7 de octubre de 2010

Nacional

 

Visados especiales para la visita del Papa

ABC

En previsión de la llegada de cientos de miles de jóvenes de todo el mundo, el gobierno esta estudiando un procedimiento especial de concesión de visados para la Jornada Mundial de la Juventud, según informó ayer el cardenal Antonio María Rouco Varela, durante la presentación de la JMJ Madrid 2011 en el Vaticano. El gobierno eximirá de tasas de visado a los jóvenes procedentes de América Latina y África.

El temor a que algunos desaprensivos utilicen la JMJ para inmigración ilegal ha llevado a desarrollar en ediciones anteriores, como la de Sidney en 2008, sistemas en que las parroquias registran muy por adelantado a los participantes y se hacen responsables de verificar sus datos y su intención de volver al país de origen. De ese modo no se «cuelan» en el último minuto jóvenes cuyo interés no es participar en la JMJ sino entrar en Europa para quedarse ilegalmente.

La presentación de la JMJ en el Vaticano fue el «pistoletazo de salida» mundial de un acontecimiento que «suscita admiración dentro y fuera de la Iglesia», según el cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, el departamento que organiza estos encuentros desde que nacieron por iniciativa de Juan Pablo II hace 25 años. Según Rylko, los participantes en las JMJ constituyen una de las «minorías creativas» que contribuyen a marcar el futuro de la humanidad.

El coordinador de la JMJ y obispo auxiliar de Madrid, César Franco explicó el programa detallado, que incluye encuentros con el Papa desde el jueves 18 hasta el domingo 21 de agosto, empezando en la Plaza de la Cibeles y terminando en el aeródromo de Cuatro Vientos. A su vez, la subdirectora de comunicación, Marieta de Jaureguizar, presentó el trabajo que ya han empezado a realizar los voluntarios y responsables de redes sociales que cuentan ya con 200.000 «admiradores» en todo el mundo.

Crema catalana para Benedicto XVI

La Razón

Más de 2.000 periodistas acreditados llevarán la imagen de la Sagrada Familia al mundo entero y unos 150 millones de personas en el mundo verán televisada la misa de consagración de la Sagrada Familia que oficiará el Papa el próximo 7 de noviembre. Según el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, que dio ayer más datos sobre la vista del Santo Padre a Barcelona, la notoriedad de Benedicto XVI y el prestigio mundial de la Sagrada Familia (con casi 3 millones de visitantes al año) harán que la ceremonia se siga masivamente. La televisión de Cataluña será la encargada de emitir la señal al resto de cadenas nacionales e internacionales desde el interior del templo. El arzobispado de Barcelona estima que la diócesis se gastará  en la visita del Papa entre 500.000 y 600.000 euros y cuenta, de momento, con 300.000 euros en donaciones. El objetivo es, según Sistach, que el recibimiento del Santo Padre sea «digno» a pesar de que el presupuesto sea «austero».
Benedicto XVI, que en su visita a Valencia en 2006 disfrutó de la horchata, podrá degustar durante el almuerzo del 7 de noviembre crema catalana como postre y probar una «mona» de chocolate, en forma de Sagrada Familia, encargada al Gremio de Pasteleros. 
Preguntado por la posibilidad de que grupos antisistema puedan boicotear la visita del Papa y la imagen de la ciudad, Sistach se mostró convencido de que la sociedad se volcará con el Pontífice.

La seguridad ante los “antisistema” encarecerá la visita del Papa

Diario de Navarra
El coste de la visita del Papa Benedicto XVI a Barcelona será de 500.000 o 600.000 euros, de los que 300.000 corren a cuenta de las donaciones de los fieles. En esta cifra no está incluido el gasto en seguridad, que deberán asumir las autoridades locales, autonómicas y estatales. El despliegue policial en Barcelona para el 7 de noviembre será extraordinario ante las previsibles protestas de los antisistema.

