Curso de Estudios Monásticos

En nuestro Monasterio Cisterciense de Santa María de la Oliva, del 9 al 24 de octubre, ha tenido lugar el curso de juniores, en el que casi una treintena de monjes y monjas en etapa de formación, de la región española de la Orden, se han reunido para cursar las asignaturas correspondientes a su etapa, dentro del programa regional de estudios monásticos de Teología que realizan adscritos a la universidad eclesiástica de San Dámaso de Madrid.
Para poder compatibilizar este tipo de estudios con nuestra vida monástica, se organizan grupos de asignaturas impartidas por profesores cualificados en uno de los monasterios de la Orden, dos veces al año, cada vez en uno diferente, lo que les permite no perder el clima monástico, respaldado por la comunidad que les acoge.
Esto hace posible realizar los estudios de Teología a semejanza de un curso a distancia con clases presenciales, para luego cada cual profundizar y ampliar esas materias y realizar los trabajos con los que ser examinados.
Por otro lado, estos encuentros se convierten en una ocasión singular en la que jóvenes y no tan jóvenes, aunque sí en la vida monástica, pueden compartir sus experiencias y vivencias, así como estimularse, dado que hoy en día es más fácil encontrarse «sólo», en ese sentido, dentro de su comunidad, debido al número reducido de vocaciones.
Aprovechando esta breve salida de sus monasterios, y por aquello de respirar un poco entre tanta clase, a modo de «recreo», es tradicional hacer una salida cultural aprovechando las riquezas del entorno. En esta ocasión visitaron el santuario de S. Miguel de Aralar, de la mano de Mikel Garciandía, vicario episcopal de la zona, quien amplió el recorrido llevándoles a conocer Santa María de Zamartze, estupendo ejemplo del románico navarro con sus impresionantes restos arqueológicos en los que están actualmente trabajando.
Otra breve salida, ésta ya más cercana, fue a Olite, donde sin pretenderlo nos encontramos con nuestro arzobispo, D. Francisco Pérez, que estaba de visita pastoral en la ciudad. El párroco, Javier Ignacio Sola, organizó rápidamente un fraterno encuentro con esta «comunidad de estudiantes» en su misma casa, algo que resultó de lo más acogedor. El último día del curso contamos con la visita del vicario episcopal para la vida consagrada contemplativa, D. José Antonio Zabaleta, con quien mantuvimos un agradable dialogo.
A pesar de algunos días lluviosos, estos monjes y monjas en formación han agradecido unos días tan agradables que el clima de la ribera les ha brindado, y el poder participar de nuestra oración en la bella iglesia de La Oliva. También la comunidad ha podido disfrutar de la vida, la alegría y la esperanza que estos monjes y monjas han brindado con su presencia.

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