8 de octubre de 2010

Nacional

 

Asenjo convoca a la oración contra el congreso abortista de Sevilla

La Razón

El arzobispo de Sevilla,  Juan José Asenjo, ha pedido a los sacerdotes que coordinen actos de oración durante el congreso abortista que se celebra en un hotel de la cadena Sol Meliá en la capital andaluza del 21 al 23 de octubre.

En una carta a los católicos sevillanos, pide al clero que en «los días de la celebración del congreso tengan en cuenta esta intención en las preces de los fieles de Santa Misa, y en el rezo del Rosario en las parroquias, y que programen algún acto  de oración ante el Santísimo, ya que pocas formas de acción social y de apostolado son hoy tan urgentes y hermosas como esta».
El arzobispo recuerda que «el aborto es siempre una inmoralidad, un mal objetivo» y lamenta la nueva ley para la interrupción del embarazo que el pasado 4 de julio entró en vigor en España. Asenjo recuerda también que el Concilio Vaticano II definió al aborto como un «crimen abominable, por ser la eliminación voluntaria de un ser humano».
El arzobispo propone a los cristianos que «nos sensibilicemos ante este tema y ayudemos a sensibilizar también a nuestros conciudadanos». Pide que ello se haga «en vuestros lugares de trabajo, también en la catequesis y en la formación religiosa escolar».

 

El Consejo de Europa avala la objeción de conciencia en abortos

ABC

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó ayer una resolución en la que pide a todos los Estados miembros que respeten el derecho a la objeción de conciencia en el caso de los médicos que se nieguen a practicar abortos. En su origen, la resolución la presentaron parlamentarios que querían precisamente una regulación que dificultase esa opción a los profesionales de la sanidad e instituciones hospitalarias, pero a lo largo de la tramitación las enmiendas sucesivas llegaron a una redacción clara en el sentido opuesto.

Naturalmente, el resultado de la votación fue muy apretado (56 a favor, 51 en contra y 4 abstenciones) pero la redacción aprobada es muy contundente cuando dice que «ninguna persona, hospital o institución debe ser presionada, culpada o discriminada de ninguna manera por negarse a realizar, acoger, asistir practicar un aborto, un falso parto provocado, una eutanasia o toda intervención que provoque la muerte de un feto o de un embrión humano, cualesquiera que sean las razones».

La resolución ha cambiado hasta su título por el definitivo del «El derecho a la objeción de conciencia en las prácticas médicas legales» y pide precisamente que en la legislación de los estados miembros se «afirme el derecho de los profesionales a la objeción de conciencia junto con la responsabilidad del estado de asegurar que los pacientes tienen acceso a las prácticas medicas legales a su debido tiempo».

En España la nueva legislación sobre el aborto no ha regulado la objeción de conciencia, lo que ha generado una sucesión de dudas en distintas comunidades autónomas. Según la resolución del Consejo de Europa, organismo paneuropeo de defensa de los derechos humanos con sede en Estrasburgo, no solo los profesionales de la medicina, sino los hospitales o las instituciones como las comunidades autónomas deben tener derecho a regular las fórmulas en las que puede aplicarse la objeción de conciencia en este caso.

La resolución insiste en que los países miembros deben regularlo de manera que las mujeresa que soliciten un aborto puedan ser informadas a su debido tiempo y en su caso irigidas a otro centro de manera que se garantice el acceso a un «tratamiento».Las 89 enmiendas que hicieron posible la modificación fueron presentadas, en su mayoría, por dos parlamentarios del Grupo Popular (PPE), el irlandés Roman Mullen y el italiano Luca Volonté. Votaron a favor los diputados populares y en contra los socialistas y de izquierda radical.

Imponer la ley

Por otra parte, la secretaria general de Políticas de Igualdad, Isabel Martínez, avisó ayer que los ministerios de Igualdad y Sanidad «actuarán» con los recursos de la «Alta Inspección del Estado» sobre aquellas comunidades autónomas donde la Ley del Aborto no se cumpla «satisfactoriamente».

