Primera Misa de la Escalera

Con el inicio del nuevo año comienza la cuenta a tras para la fiesta de San Fermín. De este modo, el pasado 1 de enero, coincidiendo con el primer peldaño de la escalera sanferminera, se celebró la primera Misa de la escalera.
Esta celebración tuvo lugar, como es tradición, en la capilla de San Fermín de Pamplona, a las siete y media de la tarde y contó con la presencia, entre otros, del alcalde de Pamplona, Enrique Maya, y varios concejales de la corporación municipal.
Javier Leoz, párroco de San Lorenzo fue el encargado de presidir esta celebración, acompañado por los sacerdotes Miguel Flamarique y Jesús Zardoya. La celebración estuvo dedicada a la paz y contó con la participación de la Cofradía Musical de San Saturnino.
Javier Leoz comenzó la celebración felicitando el nuevo año a todos y pidiendo por la paz y oraciones por el Papa Benedicto XVI.
Durante su homilía recordó que necesitamos del capotico de San Fermín para cubrir nuestras desesperanzas, nuestras inquietudes y nuestros sinsabores. Además, pidió que este año los sanfermines se vivan con fe, con alegría y con esperanza. De igual modo, recordó que el 1 de enero se celebran tres cosas importantes. En primer lugar la fiesta de Santa María, madre de Dios. “Sin esta fiesta no celebraríamos el resto de fiestas. Es la fiesta más importante de la Iglesia, de la que derivan el resto de fiestas”, explicó. En segundo lugar el año nuevo. “No olvidemos que el año nuevo no depende del calendario, sino que depende de ti y de mí”, señaló Leoz. Finalmente, el Día de la Paz, establecido por el Papa Pablo VI. “Hoy queremos celebrar esta Misa por la paz, por la paz en Ucrania y por la paz en los 42 sitios más en los que existe conflicto armado, pero también por la paz en las guerrillas que tienen lugar en nuestras casas, entre amigos, en el trabajo, etc. Hoy hacemos una llamamiento para pedir la paz y no solo en Ucrania, sino también en nuestra ciudad”, recordó el párroco de San Lorenzo.
Antes de terminar la celebración, una familia, formada por tres generaciones, ofreció al santo el primer pañuelico de la escalera. Seguidamente, dos chicas y un niño le ofrecieron una rosa y un calendario, para ofrecerle a San Fermín los 365 días que nos esperan.
La celebración concluyó con la jota “El glorioso San Fermín”, a cargo de la Cofradía de San Saturnino. ❏

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