Vela

Una oración por nuestros sacerdotes fallecidos

A lo largo de estos días han sido varios los sacerdotes que han fallecido como consecuencia del coronavirus.

Valentín Labiano

El sacerdote Valentín Labiano Vitoria, nacido en Sesma el 15 de diciembre de 1928, fallecía el pasado 14 de abril. Actualmente se encontraba en la residencia sacerdotal Argaray, situada en el Seminario, donde falleció.  Antes de ser sacerdote diocesano perteneció a la congregación de los Hermanos Escolapios y dirigió un colegio de los Escolapios en Venezuela. El 27 de febrero de 2016, Valentín recibió un homenaje en Azagra, por parte de la Delegación de Misiones del Arzobispado de Pamplona, por su colaboración y ayuda desinteresada durante seis meses en la parroquia de El Salvador de Azagra, localidad donde se le ha despedido.

Ricardo Eguíllor

En la madrugada del 17 de abril fallecía el sacerdote Ricardo Eguíllor Munárriz, nacido en Munárriz el 14 de abril de 1938. Tal era el cariño que tenía a su pueblo natal que durante años recopiló información para publicarla en un libro de 472 páginas, donde se plasmaba la historia de este pueblo y de sus gentes. El 11 de mayo de 2013 celebró, junto a sus compañeros de promoción, sus Bodas de Oro sacerdotales. 50 años de servicio a nuestra Iglesia Diocesana. Actualmente vivía en la residencia sacerdotal del Buen Pastor de Pamplona. Tras una larga enfermedad ingresó hace pocos días en el Centro Hospitalario de Navarra. La familia, entre ellos una hermana dominica, sor Teresa, agradecen los cuidados y atenciones que ha recibido en los últimos días por parte de médicos, enfermeras y asistentes.

Joaquín Ignacio Barbarin

En la tarde del pasado domingo, 19 de abril, fallecía el sacerdote Joaquín Ignacio Barbarin López, natural de Morentin, donde nació el 24 de mayo de 1933. Don Joaquín, a sus 87 años, y tras un largo servicio pastoral, que se inició el 20 de julio de 1958 tras su ordenación sacerdotal, era Canónigo Emérito de la Catedral de Santa María la Real de Pamplona y Capellán de las Siervas de María de Pamplona. Actualmente, residía en la Casa Sacerdotal del Buen Pastor de Pamplona, donde le han cuidado amorosamente hasta su ingreso en el Hospital de Navarra donde falleció.