Monseñor José Gea: “de los 250.000 pedófilos condenados en Alemania, sólo 94 eran curas”

Forumlibertas.com

El obispo emérito de Mondoñedo-Ferrol, José Gea, ha realizado unas declaraciones combativas en las que critica duramente a los que atacan cínica e injustificadamente a los cristianos por los casos de pederastia, a los que se burlan encarnizadamente de Jesucristo y la Iglesia y a los que, incluso quizá siendo católicos, han aprobado leyes inhumanas como la del aborto en España.

A todos ellos el prelado les interpela en el blog habitual que publica en Religión en Libertad afirmando: “No sólo dais la impresión de ser unos cobardes sino que pienso que lo sois”.

“Lo sois –prosigue monseñor Gea- todos aquellos que os regodeáis comentando defectos que hay en algunos cristianos, silenciando que esos mismos defectos están, y aumentados, en otros sectores de la sociedad quizá muy próximos a vosotros, ya que sólo señaláis a los miembros de la Iglesia que han caído en ellos. ¿Por qué no señaláis también los de vuestros amigos? y son muchos más. Sencillamente, por cobardía”.

El prelado recuerda que “de los 250.000 pedófilos condenados en Alemania, sólo 94 eran curas”, es decir el 0,04%. No obstante esa mínima triste representación del clero en los casos de abusos llenan páginas y páginas de diarios de manera tremendamente desequilibrada comparado con el espacio que ocupa el resto de casos de pederastia. Por ello, Gea afirma: “es de notar que ninguno de esos medios que denuncian la pederastia en la Iglesia tratan con la misma fobia el turismo sexual pedófilo que es muchísimo mayor”.

El obispo emérito recuerda la claridad meridiana de la Iglesia en estos casos afirmando que la respuesta de la Iglesia “ha sido contundente y clara: no a la incoherencia de vida. El Vicariato de Roma ha dicho: los curas que sean homosexuales activos deben dejar el sacerdocio”.

La burla de lo sagrado y el aborto

Monseñor José Gea interpela también a “quienes escarnecéis a los católicos haciendo burla de Jesucristo, de la Virgen o de la Iglesia en panfletos, en teatro y espectáculos, en manifestaciones, en exposiciones, ofendiendo con ello a los creyentes” tildándolos también de “cobardes”.

El prelado se pregunta: “Lo hacéis con la Iglesia porque sabéis que no va a tomar represalias violentas contra vosotros. ¿Os atreveríais a hacerlo con Mahoma o con Alá? No os atrevéis ¿verdad? Porque tenéis miedo a las consecuencias. Sabéis que no quedarían impunes esas ofensas a los creyentes, es decir, porque sois unos cobardes”.

“En esa misma línea –prosigue el texto de Gea- estáis los católicos que habéis aprobado leyes inhumanas, por miedo a represalias por parte de vuestros dirigentes. Habéis vendido vuestra conciencia por conservar un puesto de privilegio y no ser bien valorados en vuestro grupo político. No habéis tenido la suficiente personalidad ni categoría para no seguir el dictamen de vuestros dirigentes políticos y habéis cedido aprobando la ley más criminal que haya habido en la Historia, la que da el derecho a abortar, es decir, a matar”.

Un país en manos de una única forma de pensar

Por otra parte José Gea afirma tener la sensación de que “nuestra democracia se ha convertido en un gobierno absoluto en manos del presidente del Gobierno”. Y recuerda: “Nos ha alertado el cardenal Cañizares: la democracia está degenerando en un totalitarismo sin barbarie pero que también es nocivo y perjudicial para el ser humano”.  

“Mediante la sacralización de la mayoría –sigue-, los Parlamentos se erigen en oráculos de verdad, generando un positivismo jurídico abusivo y disolvente que restringe o limita derechos fundamentales como el derecho a la vida o a la libertad de expresión, de enseñanza y religiosa. Unos lo aceptarán y otros lo rechazarán, pero es así: no triunfa la verdad y la razón, sino la sinrazón y la obediencia ciega al partido y a su presidente: “Quia nominor Leo”.

