Los fieles se vuelcan con la virgen de éfeso

La imagen de la Inmaculada Concepción, de la peregrinación “Madre, ven”, continua su recorrido por nuestra Diócesis de Pamplona y Tudela.

Esta preciosa réplica de una Virgen del siglo XVII, que se encuentra en la catedral de Toledo y que fue bendecida en Éfeso, lugar donde la Virgen María pasó sus últimos años de vida, continuó su periplo con el fin de revitalizar la fe, resaltar la importancia de María en nuestra tierra y visitar Santiago de Compostela en pleno Año Jacobeo.

Tras pasar por Cortes, Tudela, Valtierra, el Monasterio de la Oliva, Cáseda y el Castillo de Javier, como ya os informamos en el anterior número, el pasado martes, 11 de mayo, la imagen de la Virgen estuvo en Lumbier, donde a las seis de la tarde se celebró una Santa Misa en la parroquia de La Asunción.

El 12 de mayo, a las cinco de la tarde, la imagen de la Virgen abandonaba Lumbier para trasladarse hasta Monreal, donde se celebró una Misa. Al día siguiente tuvo lugar la bendición y la salida en coche hacia Pamplona, donde permaneció durante tres días.

La llegada de la Virgen a Pamplona tuvo lugar en la ermita de Nuestra Señora del Amor Hermoso de la Universidad de Navarra, donde le esperaban numerosas personas. De ahí se trasladó hasta la Catedral de Santa María la Real, donde acompañó a los miembros del Rosario de los Esclavos.

Al día siguiente visitó varias parroquias de la ciudad. A las diez y media lo hizo a la parroquia de San Cernin, donde se realizó un precioso encuentro con la Virgen del Camino. A las doce fue a la parroquia de San Nicolás para encontrarse con la Virgen del Pilar. Por la tarde visitó la iglesia de la Milagrosa y se encontró con la Virgen de la Medalla Milagrosa. Terminó el día en la parroquia de San Lorenzo, donde fue recibido por el párroco y numerosos fieles. Allí se rezó el Rosario, se celebró la Misa y se realizó una Vigilia mariana.

El sábado, tras una misa solemne en la Catedral la Virgen abandonó Pamplona para ir a Irurtzun, donde en la parroquia de San Martín de Tours tuvo lugar una recepción y una ofrenda floral.

El domingo, a las doce, se celebró la Santa Misa y se despidió a la imagen que continuó su recorrido hacia Santa María de Zamartze, parando en la Ermita de Santiago Itxasperri. A la cinco de la tarde llegó a Zamartze donde tuvo lugar un acto de recepción, con adoración al Santísimo y Vísperas.

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