreció este martes una “cálida bienvenida” al Papa Benedicto XVI, ante la visita de Estado al Reino Unido que iniciará el Pontífice el jueves.

Benedicto XVI aterriza mañana en el aeropuerto de Edimburgo y empieza  así su visita de Estado, y también pastoral, a la isla de Gran Bretaña,  una de las regiones más descristianizadas de Europa y donde los católicos son minoría: de sesenta millones de habitantes, seis se declaran católicos, y poco más de un millón acude regularmente a la misa dominical.

«Me gustaría ofrecer al Papa Benedicto una cálida bienvenida a Reino Unido de cara a esta visita histórica e increíblemente importante», declaró ayer el Primer Ministro, David Cameron. Es la primera visita de Estado de un Papa al país, puesto que la de Juan Pablo II en 1982 fue sólo pastoral.

Al bajar del avión, el Papa será conducido al Palacio Real de Holyroodhouse, donde le recibirá la Reina Isabel (que es, también, la cabeza de la Iglesia Anglicana) con diversos miembros de la Familia Real. Desde 1701 la Constitución inglesa establece que si un monarca o  sus herederos se casan con un católico o se convierten al catolicismo, perderán la Corona o sus derechos sucesorios.

Por las calles de Edimburgo, recibirán al Papa muchos estudiantes católicos reunidos para la fiesta de San Niniano, el primer obispo que llegó de Roma a Escocia en el año 397. Después de un encuentro con Keith O’Brien,  cardenal arzobispo de Edimburgo, se dirigirá a Glasgow, donde presidirá una misa al aire libre precedida por la actuación de cantantes católicas como Michelle McManus y Susan Boyle, conocidas por su participación en concursos televisivos. El viernes el Papa hará una apuesta por la educación católica en un momento en que el Estado acosa la libertad religiosa de los centros, inaugurando un Instituto Deportivo dedicado a Juan Pablo II. Será un día de audiencias en Londres: con líderes religiosos, con personalidades de la sociedad civil (ex-gobernantes como Margaret Thatcher, John Major, Tony Blair y Gordon Brown) y con las autoridades anglicanas.

Nick Clegg y su esposa católica

El sábado podrá hablar con Nick Clegg, el viceprimer ministro, que no es creyente, pero sí es católica su esposa, la española Miriam González, que educa como católicos a sus tres hijos. También hablará con la laborista y líder de la oposición Harriet Harman, una impulsora radical de leyes hostiles a la religión, el derecho a la vida y la familia cristiana en el Reino Unido.

El momento cumbre del sábado será la gran vigila de oración en Hyde Park, probablemente el acto más concurrido del viaje por ser el de más fácil acceso. El domingo el Papa beatificará en Birmingham a John Henry Newman, un intelectual y clérigo anglicano que en el siglo XIX se convirtió al catolicismo llegando a ser cardenal. Benedicto XVI siempre lo admiró y ha querido  beatificarlo personalmente.

La visita no despierta gran expectación y miles de entradas se quedan sin vender

DIARIO DE NOTICIAS

Rechazan que Ratzinger se oponga a los anticonceptivos, el aborto, los homosexuales, y de no poner medidas a abusos

A pesar de que las visitas del Papa suelen acaparar y atraer la atención de cientos de miles de personas, con un gran seguimiento por parte de los fieles de la Iglesia Católica, hasta ayer miles de entradas para los actos convocados en su honor seguían aún sin dueño, incluidas las que dan acceso a la vigilia que tendrá lugar en Londres y al oficio que se celebrará en Birmingham para canonizar al cardenal Newman.

La decisión de la Iglesia Católica británica de poner las entradas a un coste de en torno a 30 euros, parece que ha provocado que muchos fieles prefieran ver al Papa desde sus televisores. El coordinador de la beatificación, Jack Valero, afirmó que la asistencia prevista “sigue sin ser tan numerosa como se esperaba, pero estará bastante lleno”. Según sus previsiones, unas 50.000 personas acudirán a este evento.

Según una información difundida por la BBC, el mayor de los eventos organizados es una concentración al aire libre en el parque Bellahouston, en Glasgow, prevista para hoy, día de la llegada del Pontífice. Sin embargo, la reducida venta de billetes hizo que la organización redujera a 80.000 personas la previsión de asistentes al evento.

En paralelo, las diócesis de Inglaterra y Gales informaron respectivamente de que aún quedan “miles de plazas vacantes” para la vigilia convocada en Londres el sábado y el acto que se celebrará el domingo en el Parque Cofton de Birmingham para la canonización del cardenal John Henry Newman en el ciento noventa aniversario de su muerte.

los intelecuales protestan Por otra parte, más de 50 personalidades británicas del mundo de la ciencia y las artes, entre ellas el actor Stephen Fry y los escritores Ken Follett o Philip Pullman, criticaron ayer duramente en una carta que el Reino Unido reciba al Papa en visita de Estado.

En la misiva publicada por el diario The Guardian, los firmantes, como el filósofo Anthony Grayling, el científico Richard Dawkins o la política laborista baronesa Tessa Blackstone, argumentan que Benedicto XVI no merece el honor de ese tipo de visita, ya que, como líder religioso y jefe de Estado, “lidera un Estado y una organización que es responsable” de actividades que pueden ser condenables.

