Celebrado el día de la Virgen de Lourdes en la parroquia de San Lorenzo

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Con motivo del día de Nuestra Señora de Lourdes, el pasado 11 de febrero, nuestro Arzobispo don Francisco, invitado por la Hospitalidad de Lourdes, cuya sede está en la parroquia de San Lorenzo de Pamplona, celebró una Misa en dicha iglesia, con un grupo de voluntarios de esta asociación, que año tras año se encarga de organizar la peregrinación diocesana de enfermos a Lourdes.

La iglesia de San Lorenzo se llenó de fieles que cumplieron las normas establecidas y llenaron el aforo permitido por las autoridades.

En la homilía, don Francisco recordó a la Virgen como madre y maestra, así como modelo a seguir. “La Virgen tiene un atractivo especial y singular”, afirmó don Francisco, quien además, animó a descubrir la peregrinación en su dimensión interna.

“Todos, de una manera o de otra, hemos sentido la inestabilidad que produce la enfermedad. Yo mismo, de mis 25 a mis 30 años, estuve con una enfermedad de la que me sentí sostenido por el Señor y en la que sentí la cercanía de la Virgen”, explicó nuestro Arzobispo.

“La Virgen siempre está atenta a nuestras necesidades, ella nos escucha, nos sonríe, nos anima, nos alienta, nos cubre con su manto y hace posible que podamos no desesperar, sino tener esperanza, una de las virtudes fundamentales que hemos de pedir al Señor en este tiempo de pandemia”. “La Virgen María es madre porque cumplió la voluntad de Dios”, señaló don Francisco, quien terminó recordando que “el Señor es el que nos ha creado por amor y al amor también nos llama y eso nos lo enseña la Virgen, porque nos enseña como caminar hacia el Amor”.

Con el canto de la Salve concluyó esta Misa Solemne ante la gruta de la Virgen de Lourdes, situada en uno de los laterales de la parroquia.

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