Finalmente, el obispo gallego exhorta al Gobierno al sostenter: “También podríais solicitar la inclusión en el Guinness para el Gobierno que haya cometido la salvajada más grande de la Historia en contra de la vida humana. Seguro que os lo concederían”.

Internacional

 

Opinión

 

Vaticano y Reino Unido, sobresaliente

ABC / ANTONIO MONTERO MORENO

Han transcurrido dos semanas —bastante movidas por cierto— desde el viaje papal a Inglaterra (16-19/IX/2010), decimoséptimo y quizá el de mayor calado histórico entre los suyos. Es, pues, justo y necesario volver sobre esas cuatro jornadas, seguidas paso a paso por los excelentes cronistas de este diario, y registrando en su web (abc.es/sociedad) el texto completo de los dieciséis discursos pontificios.

Su Santidad Benedicto XVI, como Jefe del Estado Vaticano, cursó visita oficial a Su Majestad la Reina Isabel II, a su Parlamento y Gobierno, al Reino Unido en su conjunto; como obispo y Pontífice romano, a su gracia el primado de la comunión anglicana, arzobispo de Canterbury; y, como pastor de la Iglesia Católica, al presidente de la Conferencia Episcopal británica, el arzobispo de Westminster, con los cincuenta y nueve obispos y los cinco millones de fieles. Los actos, en su conjunto, han tenido por signo emblemático la beatificación del cardenal John Henry Newman, figura prócer de la historia anglicana y romana del siglo XIX; y, como lema, el que lo fuera suyo: De corazón a corazón.

La ya casi clásica tertulia familiar del Papa con los periodistas en el avión de ida contribuyó sobremanera a disipar prejuicios y ensanchar el interés de los informadores. Antes de tomar tierra, reconoció el Santo Padre que «Inglaterra ha tenido siempre su propia historia de anticatolicismo. Pero es igualmente un país con una gran historia de tolerancia, y estoy tranquilo de que habrá una acogida positiva». Ya antes de salir de Roma había confiado a sus más allegados que se marchaba «con valentía y con alegría». Hicieron algún ruido, como era de esperar, grupos como Protest to Pape, National secular Society, activistas del aborto, del matrimonio homosexual y del sacerdocio femenino, que en número de unos dos mil desfilaron por el centro de Londres. Sin olvidar, cómo no, las inculpaciones al Papa sobre los clérigos pederastas. Pero ese escabroso asunto no llegó a adueñarse, como algunos pretendían, del grandioso programa pastoral de la visita, porque el Papa, con enérgica humildad, condenó dura y repetidamente esos actos execrables; pidió perdón a las víctimas, recibió a algunas de ellas y confesó la negligencia de autoridades eclesiásticas.

Eso afianzó la credibilidad de Joseph Ratzinger ante los informadores y el público en general. Por lo que, en su conjunto, se ha verificado la predicción del jesuita Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, de que esas hostilidades anidaban en círculos minoritarios de la opinión pública, mientras que la sociedad británica simpatizaba en su conjunto con la visita del Papa y ello creció velozmente al contemplarlo en las calles o en la televisión.

Nadie mejor informado que el arzobispo de Westminster, Vincent Nichols, para darnos la visión y la versión global de aquellos cuatro días: «Más de medio millón de personas han visto personalmente al Pontífice y otras doscientas mil lo han contemplado a su paso por las calles de Londres. He tenido el privilegio de estar con él en el papamóvil y ha sido impresionante ver las sonrisas, la alegría, el respeto y el entusiasmo en tantos y tantos rostros. Ha sido esta una experiencia muy enriquecedora para nosotros».

Uno de los escenarios más concurridos de su periplo inglés fue, el jueves 16 en Glasgow, la grandiosa celebración eucarística con miles de jóvenes escoceses en el parque de Bellahouston. Le siguió, el sábado 18 en el Hyde Park de Westminster, la vigilia preparatoria de la beatificación de Newman, con la concurrencia de fieles de todas las regiones del país, una muchedumbre de ochenta mil fieles, en clima de fervor extraordinario. Y, también al aire libre, en la mañana del domingo 19, en el Copton Park de Birminghan, la solemnísima eucaristía de la beatificación, en una apoteosis de fe y de comunión eclesial.