Entre ellas, citan “oponerse a la distribución de preservativos u otros métodos anticonceptivas, con lo que se propician las familias numerosas en los países pobres y la propagación del sida, promover la segregación en la educación, negar el aborto incluso a las mujeres más vulnerables, oponerse a la igualdad de derechos para los homosexuales, bisexuales y transexuales y no abordar, reconocer y pedir perdón total por los muchos casos de abusos de menores dentro de su propia organización e institución”.

Los signatarios reconocen que, como ciudadano europeo y líder de una religión con seguidores en el Reino Unido, el Papa tiene todo el derecho de entrar al país y viajar por él, pero no merece en cambio el honor de una visita de Estado, que le permitirá ser recibido por la reina Isabel II y reunirse con el jefe del Gobierno, David Cameron, entre otros actos oficiales.

Los intelectuales recuerdan además, como prueba del tipo de Estado que es el Vaticano y de la hipocresía que existe dentro de el, y que éste se resista a firmar importantes tratados a nivel internacional de derechos humano.

Benedicto XVI inicia hoy una visita de 4 días al Reino Unido

DIARIO DE NAVARRA

El Papa viaja hoy, jueves, al Reino Unido, en una visita de cuatro días, de carácter ecuménico, con la que espera relanzar el diálogo con los anglicanos tras abrir las puertas de Roma a los descontentos, y contra la que se han expresado grupos laicos que le acusan de ocultar casos de curas pederastas.

La visita se realiza un año después de que el Vaticano anunciara la disposición de Benedicto XVI a acoger a todos los anglicanos que lo deseen y aprobara una constitución apostólica que prevé, entre otras, la ordenación de clérigos anglicanos ya casados como sacerdotes católicos.

Muchos de los 70 millones de anglicanos consideran la apertura del Vaticano una especie de anexión a Roma y la critican. La Santa Sede ha asegurado que sigue comprometida con el ecumenismo, según el Concilio Vaticano II.

El Papa defenderá en Londres la separación Iglesia-Estado

ABC

Casi quinientos años después de que Enrique VIII se proclamara cabeza de la Iglesia de Inglaterra, uniendo en su persona la autoridad civil y eclesiástica, Benedicto XVIII lanzará esta semana en Londres un encendido mensaje en defensa de la separación entre Iglesia y Estado, entendida ésta como un respeto mutuo que suponga el reconocimiento de los poderes civiles del derecho de sus ciudadanos a manifestar y desarrollar también en la vida pública sus compromisos religiosos.

La vital importancia de la conciencia personal, y la libertad necesaria para seguirla en medio de la sociedad, será el hilo conductor de una visita a Gran Bretaña que el Santo Padre comenzará el jueves en Edimburgo, donde será recibido por Isabel II en lo que es la primera visita de Estado de un Papa a suelo británico, y concluirá el domingo en Birmingham con la beatificación del cardenal John Henry Newman, apóstol de la conciencia.

El viaje incluye un esperado discurso a la sociedad civil que Benedicto XVI pronunciará el viernes en Westminster Hall, la dependencia más antigua del Parlamento británico, en la que Santo Tomás Moro, patrón de la clase política, fue condenado por su oposición a los planes de Enrique VIII. Otro singular momento será la vigilia que tendrá lugar el sábado en Hyde Park, el gran parque de Londres. Esa jornada ha sido la elegida por algunas voces opuestas a la Iglesia Católica para intentar sacar a la calle manifestantes contra la visita papal.

Con apoyo social

A pesar de esas quejas, como las expresadas por el líder de la causa homosexual Peter Tatcherll en un documental que emite esta noche Channel 4 cuestionando la autoridad del Papa a raíz de los escándalos de pederastia, la mayoría de la sociedad británica se ha pronunciado en apoyo de la visita papal o, en todo caso, pidiendo respeto a la sensibilidad de los católicos, como ha hecho el grueso de la usualmente mordaz prensa inglesa.

Una encuesta realizada para la BBC por ComRes indicaba ayer que el 70 por ciento de los católicos del Reino Unido consideran que el viaje ayudará a la Iglesia Católica en su papel en el seno de la sociedad británica. Ese mismo sondeo apunta que el 52 por ciento de los fieles católicos se han visto sacudidos en su fe por los casos de pederastia, aunque en realidad en el país apenas se han producidos escándalos. Un 49 por ciento se pronuncia a favor de «relajar» el celibato de los sacerdotes y un 62 por ciento considera que las mujeres deberían tener mayor autoridad en la Iglesia, si bien en ambas cuestiones es menor el porcentaje de quienes reclaman abiertamente la eliminación del celibato y el sacerdocio femenino.

Pero sobre cualquier estimación pesa especialmente el carácter histórico del viaje y la importancia que le da el propio Vaticano. Se trata de la primera visita de Estado de un Papa (el único precedente fue el de Juan Pablo II en 1982, pero fue una visita pastoral) y además se produce en medio de un proceso de conversiones desde la Iglesia Anglicana al Catolicismo.

Como ya ocurriera con el Movimiento de Oxford comenzado en 1833, que llevó a la conversión del Newman en 1845 y abrió una ola de destacados ingresos en la Iglesia Católica, en estos momentos se produce otra peregrinación de anglicanos hacia Roma, iniciada en 1994 con la ordenación de mujeres como sacerdotes por parte de la Iglesia Anglicana y proseguida ahora con la decisión de nombrar mujeres obispo. En 2009, la Santa Sede promulgó sus instrucciones para la creación de un Ordinariato para la integración de grupos de anglicanos que, en plena comunión con el Papa y la doctrina católica, deseen mantener su propia liturgia.

