Profesión de Peregrinas Eucarísticas en el Seminario

17 Peregrinas de la Eucaristía y un Peregrino de la Eucaristía realizaron el pasado sábado su profesión religiosa en la capilla del Seminario de Pamplona.
La capilla del Seminario de Pamplona acogió el pasado sábado, 22 de enero, la celebración de la profesión religiosa de un grupo de peregrinas de la eucaristía y de un peregrino de la eucaristía, en una celebración presidida por el arzobispo de Pamplona, Mons. Francisco Pérez. En el acto participaron también los superiores generales tanto de la rama masculina, P. Francesco, como de la rama femenina, M. Amada de esta institución de la Iglesia.

Sacerdotes, religiosos, amigos y benefactores de los Peregrinos de la Eucaristía se dieron cita en la celebración que comenzó con la procesión hasta la capilla de quienes realizaban su profesión religiosa, así como de los sacerdotes celebrantes y Mons. Francisco Pérez. Tras la lectura del Evangelio, a cargo de un diácono peregrino de la Eucaristía, Mons. Francisco Pérez escuchó la llamada a la profesión religiosa de cada uno de los peregrinos de la Eucaristía. Seguidamente pronunció su homilía en la que destacó en primer lugar el agradecimiento a Dios por una celebración de profesión religiosa que “pone de manifiesto que Dios no se olvida de su pueblo y sigue suscitando testigos de su Palabra en todas partes”. Dirigiéndose a quienes hacían su profesión religiosa les animó a cumplir la palabra del Evangelio de renunciar a todo y cargar con la cruz de cada día, ofreciendo su vida al Señor.

Bendición y entrega de hábitos

Tras la homilía, los dieciocho religiosos (diecisiete peregrinas de la Eucaristía y un peregrino de la Eucaristía) hicieron su profesión religiosa que fue acogida por el P. Francesco, superior general de los Peregrinos de la Eucaristía y por la M. Amada, superiora general de las Peregrinas de la Eucaristía. Todos los religiosos dijeron en voz alta la fórmula de su profesión religiosa, añadiendo su nombre de vida religiosa y pronunciaron sus cinco votos. Además de los habituales de pobreza, obediencia y castidad, añadieron los propios de los Peregrinos de la Eucaristía, que son los de la esclavitud mariana y docilidad al ángel de la guarda.

A continuación, el arzobispo bendijo en tres momentos distintos los nuevos escapularios que vestirían los religiosos, los cíngulos y los nuevos velos de las religiosas. Los religiosos se despojaron del escapulario blanco signo del noviciado, de sus cíngulos, y las peregrinas también de sus tocas, sustituyendo todo por los que había bendecido el arzobispo. Por último, el arzobispo entregó a cada uno de los religiosos las constituciones de los Peregrinos de la Eucaristía.

Tras la eucaristía, en un clima de acción de gracias, el arzobispo de Pamplona, comunicó su deseo de conceder también una aprobación diocesana a la congregación de Peregrinos de la Eucaristía, para lo que ya se está siguiendo el proceso canónico habitual. También comunicó su esperanza de que pronto un grupo de estas Peregrinas Eucarísticas puedan instalarse en Tudela. Al finalizar la celebración, una de las religiosas agradeció a Dios el don de la vida religiosa, y también a los presentes su oración y su cercanía.

Peregrinos de la Eucaristía que hicieron su profesión religiosa. Mª de los Ángeles en el Divino Abandono, Gabriel del Divino Prisionero de Amor, Benedicta del Corazón de María, María Rafaela de Jesús Eucaristía, Ester de las Cinco Llagas, Belén Mª del Amor misericordioso, Mª Guadalupe del Corpus Christi, María Caridad de la Santa Faz, Isabel de la Trinidad, Juana Mª del Pequeño Jesús, Laura de Jesús Eucaristía, Jasnagora de la Santísima Madre de Dios, Teresita de Jesús Eucaristía,Mª Dolores de Jesús Crucificado, Micaela del Sagrado Corazón de Jesús, María Helena de la Cruz, Lourdes Mª de la Inmaculada y de Jesús Misericordioso, Joaquín de la Llama de Amor.