La visita de Estado empezó por la Reina, en el palacio veraniego de Holyroodhouse, media hora después de aterrizar en Edimburgo. Ella, de quien se dice que es la anglicana más católica del país, le abrió conmovida las puertas del Reino Unido, conscientes ambos de los cuatrocientos setenta y cuatro años transcurridos desde la ruptura cismática de su predecesor Enrique VIII con el Papa Clemente VII, autonombrándose cabeza de la Iglesia Anglicana.

La Soberana y el Pontífice pronunciaron discursos nada convencionales, sino conscientes ambos de la alta significación de su encuentro para la Iglesia, el Reino Unido y los países democráticos. El programa de Estado se desarrolló plenamente dos días después en Londres, en el fascinante marco del Parlamento británico, ante los miembros del Gobierno, de las Cámaras de los Lores y de los Comunes y del Cuerpo Diplomático, en la misma estancia donde Enrique VIII condenó a muerte a su ministro Tomás Moro, figura histórica de primera magnitud del Santoral de la Iglesia.

En el auditorio del Parlamento estaban los cuatro últimos primeros ministros del Reino: Margaret Thatcher, John Major, Tony Blair y Gordon Brown. Allí pronunció el Papa Ratzinger unos de los grandes discursos de su pontificado, cuyo entramado argumental comprende, con alta lucidez, la dictadura del relativismo, el secularismo agresivo y la expulsión de las religiones en sociedades democráticas. A lo que añadió una emotiva evocación de la figura egregia del cardenal Newman. Lástima que no quepan aquí unas líneas sobre él, por lo que les remito a dos espléndidos artículos sobre el nuevo beato: el de Eugenio Nasarre en ABC el 20 de septiembre y el de Tony Blair, en esa misma fecha, en L'Observatore Romano.

Impresiona comprobar cómo sintoniza con las líneas maestras de los discursos papales en el Reino Unido el gran artículo, nada menos que del «premier», James Cameron, en esta Tercera de ABC, del 17 de septiembre: «La Iglesia católica y sus organismos están liderando la batalla contra la pobreza en todo el mundo… Los que valoramos la contribución de los credos religiosos a nuestra sociedad comprendemos que la fe es un don que se debe abrazar, no un problema que se tenga que superar».

Pasando al segundo objetivo del Papa, la comunión ecuménica entre Roma y Canterbury, evocamos la histórica visita del primado anglicano Hoffrey Fisher al Papa Juan XXIII en diciembre de 1960; los posteriores encuentros de sus sucesores con los Papas respectivos y las comisiones mixtas de la aproximación doctrinal y eclesiástica, hasta llegar a la Constitución Apostólica Anglicanorum coetibusdel año pasado, para los anglicanos que han entrado o puedan entrar en la Iglesia católica. La Santa Sede y el Primado anglicano han llevado a término ese tan delicado proceso con suma comprensión y sabiduría.

Así llegamos al gran evento de la visita papal a su gracia el Primado Rowan Williams en Canterbury, devolviendo sus visitas a Roma y las de sus predecesores. Han hablado larga y sosegadamente sobre asuntos muy concretos, han orado juntos, con su clero y pueblo en la catedral de Westminster, y se les ve muy satisfechos de este gran avance ecuménico. Según la nota oficiosa del periódico vaticano, «han reafirmado la importancia de mejorar los encuentros ecuménicos y proseguir el diálogo teológico sobre la noción de Iglesia como comunión local y universal, y sobre la implicación de este concepto en el discernimiento y en la enseñanza ética».

En suma: queda mucho en el tintero, pero, en su conjunto, las cuatro jornadas de septiembre han supuesto, para el Reino Unido y la Santa Sede, el cierre feliz, y creo que definitivo, de medio milenio de hostilidades y suspicacias, para dar paso, en lo civil y en lo eclesiástico, a un periodo de colaboración recíproca y de servicio a la Humanidad. Bien lo expresó al despedirlo, en la escalerilla del avión, el «premier» James Cameron: «Gracias, Santidad, porque nos ha ayudado a reflexionar».