El Santo Padre pondrá especial atención en su viaje en cuidar las relaciones con la Iglesia Anglicana para impedir que el anunciado Ordinariato suponga una fricción entre ambas Iglesias. Precisamente uno de los momentos destacados de la visita será su encuentro con Rowan Williams, arzobispo de Canterbury y primado de la Iglesia de Inglaterra, y con un grupo de obispos de esa confesión.

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Opinión

Humildad

LA RAZÓN– Santiago MARTÍN

Estoy seguro de que el viaje que el Papa va a llevar a cabo a Inglaterra será un gran éxito.

¿Por qué estoy tan seguro? ¿Es que no parecen indicar lo contrario los muchos ataques que se están prodigando contra el Papa y contra la Iglesia? No digo que esos ataques no existan, que no tengan su importancia o que no se vayan a producir. Incluso aunque fueran representativos de lo que opina una mayoría de los ingleses –cosa que no es verdad–, tampoco me preocuparía demasiado. Estoy seguro de que el viaje será un éxito porque hay algo con lo que no cuentan sus enemigos. Este Papa tiene un «arma secreta», que lleva siempre consigo y que va a desplegar en la secularizada y agresiva Inglaterra. Es la humildad. Benedicto XVI no tiene algunas de las cualidades de su predecesor, pero posee en grado superlativo e incluso heroico la virtud de la humildad. Ésta le ha hecho encajar las mil y una calumnias que han vertido sobre él. Esta humildad es tan grande, tan manifiesta, que desarma a quien le ataca. E incluso aunque persistieran en el ataque le harían un gran favor, pues cuanto más agresivos sean con él más se desprestigiarán ellos y más engrandecerán su figura.

La sociedad inglesa, después de la visita de Benedicto XVI, quizá seguirá tan secularizada como ahora. Pero muchos, muchísimos, no sólo pondrán en duda el único prejuicio que es socialmente admitido hoy en todo el mundo, el «anticatolicismo», sino que se interesarán por una religión que tiene a un líder cuya santidad está revestida por la humildad de una forma tan evidente.

Al final, la humildad siempre vence a la soberbia. Estoy seguro.

El sentido de la vida humana

LA RAZÓN – Ricard Mª CARLES

Importa hablar de ello, porque desde las leyes que afectan a la familia, textos escolares, manifestaciones oficiales de todo tipo, que expresan una concepción de la persona, se insiste en la ausencia de Dios en la nueva cultura que se quiere crear.

Considerada la Encarnación, la historia universal deja de ser profana y se convierte en historia sagrada. Dicho de otro modo, Dios no ha creado un mundo, ni una humanidad para ver qué pasa con ella. No ha hecho una humanidad neutra. Ha hecho una humanidad que sale de su pensamiento, unido al del Verbo –Cristo– para que todos, un día, lleguen a conocerle y amarle siempre. En ti y en mí es, si no historia, más bien biografía de salvación. Y, por ello, la no significación sagrada de la vida, a la que se nos quiere conducir, es lo más trágico que le pueda suceder a una persona: que no tenga un sentido sagrado su vida, sino un significado puramente biológico.

Y es natural que profundos pensadores, pero que no han tenido fe, hayan dicho que «el hombre es una pasión inútil». ¡Y tan inútil, si no hay más historia que la actual!

O han hablado insistentemente de la «angustia existencial». Porque el «ser» es ser en el tiempo. Y ser en el tiempo es ser para la muerte. Entonces, el hombre no puede escapar a la angustia existencial.

Por eso es trágico para una persona no tener un sentido sagrado de su existencia, como parecen desear tantos dirigentes políticos. Y, por eso afirmo, desde el hondón de mi alma, que dar a conocer a los hermanos la profundidad auténtica de su vida única e irrepetible es fundamental para quienes tenemos fe.

El incierto futuro de las instituciones

El mundo / Manuel Mandianes

Entender el mundo de hoy es una lucha sin tregua porque todo se mueve muy deprisa. Las cosas cambian a una velocidad superior a la capacidad del ser humano para adaptarse a las novedades, cuya comprensión exige además un marco y unos nuevos paradigmas cognitivos. Como afirma Zygmunt Bauman, «la incertidumbre es el hábitat natural de la vida humana pero es la esperanza de huir de dicha incertidumbre la que constituye el auténtico motor de nuestros empeños».

Ahondando en esa incertidumbre, las instituciones y sus líderes, jerarquías y escalafones, tienden a ser reemplazados por individuos que ejercen funciones de liderazgo efímeras. Cada situación -cada problema- está gestionado por aquel que se supone mejor y más ducho en cada determinada materia en cada determinado momento. En principio, es la competencia de los individuos la que regula la jerarquía. Así, la Iglesia, los partidos políticos, los parlamentos, los senados, el matrimonio… se configuran como instituciones idealmente estables pero que, paradójicamente, están en un eterno proceso de renegociación, son una tarea pendiente siempre de reajuste, realidades de carácter no definitivo.

Zapatero dirige el Gobierno socialista, Rajoy manda en el principal partido de la oposición. Pero la característica principal en las relaciones de red en PP y PSOE, por ilustrar con un ejemplo de política, no es otra que la flexibilidad, la extraordinaria facilidad con que puede modificarse la composición del aparato. Aunque sus dueños, Zapatero y Rajoy, tengan la sensación de gozar de un control total sobre las obligaciones y lealtades en el seno de sus formaciones, lo cierto es que el rasgo clave de su gestión es la pelea por mantenerse a flote y salvar su liderazgo sobre un entramado de unidades conectadas por lazos muy frágiles.

