Curas

Curas jóvenes y veteranos

La Delegación del Clero Diocesano cuida con especial atención a los sacerdotes jóvenes. Periódicamente van teniendo encuentros en los que repasan temas de teología, derecho canónico, sagrada escritura, liturgia, catequesis, pastoral, etc. Se trata de mantenerse al día y completar su formación. El encuentro y la convivencia con otros compañeros, el rato de oración, el intercambio de noticias, opiniones y sentimientos son muy beneficiosos.

En este clima, el pasado lunes, día 16 de mayo, tuvo lugar un encuentro especial en la Casa de Espiritualidad de Zamatze (Huarte Araquil) Intervinieron sacerdotes que celebraban este año las bodas de Oro y Plata sacerdotales. Desde los primeros saludos, salvando las distancias generacionales, se produjo una confianza, sintonía y fraternidad sacerdotal grandes. Siguió un amplio espacio de oración, meditación y adoración al Santísimo, dirigido por el Obispo Auxiliar Mons. Juan Antonio Aznárez. El momento posterior de diálogo fue muy provechoso. Ante las preguntas de los jóvenes sacerdotes, los más veteranos fueron contando sus historias en las que se descubría cómo habían sido felices ejerciendo su ministerio sacerdotal aun en medio de grandes trabajos.

Cada historia, cada vida, llena de anécdotas y vida entregada por los demás es un ejemplo y merece un reconocimiento. Se escucharon experiencias de trabajos pastorales en grandes parroquias, en pequeños pueblos, en comunidades, instituciones, movimientos, en la docencia, en el servicio de la caridad, en las misiones… etc.
Uno dijo que le había sostenido siempre la oración y la fe, otro señaló que la entrega a los pobres había sustentado su esperanza, alguno, que la gracia y la misericordia de Dios le había acompañado siempre, otros dijeron que el secreto de la felicidad había sido las disponibilidad a la obediencia y la humildad. En todos se vio una energía especial, a pesar de los años, para seguir alegres en el ministerio hasta el final. Los jóvenes sacerdotes manifestaron que cada biografía les había iluminado caminos que ya están recorriendo y los que les tocará en el futuro. Una comida fraterna concluyó un encuentro muy provechoso para todos.