 

Navarra

 

El Foro Gogoa abre curso con una concurrida asistencia

Diario de Noticias

El Foro Gogoa llenó ayer con creces el salón de actos de los Institutos Plaza de la Cruz en la sesión inaugural que corrió a cargo del teólogo y franciscano Joxe Arregui (columnista dominical de DIARIO DE NOTICIAS). Los asistentes tuvieron que sentarse -tal y como se aprecia en la fotografía- incluso en las escaleras que acceden al estrado. El conferenciante, que habló sobre ¿Qué podemos aportar como creyentes en este invierno social y eclesial?, estuvo acompañado por Guillermo Múgica y Roberto Oiz.

Ablitas, referente nacional de las cofradías del Dulce Nombre

Diario de Navarra

a el congreso nacional; Pitita Ridruejo será pregonera y nombrará cofrade de honor al Rey, que no asistirá
Ablitas acogerá desde mañana y hasta el domingo el IV Congreso Nacional de Cofradías del Dulce Nombre de Jesús, una iniciativa en la que esperan la participación de más de 300 visitantes de estas entidades en distintos puntos de España. El programa incluye el nombramiento de cofrades de honor, entre los que destaca el Rey Don Juan Carlos, que no asistirá, pero que sí ha aceptado el nombramiento junto a la presidencia de honor.

El resto de cofrades honoríficos serán el consejero Alberto Catalán; el relaciones públicas Julio Ayesa; Ricardo Fernández Gracia, historiador; y José Mª Verdejo, que ha compuesto un himno especial para el congreso. Además, la encargada de leer el pregón será Pitita Ridruejo.

Los actos fueron presentados por el presidente de la cofradía ablitera, Pablo Fernández Enériz, el secretario y comisario del congreso que se va a celebrar, Ángel Aznar Alegría, y el párroco Bibiano Esparza. “Estamos muy honrados de que el Rey haya aceptado, aunque no pueda venir. Se le dará al consejero Alberto Catalán y luego la Junta de Gobierno de la cofradía irá a la Zarzuela a entregarle los títulos”, explicaron.

Sobre Pitita Ridruejo destacaron que siempre ha manifestado su fe. “Queremos que se viva y se manifieste la fe en estos momentos. Hablará sobre sus vivencias sobre Jesús y la Virgen, a la que tiene gran devoción”, añadieron.

Acudirán representantes de 6 cofradías andaluzas y una de Aldeanueva de Ebro, “casi todas las de España”, según señalaron.

El programa

El programa comenzará mañana con una procesión de luces con la imagen a las 21.30 horas hasta la parroquia de Santa María Magdalena. El sábado serán los actos más oficiales, con el inicio del congreso en el polideportivo. Tras la apertura por parte del arzobispo Francisco Pérez, se leerá el pregón y se nombrará a los cofrades de honor. El domingo será más festivo, con auroras, desayuno, una procesión, eucaristía y una comida, antes de clausurar el congreso.

“Queremos vivir y honrar al Dulce Nombre de Jesús, aprender con las charlas y ponencias, y convivir con otras cofradías”, señalaron los organizadores. El lunes, los participantes podrán conocer distintos puntos de Navarra.

 

Con las familias de los fallecidos

 
Diario de Navarra

Las primeras referencias a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús de Ablitas aparecen en 1693, aunque puede ser más antigua. Se fundó para la caridad, especialmente hacia los difuntos. Su labor, que se sigue manteniendo en la actualidad con sus 900 cofrades, la mayor parte de varones de la localidad, que rotan anualmente -entre 10 y 12-, es la de acompañar a la familia de los fallecidos durante el tanatorio y el entierro. “Para nosotros es una fecha histórica después de 317 años. Un congreso así en una localidad de 2.500 habitantes es un bombazo”, aseguraron los responsables de la cofradía. Las jornadas tienen un presupuesto de entre 24.000 y 30.000 euros y hay financiación de diversas entidades.