Las vacilaciones que desprende el funcionamiento de las instituciones que operan como constantes en la sociedad se complementa con la incertidumbre, digamos, identitaria. Antes las fronteras eran rígidas, estaban bien custodiadas y perfectamente delimitadas. Hoy son borrosas y permeables; la fluidez de afiliaciones y la mezcla es la norma.

En este momento, la población de cualquier país se define a partir de una serie de diásporas. Toda ciudad de un cierto tamaño es un conglomerado de enclaves diferenciados por etnias, religiones y estilos de vida. No hay lugar en el planeta que se libre de este desafío que apunta en todas direcciones creando tensiones hacia dentro y hacia fuera. Los movimientos sociales van ocupando el lugar de los sindicatos, los grupos de espiritualidad de la Iglesia, las juntas de vecinos de los partidos desangrados y descoloridos. Es el fenómeno, en palabras de Vicente Verdú, por el que «los vecinos toman el mando».

En el corazón de estas brumas palpitan los dos grandes ejes sobre los que pivota la preocupación de las personas concebidas en su esencia individualista: libertad y seguridad. La preeminencia de esas aprehensiones personalistas explica que el yo resitúe al resto del mundo en su periferia particular. De ese modo se descompone la centralidad del centro y se quiebran, tal vez de forma irreparable, los vínculos entre esferas de autoridades estrechamente ligadas. El desmembramiento y la inutilización de los centros ortodoxos corren paralelos a la centralidad emergente de un yo huérfano.

Tanto la identidad del grupo como la del individuo están constantemente naciendo, lo que incapacita a las viejas instituciones para seguir ejerciendo su función tradicional. Cada nueva forma de la identidad produce más ansiedad, deseos de otra reforma, de una nueva identidad libre. Al mismo tiempo aumenta el miedo a la inseguridad, y por lo tanto surgen nuevos deseos de protección.

Las condiciones asumidas para la felicidad se están desplazando desde la esfera de la política hacia la individual, entendida como el ámbito de empresas o tareas fundamentalmente individuales en el que se despliegan recursos detentados y administrados a título personal.

Este desplazamiento se debe a la desregularización y privatización característicos de la modernidad líquida, así como a la renuncia de las funciones previamente asumidas y realizadas por las instituciones de la comunidad política. En menos de un siglo, el proceso hacia la libertad individual de expresión y de elección ha llegado a un punto a partir del cual el precio del avance en común ha empezado a ser considerado como desorbitado por un número creciente de individuos.

El proyecto de unas condiciones de vida uniformes y universalmente compartidas está siendo reemplazado por el de una diversificación ilimitada y el derecho de ser iguales está siendo sustituido por el derecho a ser y seguir siendo diferentes sin que por ello se nos niegue dignidad ni respeto.

Si la fraternidad implicaba unas reglas vinculantes de conducta, los principios y actitudes de la interacción de redes nacen en el transcurso de la acción y se mantienen con vida gracias a sucesivos actos comunicativos. Carecen de historia previa. Se supone que cada individuo transporta sobre su cuerpo su red singular. Se añaden o se eliminan elementos sin esfuerzo. El curso de la vida y el significado de todos sus episodios soy hoy labores de bricolaje: hágalo usted mismo. El nivel de velocidad es directamente proporcional a la intensidad del olvido. Como recuerda Milan Kundera, «los focos de los escenarios sólo se mantienen encendidos unos escasos minutos iniciales».

No se valora ni la paciencia ni la perseverancia. La precariedad y la desechabilidad de las identidades individuales y de los lazos interhumanos son las que se presentan hoy en la cultura contemporánea como sustancia elemental de la libertad. La infinidad de oportunidades ofrecidas inhabilita y previene el futuro. Esta transformación se manifiesta en la centralidad asignada hoy a la identidad.

Lo que fuera antes una tarea de toda la vida se reduce a un atributo de un momento. Una persona puede identificar su libertad y su identidad con la posibilidad de cambiar de vestido cuantas veces le venga en gana. Por eso las vedettes de televisión y los políticos no aparecen dos veces con el mismo. «Es divertido buscar en cada momento nuestro propio yo», oí decir a alguien.

La lealtad institucional no es rentable en tiempos en los que, según Kotter, «la credibilidad de los conceptos de negocio, de los diseños de productos, de la inteligencia del competidor, de los bienes de equipo y de todas las clases de conocimiento tienen una vida tan breve».

La trepidante corriente de acontecimientos y los vertiginosos cambios en las reglas del juego afectan a la política y a las instituciones religiosas, entidades vulnerables al cambio pero cuya naturaleza de fondo no es otra que resistirse a él. De ahí que las encuestas muestren un enorme deterioro de las relaciones entre opinión pública y políticos, entre jóvenes e Iglesia.

Políticos y eclesiásticos olvidan con frecuencia que la formación permanente es necesaria a lo largo de toda la vida, hasta para poder elegir con libertad los lugares de paseo de la ciudad en que uno vive. El espíritu de los gestores está en guerra con la contingencia, que es el hábitat natural de los artistas y creadores. Además, los gestores buscan controlar la conducta humana, mientras que los creadores fomentan la libertad. Aunque también es cierto que los antagonistas se necesitan mutuamente.

