Marcar la X en la Declaración de la Renta

Hace poco estuve en la Parroquia y me entregaron un folleto de propaganda en el que se decía que si queremos colaborar con la Iglesia católica que pongamos una (X) en la casilla de la Declaración de la Renta. ¿La Iglesia no se puede sostener por sí misma? ¿No tiene suficientes recursos con las colectas dominicales u otras aportaciones de los fieles?

Si la Iglesia tuviera que sostenerse con la aportación de los fieles no podría cubrir gran parte de los gastos que se generan en sus instituciones. Cierto que solamente sostener a más de 20.000 sacerdotes en toda España supone un gasto inmenso. Y sabemos que su labor es insustituible. Pensemos por un momento las veces que recurrimos a ellos o bien por alguna celebración familiar o bien ante circunstancias dolorosas. Son momentos de aliento y esperanza que dan sentido a nuestra vida. Además son muchos los momentos que nos encontramos con ellos personalmente y por ello comprobamos la necesidad de tenerlos a nuestro lado.
Las colectas dominicales u otras aportaciones de los fieles aún no son suficientes y de ahí que roguemos a todos los contribuyentes que pongan una (X), a la hora de hacer la declaración de la renta, en la casilla dedicada al sostenimiento de la Iglesia. Con ello se indica al Estado que destine el 0’7%, de los impuestos que estamos pagando, a la Iglesia católica. De esta manera estamos participando en el sostenimiento de la Iglesia. El hecho de poner la (X) no cuesta ni un euro para nuestros bolsillos aún cuando la declaración sea para devolver.
Es bueno que pensemos que al hacer tal gesto estamos colaborando para que la Iglesia siga haciendo tantas obras benéfico-sociales y con sentido humano. Basta que miremos las obras sociales que lleva adelante en cualquiera de las parroquias que están en nuestro pueblo o en nuestra ciudad o en ámbitos específicos como son: ancianos, deficientes, minusválidos, drogadictos, inmigrantes, parados, enfermos, jóvenes con ‘sida’ y otras muchas.
La Iglesia no quiere parar ante las necesidades que nos rodean: desarrollar programas solidarios en favor de los pueblos y naciones, especialmente con el tercer mundo. Colaborar a favor de la pacificación en el mundo y a la elevación ética y moral de las personas y de los pueblos, es una causa justa que busca siempre la Iglesia. Los hechos cantan y ahí vemos cantidad de misioneros que están dando su tiempo y su vida por los demás. En nuestra Diócesis, de Pamplona-Tudela, tenemos más de 1300 misioneros. A ellos también hemos de ayudar y tienen sus colectas especiales pero la Diócesis colabora en aquello que puede con las misiones. Poniendo la (X) colaboramos para que las obras de misericordia se hagan más fervientes y realizables.