Testimonio Cura Indio

Kandhamal, tierra de mártires

El pasado 28 de octubre, la Asociación Nuevo Dialogo organizó, en colaboración con la parroquia de San Raimundo de Fitero de Azpilagaña, una conferencia sobre “La persecución de los cristianos en India y su ejemplo de fe”. Durante la sesión se pudo escuchar el testimonio del sacerdote católico indio Premanand Nayak, autor del libro “In Khandamal: There are no more cheeks to turn”.

Premanand Nayak habló sobre la masacre que se vivió en Kandhamal, distrito del estado indio de Orissa, en donde más de 90 cristianos fueron asesinados, sus casas quemadas y hubo 60.000 desplazados. También explicó como a día de hoy, después de 11 años, siguen padeciendo persecución y discriminación por causa de su religión.

Ante la pregunta de por qué ese odio hacia los cristianos, Premanand Nayak explicó que los hindúes temían que los cristianos y los musulmanes ganasen terreno en este país, haciendo desaparecer sus tradiciones y su cultura. Quieren evitar toda la obra evangelizadora de la Iglesia y lo ven con mucho miedo. Al ver como las castas inferiores se convertían al cristianismo comenzó esta terrible persecución, que se costó la vida a decenas de cristianos, algunos de los cuales eran familiares suyos. Pero años antes ya se había expulsado del país a una religiosa y se había matado a algún sacerdote y misioneros por realizar una labor evangelizadora.

El que inició esta persecución fue un monje hindú, un fanático que estuvo buscando una escusa para atacar y difundía odio hacia los cristianos. Meses antes del ataque organizó la destrucción de un mercadillo de belenes de navidad. Esta situación llevó a que los maoístas atacaran a los hinduistas y mataran al monje, pero los hinduistas dijeron que habían sido los cristianos, lo que llevó a la persecución y la matanza de decenas de cristianos.

La sangre de estos mártires hizo que el número de cristianos aumentara, multiplicándose las vocaciones y las conversiones. A día de hoy, muchos de esos cristianos practican la fe en la clandestinidad, ya que si el Gobierno se entera pierden las ayudas que puedan recibir y son expulsados de sus trabajos como funcionarios.