En contraste con la burocracia estatal, los mercados de consumo prosperan sobre las ruinas e impiden la creación de hábitos o normas. Lo cultural se pone al servicio de proyectos y empresas excepcionales y efímeras buscando visibilidad e impacto. Los acontecimientos son un producto más de consumo que llevan impresa su fecha de caducidad. El largo plazo no está previsto en los objetos a la vista. Se busca visibilidad, impacto y una obsolescencia instantánea. La estética es, en nuestro tiempo, consumida y celebrada en un mundo vaciado y vacío de obras de arte.

Todas las instituciones políticas y religiosas actuales fueron hechas con arreglo a otra concepción del tiempo y del espacio. Hoy ni siquiera disponemos de los conceptos con los que podríamos organizar y expresar nuestros pronósticos.

Manuel Mandianes es antropólogo del CSIC y escritor. Su último libro se titula El camino del peregrino.

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Navarra

El arzobispo impulsa un giro conservador escudándose en el relevo generacional

DIARIO DE NOTICIAS

El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez, realizó durante los meses de julio y agosto 48 cambios en diferentes parroquias de la Comunidad Foral, así como otros 7 en algunas de las áreas de la diócesis como las de Comunicación o el Instituto Superior de Ciencias Religiosas. En concreto, en la zona pastoral de Estella/Zona Media se realizaron 6 cambios; en la de la Cuenca de Pamplona y Roncesvalles otros 32 y en la de Medialdea 5, el mismo número que en la Ribera de Navarra.

En la Comunidad Foral, según confirmó ayer Pérez, existen actualmente unos 430 sacerdotes, por lo que los 55 nuevos nombramientos suponen cambiar de destino a cerca del 13% de los párrocos en tan sólo dos meses. Un tiempo durante el que ya se levantaron numerosas voces críticas señalando que dichos movimientos correspondían a un intento por situar, en la mayoría de las parroquias, a sacerdotes con un perfil mucho más conservador que los anteriores. Unos cambios que en algunas localidades han suscitado también las críticas de los propios fieles, que reprochan que los párrocos sean relevados por otros con menos experiencia y conocimiento de la zona y su población.

dinámica de cambios La razón de un verano tan agitado en lo que a nombramientos se refiere es el relevo generacional, según la versión del arzobispado: “Hay sacerdotes que mueren, otros que pasan a jubilarse y otros que se encuentran en situaciones de enfermedad”, señaló el arzobispo de Pamplona, que también apuntó que “en Navarra, cerca del 70% de los sacerdotes supera los 65 años, un porcentaje similar al del Estado”. Sin embargo, Pérez también afirmó que estos cambios “a veces convienen, en la dinámica propia de la diócesis, como ocurre también en el ámbito social cuando en un colegio se tiene que cambiar a los profesores”.

Respecto a las críticas que últimamente se están dando en algunas diócesis como la de la CAV, Pérez señaló que son comunes en todas, por la diferencia “entre la iglesia institucional y de base”. Pérez afirmó, por otro lado, que “la iglesia tiene sus modos y sus estilos, está para evangelizar y no tiene ninguna connotación política, si bien es cierto que el Evangelio entra en la realidad de las situaciones humanas y de la sociedad”.

falta de vocaciones Según Santos Villanueva, que es precisamente uno de los que ha dejado su cargo de jefe de gabinete de prensa, que ostentaba desde hace 12 años, “lo que sucede es que siempre duele que se vaya un cura y cuando llega uno nuevo se le ponen tintes de conservador”. Una situación que, tal y como destacó, cambia “con el paso del tiempo a medida que se le va conociendo” hasta que “lamentan cuando se van”.

La falta de vocaciones es, según apuntaron desde el arzobispado, otra de las razones que motivan los continuos cambios en la diócesis de Pamplona y Tudela. “Navarra ha sido pionera en este tema y ahora hay sacerdotes que tienen que llevar 15 o 16 pueblos a la vez”, explicó Pérez.

Una situación, por otro lado, extendida a nivel europeo, según destacó el arzobispo, que señaló que “en Alemania hay tanta escasez que hay más de 1.000 sacerdotes de origen indio, y en Urgel, en Cataluña, todos los párrocos son colombianos”. Todo ello, por la falta de vocaciones, cada vez más patente en la juventud navarra. Un hecho que ha motivado que el objetivo principal para este nuevo curso sea el de llegar a los más jóvenes.

columbarios en la catedral Por otro lado, el arzobispo anunció la próxima construcción de columbarios en el claustro de la catedral. Pérez no concretó el número exacto de estos nichos funerarios para cenizas que se instalarán, ya que según afirmó “todavía estamos excavando en la zona”. Tampoco especificó el precio que podrían alcanzar los columbarios, ya que “según lo que haya costado el proyecto se hará una valoración y se decidirá”, aunque ya adelantó que “habrá de varios precios” pero “no será lo mismo” que en algunos de los otros templos en los que existen estos nichos, al tratarse de la catedral de la capital navarra.

De momento, en la Comunidad Foral hay 3 lugares religiosos en los que ya se han instalado columbarios: la basílica de Nuestra Señora del Romero en Cascante, la iglesia de San Estaban de Gorráiz y la de San Francisco en Pamplona. Sin embargo, Pérez señaló que con el tiempo puede que estos espacios funerarios se extiendan y lleguen a otros templos como por ejemplo el de San Fermín.

En el caso de la basílica de San Francisco, 50 metros cuadrados albergan 348 columbarios con capacidad para 4 urnas funerarias cada uno. El derecho de uso de los mismos se puede contratar a través del Grupo Irache y las concesiones son para un plazo de 30 años, por lo que hay que pagar un precio de 4.000 euros.