A ocho de cada diez ciudadanos “les gusta” que el Papa venga a Barcelona, sólo a 14% “les molesta”

Forumlibertas.com

Una encuesta de ‘Catalunya Ràdio’ muestra que la expectación favorable que levanta la visita de Benedicto XVI a la Ciudad Condal está muy por encima de sus detractores. Barcelona se proyectará al mundo con una audiencia de 150 millones de telespectadores

La expectación que está levantando la visita del Papa a Santiago de Compostela y Barcelona los próximos días 6 y 7 de noviembre, que ocupa portadas día tras día en los medios de comunicación, se ve reflejada también en los sondeos de opinión.

Mal que les pese a los detractores de Benedicto XVI, que recurren constantemente a un ‘Sistema Codificado de Críticas’ cada vez que el Pontífice anuncia un viaje al extranjero, la mayoría de la población está a favor de que el Papa venga a España. 

Un ejemplo lo tenemos en la encuesta realizada por Catalunya Ràdio que este jueves, 7 de octubre, preguntaba a la población desde su web sobre “la visita del Papa a Barcelona” y mostraba que a ocho de cada diez ciudadanos “les gusta”. 

Como se puede observar en el siguiente gráfico, extraído de la web de esta emisora pública catalana, frente al 78,22% que se muestran favorables, sólo al 14,00% les molesta la visita. A un 7,77% les resulta indiferente. 

Cabe resaltar que este resultado, mayoritariamente favorable al viaje del Papa a Barcelona, tiene un valor añadido si se tiene en cuenta que esta emisora de la Generalitat de Cataluña, con el Tripartito en el poder, no se distingue precisamente por ser favorable a la Iglesia y al Papa

La encuesta todavía permanece abierta y, en el momento de elaborar esta información, se puede votar para posicionarse sobre ‘la visita del Papa a Barcelona’.

150 millones de telespectadores

Por otra parte, la visita del Pontífice a Barcelona tendrá una enorme repercusión en todo el mundo. El arzobispado de Barcelona calcula que habrá una audiencia de alrededor de 150 millones de telespectadores, que podrán ver como el Papa proclama basílica el hasta entonces templo de la Sagrada Familia.

De esta manera, Barcelona se verá proyectada al mundo y reforzará su atractivo turístico, que tiene en la Sagrada Familia a uno de sus iconos preferidos.

Hay que recordar que la Sagrada Familia bate record de turismo al ser el monumento más visitado en Barcelona, muy por encima de otros lugares de interés como CosmoCaixa o el museo del FC Barcelona, el más visitado en Cataluña. 

En ese sentido, la retransmisión televisiva de la visita del Papa supondrá el mayor impacto que se haya producido para reforzar el atractivo turístico de la Sagrada Familia. Estamos hablando de una publicidad que llegará a 150 millones de personas y, por tanto, una publicidad impagable.

Internacional

 

Los católicos, molestos con Sarkozy

ABC

Nicolas Sarkozy espera que la bendición de su Santidad el Papa, Benedicto XVI, le permita iniciar la «reconquista» de los católicos franceses —el 75,5 por ciento de la población—, que muestran desde hace meses cierta desconfianza, inquietud y profundas reservas hacia el presidente de la República, por razones muy variadas: vida íntima, inmoralidad cosmopolita, exhibición ostentosa de la riqueza, y política de seguridad interior muy dura contra inmigrantes pobres, gitanos incluidos.

El mes de mayo del 2007, recién elegido presidente de la República, Nicolas Sarkozy contaba con la estima y el apoyo del 74 por ciento de los católicos practicantes franceses. El mes de agosto pasado, esa cota de confianza había caído al 47 por ciento. 27 puntos perdidos en apenas tres años de presidencia.

Del apoyo a la crítica

En apenas treinta meses, el electorado católico, conservador, ha pasado del apoyo a la crítica, a la reserva, próxima al «divorcio» con Nicolas Sarkozy. ¿Qué ha hecho cambiar de opinión a los católicos franceses? Se trata de un proceso inconcluso, un rosario de comportamientos de fondo.

Entre los católicos franceses, la apasionada historia de amor Sarkozy con Carla Bruni —entre otras aventuras anteriores— y el divorcio de su segunda esposa, Cecilia Ciganer Albéniz, biznieta del gran compositor español, causaron un callado espanto, indisociable de numerosas revelaciones sobre comportamientos más o menos íntimos.

