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“Desgraciadamente los mártires siguen en nuestros días ofreciendo el valor de la vida”

jesus1Con el lema “Testigos de la alegría cristiana. El gozo de creer”, los próximos días 31 de enero y 1 de febrero se celebrará en Pamplona, en el salón de los PP. Redentoristas, las V Jornadas de Católicos y Vida Pública. Para conocer un poco más sobre estas Jornadas, hablamos con Jesús Tanco, secretario en Pamplona de la Asociación Católica de Propagandistas.

¿Por qué se ha elegido el lema “Testigos de la alegría cristiana. El gozo de creer”?
Se ha elegido el lema para resaltar en tono positivo la relevancia que tiene el reflejar la alegría en el mensaje evangelizador que a todos nos toca hacer, de modo natural. El creer es un don que hace gozar, disfrutar de tener en la vida las piezas encajadas. Algo así como tener un sentido en el quehacer diario, en el que a nadie escapa hay dificultades, errores y equivocaciones, faltas de omisión, meteduras de pata… cuando se actúa desde criterios de coherencia, a pesar de los pesares, el cristiano no puede entristecerse ni sucumbir a la tentación del desánimo. Hay que hacer lo que hay que hacer y con ilusión.

¿Cuáles son los temas que se tratarán en las conferencias?
Los temas esbozados en las diferentes sesiones tienen que ver con aspectos centrales de la vida del católico español aquí y ahora. Diría más, para nosotros tienen una importancia especial. La concordia que es el ambiente y el clima que se originan desde la generosidad, el afecto y el sentido de convivencia, tiene en lo jurídico una expresión especial entre las instituciones del Estado y de la Iglesia, un componente esencial del que derivan otros órdenes legislativos inferiores. Tenemos, por desgracia, en leyes forales, en acuerdos parlamentarios, en decisiones municipales, muchos actos ofensivos o de incomprensión o desconocimiento hacia lo que es y hace la Iglesia. Por eso, los acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede de 1979 son tan importantes para el clima de convivencia pacífica y de colaboración que deben darse entre las dos instancias a las que pertenece un católico. Después, se va a tratar el papel de los católicos en su proyección en la cultura, en la ciencia y en la vida social. De manera natural también hay que estar presente en los lugares donde se hace cultura, arte, investigación, donde se estudia y divulga, aportando lo mejor de cada uno, intentando mejorar a las personas que se encuentran también en el entorno. Un tema que no pierde interés y que se abordará, es el de los mártires y testigos, de quienes han dado su vida por la fe. Desgraciadamente los mártires siguen en nuestros días ofreciendo el valor incalculable de su aportación suprema de la vida cuando la persecución fanática está en tantos lugares del mundo amenazando la vida de cristianos consecuentes. La coherencia entre lo que se cree, se expresa y se vive, es asimismo algo consustancial y de la mano de personas comprometidas en mejorar el mundo a través de la política, por ejemplo, desde una perspectiva católica adquiere más importancia todavía.

¿Qué objetivos se buscan con estas jornadas?
Los objetivos de las jornadas están claros: servir de encuentro y diálogo a cuantos desde su condición religiosa responsable, quieren profundizar en aspectos que están en el candelero social y público. Se desarrollan en un ambiente sereno y participativo, por lo que además, se consigue un intercambio muy positivo de experiencias y conocimientos entre los ponentes, quienes los presentan y moderan los coloquios, y el público asistente.

¿Desde cuándo se celebran estas jornadas en Pamplona?
Las jornadas de católicos y vida pública se celebran en Pamplona desde 2006, con carácter bianual.

¿Quién organiza estas jornadas?
La organización corre a cargo de la Asociación Católica de Propagandistas, asociación privada de fieles de la Iglesia en España, que cuenta con más de un siglo de vida en España y casi noventa en Pamplona. La ACdP organiza anualmente en Madrid los congresos de Católicos y Vida Publica, que son una referencia fundamental en la proyección social y pública de los católicos a través de múltiples iniciativas y actividades, que reflejan la vitalidad de muchas instituciones eclesiales, su indudable aportación a la sociedad a la que sirven y un motivo de esperanza para el futuro.