El Agustino Recoleto Mariano Gazpio, declarado venerable

El papa Francisco ha reconocido las virtudes heroicas del Siervo de Dios Mariano Gazpio Ezcurra, sacerdote de la Orden de los Agustinos Recoletos. Una aprobación que le abre el camino a ser declarado venerable, paso previo necesario a la beatificación. Lo comunicó el pasado 22 de mayo durante una audiencia con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

Se trata de un paso largamente esperado y muy significativo en el reconocimiento oficial de su santidad. Detrás está el trabajo de un equipo de Agustinos Recoletos que han reconstruido la vida de Mariano Gazpio, han recogido testimonios, han revisado sus escritos y han presentado a la Santa Sede la pertinente solicitud para que sea declarado santo.

Vida
El padre Mariano Gazpio Ezcurra nació en Puente la Reina (Navarra) el 18 de diciembre de 1899 y murió en Pamplona el 22 de septiembre de 1989. Su vida religiosa transcurrió en Filipinas, China continental y España. Después de un año en Manila, el 1924 partió voluntario en la primera expedición misionera agustino-recoleta a China, anunció el evangelio en la región de Shangqiu (antes llamada Kweiteh), provincia de Henan Oriental, con gran celo, valentía y generosidad, durante 28 años. Con su carácter afable, su humildad y su profunda vida espiritual se ganó la confianza de la gente y entró en sus corazones. Hasta el punto de ser admirado por los mismos paganos, que lo consideraban un “santo viviente”.

Una vez repatriado a España, fue maestro de novicios y prior en el convento de Monteagudo (1952-1964). Los últimos 25 años de su vida residió en el seminario de Marcilla (1964-1989), como confesor y director espiritual de una numerosa comunidad.
Su vida de oración, humildad, sencillez y bondad está grabada en la mente y en el corazón de los religiosos que convivieron con él en las casas de Monteagudo y Marcilla. Todos lo recuerdan hoy como un religioso santo y son cada día más los que se acogen a su intercesión ante Dios.

Encarnación del carisma de la Orden
Su biografía refleja los aspectos esenciales del servicio a la Iglesia que puede hacer un agustino recoleto: misionero en China, formador de religiosos, confesor y director espiritual.

El padre Mariano Gazpio es un modelo de fidelidad y un ejemplo a seguir, porque encarnó el carisma de la Orden de agustinos recoletos. Vivió plenamente el amor a Dios, el servicio a sus hermanos de comunidad, el desafío de la misión y el acompañamiento a los fieles. Su ejemplo es un estímulo para vivir con mayor fidelidad y autenticidad la propia vocación.

 

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