Poco más tarde, las «revelaciones» sobre el turismo sexual de Frédéric Mitterrand, ministro de Cultura, provocaron un callado estupor. Jérôme Fourquet, director adjunto del departamento de opinión del «Institut français d’opinion publique» (IFOP), comenta: «La Francia católica practicante conserva su visión tradicional de la sociedad y se crispa ante cuestiones como la sexualidad, la homosexualidad y la libertad de costumbres más ostentosa».

El nombramiento a dedo de «capitanes de industria», las fallidas campañas políticas de Jean Sarkozy, hijo del presidente, continuaron degradando la imagen presidencial entre los católicos. Las expulsiones de inmigrantes pobres de Europa del Este (gitanos rumanos y búlgaros), entre los meses de julio y agosto, aceleraron definitivamente la tentación de un «divorcio», que Sarkozy intenta evitar visitando al Papa, mañana.

Quedan por cicatrizar heridas bien recientes, que monseñor André Vingt-Trois, cardenal arzobispo de París, resumía el día de la Asunción, de este modo: «¿Debemos negar un pedazo de pan, en nuestra mesa, a quienes esperan encontrar en nuestro país el reconocimiento de su dignidad?». El cardenal Vingt-Trois no citó expresamente a los gitanos rumanos, pero los cristianos que escucharon su homilía, en la catedral de Notre-Dame, un día de gran fiesta religiosa, comprendieron un mensaje que respondía a sus inquietudes íntimas. Tras la homilía de la máxima jerarquía religiosa católica en Francia, numerosos obispos intervinieron abiertamente en el debate nacional sobre la expulsión expeditiva de inmigrantes pobres, gitanos en bastante medida.

Homilía conjunta

Jean-Luc Brunin, obispo de Ajaccio, invitaba a sus feligreses a «lamentar la amalgama entre inmigración y delincuencia». Raymond Centène y Claude Schockert, obispos de Vannes y Belfort, escribieron una homilía conjunta, saliendo al paso de las expulsiones de inmigrantes pobres.

Sarkozy y su Gobierno percibieron con inquietud la pacífica «revuelta» de las máximas jerarquías de la Iglesia católica. Brice Hortefeux, ministro del Interior, se apresuró a pedir una entrevista con el arzobispo de París, para «evitar malentendidos». Sarkozy pidió hace semanas una audiencia oficial al Papa. Tras una compleja y bizantina negociación, Benedicto XVI recibirá hoy al presidente de Francia, ansioso por enviar un mensaje público a los inquietos católicos franceses.

La visita de Sarkozy a Benedicto XVI tiene por objetivo estratégico «restaurar» y «confirmar» la «excelencia» de las relaciones entre Francia y el Vaticano.

El rigor de la conciencia

EL MUNDO

Tomás Moro ascendió al cadalso con su irrefrenable buen humor. Al fin y al cabo, creía que iba hacia la gloria eterna. Cuentan que solicitó al verdugo que lo ayudara a subir las escaleras, puesto que bajar ya no sería su problema. También pidió a su ejecutor un tajo certero que no estropeara la barba que le había crecido en prisión. Instantes después, el hombre que había escrito con minuciosidad el largo texto que había de figurar en su lápida, elevó la voz para pronunciar su auténtico epitafio: «Muero siendo el buen siervo del Rey, pero primero de Dios». Y cayó el hacha. Era el 6 de julio de 1535, y Tomás Moro tenía 56 años.

El Rey, Enrique VIII, había sido su gran amigo e impulsor hasta elevarlo, en 1529, a la suprema categoría de Lord Canciller de Inglaterra, un puesto al que nunca había accedido un laico. El monarca Tudor, antes de que se le fuera yendo la olla, compartía con Moro su ferviente catolicismo, su aversión por Lutero, los reformistas y los herejes y su entrega a la cultura. Enrique VIII compuso música notable e impulsó las artes y las letras.

