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Llega la Ayuda de Emergencia aprobada por Manos Unidas para el Congo

CONGOSegún nos informa el misionero Giuseppe Locati, los refugiados que están a 10 Km. De Goma, en la provincia de Kivi, al Este de la RDC (República Democrática del Congo), en la frontera con Ruanda, no han recibido en estas fechas navideñas “ni champán, ni asados”, algo que en muchos lugares de los países desarrollados sería habitual, pero si “paquetes de harina, ropa, jabón, arroz, judías, azúcar, latas de sardina y sobre todo, nuestro amor”.

Esto ha sido posible gracias a la Acción de Emergencia aprobada por Manos Unidas el pasado mes de diciembre y que supone que unas 350 personas, desplazadas y víctimas de los conflictos que sufre el país, tengan acceso, durante al menos tres meses, a comida, cuidados médicos de urgencia y también ayuda y asesoramiento para poder regresar a sus pueblos de origen. Todo ello desarrollado por los Padres Blancos, quienes pidieron ayuda a Manos Unidas y quienes son los encargados de la adquisición, transporte, administración y distribución de la ayuda.

 

Los terribles efectos de la avaricia

La zona es rica en minerales, sobre todo el coltán imprescindible en nuestra industria electrónica, por lo que es codiciado por numerosos grupos guerrilleros dispuestos a vivir de esa riqueza y a utilizar, para lograrlo, una violencia extrema con las pobres gentes que viven en la zona y a las que nada llega de todo ello excepto el sufrimiento y la pobreza más extrema. Llevan 20 años sufriendo guerras y ataques de un lado y de otro; se firman acuerdos de paz entre rebeldes y gobierno, pero los períodos de paz no son duraderos pues al cabo de un tiempo aparece un nuevo grupo. Esta situación ha producido una población de 2.300.000 desplazados entre los dos “kivus” (regiones fronterizas con Ruanda). Sometidos a toda clase de vejaciones, incendios, robos, asesinatos y violaciones, estas personas se refugian en campos, donde pueden estar durante días, semanas o incluso años. Actualmente hay 31 reconocidos

 

Ayuda que llega, unida a la Esperanza

Una vez más, la ayuda facilitada por Manos Unidas llega a donde no llega nadie más. Y es que, estas personas están actualmente viviendo en 4 campos de refugiados (Bulengo, Buhimba y Mugunga 1 y 3), de los cuales 3 de ellos son denominados “asentamientos no oficiales” (“sites”), es decir, que no están reconocidos por la OCHA (Office for the Coordination of Humanitarian Affairs dependiente de la ONU) y que por lo tanto no reciben ayuda de ninguna de las ONG que suelen trabajar en el país.

 

Este es el extracto de la carta que nos llegaba del padre Locati el pasado viernes 3 de enero.

ASDF“Hoy, con dos vehículos y los 19 estudiantes pre-universitarios del Hogar Ngongo de Goma, hemos ido a visitar tres Campamentos de Desplazados, a 10Kms. de Goma.Nos acompañaban el Padre Otto Mayer, rector, y el Hermano. Pierre Petifour, ecónomo del sector. Los 4 equipos de pre-universitarios (4 en cada equipo) han distribuido 200 bolsas de jabón de ½ kg a 200 familias, yendo familia por familia por los dos Campamentos de Mugunga 1 y Mugunga 3-Kanyaruchinya. Otras 3 personas del equipo se quedaron cuidando de los vehículos.

La teología sale de las aulas y de las bibliotecas para descender a la calle, al terreno de la vida y se dirige a la periferia del mundo, hacia los que no tienen nada para vivir. (…) Una Navidad con los pobres (desplazados, ancianos, pigmeos, niños, inválidos) y las mujeres violadas (el lunes 23 y el martes 24), sin champaña ni asado, pero distribuyéndoles los paquetes de harina, ropa, jabón, arroz, judías, azúcar, pomada desinfectante, latas de sardina y, sobre todo, nuestro amor.

Veo a los pobres sumidos en la desgracia y, sin embargo, cantan la alabanza del Señor. Me pregunto quién, hoy en día, es realmente rico en el corazón de Dios: los sacerdotes confortablemente sentados en sus sillones, los científicos o poderosos tras sus mesas de trabajo, o estos pobres que no tienen nada, nada, salvo el amor que Dios tiene por ellos.”