Iglesia

Medidas de prevención para la celebración del culto público en los templos de la diócesis de Pamplona y Tudela durante la desescalada de las medidas restrictivas en tiempo de pandemia

El ritmo de contagio del coronavirus ha disminuido, gracias a Dios, pero todavía son elevadas las cifras de personas contagiadas y de fallecidos. Dada la grave responsabilidad que supone para todos prevenir el contagio de la enfermedad, proponemos las siguientes medidas. Será necesario ir haciendo una evaluación continuada de las mismas e introducir las modificaciones que vaya siendo necesario, teniendo en cuenta lo que la autoridad sanitaria disponga en cada momento.

1. Fases de aplicación

Fase 0: Mantenemos la situación actual. Culto sin pueblo. Vamos preparándonos para las fases siguientes.

Fase 1 (en principio, a partir del 11 de mayo): Se permite la asistencia a los templos para el culto sin superar un tercio del aforo. Se sigue con el cuidado y la atención especial a las familias en su duelo.

Fase 2: Restablecimiento de los servicios ordinarios y grupales de la acción pastoral con los criterios organizativos y sanitarios –mitad del aforo, higiene, distancia– y las medidas que se refieren a continuación.

Fase 3: Se irá concretando conforme vayamos viendo cómo evoluciona la pandemia y en conformidad con las medidas de prevención del contagio prescritas por las autoridades en cada momento.

2. Disposiciones de carácter general

  1. Ante esta situación, prorrogamos la dispensa del precepto dominical, invitando a la lectura de la Palabra de Dios y a la oración en las casas, pudiendo beneficiarse de la retransmisión de las celebraciones a través de los medios de comunicación quienes no están en condiciones de acudir al templo. También, se invita las personas mayores, enfermas o en situación de riesgo a que valoren muy seriamente la conveniencia de no salir de sus domicilios para ir a Misa, de momento. Por supuesto que no han de acudir a la Eucaristía quienes tengan síntomas de la enfermedad o hayan tenido contacto con personas infectadas en los quince días precedentes.
  2. Se establece el aforo máximo de los templos (1/3 en la primera fase y 1/2 en la segunda) y respetar la distancia de seguridad. El aforo permitido debe contabilizarse en función de la dimensión del templo y la disposición de los bancos. Como indica el BOE, debe garantizarse una distancia de un metro alrededor de cada uno de los fieles, excepto en el caso de las personas que convivan juntas, que podrán estar más próximas. Se podría valorar la posible conveniencia de hacer uso de una megafonía exterior para los fieles que no quepan en la iglesia en una determinada celebración.
  3. En las Eucaristías dominicales, allí donde sea necesario y posible, procurar aumentar el número de celebraciones cuando haya mayor afluencia de fieles, a fin de descongestionar los templos.
  4. Se recomienda que los fieles hagan uso de mascarilla con carácter general. Valorar su uso por parte de los sacerdotes en función de los espacios, las distancias y, sobre todo, de las posibles concelebraciones.
  5. Las pilas de agua bendita continuarán vacías.
  6. Las puertas de las iglesias se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones para no tener que tocar manillas o pomos.
  7. Evitar tocarse ojos, nariz y boca.
  8. Mantener siempre la distancia de al menos un metro.
  9. Teniendo en cuenta la edad de algunos sacerdotes de la diócesis o su posible situación de riesgo por motivos de salud, deben valorar ellos mismos si es conveniente la celebración de las Misas en estas fases iniciales de la desescalada. En estos casos, se lo comunicarán al vicario general. Rogamos a los  feligreses que comprendan y respeten esta decisión.
  10. En aquellos pueblos donde los vecinos sean pocos, de mucha edad y, probablemente, muchos no van a acudir a las celebraciones, el sacerdote debe valorar la conveniencia de celebrar la Misa durante estas fases iniciales.  

3. En la sacristía

     a) En la preparación de los vasos sagrados, se debe evitar el contagio por contacto o por gotitas. Para ello, deben lavarse las manos y utilizar mascarilla durante la preparación, con especial atención a las formas que serán consagradas para ser ofrecidas a los fieles.

     b) Conviene que los sacerdotes se laven las manos antes y después de la celebración.

     c) En caso de celebrar varios sacerdotes en la misma parroquia, recomendamos no compartir los mismos ornamentos ni vasos sagrados, así como evitar el beso del altar en las celebraciones.