Pero el Rey quería tener un hijo varón a efectos de sucesión y Catalina de Aragón no se lo daba. Pidió a Roma la nulidad de su matrimonio -aduciendo que Catalina había estado casada con su hermano Arturo-, y ahí el infausto Papa Clemente VII -primero sí, finalmente no- anduvo con dudas, ya que metido en los líos políticos y bélicos que se mezclaban con la Reforma y la Contrarreforma y, además de queriendo hacer caso a la doctrina, quería hacer caso al todopoderoso Emperador Carlos V, sobrino de Catalina y nada partidario de la revocación del matrimonio.

Después de muchas idas y venidas, Enrique VIII -seis esposas; dos, ejecutadas- se casó por su cuenta con la luego infortunada Ana Bolena, y Moro dimitió de su cargo y se retiró a su casa de Chelsea con la intención de llevar una vida tranquila, dedicada al intelecto y al contacto con Dios.

Pero Enrique VIII fue más lejos, se separó de la Iglesia de Roma e hizo rancho aparte. En 1534, conminó a todo quisque a firmar la llamada Acta de Supremacía, que lo proclamaba como cabeza de la nueva Iglesia anglicana y exigía juramento. Demasiado para Moro, que no firmó. Aunque sufrió presiones, aunque firmaron muchos de sus amigos, aunque firmaron su mujer y sus hijos, aunque fue encarcelado, aunque supo que iba a ser ejecutado. No quiso firmar ni explicar por qué no firmaba.

Tomás Moro era hijo de un ilustre jurista y él mismo estudió leyes y se dedicó a la abogacía como defensor. En su brillante trayectoria profesional, y hasta llegar a la cúspide política, también protagonizó gestiones diplomáticas y mercantiles de grandes compañías y fue administrador de Oxford -donde había estudiado- y Cambridge.

Quien hoy está considerado uno de los máximos humanistas del Renacimiento, dominador del francés, del griego y del latín, traductor, poeta epigramático, biógrafo de Ricardo III y de Pico della Mirandola, teólogo espiritualista, polemista y antiherético en diversos opúsculos, fue el autor, en 1516, de uno de los libros más influyentes en la historia de la literatura, el pensamiento y la política: Utopía.

Tomás Moro acuña el término con el título de los dos volúmenes de su obra, que es el nombre de la isla donde se despliega su visión ideal de una manera de vivir y de organizarse sociopolíticamente. Utopía, a partir del griego, quiere decir un no-lugar. De otro modo, un lugar inexistente.

Tomando de Platón, San Agustín -fue comentarista de La ciudad de Dios- y Pico della Mirandola, Moro cuaja la primera utopía de la Historia, no sólo inspiradora de todas las posteriores -y foto en positivo de las futuras distopías o utopías negativas-, sino gran corpus influyente en pensadores que van desde Rousseau a Carlos Marx, ya que, entre otros detalles y matices muy sustanciosos que no caben aquí, Moro proponía la igualdad absoluta y la abolición de la propiedad privada.

Gran admirador de Thomas Becket -asesinado por enfrentarse a Enrique II-, la ortodoxia católica de Moro -que él hizo valer como compatible con su libertad intelectual- contrasta con los caminos tomados por su mejor amigo, la otra gran figura del humanismo renacentista europeo: Erasmo de Rotterdam, autor del Elogio de la locura -de la estupidez, más bien-, libro ultimado en la propia casa de Moro.

En una de las cartas recogidas en esta edición de El Acantilado, Moro tira suavemente de las orejas del holandés. Moro y el autor de los Adagios se conocieron en Londres en 1499 y mantuvieron su amistad -encuentros, colaboraciones, correspondencia- hasta el final, por encima de sus no pocas discrepancias. Erasmo tradujo la Biblia y esa traducción dio alas a la rebelión de Martin Lutero. Erasmo criticó fondos y formas de la Iglesia Católica oficial, en busca de una religión más personal, auténtica y libre. Por ello, él y sus seguidores fueron condenados por Roma y también perseguidos por los luteranos, con los que Erasmo no se quiso alinear. Moro y Erasmo, por cierto, fueron retratados por el mismo artista, Hans Holbein el Joven, con toda su elegante severidad y claridad de mirada (aunque puede parecer que a Erasmo se le va a escapar la risa).

