Ordenaciones sacerdotales y diaconales

Este domingo 12 de junio, ha tenido lugar en la Catedral de Santa María la Real de Pamplona la ordenación sacerdotal de 5 jóvenes y la ordenación diaconal de otros 5. Una preciosa celebración que ha sido presidida por nuestro Arzobispo Don Francisco Pérez y concelebrada por numerosos sacerdotes.

A las seis de la tarde daba comienzo la Eucaristía en el marco de la cual tendría lugar las diez ordenaciones. Tras las palabras de bienvenida por parte del Deán de la Catedral, don Carlos Ayerra Sola, y del canto “Oh Señor, envía tu Espíritu”, interpretado por la Capilla de Música de la Catedral y dirigida por Aurelio Sagaseta y acompañada al órgano por Julián Ayesa, comenzaba la Eucaristía.

El Arzobispo don Francisco ha saludado al Abad de la Oliva y al Abad de Leyre, a los rectores de los seminarios y al fundador de los Franciscanos de María, Santiago Martín, Al Deán y a los canónigos, a la Capilla de Música, a los miembros del Camino Neocatecumenal, a todos los fieles y a los familiares y amigos de los ordenandos presentes en la celebración.

Don Francisco ha querido recordar tres cosas importantes a los ordenandos: “Debéis ser portadores de Dios. Sin oración no se puede hacer misión”, “Debéis ser contemplativos de la Palabra. La Palabra de Dios es la que pone el verdadero humanismo”, y “Debéis ser servidores del misterio del amor de Dios. Recordad que sois mediadores de Cristo”.

Tras la proclamación del Evangelio, los candidatos al diaconado, Héctor Nicolás Aguilera Martínez, José Ignacio Berdugo Gómez, César Rueda Merchán y Santiago Urtasun Biurrun, del Seminario Misionero Redemptoris Mater de Pamplona y Fray Ignacio Esparza Lezaun, monje benedictino de San Salvador de Leyre, fueron llamados y presentados ante el Arzobispo. A continuación, don Francisco les impuso las manos. Con este gento les ha conferido el don del Espíritu Santo para su función diaconal, que es la de colaborar con los sacerdotes en el servicio de la caridad y en la predicación de la Palabra. Los nuevos diáconos se han revestido con la estola cruzada y la dalmática y han recibido el libro de los Evangelios.

A continuación, ha tenido lugar la ordenación sacerdotal de Pedro Luis Calvo, del Seminario Diocesano San Miguel de Pamplona, Renato Nahuel Bettiti y Jonatán Ruiz Rodríguez, del Seminario Misionero Redemptoris Mater de Pamplona y Kokouvi Gato Adamavi y Achille Jeseh Nkomo Bessala, miembros de la asociación privada de fieles de derecho pontificio Franciscanos de María. Don Francisco les ha impuesto las manos y tras él han pasado todos los sacerdotes para realizar el mismo gesto. Junto con la imposición ha tenido lugar la plegaria de ordenación, donde se les ha conferido sus funciones sacerdotales. Tras revestirse con la casulla y la estola, se les ha ungido las manos con el santo crisma y se les ha hecho entrega del pan y del vino. El rito de la ordenación ha concluido con el abrazo de paz por parte de don Francisco. Abrazo que también ha dado a los nuevos diáconos.

A partir de ese momento, los nuevos presbíteros han concelebrado junto al Arzobispo.

Antes de finalizar la celebración, que ha durado algo más de dos horas, Renato Nahuel Bettini, en nombre de los nuevos presbíteros, ha leído unas palabras de agradecimiento. “Al terminar la celebración de estas ordenaciones no podemos menos que dar gracias al Señor por su misericordia, por sus maravillas que hace con los hombres, por las maravillas que está haciendo con nosotros y las que ha hecho en estos años. Ha sido Él quien se ha fijado en nosotros, quien nos ha llamado y nos ha elegido por pura misericordia. El Espíritu que nos lleva a la verdad plena es quien nos ha traído hoy aquí y quien nos lleva a anunciar el amor de Dios a las personas y servirles llevando la presencia de Jesucristo a través del misterio del orden. Damos gracias a Dios. Quisiéramos darle las gracias a usted, don Francisco, por su paternidad, por su cercanía a nuestros seminarios y por su misión como pastor de nuestra Diócesis. Gracias a la Catedral, al Deán don Carlos, a la Capilla de Música que ha embellecido la celebración. Queremos dar las gracias a los que habéis querido acompañarnos, a nuestros padres que nos han transmitido la fe y nos han animado a hacer la voluntad de Dios. Tenemos presentes, especialmente, a aquellos más cercanos que ya no están con nosotros y confiamos en que nos acompañen desde la Jerusalén del Cielo. A todos nuestros familiares y amigos muchas gracias. A los formadores y compañeros de nuestros Seminarios, a todos los presbíteros que hoy nos acogéis entre vosotros, a nuestros párrocos y catequistas, a nuestras comunidades Neocatecumenales, donde algunos vivimos la fe, a la parroquia del Corazón de Jesús y a los que habéis venido de Azagra, Estella y del Baztán, donde este curso hemos podido ejercer el ministerio diaconado. Gracias por venir. No podemos dejar de tener presentes a nuestras familias y a todos los que nos acompañan desde la distancia: Argentina, Colombio, Venezuela, Togo y Camerún. También a los Benedictinos de la Abadía de Leyre, a los Franciscanos de María y a las Clarisas de Medina de Pomar. Estamos seguros de que nos acompañáis con vuestra oración. Rezad por nosotros y pedimos al Señor que envíe obreros a su mies”.

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