Nombrados 48 párrocos y ayudantes para 116 localidades

DIARIO DE NAVARRA

Que hay más parroquias que párrocos disponibles ya se sabe hace tiempo y así continúa por la falta de vocaciones y la elevada edad media de los actuales. El arzobispo, Francisco Pérez, dio a conocer ayer 55 nuevos nombramientos, ocho en el ámbito diocesano de la Curia, y 47 como párrocos, vicarios parroquiales, encargados, adscritos y otros cargos para 116 localidades navarras, en su mayoría parroquias y en algunos casos residencias de mayores.

Pérez presentó también en rueda de prensa el nuevo Gabinete de Medios de Comunicación del Arzobispado, dirigido por Antonio Rojas Marcos (Badajoz, 1948), maestro de EGB y hasta ahora su secretario personal, y cuya portavoz es la periodista Ana Cristina Oria Iriarte (Pamplona, 1971), que lleva ya una década trabajando en la diócesis. Pérez comentó que la función del gabinete será “recoger todas las noticias de la diócesis navarra y transmitirlas a la sociedad”.

Despedida de Villanueva

El hasta entonces portavoz, Santos Villanueva Escujurí, de 65 años, que ha visto incrementarse mucho su trabajo desde que fue nombrado párroco de San Lorenzo de Pamplona -con su Capilla de San Fermín-, aprovechó para despedirse del cargo que ha ocupado doce años, en el que aseguró haber estado “muy a gusto”, aunque seguirá colaborando. El arzobispo le hizo entrega de un regalo de despedida, que consistió en una figura de San Francisco Javier, patrón de Navarra.

Preguntado por los nombramientos de párrocos, Pérez comentó que “hay sacerdotes que atienden 15 o 16 pueblos”. “Navarra”, recordó, “ha sido pionera, vocacionalmente hablando. En épocas pasadas tuvimos 900 seminaristas y ahora hay 35”. Actualmente el 70% de los sacerdotes navarros a cargo de parroquias y otros centros -son 430- tienen 65 años o más. Destacó que en el resto de España y Europa sucede igual y relató que, por ejemplo, en Alemania ya hay mil religiosos llegados de la India. Y en la Seo de Urgell, añadió, “todos son colombianos, no catalanes.”

No obstante, recordó también la importante labor de ayuda que realizan muchos seglares. Sobre los columbarios para guardar las cenizas de difuntos, indicó que ya los hay en la iglesia de San Francisco Javier de Pamplona y en Cascante y están previsto otros en el futuro, por ejemplo en la Catedral, con el abono de la correspondiente tarifa.

TODOS LOS NOMBRAMIENTOS

Ámbito diocesano. Eduardo Azcoiti Armijo, delegado episcopal de Catequesis. Jesús Echeverz Carte, vicedelegado episcopal de Pastoral de Juventud. Óscar Azcona Muneta, secretario particular del Arzobispo. José Mª Erice Maisterrena, vicedirector de la residencia sacerdotal Argaray de Pamplona. Luis Alberto Esteban Ugalde, director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Francisco Javier (Pamplona). Santiago Garisoain Otero, consiliario del Movimiento Católico Scout de Navarra (delegación Pastoral de Juventud). Antonio Rojas Ramos, director del Gabinete de Medios de Comunicación del Arzobispado.

Zona Pastoral Estella-Media.

David Antona Antona (VD), párroco de Villatuerta. José Miguel Arellano Macua, párroco de Sesma. Juan Antonio de María (Wuylmer Ramsés) Dávila Martínez (PE), encargado de las parroquias de Acedo, Asarta, Mendaza, Mirafuentes, Nazar, Otiñano, Piedramillera, Sorlada, Ubago, Zúñiga, Cabredo, Genevilla y Marañón. Diego Jiménez Salinas, párroco de Larraga y Lerín. Javier Rico Aldave (misionero idente), párroco de Liédena y Yesa. Jesús Rico Aldave, párroco de Cáseda, Gallipienzo y San Isidro del Pinar.