Aunque a punto estuvo de meterse a fraile -permaneció tres años en una cartuja-, Moro estuvo casado dos veces -enviudó de Joan y se casó con la viuda Alice-, tuvo cuatro hijos y crió a otra -de Alice-, manteniendo una preferente relación con su hija Margaret, que lo visitaba en los 14 meses que estuvo recluido en la Torre de Londres y que, como se ve en las cartas, no coincidía con su padre en la determinación a tomar ante el Rey.

Álvaro Silva -traductor y editor de estas Últimas cartas desde prisión- contabiliza que la palabra «conciencia» aparece más de 100 veces. La última misiva, a Margaret precisamente, es del día anterior a su ejecución.

Tomás Moro fue proclamado santo y elevado a los altares en 1935. El Papa Juan Pablo II lo designó Patrono de los políticos y gobernantes en 2000. Recordemos también que Tomás Moro ganó seis oscars mediante la película Un hombre para la eternidad (Fred Zinnemann, 1966).

Africanos para la justicia social

La Razón

El arzobispo italiano Mauro Piacenza, hasta ahora secretario de la Congregación para el Clero, ha sido elevado a la categoría de prefecto en el mismo dicasterio tras la renuncia por razones de edad del cardenal brasileño Cláudio Hummes. Piacenza conoce a la perfección la Congregación y será el hombre de confianza del Papa para renovar el clero secular, es decir, a los curas diocesanos.

Otra sustitución anunciada ayer ha sido en el Pontificio Consejo «Cor Unum», donde el arzobispo guineano Robert Sarah sustituye como presidente al cardenal alemán Paul Josef Cordes, quien también deja el cargo por edad. Sarah era hasta ahora secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos (la responsable de las misiones), lo que le aporta una valiosa experiencia. Es muy probable que tanto Piacenza como Sarah sean creados cardenales en el próximo consistorio, que aunque todavía no tiene fecha oficial se da por seguro para el próximo mes de noviembre.
Con el nuevo presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum» ya son dos los africanos que Benedicto XVI elige para que se hagan cargo de dicasterios vaticanos. A Sarah le antecedió el cardenal ghanés Peter Kodwo Turkson, quien fue designado presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz el año pasado. El Papa ha confiado en ambos para que se encarguen de la labor social de la Iglesia: «Cor Unum» se dedica a la promoción humana a través de la caridad y la ayuda en las catástrofes, mientras que Justicia y Paz se ocupa de promover la justicia social y el desarrollo de los países pobres.  Antes de ser llamado a Roma por Juan Pablo II en 2001, Sarah ya se había hecho un hueco en la historia eclesial cuando fue elegido arzobispo de Conakry en 1979, diócesis con sólo un 3% de católicos. En aquel momento era el obispo más joven del mundo: tenía sólo 34 años y los comunistas gobernaban el país y encarcelaban a los católicos. El Papa lo nombró miembro del Sínodo sobre África celebrado el año pasado. Dejó entonces esta reflexión: «África se debe proteger de la contaminación del cinismo intelectual de Occidente».

En lo alto de la curia
Mauro Piacenza. Congregación para el Clero
Piacenza lo ha sido todo en la Congregación responsable de los sacerdotes, en la que empezó a trabajar ya en 1990, y de la que era subsecretario en 2000 y secretario en 2007. Su papel ha sido clave durante el Año Sacerdotal recién clausurado. Cuenta con la confianza de Benedicto XVI para reconducir la vida de los curas diocesanos en fidelidad al Magisterio y la disciplina de la Iglesia.

Robert Sarah. Pontificio Consejo «Cor Unum»
Juan Pablo II le llamaba «el obispo niño», porque cuando le nombraron arzobispo de Conakry en 1979 sólo tenía 34 años. Sabe lo que es pastorear una diócesis pobre, en un país de minoría católica y bajo la persecución comunista. Su Pontificio Consejo gestiona dos grandes fundaciones caritativas: una para pueblos indígenas y otra para comunidades del Sahel amenazadas por la desertización.

