Cinco Llagas

Misa de la Cena del Señor

El 9 de abril, a las seis de la tarde, se celebró en la Catedral de Santa María la Real de Pamplona la Misa de la Cena del Señor.

Con el canto “Alrededor de tu mesa”, entonado por Aurelio Sagaseta, Maestro de Capilla de la Catedral, se inició esta celebración que fue presidida por nuestro Arzobispo, Mons. Francisco Pérez.

Don Francisco inició su homilía recordando que en la celebración del Jueves Santo se tiene presente a Jesús, que instauró la Eucaristía, el sacerdocio y el amor fraterno. Don Francisco quiso centrarse en este último punto, al vivir momentos de dolor y sufrimiento.

Quiso saludar a enrique Maya, alcalde de Pamplona, y a toda la corporación municipal, que como consecuencia del coronavirus no pudieron acudir en procesión a la Catedral con el paso de las Cinco llagas, pero que quisieron estar presentes a través de un cirio que permaneció encendido en el presbiterio.

Don Francisco recordó que “en este momento histórico que estamos viviendo, el hermano tiene una importancia capital. Por eso hoy celebramos el día de Cáritas, una institución que tanto bien está haciendo”. Explicó que “el hermano es importante porque Cristo se hace presente en cada persona” y recordó que “quien no ama a su hermano no puede amar a Dios, ya que si no es capaz de amar a quien ve, no podrá amar a quien no ve”.

También recordó que “con los aplausos desde los balcones estamos reflejando el amor al hermano, el amor al enfermo, al que sufre. En el hermano, Jesús quiere ser amado y servido. El camino para llegar a Dios es el hermano”. “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones a través del Espíritu Santo, por eso el cristiano debe amar incluso a sus enemigos” concluyó don Francisco.

Tras la consagración y la comunión, don Francisco reservó al Santísimo y rezó: “Te pido Señor que nos asistas en estos momentos, que desaparezca el virus y fortalezcas a los enfermos, a los que los atienden y a las autoridades. Señor, ten compasión y llena de tu gracia a aquellos que han fallecido. Ayúdanos Señor y bendice a esta ciudad de Pamplona y a toda la diócesis de Pamplona y Tudela”.

En procesión con el Santísimo Sacramento, don Francisco salió hasta el atrio de la Catedral, donde bendijo a la ciudad de Pamplona.