Zona Pamplona, Cuenca, Roncesvalles. Joaquín Martirena Lorente, vicario parroquial de Sarriguren. Placide Duhirimana, capellán del centro gerontológico Amma Argaray de Pamplona. José Mª Erice Maisterrena, adscrito a la parroquia Cristo Rey de Pamplona. Juan Ignacio Cuba Pérez (diácono), colaborador al servicio de la parroquia de San Francisco Javier (Pamplona). Jesús Mª Arbuniés Larrea, párroco de Mutilva Alta y Mutilva Baja. Santiago Garisoain Otero, vicario Parroquial de Mutilva Alta y Mutilva Baja. Eugenio Lecumberri Seviné, párroco de Zolina. Santiago Arellano Librada, párroco de San Fermín de Pamplona. Fernando Martistany Pintó, vicario parroquial de San Fermín de Pamplona. Ángel Mª Gogorza Lizasoain, párroco de Salinas de Ibargoiti. Jesús Ruiz González (SchP), párroco de Zulueta y Elorz. Pedro Salinas Goñi, párroco de Izco. Pedro Sanz Castro, párroco de Sta. Teresa de Jesús de Pamplona. Fco. Javier Aramendía Viana, párroco de las parroquias de Ultzama (Alkotz, Arraitz-Orkin, Auza, Eltso, Eltzaburu, Gerendiain, Gorrontz-Olano, Ilarregi, Iraizotz, Larraintzar, Lizaso, Suarbe, Urritzola-Galain y Zenotz). Pedro Mª Ciordia Castillo, capellán de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Gerendiain (Ultzama) y colaborador al servicio de las parroquias de Ultzama. Dionisio Lesaca Méndez, capellán de las Hijas de San José (Josefinas) de Pamplona y colaborador al servicio de la parroquia de Santiago de Pamplona. Jesús Mª Arguibide Equisoain, párroco de Ntra. Sra. del Río de Pamplona. José Mª Mariño Sanz, vicario parroquial de Ntra. Sra. del Río (Pamplona). Dariusz Rogowski, encargado de Belzunce, Berasáin, Beunza, Ciganda, Erice (Atez), Marcaláin y Usi. Imanol Bacaicoa Olaechea, párroco de Atondo, Lete y Ochovi y encargado de Aizpún, Anoz de Ollo, Azanza, Goñi, Ilzarbe, Munárriz, Saldise y Urdánoz. Fco. Javier Leoz Argüelles, adscrito a San Esteban y San Pablo de Barañáin. José Javier Anaut Mainz, párroco de la parroquia de Corazón de Jesús de Pamplona. Jesús Echeverz Carte, vicario parroquial de Corazón de Jesús (Pamplona). Francisco Javier Ahechu Zunzarren, párroco de San Juan Bosco de Pamplona. José Simón Suescun Lasterra, adscrito a la parroquia de San Juan Bosco. Francisco Javier Borda Martínez, (OAR), vicario parroquial de Ntra. Sra. de la Paz de Pamplona. Fco. Javier Izco Barbería, párroco de Mezkiritz y Zilbeti. Javier Percaz Napal, párroco de Auritz/Burguete y Bizkarreta-Gerendiain. Reinhard Fuchsluger (Siervos del Hogar de María), párroco de Ardanaz de Izaga, Beortegui, Indurain, Iriso, Janáriz, Leyún, Lizoáin, Oscáriz, Redín, Turrillas, Urbicáin, Urricelqui, Urroz-Villa, Zalba y Zunzarren. Francisco Beloqui Percaz, párroco de Aurizberri/Espinal, Aintzioa, Ardaitz, Erro, Esnotz, Lintzoain, Loizu y Orondritz. Ignacio González Fernández, párroco de Arrieta, Azparren, Espoz, Garralda, Imízcoz, Lusarreta, Nagore, Olaldea, Oroz-Betelu, Saragüeta, Úriz y Villanueva de Arce. Fernando Maristany Pintó, colaborador al servicio de Arrieta, Azparren, Espoz, Imízcoz, Lusarreta, Nagore, Olaldea, Saragüeta, Úriz y Villanueva de Arce.

Zona Mendialde. Mikel Biain Zanguitu, párroco de Sunbilla. Basilio Sarobe Aldave, adscrito a la parroquia de Sunbilla. Mikel Garciandía Goñi, párroco de Egiarreta y Etxeberri. Antonio López Fernández, párroco de Olazti/Olazagutía y Ciordia. Carlos Pinedo Fernández (SDB), encargado de Aguinaga, Aizkorbe, Cía, Irurtzun e Izurdiaga.

Zona Pastoral de la Ribera. José Miramón Martínez, párroco de Arguedas. Santiago Ignacio Quemada Serrano, Bibiano Esparza Tres y José Javier Goitia Chasco, canónigos de la Santa Iglesia Catedral de Tudela. Santiago Jiménez Igea, párroco de Fustiñana.

Manos Unidas, Príncipe de Asturias de la Concordia

DIARIO DE NAVARRA

La responsable de Manos Unidas en la Comunidad foral, Elena Martinicorena, manifestó ayer la “alegría” de socios, voluntarios y donantes

Estuvo toda la mañana de ayer pendiente del reloj. Pero finalmente se distrajo y fue una voluntaria, que la había escuchado por la radio, quien le dio la noticia: Manos Unidas, galardonada con el “Premio Príncipe de Asturias de la Concordia”. A partir de ese momento Elena Martinicorena García-Mina, pamplonesa de 65 años, delegada de esta ONG católica en Navarra desde hace casi seis años, no paró de recibir llamadas, visitas e incluso e-mail.

La organización no gubernamental católica Manos Unidas ha obtenido el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010, concedido a mediodía de ayer en Oviedo por un jurado que, tras la celebración del cincuentenario de esta ONG, destaca “su apoyo y entrega a la lucha contra la pobreza y a favor de la educación para el desarrollo en más de sesenta países”.

Manos Unidas destinará los 50.000 euros del galardón a un proyecto en Haití. Así, esta iniciativa en Haití, según explicó el coordinador de proyectos de Manos Unidas en Centro América y el Caribe, Waldo Fernández, consiste en que las personas que se fueron de Puerto Príncipe tras el terremoto del pasado mes de enero puedan tener condiciones de vida suficientes en el entorno rural para no tener que regresar a la capital.

La candidatura de Manos Unidas había sido propuesta por la Conferencia Episcopal Española y el jurado destaca “su contribución, en los últimos años, en proyectos específicos cuya meta es combatir el hambre y reducir la mortalidad materna en el mundo”. Entre los más de 6.300 apoyos recibidos en la Fundación Príncipe de Asturias para esta candidatura, se encuentran los de Teresa Berganza, el Padre Ángel, Eduardo García de Enterría, Somaly Mam, Miguel Induráin y Federico García Moliner.

