Palacio Episcopal de PamplonaEl Palacio Episcopal de Pamplona se encuentra en la Plaza de Santa María La Real, en en casco antiguo de la ciudad. Es un edificio del siglo XVIII que pertenece al Barroco. A pesar de que Pamplona era una ciudad episcopal desde la época visigoda, su obispo no tuvo residencia propia hasta la construcción de este edificio. Los monarcas navarros le cedieron el Palacio Real de San Pedro que tras largos litigios lo tuvieron que devolver en el siglo XV. Desde entonces el obispo tuvo que vivir en diferentes mansiones hasta la construcción de este edificio.

Las obras comenzaron en 1732 y finalizaron en 1736. Se encuentra entre las principales obras del barroco pamplonés. Su fachada principal da a la plaza de Santa María la Real. el edificio es de tipo señorial de la ribera del Ebro, con un zócalo de sillar de la planta baja y entreplanta, seguido de ladrillo visto, con un coronamiento de galería de arcos, levantada sobre un primer alero. La planta noble posee balcones volados.

La Portada tiene gran protagonismo y marca el centro. Fue diseñada por Miguel Goyeneta con el aire de un pequeño retablo ejecutado en piedra, con las columnas, los aletones de follaje y el ático a modo de hornacina con la imagen de San Fermín. La composición se repite en el frente lateral. En 1973 se realizó una remodelación de su interior manteniendo la escalera original. Durante la Edad Media, en la plaza donde se encuentra situado, correspondía a la Judería y en esta área se situaba la sinagoga. En el siglo XVI los Mercedarios levantaron en este lugar su nuevo convento cuyo edificio perduró hasta 1945 y cuando este se derribó el solar se convirtío en la actual plaza de Santa María la Real.