Misioneros Identes

Los Misioneros Identes celebraron el 7º aniversario del Tránsito de su Fundador, Fernando Rielo

Desde hace 7 años los Misioneros Identes celebran con especial solemnidad y cariño el aniversario de la muerte de su fundador Fernando Rielo, ocurrida en Nueva York el día 6 de Diciembre del 2004, festividad litúrgica de S. Nicolás, Obispo de la ciudad de Myra en la actual Turquía.

En el presente año acudieron al Centro Diocesano de Javier numerosos amigos y conocidos de la Institución Idente, venidos para participar en una Eucaristía que se celebró suplicando a Dios, el eterno descanso del fundador de los Misioneros Identes, Fernando Rielo.

La Santa Misa fue celebrada por el Sacerdote Misionero Idente, P. Javier Rico Aldave y concelebraron con él 5 sacerdotes: El Padre Isaac, perteneciente a la Comunidad monástica benedictina, S. Salvador de Leyre, el Jesuita P. Luis Erdozáin, dos religiosos pertenecientes a la comunidad capuchina de Sangüesa, el Padre Manuel, Superior de la comunidad y el P. Miguel Angel. Asimismo concelebró en esta Eucaristía el sacerdote, párroco de Cáseda y Gallipienzo, Jesús Rico Aldave. Actuó en esta ceremonia religiosa con verdadera inspiración y maestría musical el coro parroquial de S. Esteban de Yesa. Al inicio de la Santa Misa el celebrante principal recogía algunas palabras cálidas que Fernando Rielo pronunciara momentos antes de expirar: “María intercede ante tu Hijo Jesucristo para que me lleve pronto al Cielo”. Y así ocurrió, como lo había deseado. Fernando Rielo murió como había vivido, es decir, aspirando siempre a ir pronto al Cielo. En la homilía fueron recogidas las palabras que el Presidente de este Instituto Religioso, P. Jesús Fernández Hernández, pronunciara en Roma el 3 de Diciembre del presente año, durante la celebración de la Santa Misa, conmemorativa de este aniversario de la muerte de su Fundador. Subrayaba principalmente su santidad de vida y su gran labor como educador religioso y humanista. Fueron sus palabras: “¡Padre! En vida fuiste un amigo ejemplar, una persona a imitar, un hombre de Dios. Naciste, como cualquiera de nosotros, llamado a la santidad, a vivir la plenitud de amor con las Personas Divinas y con el prójimo. (…) Tu amor a la Santísima Trinidad se vertió entre hombres y mujeres en el espacio y el tiempo. Tu corazón fue universal, como el Evangelio”. Hermoso testimonio de un hijo que ha transcurrido gran parte de su vida junto a su padre Fundador, tratando de seguir su ejemplo y santidad cristiana.

Una vez terminada la Eucaristía pasamos al Auditorio del Centro Diocesano, donde fueron proyectados textos e imágenes sobre el Carisma Idente y sobre las principales actividades apostólicas que esta Institución desarrolla en los 4 continentes: Europa, Asia, África y América. Como acto conclusivo pasamos a la sala contigua al Auditorio para compartir juntos una comida fraterna que inició con un brindis efectuado por la Delegada Territorial, la Misionera Idente, Anabel Hernández, quien agradeció sinceramente la asistencia y deferencias de cariño recibidas por parte de las personas que habían participado en la Santa Misa. Muchos de los presentes expresaron su contento, agradecidos, de haber vivido grandes momentos de gran paz y gozo interior. Salimos todos con deseos de proseguir proclamando por doquier los valores del Evangelio que hunden sus raíces en la Persona de Cristo y en la Iglesia por Él fundada y de la que todos formamos parte activa y necesaria. A decir verdad todo viene resumido y enraizado en nuestra conciencia filial divina que nos une, como hijos que somos, con Dios, nuestro Padre Celestial, “que eternamente vive”, como solía decir a menudo Fernando Rielo.

Misioneros Identes. Centro Diocesano de Javier