3. A la entrada de la celebración

  • Organizar, con personas responsables, la apertura y cierre las puertas de entrada al templo,ladistribución los fieles en el templo, el acceso a la hora de comulgar y la salida de la iglesia al finalizar, respetando la distancia de seguridad. El uso de pegatinas en los bancos o en las sillas podría facilitar la colocación correcta de los fieles.
  • Impregnar las manos con gel hidroalcohólico a modo de lavado al entrar y al salir de la Iglesia. Procuren los fieles venir provistos del mismo.

4. Durante la liturgia

  1. Evitar los coros en la parroquia: se recomienda mantener un solo cantor o algunas voces individuales y algún instrumento. No habrá hoja de cantos ni se distribuirán pliegos con las lecturas o cualquier otro objeto o papel.
  2. Se debe evitar tocar el ambón, el leccionario, el libro de la oración de los fieles y el micrófono para prevenir contagios por contacto. También se debe evitar besar el leccionario después de proclamar el Evangelio.
  3. El cáliz, la patena y los copones, estarán cubiertos con la “palia” durante la Plegaria Eucarística.
  4. Procurar evitar, dadas las circunstancias, la procesión de las ofrendas. Si la hubiere, además de guardar las precauciones de distancia ya mencionadas, el sacerdote deberá recibir las ofrendas con mascarilla.
  5. El cestillo de la colecta no se pasará durante el ofertorio, sino que el servicio de orden lo ofrecerá a la salida de la Misa, siguiendo los criterios de seguridad señalados. Se pueden indicar a los fieles otros medios para colaborar al sostenimiento de la Iglesia como una transferencia periódica o donativos a través del portal de donaciones www.donoamiiglesia.es. La persona encargada de contar la colecta debe tomar medidas de seguridad, tales como el uso de guantes, lavado de manos y dejar pasar cinco días desde que se recogió el dinero.
  6. El sacerdote celebrante desinfectará sus manos al empezar el canon de la misa, y tanto él como los demás ministros de la comunión antes de distribuirla y después de hacerlo.
  7. El saludo de la paz, que es facultativo, se podrá sustituir por un gesto que evite el contacto directo como, por ejemplo, una inclinación de cabeza.
  8. El diálogo individual de la comunión (“El Cuerpo de Cristo”. “Amén”), se pronunciará de forma colectiva después de la respuesta “Señor no soy digno…”, distribuyéndose la Eucaristía en silencio.
  9. Para la comunión, el copón que contiene las formas que serán distribuidas a los fieles debe permanecer tapado o cubierto en todo momento. El sacerdote debe consumir la forma grande que ha consagrado sin dar ninguna parte de la misma a los fieles.
  10. Pasar a comulgar en fila y distanciados unos de otros. Dadas las circunstancias, se recomienda encarecidamente recibir la Comunión en la mano. Con todo, si alguno quiere recibirla en la boca que comulgue al final. En este último caso, prevéase, en la medida de lo posible, la desinfección del ministro de la comunión entre cada fiel.
  11. En el momento de comulgar los que han llevado mascarilla durante la celebración se bajan la misma dejando la boca al descubierto y se la vuelven a colocar correctamente después de haber comulgado. En ningún momento se retira ni se deposita en los bancos.
  12. Al arrodillarse, evitar tocar con las manos cara y banco
  13. En el caso de que el sacerdote fuera mayor, establecer ministros extraordinarios de la Eucaristía para distribuir la comunión.

5. A la salida de la celebración

  1. Establecer la salida ordenada de la iglesia evitando agrupaciones de personas en la puerta.

6, Limpieza del templo

  1. Desinfección frecuente del templo, bancos, objetos litúrgicos, etc., particularmente cuando se trata de una iglesia con culto diario. Cuando se limpie con lejía diluida o con cualquier otro producto de limpieza, hay que extremar las medidas para cuidar el patrimonio religioso, mueble o inmueble, sin dañarlo con productos abrasivos.
  2. Las personas encargadas deben utilizar guantes y mascarillas. Para la limpieza y desinfección puede servir lejía diluida en agua al 0,1 % (28 ml de lejía, es decir, dos cucharadas soperas por cada litro de agua fría).
  3. En la limpieza y desinfección de los bancos puede resultar muy útil un pulverizador.