Desde la organización galardonada emitieron un comunicado en el que aseguraban recibir el premio “con gran emoción y agradecimiento” así como “con humildad y con un renovado espíritu de trabajo y colaboración con los que no gozan de los mismos privilegios y sufren las injusticias de este mundo”. Ven en la decisión del jurado “un homenaje a todos aquellos que han dado a lo largo de todos estos años su tiempo y capacidades al servicio de los demás”, señala.

Una de las primeras reacciones, tras conocerse el fallo del jurado, fue la del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, quien acogió la noticia “con gozo y gratitud” y señaló que el galardón constituye un “reconocimiento al compromiso de la Iglesia Católica con los más desfavorecidos, en los cuales ve y abraza la imagen de Dios”.

La Conferencia Episcopal calificó de “ejemplar y relevante” la contribución de “Manos Unidas” al entendimiento y a la convivencia en paz entre los hombres. En la nota emitida por el órgano colegiado de los obispos españoles, se destaca que lleva medio siglo “declarándole la guerra al hambre de pan, de cultura y de Dios” y recuerda que fue el grupo de mujeres de Acción Católica Española quien, en 1960, lanzó la primera Campaña contra el Hambre en España, respondiendo a un llamamiento de la FAO, lo que constituyó el germen de lo que, ya en 1978, adquirió personalidad propia como Manos Unidas.

El Premio Príncipe de Asturias de la Concordia está dotado con 50.000 euros, que la organización ya ha anunciado que destinará íntegramente a un nuevo proyecto de reconstrucción de Haití, donde ya tiene en marcha otra decena de ellos. Su presidenta, Myriam García Abrisqueta, aseguró que recibir este galardón constituye “un honor, una responsabilidad y un estímulo para seguir trabajando allá donde una persona pase hambre”.

Los objetivos fundamentales de “Manos Unidas” son la financiación de proyectos en los países más castigados por la pobreza, así como la educación para el desarrollo. No trabaja en proyectos propios, sino que financia aquellos que le ofrecen garantías, dando el impulso inicial a organizaciones locales para que los desarrollen. Hasta ahora, ha financiado unos 25.000 proyectos en 64 países de Asia, África, América y Oceanía. El pasado año 2009 asumió 692 proyectos en 52 países.

Con la concesión del de la Concordia, se cierra la serie correspondiente la edición de 2010 de los galardones que concede la Fundación Príncipe de Asturias y que serán, todos ellos, entregados en un acto solemne que se celebrará a finales del próximo mes de octubre en el Teatro “Campoamor” de Oviedo, presidido por el Príncipe de Asturias.

“Es un reconocimiento al trabajo de 50 años”, dice la delegada navarra

DIARIO DE NAVARRA

Estuvo toda la mañana de ayer pendiente del reloj. Pero finalmente se distrajo y fue una voluntaria, que la había escuchado por la radio, quien le dio la noticia: Manos Unidas, galardonada con el “Premio Príncipe de Asturias de la Concordia”. A partir de ese momento Elena Martinicorena García-Mina, pamplonesa de 65 años, delegada de esta ONG católica en Navarra desde hace casi seis años, no paró de recibir llamadas, visitas e incluso e-mail.

¿Cómo ha recibido la noticia?

Con mucha alegría. Estamos todas -las voluntarias- muy contentas. Es un reconocimiento a toda la gente que ha trabajado en estos 50 años en la lucha contra el hambre y la pobreza, los voluntarios, los profesionales, las contrapartes en los países del Sur y los propios beneficiarios de los proyectos, entre 700 y 800 al año. Es una gran alegría para todos.

¿Qué apoyo tiene Manos Unidas en la Comunidad foral?

Pasamos de los 4.000 socios, sin contar los muchos donantes puntuales y que colaboran por ejemplo en la colecta contra el hambre que se organiza en todas las parroquias el segundo domingo del mes de febrero de cada año. El año pasado recaudamos 54 millones de euros en toda España, en torno a 1,8 en Navarra. Voluntarias habituales estamos 16 y en campaña llegamos a 25-30.

Un dinero que va a proyectos…

Sí, son proyectos de desarrollo: agrícolas, de promoción de la mujer, educación, sanidad, etc., colaborando con contrapartes, muchos misioneros. Y luego aquí hacemos proyectos educativos y de sensibilización social, que es algo muy importante también.

¿Y de denuncia?

Por supuesto. Manos Unidas denuncia la situación de hambre y pobreza de millones de personas en el mundo e intenta presionar a los Gobiernos para que acaben con este grave problema.

¿Cree que este reconocimiento adquiere un reconocimiento especial en un momento de crisis y de recortes precisamente en la ayuda al desarrollo?

No lo sé, pero no cabe duda de que aunque es cierto que debido a la crisis hay que recortar gastos, en el caso de las personas más necesitadas del mundo no se puede recortar nada, porque es una cuestión de dignidad humana.

Pero hay gente que recuerda que aquí también hay mucha crisis. ¿O no es comparable?

Por supuesto que con la crisis hay mucha gente que lo está pasando mal y hay que ayudarla, pero la situación de pobreza no es comparable; hoy nadie se muere de hambre en Europa, mientras que en los países empobrecidos mueren millones cada año.

¿Este premio anima?

Claro, estamos muy agradecidas y es una ayuda que motiva a seguir trabajando. Y no podemos dejar de dar las gracias a toda la gente que colabora con nosotros.