La historia de un éxodo

Las XXXIII Jornadas Pastorales del Pueblo de Dios concluyeron en Pamplona el miércoles 5 de octubre con la ponencia del filósofo y teólogo Miguel García-Baro López, profesor de la Universidad de Comillas, que tituló su exposición “El hombre: historia de un éxodo”.

El profesor García-Baro habló fundamentalmente de “cómo es la vida humana cuando se la toma en toda su complejidad. La vida está hecha de libertad y de cosas que no dependen nada de nosotros, que no podemos hacer nosotros mismos, que nos asaltan, y que yo llamo acontecimientos. Estos tienen la misma estructura que en la Biblia: creación, revelación, redención”. Estos son los tres puntos en los que el filósofo estructuró su conferencia.

Respecto del acontecimiento creación, García-Baro señaló que es “cuando empezamos a darnos cuenta de que el tiempo es irreversible y limitado, y nos encontramos con la certeza de la muerte. Ahí nace una angustia que acompaña al hombre de por vida: no queremos morir, pero tampoco no morir. Para enfrentarnos a esto necesitamos educar nuestra sensibilidad para comprender que todos los hombres han pasado por esto y que gracias a ello hay poesía, música, conceptos, libros… De ello surge la necesidad de conocer, de vivir, de buscar sabiduría. Así es como nace en nosotros la búsqueda de Dios y de la sabiduría. Esto tiene el peligro de obsesionados con la propia muerte nos convertimos en personas egoístas, que no ven que los demás son tan importantes o más que no­sotros”. El filósofo continúo diciendo: “Y el momento de madurez de un hombre, es decir, eso que yo llamo revelación, es cuando uno comprende el sentido de los mandamientos morales esenciales: no mates, no dañes a los demás, no robes. Es decir, considera al otro tan importante o más que tú mismo. El hombre no nace sabiendo esto, tiene que aprenderlo. Pero ¿cómo lo aprende? Tiene que recibirlo, pero tiene que prepararse antes para recibir esta revelación moral. Que de un daño ajeno se siga la compasión, es algo difícil, no automático, que requiere una intensa preparación de la sensibilidad y la inteligencia, además de una respuesta pronta de la libertad”.

Finalmente, García-Baro habló de que “también es vital la redención, porque no se trata sólo de que yo ame, sino de que a mí me amen, que me ame otro como yo, que me perdone, porque eso cambia mi pasado, me descarga de él. Pero sólo la Eternidad puede cambiar mi pasado, y eso te da un sabor de lo que significa eternidad en esta vida, porque te ha curado del dolor de tu propia muerte, te importa más el otro que tú mismo y ahora notas que la Eternidad interviene en el tiempo y es que es en serio que es el Amor la clave del mundo, no es una cosa que se diga, es una cosa que se experimenta, es como una antesala del cielo”.

Miguel García-Baro López

El profesor García-Baro nació el 13 de mayo de 1953 en Madrid. Estudió filosofía, filología clásica y teología en las universidades Complutense de Madrid y la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz, Alemania. Ha sido profesor durante 22 años en la Universidad Complutense y desde el año 2000 se incorporó al claustro de la Universidad Pontificia de Comillas. Actualmente enseña en las facultades de Filosofía y Teología de la Universidad Pontificia de Comillas asignaturas como Historia de la Filosofía Antigua, Filosofía de la Religión, Corrientes Actuales de Filosofía y Teodicea, Clásicos de la Filosofía Moral y Fe y Razón. En su pensamiento se hace presente la obra de Kierkegaard, Levinas y Michael Henry. Su punto de partida se sitúa en la fenomenología de Edmund Husserl. Ha escrito numerosos libros y artículos en revistas especializadas.