7. Otras celebraciones

  1. La celebración del Sacramento de la reconciliación y los momentos de escucha de los fieles: además de las medidas generales, se ha de escoger un espacio amplio y mantener la distancia social asegurando la confidencialidad. Tanto el fiel como el confesor deberán llevar mascarilla. Al acabar, se aconseja reiterar la higiene de manos y la limpieza de las superficies.
  2. Bautismo: Rito breve. Se optará preferentemente y siempre que sea posible por la celebración individual. La administración del agua bautismal a varios niños, hágase desde un recipiente al que no retorne el agua utilizada, evitando cualquier tipo de contacto entre los bautizandos. En las unciones se puede utilizar un algodón o bastoncillo de un solo uso, incinerándose los mismos al terminar la celebración.
  3. Confirmación:   Cuando se considere necesario se facultará a los párrocos para que puedan confirmar en sus respectivas parroquias. En la crismación se puede utilizar un algodón o bastoncillo, como se ha indicado en el caso del bautismo. Obsérvese la higiene de manos entre cada contacto, cuando haya varios confirmandos.
  4. Matrimonio: Los anillos, arras, etc., deberán ser manipulados exclusivamente por los contrayentes. Manténganse la debida prudencia en la firma de los contrayentes y los testigos, así como en la entrega de la documentación correspondiente.
  5. Unción de enfermos: Conviene suspender las celebraciones comunitarias de este sacramento hasta la recuperación total de la vida pastoral ordinaria. Rito breve. En la administración de los óleos puede utilizarse un algodón o bastoncillo como se ha indicado anteriormente. Los sacerdotes muy mayores o enfermos no deberían administrar este sacramento a personas que están infectadas por coronavirus. En todo caso, obsérvense las indicaciones de protección indicadas por las autoridades sanitarias correspondientes.
  6. Exequias de difuntos: Los funerales y las exequias seguirán los mismos criterios de la Misa dominical. Recomendar, en la medida de lo posible, la celebración del funeral por un solo difunto a fin de evitar aglomeraciones. Aunque sea difícil en esos momentos de dolor, insistir en evitar los gestos de afecto que implican contacto personal y en la importancia de mantener distancia de seguridad.
  7. Corpus Christi: ante la imposibilidad de realizar las procesiones acostumbradas, las mismas se hará dentro del Templo con salida al atrio o plaza para dar allí la bendición con el Santísimo.
  8. Primeras Comuniones: vistas las circunstancias, habrá que proceder con suma prudencia, respetando escrupulosamente las medidas de prevención vigentes en cada momento, procurando que el número de comulgantes sea reducido y el de  fieles no sobrepase lo establecido, así como recomendando su dilación cuando no se den estas circunstancias favorables. Los niños que ya se han preparado para la Primera Comunión y cuyos padres lo deseen, podrán recibirla en las Eucaristías parroquiales ordinarias, individualmente, previa consulta al párroco.

8. Visitas a la Iglesia para la oración o adoración del Santísimo

  1. Seguir las pautas generales ofrecidas, evitando la concentración de personas y señalando los lugares para la oración y la adoración.
  2. No permitir visitas turísticas en las fases 1 y 2 de la desescalada.

9. Utilización de dependencias parroquiales para reuniones o sesiones formativas

  1. En la segunda fase, las reuniones en dependencias parroquiales seguirán las pautas utilizadas para las reuniones culturales previstas por el ministerio de sanidad que consiste en un máximo de 1/3 de aforo en lugares cuyo aforo habitual es de 50 personas, respetando la distancia de seguridad y la utilización de mascarillas.
  2. En la tercera fase el aforo pasa a ser de 1/2 en lugares de un aforo habitual de 50 personas y de 1/3 en lugares de un aforo habitual de 80 personas en las mismas condiciones de distancia y utilización de mascarillas.

10. Propuesta de inicio de puesta en marcha de estas medidas

   Todo lo anterior, en principio, se comenzará a aplicar a partir del lunes 11 de mayo, para poder llegar a las celebraciones del domingo 17 de mayo ya “entrenados”, siempre teniendo en cuenta las diversas circunstancias de cada comunidad parroquial y de los sacerdotes que las atienden.