Peter Turkson. Pontificio Consejo «Justicia y Paz»
Peter Turkson, natural de Ghana, cardenal desde 2003, preside el Pontificio Consejo «Justicia y Paz» desde octubre de 2009 por decisión de Benedicto XVI. Políglota y enérgico, no dudó apoyar al Papa cuando la Prensa sacó de contexto sus afirmaciones sobre la poca eficacia de las campañas de preservativos en África. También fustiga a menudo el egoísmo del mundo rico ante el drama de la pobreza.

Opinión

 

Navarra

 

Tres coros navarros cantarán en la catedral de Alcalá de Henares

Diario de Navarra

La Capilla de la Catedral y las corales de Etxarri Aranatz y Nora actúan en el ciclo “Con voz propia”
Tres representaciones geográficas, tres repertorios y tres voces propias. Sobre esta base ha elaborado la Federación de Coros de Navarra el ciclo de conciertos corales Con voz propia. Música navarra que se celebrará los próximos 16 de octubre, 20 de noviembre y 11 de diciembre en la catedral de Alcalá de Henares a cargo de la Capilla de Música de la Catedral de Pamplona, la coral Nora de Sangüesa y la coral de Etxarri Aranatz.

“Es un intento por llevar fuera nuestra cultura y nuestra música navarra”, asegura el presidente de la Federación, Carlos Gorricho, quien apunta que este ciclo Con voz propia nace con un afán de continuidad. “Hemos querido ir a Madrid para la inauguración; al año siguiente iremos a Extremadura, al siguiente, a Cataluña…”.

Exportar la música navarra es uno de los objetivos de la Federación Navarra de Coros, como menciona su vicepresidente, Alfonso Ortiz, quien destaca, asimismo, el proceso de internacionalización que realiza la Federación, al programar conciertos en países como República Checa, Lituania o Rusia, y la apuesta por los coros infantiles, “creando canteras que sean fructíferas”, comenta Ortiz.

Calidad de los coros

Fruto del esfuerzo y del trabajo de muchos años, como menciona Gorricho, es la “calidad más que buena, por no decir buenísima” de los coros que participan en este ciclo que se inicia el 16 de octubre con la actuación de la Capilla de Música de la Catedral de Pamplona y grupo instrumental, dirigida por Aurelio Sagaseta y acompañada al órgano por Raúl del Toro. Se ofrecerá un concierto en el que habrá cabida para obras, entre otros, de Bach o de Laslov Halmos. El 20 de noviembre es el turno de la coral Nora de Sangüesa, dirigida por F. Iriarte y acompañada al órgano por A. Guerrero, que presenta un programa de música religiosa. El cierre del ciclo corresponde a la coral de Etxarri Aranatz, dirigida por Alicia Armendáriz, que interpretará partituras de Mendelssohn, del padre Donostia o de Ondarra, entre otros, el 11 de diciembre.

Sartaguda conmemoró a su patrona la Virgen del Rosario


Diario de Navarra
El club de jubilados festejó el día con una misa, una comida de hermandad y un homenaje a cuatro matrimonios que este año cumplen sus bodas de oro
El club de jubilados Virgen del Rosario de Sartaguda celebró el día de su patrona, que lo es también de la localidad, con un homenaje a los cuatro matrimonios que, a lo largo de este año, celebran sus bodas de oro. Las parejas formadas por Javier Calvo y Aurora Sola, Salvador Moreno Martínez y Celia Ibáñez Martínez y Nicolás Montón y Herminia Martínez recibieron el cariño y las felicitaciones de sus familiares y vecinos.

La celebración comenzó con una misa presidida por el párroco Gonzalo Rodrigo a la que también acudieron el alcalde del municipio, José Ramón Martínez y los representantes de los clubes de jubilados de Lodosa, Mendavia y Sesma. Después, los jubilados se reunieron en una comida de hermandad a la que asistieron 115 personas. La junta de jubilados de Sartaguda cuenta con tres nuevos nombres: Mª Carmen Remírez, Gabriela Aparicio y Francisco Pardo. Se mantienen el presidente Genero Benito, Sotero Benito (vicepresidente) y Catalina Cidriain.