Navidad

NAVIDAD, TIEMPO DE ESPERANZA

NavidadEn el marco de la campaña institucional “Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir”, Cáritas aborda una tercera etapa que, durante el período 2013-14, se va a centrar en el mensaje de la esperanza.

Para ello, “Navidad es tiempo de esperanza” es el mensaje que se lanza en este tiempo de Navidad, el primero de los dos momentos fuertes de la campaña, que culmina en la festividad del Corpus Christi, Día de Caridad.

Restaurar los derechos de los más pobres

Con este lema, Cáritas pretende transmitir una invitación a vivir este tiempo navideño desde la esperanza para, como se señala en los materiales de la campaña, “construir espacios de vida, de novedad, de justicia y de fraternidad, para restaurar los derechos de todas aquellas personas que viven en situación de pobreza y vulnerabilidad”.

En medio de una sociedad asfixiada por la crisis, el desempleo y el desánimo para buscar nuevos caminos, Cáritas, desde su acción, su denuncia y su compromiso con las personas más vulnerables, anuncia a través de su propia experiencia la necesidad de abrir vías, caminos a la esperanza como un horizonte abierto al cambio que tiene su raíz en el corazón y en el comportamiento de cada persona.

Para ello, con esta campaña Cáritas quiere ayudarnos a tomar conciencia del gran papel que jugamos cada persona, cada comunidad, cada grupo en este momento de la historia en el que vivimos. Y recordar que a través de nuestros gestos, opciones, actitudes, somos anuncio de esperanza para otros.

Tres propuestas para vivir la Navidad

La invitación a vivir este tiempo de Navidad en clave de esperanza se basa en la puesta en práctica de propuestas como estas:

      Dando prioridad a las relaciones con los demás, al tiempo que les dedicamos; saliendo a su encuentro, tomando la iniciativa, acogiendo y escuchando.

      Consumiendo con nuestros cinco sentidos. El comercio justo es una buena opción para acercarse a realidades de otros países y colaborar con una economía sostenible para los productores y sus familias. De esta forma, es posible llenar la Navidad de algo más que de regalos y ser esperanza para otros.

      Compartiendo algo de nosotros con los que más lo necesitan, nuestro tiempo, nuestros bienes, nuestras habilidades… y dejarse tocar por su realidad.

Esperanza creativa y comunitaria

Además, la esperanza que propone Cáritas para este tiempo de Navidad es, al mismo tiempo, creativa, comunitaria y misericordiosa.

Creativa porque no se conforma con esperar un mundo mejor, sino que se compromete para conseguir que sea mejor y se dedica a sembrar semillas del Reino.

Comunitaria porque cuanto esperamos, lo esperamos para todos, ya que la esperanza es solidaria.

Y misericordiosa porque sale al encuentro de todo el que sufre y de todo el que lo necesita. Es una esperanza samaritana que no deja en el camino al que se encuentre tirado y herido.

2013-14: Construyendo espacios de esperanza

Con la campaña de este año Cáritas cierra un ciclo de Campañas Institucionales que empezaron en 2011 y que se han desarrollado bajo el lema general “Vive sencillamente para que otros sencillamente puedan vivir”.

La campaña 2013-14 de Cáritas busca “constatar y testimoniar que, viviendo con sencillez y estando preocupados por el bien común, estamos abriendo caminos de esperanza hacia un nuevo modelo económico y social donde las personas son lo primero que hay que rescatar y salvaguardar”, apunta la responsable de la campaña, Eva San Martín.

“Desde Cáritas –explica– anunciamos que hay otra manera de entender la economía y la sociedad basada en la prioridad de lo comunitario, en la preocupación por el bien común”. Y añade: “Con esta campaña queremos dar a conocer que otro mundo nuevo ya está abriéndose paso aquí y ahora, gracias al compromiso y testimonio de mucha buena gente, que en su entorno social son signos de esperanza”.

Potenciar lo comunitario

En esa línea, la campaña invita a construir y potenciar lo comunitario, porque éste es el único camino de humanización y de esperanza para dar solución a las problemáticas sociales actuales.

En las dos campañas anteriores se ha puesto el acento en la denuncia de un modelo político, social y económico que no está funcionando, que genera más pobreza y que favorece la vulneración de los derechos de las personas, además de abrir ventanas a la reflexión, la autocrítica y la búsqueda de alternativas que ayuden a construir un nuevo marco de desarrollo, de economía, de relación con el trabajo y de convivencia con los demás.

Una vez recorrido ese itinerario, Cáritas, en medio de una sociedad asfixiada por la crisis, el desempleo y el desánimo para buscar nuevos oportunidades, apuesta ahora, desde su propia experiencia, por anunciar la necesidad de abrir caminos a la esperanza a partir del corazón y el comportamiento de cada persona.

El gran papel de cada uno

De ahí que esta campaña Cáritas subraye el gran papel que jugamos cada persona, cada comunidad, cada grupo, como constructores de esperanzan en este momento crucial de la historia.

La demostración de que esto es así son los más de 70.000 voluntarios que trabajan en Cáritas para dar esperanza y que en los últimos tiempos se han sumado a Cáritas con la voluntad de colaborar como voluntarios o con sus donativos.

Entre tanta buena gente figuran desde personas humildes que han dado su aportación económica a pesar de sus estrecheces económicas hasta quienes han cedido temporalmente viviendas que tenían vacías para ayudar a familias con problemas de desahucio, empresas que han ofrecido gratuitamente sus servicios o productos para las necesidades de los más vulnerables, o personas que habiendo sido acompañadas por Cáritas para salir de la exclusión han querido hacerse voluntarios.